El suicido de Mishima: un verso más en el doloroso poema de la vida (Documental)
Yukio Mishima no sólo fue un gran escritor, organizó una banda armada para proteger lo que quedaba del glorioso imperio japonés y retuvo a un general, horas antes de autoinmolarse y de emitir un discurso lleno de tradición japonesa que, en lugar de conmover a los soldados, generó burlas y repudio. Pocas veces el arrojo de un escritor pasa del papel a eso que llamamos vida real. En el documental que les presentamos a continuación, se evidenciará el amor por el emperador que sentía Mishima, un amor digno de un suicido monumental, valiente y frenético, un final inevitable pues su vida fue un poema superior a las palabras y el silencio:
Dalí soñó y pintó el enigma de Hitler
Suele circular una versión en la que Dalí confesaba su admiración por Hitler, básicamente por su manejo de las masas. Sin embargo, el propio Dalí intentó precisar su perspectiva del dirigente Nazi en varias oportunidades, como en la entrevista hecha L´express y publicada en nuestro idioma por «Panorama» en abril de 1971:
Ni bien llegó Hitler, me apuré a irme. Pero en pleno surrealismo, yo decía a los surrealistas: «Si son surrealistas, si aman el romanticismo, y sobre todo el romanticismo alemán e irracional, entonces amen a Hitler, que es un loco, un ser delirante total». En esa época, yo mismo soñaba con Hitler, estaba apasionado por la espalda de Hitler. De igual manera, en otro momento, estuve apasionado por Lenin. Hitler me parecía tener una espalda muy comestible. De haber podido, hubiera extraído de la espalda de Hitler una porción, como una porción de queso. La vaca se ríe. Seguro, esa era una reacción puramente irracional y surrealista. Yo había previsto el fin de Hitler con dos años de adelanto. Lo anuncié en una novela. Era verdaderamente ineluctable. Porque él era un puro masoquista. Sólo había emprendido toda esa acción wagneriana con la meta inconsciente de perder o morir.
Les presentamos el cuadro «El enigma de Hitler» en donde el artista catalán erigió muchas inquietudes generadas por el Führer salvo su deseo de comerle la espalda o, ¿también está inmerso en este marasmo onírico? (Oprimiendo sobre la imagen pueden verla en un mayor tamaño)
Los criptopunks entrevistados por Assange
Sólo hasta este año se ha destapado a nivel general el andamiaje de violación a la privacidad que opera en internet. Sin embargo, la lucha por protegerla, a la privacidad, se remonta a hace dos décadas y sus principales abanderados son los criptopunks quienes, a partir de la encriptación de la información, luchan para que ninguna de sus comunicaciones sean violadas por algún gobierno o agencia de inteligencia. Hay quienes afirman que Brasil habrá de adoptar unas medidas radicales para evitar la intromisión de agencias en la privacidad de sus ciudadanos; quizá estemos frente al primer caso en que la criptografía se convierta en una herramienta de defensa a nivel estatal… son muchas las posibilidades que se abren y, más aún cuando sabemos que la línea que divide a las entidades estatales y las corporaciones se va borrando, entonces ya no sólo las redes de espionaje de los estados contratarían a hacedores de armas informáticas sino que ellos mismos podrían contratar a otras corporaciones para defenderse.
A la literatura no se le puede exigir el poder de la premonición, sin embargo, todo esto ya se había oteado en el horizonte de los cyberpunks hace más de treinta años ( tampoco podemos evitar recordar esos tentaculares poderes supraestatales advertidos por Huxley u Orwell), la razón puede encontrarse en lo afirmado por Bajtin, el teórico ruso de la literatura y estudioso de Dostoievsky, Rabelais y promulgador de la polifonía, quien propuso que el escritor advierte muchos gérmenes de futuros hechos de escala social y toma como ejemplo los visos de la revolución bolchevique que brillan en ciertos pasajes escritos por el autor de «El idiota» y «Los hermanos Karamazov». A continuación les presentamos una entrevista que Julian Assange le hizo a tres criptopunks:
Burroughs y Kerouac dan Consejitos para el amor entre hombres
Les presentamos un extracto de la novela «Y los hipopótamos se cocieron en sus tanques» escrita por William Burroughs y Jack Kerouac donde se vislumbra la angustia, el frenesí y el sabor en la boca de esa machera llamada mariquismo:
Me senté en el sillón y Al se sentó en la cama.
– Ahora quiero comentarte una cosa increíble que sucedió anoche.
– Sí- dije yo, frotándome las manos.
– Bueno, pues cuando subimos a la azotea, Phillip se fue corriendo al borde como si se fuera a tirar y yo me asusté y le grité, pero él se paró de golpe y dejó caer un vaso desde allí. Me acerqué y me puse junto al pretil con él y dije: «¿Qué pasa?», y empecé a rodearlo con el brazo y entonces Phil se volvió y me besó apasionadamente en la boca y me arrastró con él por la azotea.
Yo le dije:
– Parece que lo estáis consiguiendo, después de cuatro años. Venga, sigue, ¿qué pasó entonces?
– Buenos, pues entonces Phil dijo: «Vamos a tirarnos a la calle los dos juntos, ¿te parece?». Y yo le dije: «¿Y qué sentido tiene eso?», y él me dijo: «¿No lo entiendes? Después de esto tenemos que…, no nos queda otra. O eso, o marchar.»
Así que le pregunté a Al:
– ¿Qué quería decir con eso? ¿Marchar adónde?
– No lo sé. A cualquier sitio, me imagino.
– Bueno, Al, en ese momento tú tendrías que haber dicho : “De acuerdo, queridísimo, volemos a Newark esta misma noche.”
Al se tomaba muy en serio todo aquello, aunque a mí me parecía bastante ridículo. Le había oído cosas así desde que lo conocía.
– Bueno, para empezar no tenía dinero- dijo Al.
– ¡Oh! No tenías dinero, ¿eh?- salté-. ¿Ya cómo esperas tener dinero si no mueves el culo del asiento? Vete a trabajar a un astillero. Atraca una tienda. Llevas cuatro años esperando esta oportunidad y ahora que…
– Bueno, no estoy muy seguro de querer.
– No estás seguro de querer qué.
– Irme a algún sitio con él. Tengo miedo de que haya una reacción y no pueda conseguir nada.
Me fui a la chimenea y di un manotazo a la repisa.
Muy latinos, muy maricas
Algunas veces, el escándalo de muchos cultores de la literatura proviene, más que de su apego a la tradición, de su desconocimiento de los clásicos. Entonces, cuando surgen escrituras donde las maricas bailan en fiestas y consumen drogas y alcohol hasta hartarse, las condenan por vanas y proclaman la decadencia de la cultura. Y si se les esgrime que, desde los griegos, muchos maricas ya danzaban y se besaban, ellos aducen el argumento de autoridad que trasunta los entusiasmos conservaduristas de poca monta y sus canonizaciones. Les presentamos un pasaje de «El Satiricón» de Petronio. Disfruten de este banquete en donde podría estar William Burroughs haciendo las delicias de los comensales:
23. Se reanudó, pues, el banquete y una vez más Cuartila nos invitó a beber: al son de los platillos se acentuaba su alborozo de bacante.
XXX
Entra entonces un indecente bailarín, la persona más insulsa del mundo y muy digno cliente de aquella casa. Tras unas palmadas de sus manos dislocadas y unos profundos suspiros, declamó un poema como este:
Aquí, acudid aquí en seguida, alegres maricones; apresurad el paso, venid corriendo, venid al vuelo, con vuestras piernas delicadas, con vuestras manos tentadoras; ¡oh ternura la vuestra, oh veteranía del amor, oh castrados de Delos!
La ronda de noche
Hoy, sumándonos a los homenajes hechos a Rembrandt, les presentamos un documental sobre el contexto de producción y las dudas, avances y decisiones surgidas a lo largo del proceso de creación de esta obra que congrega a cientos de personas que acuden a Holanda con el deseo de ver esa escena nocturna. Suele criticarse la costumbre latinoamericana de hacer de sus artistas productos turísticos, sin embargo, se olvida que esa maña proviene de Europa:
The kafka project: Un archivo con los manuscritos de Franz
The Kafka Project es un trabajo que inició en 1998 bajo la dirección de Mauro Nervi y consiste en publicar todos los manuscritos originales de la obra de Franz Kafka escritos en alemán e ir consolidando un archivo en donde también se incluyan traducciones directas de estos documentos. Este proyecto gira en torno a la noción de autor. Con la restitución de los originales se busca establecer un corpus donde todos los escritos sean fieles a la voluntad de Kafka.
Esta idea de fidelidad para con lo que deseaba un escritor entraña toda una perspectiva de la literatura en donde los individuos se superponen a otras variables. Sin embargo, The Kafka Project también abre las puertas a que se puedan empezar a hacer comparaciones entre los escritos hechos por Kafka y las inserciones y cortes hechos por su amigo Max Brod (es conocida la supresión de cierto episodios homoeróticos), no sólo para establecer la originalidad de un texto sino, también, para indagar el papel que Brod ha jugado en la literatura del siglo XX y, más exactamente, para saber cuál fue su aporte a los escritos ya no hechos por Franz Kafka en su soledad pero sí firmados por esa gran rúbrica que ningún escritor posterior que se precie de urdir literatura, al menos en occidente, puede ignorar. De este modo, el archivo puede recibir propuestas de investigadores que descrean o no apliquen la categoría de «autor» para analizar el proceso de creación de un texto pues lo comprenden como un lugar donde se cuelan tensiones que sobrepasan la conciencia de quien hace los trazos sobre una hoja.
Este proyecto cuenta con colaboradores que escriben en diferentes idiomas por lo que ya han aparecido algunos trabajos en español que indagan sobre la manera en cómo escribía el autor de «La metamorfosis». También se han comenzado a hacer traducciones pero, infortunadamente, por las «protecciones» del copyright, ninguna ha podido ser publicada en su integridad. En español hay un escrito llamado Sobre las parábolas, traducido por Jonathan Alonzo Ríos Mira.
Acá podrán leer el texto original y manuscrito de «El proceso».
La furiosa piedra de Chile
La mayoría de los hijos de Job y Sor Juana Inés de la Cruz morirían chicos, los otros se suicidarían o accidentarían. Sólo quedarían los suficientes para recordar que sus padre fue un santo furioso y que su madre se acercó a Papá Lindo y sintió sus susurros incendiaros de tantos corazones. Esto se puede concluir de la fortaleza que el libro de Job insufló a los versos y la vida del poeta Pablo de Rokha. Su esposa también escribía poemas y los dos se enamoraron cuando ella se puso el pseudónimo de Juana Inés de la Cruz. Al viejo macho- siempre fue un viejo macho, incluso cuando era un niño al que sus compañeros molestaban y ya le decían «el amigo piedra» porque su rostro parecía detenido en in rictus de acidez estomacal- la vida lo apaleó, no sólo con tantos muertos y la pobreza, también apareció Neruda, un gordo bonachón que decía ser comunista y poeta y se codeaba con políticos y diplomáticos; ni siquiera pudo exorcizar su desencanto el amigo piedra cuando escribió «Neruda y yo». Pablo de Rokha contó con una gran sabiduría para cuando la tierra se remeciera bajo nuestros pies:: agarrarse, abrazado, a una palmera. Les presentamos el documental «Pablo de Rokha, el amigo piedra» que tiene licencia Creative Commons desde que salió a la vida pública en 2010:















