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El periplo por la cifi colombiana de Ficciorama

En el encuentro semanal de Ficciorama (cuya identidad secreta se rumora es la del profesor Boris Greiff), titulado como ‘Charlas con Ficci’, evocando en los televidentes  viejaguardia las memorables «charlas con Pacheco», se hizo una presentación más desde la experiencia propia y como quien formando parte de la escena va dando los trazos generales, sobre la ciencia ficción colombiana y sus figuras actuales.

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Para darle un contexto algo más elaborado a nivel conceptual, que el que nosotros hacemos, Ficciorama escribe:

En 1959 Kingsley Amis publico New Maps of Hell, una revisión desde la mirada de un aficionado a la ciencia ficción, en la que da cuenta del panorama de este género en la lengua inglesa. En 1999 René Rebetez hizo lo suyo con la antología Contemporáneos del Porvenir y en 2017 Rodrigo Bastidas compila y edita Relojes que no marcan la misma hora, dando así un aporte al género. Esta se propone como una hoja de ruta desde lo que conozco como lector y conocimiento de causa.

Exploren esta hora de ciencia ficción colombiana con uno de sus representantes más activos desde su cuartel en Ficciorama.

Tesis de maestría sobre Shikasta de Doris Lessing, de Keidy Lorena Sosa Pineda

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Es posible consultar virtualmente, a través del repositorio institucional de la Universidad Javeriana,  la tesis «Un caso marginal dentro de la Ciencia Ficción. Shikasta de Doris Lessing» requisito para optar por el título de Magíster de Literatura, de Keidy Lorena Sosa Pineda.

Este fue un trabajo en el que presté el servicio como director y asesor de tesis, pero me permitió conocer uno de los trabajos más interesantes de la literatura de ciencia ficción, de parte de una mujer que poco reconocida en el fandom, fue una defensora acérrima del género:

“la ficción del espacio constituye, junto con la ciencia ficción, la rama más original de la literatura contemporánea; que es imaginativa e ingeniosa; que ha revitalizado ya todos los campos de la palabra escrita; y que los académicos y pontífices de las letras hacen mal en desdeñarla o ignorarla, aunque, claro está, siendo como son, no quepa esperar de ellos otra cosa. Este punto de vista parece estar convirtiéndose en la materia misma de la ortodoxia.”
Excerpt From: Doris Lessing. “Shikasta.” iBooks.

Aunque posteriormente por los mismos ataques que recibió de un público a veces muy hermético con sus figuras la rechazó,  ella posteriormente declaró que su novela Shikasta y su serie Canopus en Argos no era ciencia ficción, sino «literatura sagrada».

Por esta posición incómoda de la autora, que una vez reconocida dentro del mainstream causó extrañeza por atreverse a penetrar en un «género menor» y la misma posición de los lectores de ciencia-ficción que nunca la terminaron de aceptar como una autora valiosa dentro de esta literatura (revisar las frecuentes listas de autoras de ciencia ficción y verán que casi nunca aparece su nombre, aunque autoras como Rosa Montero reconozcan su evidente influencia a partir de ella), es que se habla de Shikasta como un caso marginal, no solo dentro de la literatura sino de la literatura de ciencia ficción.

Bueno,  quisiera hablarles y compartirles más de los hallazgos que encontré  gracias a la oportunidad y el privilegio que tuve de trabajar esta obra junto a Keidy Lorena Sosa, que se desempeña como maestra, para abordar desde una perspectiva juiciosa y al tiempo desprejuiciada de la pluma de alto vuelo de Doris Lessing, quien se ha terminado de volver una obsesión también para mí; pero en lugar de eso, los invito a que lean esta obra única, no solo en Colombia, sino en Hispanoamérica, pues con contados casos, ha sido poco el interés por la ciencia ficción de Doris Lessing, lo que también  le añade a ese toque marginal que se alude en el documento.

 

Resumen

Shikasta, que significa roto en Persa, es el título con el que designó Doris Lessing a su primer libro de Ciencia Ficción, dentro de una serie de 5 libros denominada “Canopus in Argos: Archives”. Shikasta es la historia milenaria de la humanidad. Fue una novela escrita por la undécima mujer en ganar el premio Nobel de literatura en el año 2007 con su obra El Cuaderno Dorado. El presente trabajo buscó comprender por qué Lessing incursionó en Ciencia Ficción, un terreno desdeñado por el canon. Para lo cual, primero se indagó el contexto de la autora, sus influencias y preocupaciones intelectuales. En segundo lugar, se reconoció y abordó la estructura de Shikasta para poder analizar sus narrativas y las referencias a las que recurre. Posteriormente, se definió el género de Ciencia Ficción, las inquietudes que abordan el género y el lugar donde puede inscribirse una obra como Shikasta. Finalmente, se encontraron algunas posibles razones que motivaron a la escritora a aventurarse a escribir libros de Ciencia Ficción, en particular Shikasta.

 

Editorial MilInviernos ofrece ARRÚLLAME RAMONA para Libre Descarga y distribución

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ilustración David Barrero

Nuestra Editorial sigue creciendo exponencialmente como si se tratara de un virus sin vacuna. Pero no queremos encontrar ni la cura ni la vacuna contra el hábito de leer bellezas mágicas y artificios tristes. Por eso, Mil Inviernos pone a su alcance el texto Arrúllame Ramona, de Cermeño y Escovar,  editores de esta página.

 

Esta nouvelle se pregunta por el fenómeno humano a pesar de tener a su doble robótico o androide. Como un espejo. Si el bebé de Lacan se vio completo nuestro bebé está desmembrado. Tengan a bien, este fascículo que forma parte de la colección Mil Inviernos. Pronto vendrán más títulos y así se completará el Universo de Maravillas tristes.

PARA DESCARGAR EL LIBRO ENTRAR A:EDITORIAL MIL INVIERNOS

Descarga Libre: Glitza y otros cuentos del padre de la ci-fi en Colombia

¿Qué mejor forma de cerrar la celebración del día del padre que con la antología de cuentos del padre de la ciencia ficción en Colombia?:

 

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La Corporación Universitaria del Caribe pone a disposición del público la antología de cuentos del maestro, Antonio Mora Vélez, uno de los padres de la ciencia-ficción colombiana junto a René Rebetez.

Este material por su precioso valor histórico y literario no puede más que ser distribuido por todos los estudiosos y fanáticos del género. Contiene el icónico cuento Glitza, entre otros de indiscutible valor como lo reconocían ya en los años ochenta:

“Glitza es un libro válido y novedoso en el panorama actual de la ciencia-ficción. Por ello mismo abre el horizonte de la incipiente literatura colombiana del género con el aporte de una temática que, por lo demás, acierta en el hallazgo de su propia forma. Los relatos del libro son tan convincentes dentro de su género que bien pueden a justo título ser incluidos en el repertorio internacional de la literatura de ciencia-ficción”.
Jaime Mejía Duque, Magazín Dominical de El Espectador, 13 de abril de 1980.

 

En Mil Inviernos nos place difundir tan valiosa obra:

 

Edición virtual de CECAR, Sincelejo.https://cecar.metalibros.org/index.php/CECAR/catalog/book/24
Dar click en PDF para abrir y descargar.

 

 

 

 

Libre descarga: «Aniquila las estrellas por mí» de Andrés Felipe Escovar #cienciaficción

La colección Textos Liberados, de Seshat Editorial, pone a la disposición de los lectores internautas la novela «Aniquila las estrellas por mí» de Andrés Felipe Escovar (editor de Mil Inviernos)  y de esa forma se lanza al ruedo de la liberación de la cultura teniendo como arma las sagradas escrituras.
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Imagen de portada: Anbilli, Andrés Beltrán

Les dejo aquí el link de descarga gratuita de novela:
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Como esta versión adolece de las palabras preliminares que hice para el libro impreso, las lanzo también como un par de dados a un tablero de parqués en donde los conglomerados con sus estrategias legalistas se comen  a las fichas que se atreven a moverse en el creative commons para encerrarlas en sus rombos melancólicos.

PALABRAS PRELIMINARES A ANIQUILA LAS ESTRELLAS POR MÍ.

 

 

Todo lo que hacemos los humanos es humano, esa es la conclusión de J. Pedraza de las palabras malvadas de la enana Mireya; yendo más allá, piensa, incluso la caca es humana; incluso, pienso, los libros que escribimos los humanos son tan humanos como la caca. En esta aceptación, cuando hay humildad y nobleza, existe una liberación feliz en la que se deviene extraterrestre; como la sonrisa de un abuelo desmueletado incapaz de renegar el resultado final del arrasamiento de una cosecha por culpa de una helada cósmica. Y solo desde la profunda tristeza que nos exhorta esas estrellas adheridas al firmamento —como las garrapatas al cuero de una vaca muerta—, que nos impulsa tanto como a querer morir como a acometer una empresa de destrucción galáctica, se abre un Universo de improbabilidades solo posibles a través de las palabras que juegan —encerradas en la carpa del circo escrito— a que el juego se acabó y es hora de la rendición de cuentas final ante un tribunal Panafrosoviético. Lleno de personajes entrañables —de tripas corazón, en donde el corazón es una vida de  mierda y las tripas son un corazón vencido de grasa y dolor—, escenas tan fantásticas como el deseo de no querer levantarse más y exiliarse al final del infinito; y versos que salen culposos como la consciencia de estar viviendo; Aniquila las Estrellas Por Mí, es el deseo de Andrés Felipe Escovar, de comprender y ser comprendido por su propio país. Mismo deseo que compartiera años atrás el poeta Afrosoviético, Vladimir Maiakovski, expresado con la misma actitud fiera de si acaso fracasara en el intento, quedará la dicha de instalar el fresco vaho de una lluvia oblicua que pasa sobre una tierra natal que es la de una nueva forma escrita.

Luis Cermeño. 

Dankeschön, herr Florian Schneider.

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Wird Sind die Roboter
We are the robots
Somos los robots.
MUSIC NON STOP 
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Robots de la música electrónica, la ciencia ficción, robótica y futuro, despedimos a un precursor: Florian Schneider de la icónica banda alemana Kraftwerk, y proyectos solitarios.

Adiós al capo de la ciencia ficción ilustrada: Juan Gimenez

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Antes de recibir el galardón en el criptofest 2015, en donde fue considerado una figura clave para entender la ciencia ficción europea.

Si Lothar le pidiera a Tonto que le contara una historia, una historia de verdad, no una tonta historia de robots, éste le contaría además de la historia del Metabaron que lo obsesionaba, la del artista que perfeccionó al Metabaron (puesto que su creador fue Moebius) y que  tampoco era del todo humano, pues cabe la duda razonable de que fuera un híbrido extraterrestre: sería la historia del historietista mendocino Juan Gimenez.

Tal como lo confesara el escritor Carlos Trillo (temprano cómplice de aventuras fantasiosas y de ciencia ficción de Gimenez), la mejor forma de explicar lo que ocurría detrás del arte de este «escenógrafo de inéditos paisajes, hábil coreógrafo capaz de orquestar el movimiento intergaláctico con la precisión de  un rayo láser» sería a través de la leyenda de la abducción extraterrestre de la madre que le dio ese don a Gimenez de reproducir fielmente esos otros universos.

Presento así este documental sobre la vida y obra de Gimenez llamado Sueños Lúcidos que pretende penetrar el misterio Gimenez para dejar impreso solo la maravilla de un talento incomprensible que traspasó fronteras geográficas y mentales, para darle un nivel elevado a la especulación fantástica y la imaginería de la ciencia ficción.

SUEÑOS LUCIDOS (Lucid Dreams) Vida y obra de Juan Gimenez – Documental 26 min. from VLEXUS Animacion on Vimeo.

 

También quiero agradecer a Gimenez por su vida. Porque es una demostración que la Ciencia Ficción  no es de nacionalidades sino de visiones y estas visiones extensas permitieron que un joven mendocino aficionado a calcar historietas fuera un referente universal del género. Tal como lo remarcó la revista Heavy Metal, de la cual él formó parte como  miembro de la familia:

Gimenez creó algunas de las ilustraciones más cautivadoras para honrar al medio y tenemos la bendición de haber tenido un talento así,  como su contribución a la revista y al campo en sí. Su trabajo es impresionante, lleno de ideas, vigor, imaginación y belleza. En otras palabras, es simplemente inolvidable. Se le extrañará mucho, pero sus obras continúan.

 

Extrañaremos a Gimenez, el artista de ciencia ficción que el covid19 se llevó.

 

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EL CULMEN DE LA IGNOMINIA, por Zeuxis Vargas

ANDRÉS FELIPE ESCOVAR O EL CULMEN DE LA IGNOMINIA 

Por: Zeuxis Vargas

 

FELIPE ESCOVAR

 

Literatura policefálica, literatura de la estética Trash y literatura híbrida como dispositivos transgresores de la cultura.

Hacer literatura es obsesionarse por procurar universos. Es entregarse a una tarea que sólo es satisfactoria, mientras se realiza, para la pobre criatura que letra a letra, palabra a palabra, tramita con su imaginación la ambición de contar o decir algo innovador.

Claro está, que esta labor, completamente solitaria requiere ciertos conocimientos, lecturas y vida. Algunos optan por una vinculación a las tradiciones, se amordazan a los estilos, técnicas más reconocidas e historias justas para aquellos otros que consideran leerán sus obras. En este sentido, escribir constituye crear un público, cada texto apunta hacia la sensibilidad y los gustos de ciertos lectores y el futuro de esa literatura, su reconocimiento o su olvido dependerán cien por ciento de la generosidad de quienes pongan sus ojos con atención en las letras publicadas.

En Colombia, la literatura parece estar medida por las buenas costumbres y por el uso adecuado de ficciones que se ajustan a la escritura usual, o sea, aquella que narra historias probables, verosímiles, asequibles o sutilmente innovadoras. En resumen, la literatura nacional hasta hace pocas décadas le importaba muy poco, pero muy poco, experimentar con los costados más raros o inverosímiles de la escritura. Así que sin miedo alguno, cualquiera puede decir que Colombia es un país de literatura realista: dramas de la vida real o basados en situaciones históricas, tramas psicológicas, historias románticas o detectivescas, escritos cómicos y textos epistolares, estructuras biográficas o seudobiografías, crónicas noveladas, argumentos picarescos o satíricos y en muy contadas ocasiones, discursos aleg
óricos, son parte del material que se encuentra en la estantería nacional.

La ciencia ficción, el misterio, los argumentos distópicos, utópicos, ucrónicos, de fantasía y hasta góticos, que se desarrollaron con entusiasmo en Estados Unidos, España, Argentina, Gran Bretaña o Rusia, no lograron seducir a los escritores colombianos, que siendo buenos lectores de las mejores obras mundiales, contadas veces se aventuraron a experimentar con esta clase de visiones.

Contamos con algunos precursores, dos o tres nombres que se arriesgaron por historias sorprendentes y raras. Pero este campo arado parcialmente por un Fuenmayor, un Lizarazo, o un Sliger, no logró impactar con el mismo furor que lo hicieron Mary Shelley, Julio Verne o H. G. Wells en Europa; Lovecraft, Burroughs, Howard, Leiber o Bloch, en Estados Unidos; Tsiolkovski, Malinovsky o Zamyatin en Rusia.

Así que a diferencia de la ciencia ficción mundial que puede dividirse en períodos, tales como clásica, de oro, intermedia, tardía y contemporánea, o con otras clasificaciones, según el gusto histórico, y con representantes magníficos para cada uno de los conjuntos, en Colombia, hacer esta clase de distinción histórica sería en sí misma una quimera.

Pero para ser complacientes con aquellos que se sienten entrañablemente atraídos por esta clase de sistematizaciones, podríamos decir que el grupo pionero o grupo clásico mencionado, dio origen, casi 50 años después, al periodo de la ciencia ficción reconocida realmente como de origen colombiano. Quien inaugura esta etapa es German Espinosa y lo siguen, quizás, los escritores más reconocidos hasta la fecha de este género, ya que René Rebetez y Antonio Mora Vélez, son los padres, de todo lo que vendría después. Los dos escritores son, por así decirlo, los embajadores. Ellos hicieron posible la visibilización de un género y se constituyeron muchas veces en los jurados indiscutibles para valorar las nuevas obras de ciencia ficción colombiana.

Quienes han intentado realizar un archivo histórico de la Ciencia Ficción en Colombia han denominado a la ola que publicó a finales del siglo XX, como la generación de Cambio de siglo, la cual señalan, nace justo a partir del Primer concurso de cuento de ciencia ficción, iniciado en 1997, donde justamente Rebetez y Antonio Mora Vélez, fueron los jurados. Esa camada de escritores, que ahora si podemos decir, con agrado, pasan de cinco, se unen inevitablemente con los escritores del siglo XXI, o sea, con aquellos jóvenes nacidos en los 80 y los 90.

Hay un lazo común que une a los escritores de fin de siglo con los del siglo XXI, ese lazo es la tecnología. Los primeros, vivieron el nacimiento del internet y se acomodaron con facilidad a la globalización y el neoliberalismo, comprendiendo las razones y sin razones de la era digital, de la cual, ellos mismos fueron protagonistas y testigos; los segundos, por su lado, nacieron con aquellos dispositivos y ese mundo en red, en sus manos, son hijos naturales de la informática y por lo tanto tuvieron desde niños el privilegio de reforzar con más rapidez sus habilidades y destrezas para comprender los nuevos senderos y lenguajes por los que la era digital evoluciona.
Así que hablamos de una conglomeración literaria de la misma estirpe, algo así como una familia de primos que consiguen hablar el mismo idioma con las mismas reglas naturales que los códigos sociales les dictan.

De esa última camada de escritores es que proviene Andres Felipe Escovar, un joven catedrático de la universidad del Rosario, que a finales de la primera década del siglo XX, comenzó a generar una literatura cooperativa. O sea, aquella que se hace a dos, tres o cuatro manos y que conlleva el desvanecimiento del autor. Borges y Bioy Casares lograron escribir de esta manera y sin esfumar al autor idearon la brillante estrategia de propiciar, para su arreglo mutuo, la creación de un autor etéreo. Bustos Domecq, es ese autor irreal o fantástico que firma las obras escritas a dos manos por dos de los más grandes escritores de la Argentina. Quiero creer que este ejercicio fue la chispa que dio pie para que Cermeño, Marsella y Escovar, les diera por hacer una literatura policefálica exitosa, a diferencia de este fenómeno dado en la naturaleza, en todas las especies, y donde aquellas criaturas que nacen con esta condición mueren precozmente, la literatura policefálica, ha proveído al mundo con grandes obras nada defectuosas. Lo más llamativo es que esta clase de obras parecen desbrozar un nuevo camino, una clase de género neófito capaz de convertirse en un paradigma literario.

Así que si este experimento en un futuro se posiciona como una rama indiscutible para crear literatura, Escovar y Cermeño serían los pioneros nacionales. Solamente, con el hecho de ser el iniciador de la literatura policefálica, le bastaría a Escovar para ganarse un lugar en la historia de las letras nacionales. Más allá de este logro, es necesario reconocer dos circunstancias extras que hacen de la escritura de Andrés Felipe, un acontecimiento favorable para la literatura nacional.

La primera tiene que ver con el hecho de que junto a Cermeño, Escovar es también precursor de aquello que podríamos denominar como literatura extravagante, grotesca dura o literatura de la estética Trash. Esta clase de estilo que se dio una vez en la literatura estadounidense con Flannery O’Connor, y sus personajes a los que les faltan piernas, ojos o son asesinos seriales con remordimientos morales y que logra su punto álgido con Denis Hale Johnson, en su libro de cuentos Hijo de Jesús, también tuvo lugar en Europa con las historias surrealistas de Boris Vian, pero donde más tuvo proliferación fue en el cine con películas de culto tales como Freaks; Pink Flamingos; Guinea Pig: Mermaid in a Manhole; Nekromantik; Gummo, o algunas películas de Lynch y del primer cine de Jodorowsky.
La estética Trash, en sí misma es una trasgresión al gusto, o lo que podríamos reflexionar como una búsqueda de intencionalidades estéticas que permiten subvertir lo normal y normalizar aquello denominado socialmente como asqueroso, grotesco, extraño, perturbador o fenomenal. Así que la estética trash es algo que va más allá del camp o el kitsch, ya que filosofa sobre lo anormal o lo repugnante como categorías sociales que pueden ser superadas para ser observadas y analizadas como expresiones transgresoras de la cultura que al ser normalizadas comienzan a tener un mundo propio, un universo fenoménico interiorizado a la naturaleza de seres que ya no serían excluidos sino diversos y tolerados.

Este monumental ejercicio, que en la literatura logró proporciones polémicas con El fiord de Osvaldo Lamborghini, con Las tripas de Chuck Palahniuk o con Larva de Julián Ríos. Consiguió su representación en Colombia con el libro policefálico de Cermeño y Escovar titulado The Lola Verga’s big band.

Ya tenemos dos aspectos por los que Escovar es no sólo uno de los grandes escritores colombianos, sino a su vez uno de los renovadores de la literatura colombiana. Pasemos pues a discutir el último aspecto.

Su más reciente novela se titula Aniquila las estrellas por mí. Esta Opera prima, ya que es su primera obra en solitario, es un punto importante como publicación histórica para la ciencia ficción en Colombia. La obra trabaja, desde la estética trash, ya comentada, las posibles realidades de situaciones históricas que por ser disparatadas no dejaron de ser reales y reflexiona desde una trama de ciencia ficción suave, aquella posibilidad prevista por Philip K. Dick, donde, en el futuro, los seres humanos estaríamos bajo una sociedad vigilada mental y oracularmente.

A diferencia de El informe de la ironía, que cuenta con las fuerza policiaca Precrimen y los precognitivos, El mundo de Escovar en Aniquila las estrellas por mí, cuenta con una agencia policial que tiene a su servicio los verificadores de imaginerías, o sea, aquellos funcionarios que escudriñan los recuerdos de los muertos.

Este argumento que fue utilizado en la película La memoria de los muertos, protagonizada por Robin Williams, se ve modificado en la obra de Escovar, ya que, al contrario del filme donde la grabación mental sirve para perpetuar y mantener el recuerdo de los muertos, en Escovar, sirve como medida de control y coacción. Este sistema de poder, de ojo que mira hasta en los recuerdos de los muertos para criminalizar y mantener el orden social, abre la posibilidad de un mundo oneroso, aprehensivo y asfixiante que no da cabida a ningún tipo de libertad.

La novela es, entonces, un testimonio de una dimensión posible que por sí sola ya nos sumerge en una atmósfera agotadora y neurótica. Sin embargo, es la forma en la que está escrita esta obra lo que permite descubrir la circunstancia final que hace de la literatura de Escovar, un referente inevitable de importancia histórica para las letras de la ciencia ficción colombiana. Se trata pues, de una obra escrita bajo la hibridación técnica, estilo netamente postmoderno y que sigue siendo reconocido por el Ulises de Joyce, Los reconocimientos de Gaddis, El plantador de tabaco de Barth o, últimamente, por las obras de Vila-Matas y Javier Cercas.

Esta clase de literatura fronteriza, que mezcla ensayo, informes, epístolas, drama, poemas o imágenes, logró su última y más evolucionada forma con La casa de hojas de Mark Z. Danielewski.

La obra de Escovar es uno de los primeros híbridos de ciencia ficción, escritos en el siglo XXI en Colombia. Así que con esta última circunstancia, se puede decir que la literatura lograda por Andrés Felipe, hasta el momento sería el culmen de la ignominia, entendiendo ignominia, en este caso, como la afrenta indiscutible que un joven escritor ha logrado para con la tradicional y ya casi reseca literatura colombiana.

Un aplauso grande pues, para este escritor que con tres saltos de fe revolucionarios ha logrado oxigenar las letras nacionales. Si no lo han leído, ¿Qué esperan?

Zeuxis Vargas, 2020

 

Una lista de Ciencia ficción colombiana del siglo XXI.

Richard Rimachi del blog CONTRAFÁCTICA hace un listado de 20 libros que son una muestra de la  Ciencia ficción colombiana que se ha escrito hasta el momento en el  siglo XXI.

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Los títulos,  de arriba hacia abajo y desde izquierda a derecha:

 

1. El súmmum (Abdón Sanchez Castillo); novela
2. Los hombres que aterrorizaron al mundo (Diego Darío López Mera); novela; 2007
3. ¡Arrúllame Ramona! (Andrés Felipe Escovar, Luis Cermeño); cuento; 2014
4. El universo amarrado a la pata de la cama (Gustavo Wilches-Chaux); cuentos; 2004
5. La sed (Enrique Patiño); novela; 2013
6. El futuro de Ismael (Diana Catalina Hernández); novela; 2017
7. El pornógrafo (Hank T. Cohen); cuentos; 2019
8. Una vida para Steven (Marco T. Robayo); novela
9. El gusano (Luis Carlos Barragán); novela; 2018
10. Después de la ira (Cristian Romero); novela; 2018
11. El clon de Borges (Campo Ricardo Burgos López); novela; 2010
12. Los nuevos iniciados (Antonio Mora Vélez); novela; 2008
13. Iménez (Luis Noriega); novela; 2011
14. La lesbiana, el oso y el ponqué (Andrea Salgado); novela; 2017
15. Virus (Alvaro Vanegas); novela; 2015
16. Angosta (Héctor Abad Faciolince); novela; 2003
17. Microbio (Fernando Gómez Echeverri); novela; 2010
18. Aún el agua (Juan Álvarez); novela; 2019
19. Ellas se están comiendo al gato (Miguel Manrique); novela; 2013
20. El mundo no nos necesita (Álvaro Robledo); novela; 2018 

Pueden ver más contenidos de CONTRAFÁCTICA en la page de Facebook: Contrafáctica. 

A mi parecer, esta es una lista juiciosa de libros de ciencia ficción colombiana de este siglo. Como toda lista está incompleta. Faltarían las novelas: Aniquila las estrellas por mí, de Andrés  Felipe Escovar, Punto ciego de Juan Alberto Conde y la antología de Rodrigo Bastidas, Relojes que no marcan la misma hora:, que tiene otro ramillete de nombres. Además de mi propia cosecha:  The Lola Vergas Big Band novela de steampunk reggaetón escrita junto a Escovar,  Tríptico de Verano y una Mirla, y mi libro de cuentos Dios conoce sus almas solitarias.

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Además, por recomendación de Bastidas, haría falta «El jefe» de Luis Gonzáles que entra dentro del subgénero de la Ucronía.

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«Gracias, Trump, por recordarnos que la ciencia ficción es una mera crónica de la vida diaria» GGP

La fucking lectura del carajo, pinche su madre, son las palabras de agradecimiento del más cabrón, el Guillermo Gómez-Peña,  al  presidente Donald Trump, para el 2020,  recomendándole dedicarse a escribir Ciencia Ficción después de que se lo pichen (https://es.wikipedia.org/wiki/Proceso_de_destituci%C3%B3n_de_Donald_Trump) :

Have you considered trying out sci-fi writing after you get impeached?

Este es mi intento de traducción, pinches gueys. Si quieren leerlo original pueden hacerlo acá:

A Thank You Letter to Donald Trump

 

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Carta de agradecimiento a Donald Trump

Por Guillermo Gómez-Peña 

2017-2020

Descargo de responsabilidad: Espero que de aquí a una década estemos en un mejor lugar – una especie de democracia semi/disfuncional que reconozca la importancia de los derechos humanos y cívicos y que estos tiempos extremos sean vistos solo como una pesadilla colectiva producto de unos residuos tóxicos agudos y de Fox News… ¡vamos a ver cuánto tiempo le toma a Facebook y Twitter borrar este post! 

Empecemos… Las partes en rojo no son para el performance en vivo.

Ex-timado Señor Trump,

Quiero agradecerle por demasiadas cosas esta noche:

En primer lugar, quiero agradecerle por expandir mi vocabulario político, que incluye palabras ilustrativas tales como moderador de caos ficticio; creador de historias alternativas, artista del fraude, comediante involuntario; director/actor del Reality de televisión de cuál es el nombre, «el aprendiz… sexual» extraordinario artista del performance de la derecha, el consagrado artista de la distopía de frontera,  “narcisista y psicótico-megalomaníaco en español,”  “demagogue extraordinaire” en francés, alborotador, sapo y perpetrador sexual al mando, promotor del crimen de odio, maestro del conflicto de intereses, dictador elegido-democráticamente designado por un extraño Dios Cristiano; «esa cosa naranja», etcétera, etcétera, etcétera… 

No había usado estas palabras antes en el reino de la política hasta que usted llegó. Muchas gracias, perdon, many thanks monsieur.

 Quiero agradecerle por el despertar de tantas comunidades de la diferencia alrededor del mundo. Gracias por el comportamiento atroz diario y el lenguaje beligerante, las mujeres, los Negros, latinos, musulmanes, maricas, ambientalistas, artistas e intelectuales en todo el globo ahora tienen un enemigo concreto e icónico contra quien movilizarse y contra el cual pelear.  Lo está haciendo mucho más fácil para todos nosotros para conectar los puntos y construir una coalición conceptual; para imaginar colectivamente las posibilidades de un mundo sin gente como usted,  y un mundo sin violencia ni corrupción. Es activismo imaginario a lo mejor. Y no necesitamos armas para pelear. Nuestras armas son lo artístico y lo literario. «Simbólico», por decirlo así, así usted quizás no conozca esta palabra. (sin/bólico= sin bolas). 

 

 Usted suena y se comporta como la versión de Las Vegas de Mussolini. Gracias por su nacionalismo extremo y aislacionismo, las fronteras entre nuestras comunidades y países están siendo borradas mientras hablo. Nosotros amarías crear para usted un Estado Nación Ario Independiente; después de todo, la «gente blanca pura» son una microminoría en los Estados Unidos. Puedes ponerlos a todos adentro de Arkansas. 

NOSOTROS, los otros Otros, los «americanos anti-americanos»,  ahora sabemos que somos una transnacional formidable, y una mayoría trans-continental. Y  que mientras hablamos y tomamos las calles, un nuevo humano vibrante y un movimiento de derechos civiles está en proceso. Muchas Gracias Hijode7n29#$&jh… intraducible 

 Gracias por empezar una nueva generación de jóvenes activistas y por despertar a millones de «Americanos», de la parálisis de sueño de nuestra lenta previa «democracia de consumo». Hoy día, sus «Black Friday» siete días a la semana o «La Purga 4″… es decir, las calles políticas de América están igualmente de peligrosas como animadas. La «nueva rabia» afligiendo todas nuestras comunidades es justificable… ¿están los neo-nazis en un acuerdo elíptico con los antifas? ¡Una mierda rara! 

 Gracias por facilitar las cientos y miles de movilizaciones épicas, marchas escolares, huelgas, flash mobs, proyectos activistas digitales virales y acciones de performance «dead in»; gracias por dar un nuevo significado a los «anonymous, neo-zapatistas y las máscaras de pussy riot; por ayudar a tantos «artivistas» más allá de las fronteras a obtener atención, energía y originalidad. 

 

El arte de Performance ahora es lingua franca! Orale! Nuestras audiencias, como las reuniones de sus Realities son gigantes! 

 Queremos agradecerle por proveernos de tantos “Trumpismos” tales como « “Make America…Mexico (or Native) again, “Haz que America  piense de nuevo” o “Trump no existe” y efectivamente, el hashtag más popular “Tu, not my president.” Es usted un genio del activismo involuntario y la glosolalia experimental. 

 Sus tweets nocturnos mal escritos y sus ordenes ejecutivas ultrajantes en contra de extranjeros, del pobre, el enfermo, el indigente, la comunidad queer, «trabajadores migrantes y «erroristas» en la misma frase (pausa para respirar) NOS RECUERDA QUE LA CIENCIA FICCIÓN ES SOLAMENTE UNA CRÓNICA DE LA VIDA DIARIA. Usted es la teoría de conspiración reptiliana definitiva… y no es una broma. 

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