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MIS-Entropía, por Sebastián G. Calderón

MIS-Entropia  // Sebastián G. Calderón.

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-Somos los más famosos creadores de interiores para vivienda señor Kiroshi, le podemos
traer una playa o un Rascacielos con influencias dadaístas…
Salome, diseñadora de interiores de casas Bogotanas del siglo XXX, el siglo prohibido para algunos. El carácter estético de aquellas casas solo podría ser hecha por la más famosa diseñadora:
— Es como crear mundos – dice Salome- hacerlos es lo más complejo, sin embargo dígame que desea, y quizá nosotros como compañía podríamos poner…
—  Bueno señorita, estaremos al contacto prontamente, nuestra vivienda queda al sur,
queremos en nuestra pared otra ciudad, que la pálida ciudad gris de siempre…
— Señor Kiroshi, somos expertos en plantear en el suelo cualquier espacio, con tal que usted se aparte de esa atmósfera, obscura, anárquica y ruin de esta ciudad, si nos contrata recibirá un descuento en la empresa de muebles de mi Padre, D.I.O.S, son especialistas en madera y harán su ingeniosa labor de construir para usted, el mejor estar…
Alexandre, el último antropólogo de la ciudad de Bogotá, un fiasco para las anteriores
generaciones de su familia, se inclinó a estudiar Antropología, para conocer quien había sido el primer hombre en Bogotá. Supuestamente era un híbrido entre los mongoles, chinos, y una raza que extrañamente se adecuaba en las oscuras selvas amazónicas, se apoyaba en la teoría Shumpeteriana del siglo XXV donde se exponía ciertos subconjuntos de razas animales, encontrados en las excavaciones a los cerros surorientales donde se encontraron, además de dinosaurios, una especie indómita de ser humano, el homus – tractus, ser que según los antiguos antropólogos era el ser que siente. Adelantaba hacer sus estudios en literatura, quizá era lo único que lo haría subsistir sin morir de hambre, ya que la cosmo-antro-biología era la ciencia que desplazo gran parte de la Física, la antropología y la química.
«Difícil era diferenciarlas” – algún día le dijo un maestro de su Universidad- sin
embargo, en el siglo XXI era lógico pensarlo, las superficies cárnicas y Oseas, de aquellos
seres humanos – el anterior de la cadena- preparaban el universo nervioso que sentía,
quedaba no más un poco de aquel mapa cerebral, donde al parecer se dieron cuenta que
Platón había sacado su mito de la caverna y Berkeley el concepto de sensación.
Heriberto Matsubara –Apellido acuñado a causa de las cruzadas afro-japonesas a Colombia en el siglo XXVII- dueño de la compañía D.I.O.S (Dual. Infinity. Offside- Start) vivía en Bogotá, por supuesto, Colombia y su capital mantenían algo oculto, la imagen del creador de D.I.O.S, auscultado por la fachada de una tienda de muebles, su conductor Silvin, autodidacta, y súbdito lo transportaba por la antigua carrera 26, ahora conocida como la avenida de los suicidas, por la gran matanza de los japoneses contra los nuevos
movimientos muiscas (estos últimos empleaban la tecnología para conducir la condición
chamánica a los niveles tecno-gónicos) donde el indígena era parte de la concepción natural como creador de mundos sensibles, sostenibles y ecológicos…
Por supuesto la Familia Matsubara tenía el monopolio de tal idea y decidió, venderla al pueblo en formato de diseños de casa, frente a la devastada realidad, si a ello podría asemejarse tal mundo, Bogotá era la Atenas, por sus ruinas, claro está. Siempre Silvin le preguntaba a Matsubara por su antigua familia, los valores sacros de la visión del mundo japonesa, y ese modelo estético- contemplativo donde habitaba gran parte de la población en las relaciones con la “realidad” de la Bogotá del siglo XXX.
– Señor Matsubara, ¿ por qué hay gente que lo involucra con el fuerte consumo de una droga en la ciudad?- dice Silvin a Matsubara en tono ecléctico- nunca me imaginaria su gran humanidad repartiendo esta droga a los jóvenes consumidores en aquellos parques helénicos de moda, se asemeja al antiguo Woodstock pero de robots, con argumentos panteístas, y en los procesos de liberación de la máquinas, es un discurso desquiciado…
— Mira, Silvin – le responde serenamente Matsubara- el ser humano siempre quiso crear
mundos, ya que su realidad nunca la acepta tal cual es, necesita siempre de un cierto tipo de vértigo y de significación de su cotidianidad, Silvin; es como cuando te sientas en la silla madera. Crees que te sientas, pero quizá es la realidad que tu recreas la que permite que tal silla exista en tu casa; en el sitio donde Tú la colocaste ¿Me crees capaz de jugar con tal cosa?
Matsubara tiene el oligopolio de D.I.O.S. y de la mente de los seres.
Silvin duda que Matsubara sea aquel siniestro personaje que pueda crear esa arma mental de D.I.O.S y que en los países más desarrollados, había creado cierta teología enfermiza hacia lo oriental, sin embargo Silvin le pregunto a Matsubara acerca de un libro que había encontrado en la librería de Viejo de la ciudad, después de los parques el punto más decadente eran las librerías…
– Me tengo que ir – le responde Matsubara- luego me cuenta de su libro hermano…
En la única librería de Viejo de la ciudad, estaba el último libro nipón de la dinastía Tai III, donde Hiribu Natsubake antes Yakuza, luego sembrador de hortalizas , encarcelado por ideología política anarquista, y creador de la fuerza púrpura, escribió acerca de la
cosmogonía de una planta que servía de trance entre los yakuzas pacifistas que hacían
plantearse la guerra no solamente como fuerza, si no como forma de educación, había
llegado desde los antiguos imperios de la era antigua hasta el siglo XIX, allí se decía que tal planta tenía la magnitud de formación del espíritu, pero en el fondo su carácter armónico era el de crear mundos, ficciones razonadas por alguna teología, que de hecho recaía en la naturaleza.
 
Salome, llega a casa cansada después de haber vendido más de 3.000 diseños en menos de 18 horas laborales, escucha que su padre es un traficante de D.I.O.S. Ella se resiste a creer que el traficante más grande del mundo fuera su padre, era como Pablo Escobar; algo así lo asemejaban, un hombre soberbio, inteligente, ese era Matsubara. Ella, lo único que dudaba era el cuadro del centro de su casa, un Tigre comiéndose a un Dragón, la eterna dualidad China que la familia Matsubara había delegado del monopolio y el exterminio de los chinos en el siglo XXIV.
Salome era del linaje de aquella Oligarquía, soñaba con otra vida que no fuera de lujos, ya no quería vivir en Monserrate, esa lujosa Mansión de los Matsubara donde  veían toda la ciudad devastada, antes templo del dios Y-sus de occidente, pero hoy la gran casa Matsubara, Colonos orientales-Bogotanos, la gran supremacía, este suceso la ponía intradepresiva.
D.I.O.S manejaba en alguna época las anacroepilepsias intradepresivas y las psicosis infantiles. Salome entra en trance gracias a D.I.O.S.
Tranquilamente Silvin baja al parque “Cicuta”, se acerca a Alexandre.
– Hola, mucho gusto mi nombre es Silvin ¿el suyo?
-Alexandre, aunque no lo parezca soy el ultimo antropólogo de la civilización occidental ¿quién eres? -Musito este al final- frente a una agradable sonrisa.
-Soy el conductor del señor Matsubara, uno de los personajes más importantes de Bogotá.
-Claro – diciendo un poco despectivamente- el magnate narcotraficante de D.I.O.S…
-Como se atreve a llamar así al señor Matsubara – exclama angustiado Silvin- el señor
Matsubara nunca le haría daño a una mosca.
Dice Alexandre: -Seguramente, no a una
mosca, pero si a todos los consumidores de D.I.O.S…La dinastía Matsubara desde el siglo
XXV tuvo el control del arma más poderosa de la humanidad antigua: el cerebro. Gran parte de los adelantos y de los mundos que crea son una proeza estética inigualable, siempre mantengo en este parque escuchando mitologías – dice expectante Alexandre mirando al suelo- gente que puede ser desde un importante cantante de Rock, hasta ser la reencarnación del nirvana de un puerco o un gato (animal favorito de algunas mujeres para probar D.I.O.S).
— mira ese personaje de allí – señala a un mendigo arrastrándose- gracias a D.I.O.S, se convirtió en una lombriz, eso me dijo cuándo lo conocí, que cuando pequeño jugaba a mutilar a las lombrices y que algún día quería ser como ellas, ahora mira, gracias a
esa maldita droga es una lombriz y un ser despreciable para algunos…
– Alexandre – le dijo Silvin sin vacilar- Probemos D.I.O.S…Alexandre sin hacer la mínima
resistencia pasó su tarjeta de la patria, con hologramas, ergo, cae una felpa de D.I.O.S, al
respaldo una imagen de un tigre comiendo a un dragón, paradójicamente a Silvin esa Imagen le era familiar y se dispuso a crear un mundo gracias a D.I.O.S. 
Alexandre rogaba por ser un
vikingo o Arthur Miller el escritor de Marilyn Monroe.
Salome se dirige hacia su esposo, el señor Valoyes, al igual que ella oligarca de la tribu de
Sudan del sur que se acento en parte del Tolima, donde plantearon la primera ciudad estado africana en Colombia luego de la colonización del siglo XXIV.
Salome nunca consumió D.I.O.S, su espíritu se trastocó en una realidad alterna donde era una eco-feminista de la antigua era, ella no se había tomado el baño matutino, y encontró uno jeans rotos, una playera que tenía una palabra sugestivamente olvidada FREE, lengua muerta ya que según la cosmogonía Matsubara fueron los que lograron hacer de la Atlántida – América o Estados
unidos una ciudad sumergida. Solo existían las siglas de D.I.O.S en ese llamado idioma
extraño y ridículo.
-Te encuentras bien amor – dijo Emile Nazario Valoyes- quieres que te sirva un té…
– Siempre ha existido un modelo jerárquico, e idealizado de las clases excluyentes, se acerca mucho a lo que tu familia hace, matar blancos, nunca aceptaron su racismo como forma de resistencia y pretendieron hacer una oligarquía, si me miras soy una Bogotana con cara de japonés, si vemos hace unos siglos no era así…
– Que te pasa mi amor – exclamo tranquilamente Emile- nuestra forma de hacer política es hacer realizaciones contra el imperio Alemán, nosotros los tenemos de esclavos, y
vengaremos a los antiguos judíos e indígenas, antes razas superiores, ahora si quedan dos son muy pocos, en esta ciudad de basura, Bogotá ¿No te das cuenta? Somos muchos más y necesitamos que todos tengan a D.I.O.S en sus venas, para que vean una realidad…
mejor.
-Sé que mi padre tiene el antídoto para erradicar a D.I.O.S del mundo, pero antes de
encontrar esa planta, redimiré a la mujer, saldré a la plaza del Ser, y cumpliré la utopía
hipermoderna de la liberación femenina… saldré a la plaza Anaximandro.
Valoyes sabía que Salome había tomado a D.I.O.S, él tranquilamente veía como cada pensamiento se incrustaba en su cabeza.
Salome dormía, la plaza no existía en la realidad, era un orinal de Borrachos de Sake Japonés, del cual su familia era dueña.
Silvin al lado de Alexandre, se convirtieron gracias a D.I.O.S, Uno en Atahualpa Yupanqui, el otro en un famoso amigo de Yuri Gagarin, el honorable conductor que acompaño al primer vuelo lunar de la antigua era, Dimitry Smoledov, máximo armamentista del Comunismo Ruso en su tiempo libre, gran seguidor de Rimbaud.
Al lado de ello un León que significaba frente a un grupo de palomas el Olimpo que siempre imaginan a estos grandes personajes de la humanidad, unidos a una afición particular, las mujeres. Caminaban por aquellos senderos del parque “Cicuta” dando cátedra a todos los jóvenes, un poco más de medio millón.
En las manos de Smoledov, el Timeo de Platón y en las manos de Atahualpa una guitarra donde cantaba “los ejes de mi carreta”: E sdemasiado aburrido, seguir y seguir…
 
– Nunca dejare mi vida – le dijo Smoledov a Atahualpa- constituiré el más grande emporio de armas para acabar con los Matsubara.
– Mi guitarra – Decía Atahualpa- es para cantar y componer a la más bella América para
embellecer cada vez más lentamente y construir eso que nos sonsacaron los Matsubara,
estoy plenamente convencido que esto es irreal, las calles tan bellas, el metro anaeróbico, las plantas, el jardín de adonis, estos olores y estos sabores, parecen eximidos de las grandes latitudes paradisiacas, Bogotá es la metrópoli más bella del siglo XXXI…
– Mira a aquellas mujeres, serán nuestras esposas, el supremo amor a ellas.
– Poseen una mirada felina… – Dice Atahualpa- son bellas como Helena.
Silvin y Alexandre terminaron en un caño en la final del antiguo rio Fucha ahora el río nipón Natsube, hablándole a un perro, y a un nido de ratas, al lado dos gatos que ya empezaban a mascullar parte de su piel, no era su realidad, era la realidad de D.I.O.S.
El tiempo de D.I.O.S
es perfecto, era el lema de los amoblados de Matsubara, estaban al pie de un gran cartel 8D de publicidad de aquel sujeto.
Salome regresa a su trabajo, sigue diseñando mundos posibles. ¿Qué tipo de interior le
encantaría señor?
– Quiero ese interior que me lleve cada noche a vacaciones… Una playa
Haitiana…
– Será perfecto para su familia señor… Le sonríe Salome.
Silvin abre el libro del anarquista Japonés, donde la primera línea versa:
La hora del nuevo
reino ha llegado, la segunda venida está cerca
Le pareció algo escrito bajo el efecto de D.I.O.S….
Silvin pide ayuda, es la epilepsia que produce D.I.O.S.
Matsubara le llama “real” a lo que hace brillar la madera de sus muebles.

La inocencia de horror de Jairo Pinilla

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Jairo Pinilla Téllez, realizador colombiano, nacido en Cali, director de siete largometrajes y más de una decena de cortos y otros cuantos documentales, ha corrido con la mala suerte de haber nacido en el país equivocado, como casi todos los artistas adelantados a la época y con una psiquis ajena a la  promedio del colombiano.

La inocencia de Jairo Pinilla lo condujo al género fílmico del horror y esto lo llevó a correr un destino semejante al de la mayoría de pioneros de géneros en Colombia; a saber:

1- El desprecio de los críticos mainstream que ven los géneros con superioridad intelectual y que suponen un deber ser del cine como algo exquisito y bien realizado; estos son semejantes a quienes, sin conocer mucho de un deporte, critican una crónica deportiva porque se sale del molde que ellos pretenden debe ceñirse, y que añoran datos que no son buenos para nada, para sentirse frente a un escrito de rigor y valía cultural.

2- El desprecio del pequeño sector de críticos especializados en el género, que siguiendo el patrón de los críticos mainstream, suponen una manera correcta de hacer justicia al género, por lo general, imitando un molde extranjero exitoso para perpetuar ese éxito a nivel local; por lo tanto, términos como estilo o autenticidad, significan poco para ellos, y por lo general se avergüenzan si existen muchos indicios de color local o precariedad, porque son personas con complejos de inferioridad cultural.

3- El desprecio de los nuevos exponentes del género: estos chiquilines siempre caerán en la vulgar tentación de instaurar un antes y un después en el arte; por lo tanto, todo lo pasado les avergonzará y tratarán de ser pájaros tirando a las escopetas. Pues no solo desconociendo intencionalmente el pasado, sino echándole tierra, se jactarán de los titulares que anuncian «la primera película de terror colombiana» y ellos dirán que la culpa es de la ignorancia del periodista, pero tampoco se molestarán en corregir la buena fama y antes se sentirán beneficiados perpetuando una miserable mentira.

4- El desprecio del gran público. Y esto es lo más triste, porque un artista de género se debe a su público. Pero lo que hace a un público grande es su propia vulnerabilidad, por lo tanto, ellos no se pondrán a revisar historia, ni a contrastar datos, y están muy a la merced de los periodistas que desparraman ignorancia, y de los críticos despectivos, y de las artimañas de los nuevos exponentes.

Pero en los años setenta y ochenta, la cosa no estaba tan mal con el gran público y Jairo Pinilla pudo exponer sus películas generando un modesto éxito de taquilla y un buen recibimiento por parte de la gente que aplaudía sus creaciones; y en el año 1999, las cosas no estaban tan mal: un joven estudiante, Ciro Guerra, realizaba un documental homenajeando a una figura esencial del cine colombiano, entrevistando a gente que admiraba el trabajo y el estilo de Pinilla,  y que afirmaban que su cine de género era valioso. Ciro Guerra años después se convertiría en una figura trascendente en el cine colombiano, ganador de varios premios internacionales, y nominado al Oscar (casi como un Egan Bernal del cine).

Este es el documental que el joven Guerra le dedicó a Pinilla, cuando las cosas con el género no estaban tan mal como hoy día:

Documental Siniestro. Dirección: Ciro Guerra from simon hernandez on Vimeo.

 

El Superhéroe colombiano

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La belleza no precisa de viajar en Iberia. En este video, si nos ponemos post-coloniales, podemos apreciar el atropellamiento que los europeos infligieron a nuestras deidades. Pero no se apuren: ellas sobrevivieron a la hecatombe y ahora son ultrahombres vestidos de capa. SuperSmall es uno de aquellos héroes silenciados que claman por retornar, y aquí nuestro homenaje auspiciado por el Culebro Casanova.

También hay una lectura freudiana, en donde el padre deja de ser de carne y hueso para convertirse en un nombre y una pesadilla; lo que da pie al onanismo lacaniano.

La inteligencia suprahumana del enano se hace evidente incluso cuando resiste la tortura de los agente del FBHI. Esto corrobora las tensiones psíquico-sexuales que avizoraron el agrietamiento del hetero-patriacado; es así que en Colombia, a la sombra de lo que sucedía en ese momento en el mundo, se generaba una narrativa de superhéroes, decolonial,  faloperiferica y muy pero muy humilde.

COMING UP NEXT:

CUANDO FASSBINDER ANDABA CON MICOS TITÍS.

UNTÉMONOS DE COLOMBIA, por Umberto Amaya Luzardo

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UNTÉMONOS DE COLOMBIA

(Así es el Pacífico)

Era un sueño de tercero de primaria, cuando en la clase de geografía aprendí que el país tiene tres cordilleras y dos mares; yo era un muchachito llanero que no conocía los cerros y mucho menos el mar; pero como era un niño y los niños tienen la capacidad de soñar despiertos, mientras el profesor hablaba de los kilómetros de mar atlántico y la cantidad de costa pacífica que nos pertenecía, yo en la imaginación, como en el joropo llanero: “salí por un caño abajo, a ver si a la mar salía”.

A los doce años cuando miré por primera vez la cordillera, pensé que en esos lugares los hombres eran demasiado guapos para trabajar, cuando eran capaces de hacer esos montones de tierra tan grandes que llamaban cerros; porque nosotros entre tres hermanos, turnándonos la carretilla para echar el piso de la casa, habíamos durado cargando tierra todas las vacaciones. Ahora, estábamos en Bogotá, mirando su cadena montañosa, y esperando que amaneciera para escalar el cerro que nos quedaba más cerca siguiendo el curso de la quebrada. Cosa de maravillarse, la quebrada estaba llena de piedras y como tampoco las conocíamos, todas nos gustaban y queríamos recogerlas todas, porque en los arenales del llano solo conocíamos dos piedras: una pequeña que tenían en la cocina para machacar los ajos y otra grande bajo la sombra de un árbol, la piedra de amolar, que traían desde Tame, a puro lomo de burro.

f“Viajar es necesario, vivir no tanto” decían los que se inventaron la democracia, como si viajar fuera un acto democrático, y nosotros, bajo el régimen de mi papá nos fuimos a conocer el mar; pero si las montañas me fascinaron, el mar no; el mar me asustó, porque pensaba que si el río Arauca, con lo pequeño que es, tiene caimanes, rayas, pirañas, remolinos y corrientes bravas en los que a cada rato se ahoga la gente, en esa inmensidad de agua tendrían que haber monstruos inmensos y furiosas tempestades; entonces me metí al agua con un recelo que me ha durado toda la vida.

Conocí el mar por la parte arriba de nuestro mapa, por el Atlántico; apenas me metí en el agua, que estaba tragándome el primer sorbo para comprobar que de verdad era salada y empecé a recordar las palabras del profesor “al país lo bañaban dos mares”, entonces me entró la necesidad de conocer el Océano Pacífico, y para allá me fui, pero esta vez no con la intención de asolearme en la playa, meterme un ratico al mar, y salir en pantaloneta para el hotel a comer pescado frito; sino que esta vez, mi intención era embarcarme y navegarlo, y muchos años después lo logré.

El pacífico colombiano empieza en Cali, con su cultura niche. Los caleños llevan el mar pacífico y la música afrocolombiana en cada folículo piloso, y de la misma manera que Brasil tienen estatuas de Pelé, en un centro comercial de Cali, está la estatua de Celia Cruz; diez metros de alta, con un vestido fucsia y su bemba colorá. Qué alegría para los ojos viajeros, mirar el buen gusto de los vallunos. Subiendo la cordillera occidental, por la carretera que conduce de Cali al mar, cruzando apenas el último barrio: Terrón Colorado, aparece el Saladito y La Cumbre; y siente uno que está viajando por lugares hermosos. Entonces llega el fin del afán y el comienzo de las casas bellas; es algo así como para los Bogotanos visitar La Calera, pero las casas de campo vallunas son más espaciosas y con mejor arquitectura, en otras palabras, mucho más bonitas, más espaciosas, con mejores jardines y menos frío.

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Convocatoria Tiempos Oscuros Colombia

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vía Tiempos Oscuros 

CONVOCATORIA SELECCIÓN DE TEXTOS TIEMPOS OSCUROS Nº9

La Revista Digital Tiempos Oscuros (Un panorama del Fantástico Internacional) tiene el placer de dar a conocer la convocatoria para confeccionar su novena entrega, un número dedicado en su totalidad a mostrar el panorama de la literatura fantástica de Colombia.

Es por ello que todos aquellos escritores colombianos que deseen participar en la selección de los textos que compondrán el número nueve de la revista digital Tiempos Oscuros deberán atenerse a las siguientes bases.

BASES

1. Podrán participar todos aquellos escritores colombianos residentes o no en su país de origen, con obras escritas en castellano.

2. Los textos deberán ser afines al género fantástico, la ciencia ficción o el terror.

3. Los trabajos, cuentos de entre 5 a 10 páginas, deben estar libres de derechos o en su defecto se aceptarán obras con la debida autorización del propietario de los derechos de la misma.

4. Los trabajos deberán enviarse en documento adjunto tipo doc (tamaño de papel DinA4, con tres centímetros de margen a cada lado, tipografía Time New Roman puntaje 12 a 1,5 de interlineado). Dicho archivo llevará por nombre título + autor de la obra y junto a él se incluirá en el mismo documento plica que incluirá los siguientes datos: título del cuento, nombre completo, nacionalidad, dirección electrónica, declaración de la autoría que incluya el estado del texto (si es inédito o si ha sido publicado, en este segundo supuesto deberá incluir dónde se puede encontrar y las veces que ha sido editado, tanto si es digital como en papel, y si tiene los derechos comprometidos se deberán incluir los permisos pertinentes). Junto a todos estos datos también pedimos la inclusión de un breve currículum literario que será publicado en la revista y una fotografía del autor si lo desea para el mismo fin.

5. En ningún supuesto los autores pierden los derechos de autor sobre sus obras.

6. La dirección de recepción de originales es:

revistatiempososcuros@yahoo.es

En el asunto deberá indicarse: COLABORACIÓN TIEMPOS OSCUROS Nº9

7. Las colaboraciones serán debidamente valoradas con el fin de realizar una selección acorde con los intereses de la publicación.

8. Los editores se comprometen a comunicar a los autores, que envíen sus trabajos, la inclusión o no del texto en la revista. Nos encantaría poder incluirlos todos pero nos hacemos al cargo sobre el volumen de textos que podemos llegar a recibir.

9. Todos los trabajos recibirán acuse de recibo.

10. La participación supone la total aceptación de las normas.

11. El plazo de admisión comenzará desde la publicación de estas bases y finalizará el 1º de junio de 2017. (No se admitirán trabajos fuera del plazo indicado).

Ricardo Acevedo Esplugas

Carmen Rosa Signes Urrea

Directores de la Revista Digital Tiempos Oscuros


Si deseas descargar la convocatoria Tiempos Oscuros nº 9 pincha aquí
 

LUZ EN LO PROFUNDO, por Daniel Guillermo Castellanos O.

Luz en lo profundo

Daniel Guillermo Castellanos Ortegón

Keiko venía a La Tierra, procedente del planeta Orbe, ubicado en las inmediaciones de la constelación de Andrómeda, su raza se caracterizaba por tener cualidades éticas, algo que en La Tierra se había perdido con el paso de los años. Keiko antes de entrar a la atmósfera terrestre pudo darse cuenta que algo andaba mal con los valores en un región específica del planeta azul, vio en su receptor de valores, que Colombia tenía índices muy altos de corrupción, pensó que enseñar ciertas normas de mundos con civilizaciones alejadas del robo estatal, vendría muy bien para los habitantes del país sudamericano.

Aterrizó en horas de la madrugada en el parque Tercer Milenio de la capital del país, todo porque el indicador de corrupción le alarmaba de la cercanía de la zona de conflicto de valores, cuando bajó de su nave vio en los alrededores personas que dormían en la intemperie, algunos quedaron sorprendidos, y pensaron que lo que estaban viendo era producto de los alucinógenos que consumían normalmente.

Keiko comenzó a relacionarse con algunas personas, preguntando sobre corrupción, porque su receptor captaba señales de pérdida de valores, uno de los hombres que parecía estar en sano juicio le respondió que la corrupción lo había dejado en la calle, y que la equidad no existía en Colombia, el humanoide orbetano descubrió que la corrupción era el detonante para más problemas, en el mundo de Keiko estas fallas de equidad eran mitos de antiguas generaciones.

Fueron llegando cada vez más curiosos, personas de muchas edades que se disponían a ir a sus trabajos, pero quedaban sorprendidos por la nave, Keiko, pese a ser de otro mundo, tenía una fisionomía similar a los humanos, solo que él en su interior tenía dos corazones y un cerebro más grande.

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La multitud comenzó a escuchar el discurso del extraterrestre, la mayoría por no decir todos, estaban de acuerdo sobre el fin de la corrupción, parecía que las palabras que salían de Keiko fueran mágicas, todos tenían un pensamiento unificado, era un virus positivo y sano que se propagaba en las personas, todos querían ir a las coordenadas 4°35′51″N 74°04′35″O lugar del problema.

Cientos de personas marcharon hacía el capitolio, encabezando el grupo de marchantes estaba Keiko, que era alimentado por la energía que emanaba del gentío vociferante, con su don discursivo persuadió a los protectores de las puertas del emblemático edificio, el extraterrestre y sus acompañantes entraron.

Cuando Keiko habló con los líderes políticos, notó que su poder de convencer no surtía efecto en los oscuros personajes, los pícaros tenían su propio poder de convencer a los desprevenidos, y lograron llamar a la fuerza de seguridad para sacar violentamente a todos los manifestantes, el extraterrestre actuó de forma desesperada para escapar de la situación, activó un dispositivo que expulsaba un gas que originaba que todos hablaran con la verdad, el efecto duraría 4 años, tiempo estimado para llevar las mentes de la oscuridad a la luz.

Convocatoria I encuentro música gramofónica y tecnologías antiguas

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Santa Rosa de Cabal es una ciudad de Risaralda, Colombia, célebre no solo por sus baños termales sino por sus gramófonos, o como se les llama más coloquialmente «vitrolas»; municipalidad en donde, a pesar de los años y el embate de las nuevas tecnologías, se siguen fabricando estas máquinas  con el mismo empeño.

Pueden ver una buena  galería de fotos de este oficio siguiendo este enlace: Gramophones made in Santa Rosa (Col) 

Es por eso que si para ese puente de agosto se encuentran cerca a Santa Rosa de Cabal no se pueden perder este encuentro de tecnología enchapado a la antigua.

CARTA A UNA SEÑORA MALPARIDA

Esta carta forma parte de una serie de respuestas de Julián Andrés Marsella Mahecha a la numerosa correspondencia que recibe  a diario de aspirantes al mundo del parnaso literario, cultural y académico.    
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El homosexualismo me ganará la partida, pero ello no es óbice para no condescender con su majadería,  señora puta. Usted se preguntará por las razones de mi carta, pues estas no son más que responder a sus constantes alusivas a nosotros, los escritores pobres y feos. ¿Acaso cree que todo aquel que garrapatea palabras, es publicado por Alfaguara, malparida? Yo sí que tengo garrapatas, son tan grandes que parecen cucarachas, con decirle que en mi vello púbico son tan gordas como escorpiones. Así que no crea que usted es la única con venéreas en este lumpen. Porque acá, lejos de lo que usted cree, en su distancia aristocrática vulgar, no se pasa hambre ni dejamos morir de hambres a nuestras garrapatas ni a nuestras ladillas.

 Cabe resaltarle que su posición como editora prestante de una honorable revista me conmina a las arcadas. Usted y su publicanzucha, llena de obsecuentes disfrazados de irreverentes, no merece ni un auto de fé. Porque, déjeme decirle, usted es tan dócil como cualquier prostituto de 13 años; pero al mismo tiempo es tan dañina como cualquier prostituto de 13 años. Porque lo suyo es dar cuchilladas trapaceras. Se cree muy europea con sus comentarios ácidos dignos de Virginia Woolf, pero usted de Virginia ni lo Virgen y se lo está diciendo un señor que es toda una señora virginal, muy a su pesar; como, muy a su pesar, se está escribiendo la mejor obra en los márgenes de su canoncito.

He visto a tanto mequetrefe mascullar su nombre como un trofeo, que sonrío con ternura al imaginar que todos esos borrachos son vistos por usted con desprecio, y no porque a usted no le guste el alcohol, más bien lo digo porque usted, señora malparida, solo gusta de la cocaína más refinada y los amantes más refinados. Por eso yo nunca seré nadie en este país de mierda, porque jamás me atrevé a comerme su panocha espolvoreada de esa sustancia orinada por satanás. Porque satanás es el que controla el negocio de la droga y también el de las letras. Ayer hice una pastoral que jamás usted tendrá el privilegio de leer porque vive muy ocupada haciendo aspaviento de su sobrino illuminati, que de seguro ya la tiene como víctima para la hoguera.

Porque usted es una bruja, y ni su familia tolera sus aires de persona inteligente y marginal, cuando todos saben de su vocación desmedida por besar culos de políticos con ínfulas de intelectuales y gramáticos. Usted no es más que otra pieza que compone este círculo lleno de mentiras, conformado por los más mediocres que se las dan de venenosos, como la sátrapa de Laureano Gómez que se decía todo un intelectual, mientras atrás estaba atizándole el culo a cuanto poeta con visos rojitos veía.

 Y no hay que olvidar cómo usted ha ensalzado a los intelectuales que apoyan a asesinos de cualquier laya para hacerse los políticamente incorrectos. Cuando la verdad lo único que han hecho de incorrecto es vivir. Porque es que uno, como poeta a punto de ser asesinado por cualquier sicario de clase alta o barriobajero acomplejado, sabe cuál es el mecanismo de la cucaracha que usted lidera, sabandija.

Para muchos de mis conocidos más simplones, usted es la caraza bonita de las letras nacionales. Para mí, usted no es más que la vergüenza puteril de estos chismes provinciales devenidos revista cultural.

La cara más linda de nuestras tierras es la del Topolino Zuluaga, y eso ni ud, ni los de su estofa lo advertirán jamás.

Julián Andrés Marsella. Fosca, Cundinamarca. 2015

Carta a un truhancillo

Esta carta forma parte de una serie de respuestas de Julián Andrés Marsella Mahecha a la numerosa correspondencia que recibe  a diario de aspirantes al mundo del parnaso literario, cultural y académico. 

Truhancillo retratado por Don Diego Velázquez

Truhancillo retratado por Don Diego Velázquez

 

 Señor X,

le pido perdón por haber descubierto sus infulas de escritor de primer orden. Para bien o para mal, discusiones de ese tipo corresponden a los truhancillos, categoría a la cual no estoy adscripto (si acaso a la de ganapán desafortunado). Y usted, más que truhancillo, es un truhán con todas las letras en mayúsculas.

Nunca pensé que una diatriba dirigida a un ser infame fuera a ser tomada a título personal por alguien en quien, por otra parte,  jamás pienso;  y ello acrecienta sus cualidades de mediocre.

Anoche, cuando lo pensé, bajo el calor de mis cobijas, aumentado por el de las flatulencias, me pregunté: ¿ es enanazo el pequeñín que mide más de cien centímetros pero sus extremidades son un borrón no disimulado de Dios? O,  ¿será, más bien, un enanito, pues para ser enanazo se requiere tener una mínima de talla y una deformidad contundente en las extremidades?

Problema no menor que extrapolé, al instante, con la denominación de truhancillo.

Y mi conclusión es que usted, como ya le dije, es un gran Truhán: el verlo hacer chistes y comentarios llenos de veneno en las cortes más mediocres, atestadas de mandarines casi iletrados, que se ocultan en libros desconocidos para asi borrar todo indicio de no haber leído lo mínimo, me hace pensar que un truhán, cuanto más pequeña es la corte a la que acude a rendir su obsecuencia, pintada de picardía e irreverencia, se hace más grande como tal.

Y por tanto, aunque usted pueda acusar la existencia de un oxímoron, es usted el más pequeño gran truhán que en mi vida he atestiguado.

Me corrijo: el segundo o tercero más pequeño gran truhán, lo cual acrecienta su mediocridad y la candidez de sus felonías.

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Tributo de la Asociación de Escritores de la Costa a quienes ya no están.

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Ya no están en carne y hueso pero perdurarán en la memoria de quienes mantienen vivas las letras del Caribe. Este será el motivo del nuevo encuentro de la Asociación de Escritores de la Costa . Se llevará a cabo el nueve de abril;  se recitarán, en voz del mismo autor, Antonio Mora Vélez, los poemas que conforman el libro «Los jinetes del recuerdos».

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