El amor de Bertrand Russell
Fue Bertrand Russel quien dijo que el amor es sabio y el odio es una tontería. En estos tiempos impera la creencia de que ambos sentimientos son tontos y que hay que dedicarse a la posmodernidad entendida como el encamarse con cualquiera, o, en su defecto, que el amor se remite a viajes costosos, flores de países lejanos y regalos de San Valentín. El afecto murió, al igual que Russell y su amor. Les presentamos una entrevista que le hicieron a este pensador y matemático inglés en donde, además de hablar del amor, se refiere a los pocos recuerdos que tuvo de su padre, al olvido en el que quedó su madre y su tensionante relación con New York:
El hacker de pelo azul y el comandante sociópata ¿Usted por qué me está contando eso?
Hace un par de semanas, en una noche de rumba, terminé charlando con un supuesto hacker. La conversación estuvo llena de las perturbadoras historias de su corta trayectoria transgresora. El cuento del hacker trajo a mi memoria el caso de un personaje inquietante que apareció en el barrio en el que vive mi papá y que no trajo sino desgracias. Este post está dedicado a contar las dos historias, la del soldado y la del hacker y los cuestionamientos y las interrogantes a los que me enfrenté después de haberlos conocido y haber conversado con ellos.
El hacker de pelo azul y el comandante sociópata
Mi dinosaurito marica
Por Enrique Pagella
Todo el mundo o casi todo el mundo o alguna parte del mundo conoce el microrrelato que ha hecho famoso a Augusto Monterroso, o, tal vez, mucho más justo resultaría escribir: alguna parte del mundo conoce el microrrelato por el cual se nos introduce a la microficción y al trabajo con la teoría del iceberg, donde la materialidad del relato es la punta del iceberg, y su cuerpo hundido, la parte más grande, aquéllo que no se ve, que equivaldría a la información escamoteada, apenas sugerida, por el escritor.
Esa microficción publicada en 1959 se llama «El dinosaurio» y dice así:
Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí.
Este texto fue considerado el cuento más corto de la lengua española, hasta el 2005, pues la irrupción del relato «El emigrante» de Luis Felipe Lomelí, le ha quitado el record. El relatito dice así:
– ¿Olvida usted algo?
– ¡Ojalá!
A mi modo de ver, el segundo ejemplo es tramposo porque sospecho que el más mínimo diálogo ya de por sí constituye una pequeña ficción. Un ejemplo al voleo:
– ¿Qué te pasa?
– ¿A quién?
Como podrán apreciar mi versión es más rica que la del colega mexicano, pero no justificaré mi apreciación – el lector me dará o no la razón – porque me importa más aclarar dos cosas: 1) El relato de Monterroso es mucho mejor que el de Lomelí, por varias cuestiones que tampoco señalaré – el lector sabrá también coincidir o no; 2) Mi amigo Andrés Felipe Escovar acaba de escribir, a mi modo de ver, una microficción superadora, tal vez la mejor que se haya escrito hasta ahora. Se llama «Mi dinosaurito marica» y la transcribo a continuación:
El muy marica me dejó por una mujer.
Futuro Partido o los doce mandamientos del retrofuturismo roto en Amazing Stories
Elisabet Roselló invitó a los editores de Mil Inviernos a hablar del futuro y el amor, dentro de las actividades online del jueves de la semana retrofuturista celebrada en Barcelona. No es más que retrofuturismo hablar del amor y el futuro cuando hoy cualquiera se encama con cualquiera y el futuro es simplemente un ”te llamaré mañana” y quedar esperando, como una ostra espera volverse perla que algún día encontrarán marineros como Herman Mellville.
Esta invitación derivó en el texto Futuro Partido, y este texto a las conclusiones en forma de doce mandamientos:
Leer en Amazing Stories
Este es el hangout en la Semana Retrofuturista:
Pintó caballos como si fuera amor (Dalí con Manitas de plata)
Fue la única vez que no reparó, exclusivamente, en Gala. Era el 16 de diciembre de 1965 y Salvador Dalí estaba en New York, ciudad en la que coincidió con un evento de las Naciones Unidas en el que invitaron al guitarrista Manitas de plata y el vocalista José Reyes. Salvador decidió formar parte del festejo y se sentó a escuchar los versos y acordes y, además, pintó caballos como si fueran amor y, más que amor, frenesí y, más que frenesí, música. Entonces se dio la totalidad:
Dos años de milinviernos creando mundos posibles en el multiverso
Esa noche se apareció Julio Verne a la cama del hospital de Pedro Sánchez Merlano, a preguntarle sobre el futuro. Pedro Sánchez Merlano, quien se encuentra recluido en el establecimiento psiquiátrico a causa de una alucinación que aún le hace creer que sigue en el concierto de Morrisey en Colombia, al cual no entró, pero que lo festejó desde afuera, en donde abusó de las sustancias que aún lo mantienen en ese recinto, le confesó que el futuro no le interesaba, pues en su opinión el único autor francés que valía la pena era Honorato de Balzac, a quien su literatura se dirigía. «¿Y no existe futuro en Balzac?» Replicó Verne. «El único futuro es el realismo francés.» Escupió Merlano, como si fuera un dragón lanzando una llamarada. «¿Y el romanticismo científico?» Se apresuró Jules. «Como todos los romanticismos: para la mierda» Sentenció Merlano. Verne se sentó al lado de su cama, con un ejemplar del periódico de ese día, y supo por él que Dennis Rodman le había cantado el happy birthday a Kim Jong-Un. «Sabes, Pedro, si yo viviera en esta época, no escribiría sobre tecnología sino sobre hombres». Pedro se sentó a fumar una pipa, tan imaginaria como Jules, e inquirió «¿Cómo así, de maricas?». «Sí, de maricas» Respondió Jules mientras su cuerpo se difuminaba. «Ya va este a desaparecer, como Morrisey, como los sueños, como la literatura de Góngora, como mi mujer, como mis amigos y como todos los universos en los que me transporto durante esta noche de concierto». Se lamentó Merlano mientras bailaba How Soon is Now, con el cuerpo que tenía a los 16, antes de que este también se estropeara por una vida de ‹‹ceremonias peligrosas: El amor entre hombres, fumar marihuana y escribir poemas.››
Dennis Rodman le canta el happy birthday a su amiguito Kim Jong-Un de Corea del Norte.
¿Quién nos cantará nuestros cumpleaños?
Te odio Jim Carrey
Jim Carrey es un actor gringo-canadiense que ha protagonizado cerca de 40 películas para cine en las que aparece como una especie de muñeco de plástico. En la mayoría de sus películas –hits gringos de taquilla– Carrey despliega su capacidad para manipular su rostro, su cuerpo y su voz y así complacer a las hordas de televidentes que lo ven para obtener un rato de soso esparcimiento y risas descerebradas. Sin embargo, a pesar de su carácter complaciente, Carrey logra sorprenderlo a uno de vez en cuando con alguna película en la que se esfuerza por aparecer como un ser humano normal, y en la que incluso sobrepasa su misma necesidad de complacimiento de la industria. Dos ejemplos de este tipo de sorpresas son The eternal sunshine of the spotless mind, con la que nos deja a todos con ganas de conseguirnos la dirección de Lacuna Inc y mi película recomendada de vacaciones de enero I love you, Philip Morris.
Hoy pongo en riesgo mi pellejo para exponer las tres razones por las que creo que por un rato vale la pena olvidarse de la rutina y ver la película de 2009 dirigida por Glenn Ficarra y John Requa. Estas razones deberían ser suficientes para tomarse un rato de esparcimiento, alejarse de toda aquella literatura compleja, de los cocteles y las celebraciones de enero antes de volver a trabajar para verle la espantosa cara a Jim Carey:
El cuarto retorno de Batman: PRIMICIA EXCLUSIVA
Con la actuación estelar de:
José José: Robin
Felipe Pirela: Batman
Carlos Lico: El guasón
Y la aparición estelar de:
Juan Gabriel como el Pingüino.
Alejandra Guzmán: Gatúbela.
Y el maestro Álvaro Carillo como El capitán acertijo.
Ciudad de México- Gotham. Año 2040.
Temperatura: Medianamente homosexual.
NOS INVADEN LOS HUMANOS
Compartimos este cuento de Luis Cermeño por motivo del aniversario de la emisión radial de La Guerra de Los Mundos de Orson Welles, día (Oct. 30, 1938) en el que según cuenta la leyenda casi un millón de norteamericanos pensaron que los extraterrestres habían invadido la tierra. Este es un cuento que podía clasificarse dentro de un nuevo rango, como «Ciencia Ficción de Comunicación Social».
NOS INVADEN LOS HUMANOS
Luis Cermeño
Considerados como responsables de moldear las ideas de los individuos a pesar de ellos, de manipularlos, los medios actuarían como hipnóticos o engañarían con estereotipos que ellos mismos transmitirían.
ERIC MAIGRET – Sociología de la comunicación y los medios
Sería su gran noche en la belle époque fm. Una emisora sucia y vulgar ubicada en el último radial del FM, imposible de hallar en las radios convencionales; por lo general la audiencia ávida de porquería que lograba sintonizarla lo hacía violentando sus dispositivos desechables (esto se lograba usualmente trazando alrededor de la perilla una pequeña ranura con una navaja). La belle époque no correspondía al tipo de cadena comercial que pautaba lánguidas horas de publirreportajes y electrodomésticos para el hogar. El sostenimiento de la misma era un misterio. Había quien aseguraba que su existencia obedecía al inconsciente exhausto de la suma de transmisiones nacionales, las cuales convergían en una afortunada frecuencia digna de ser dirigida a las estrellas como un mensaje claro de que los miedos de los hombres superaban en nobleza a sus deseos. No le faltaban razones a quien hacía estas afirmaciones, sólo bastaba con echar un vistazo al tipo de público fiel a la belle époque para comprobar que su naturaleza era extraterrestre: fenómenos disfuncionales, ebrios del mediodía, candidatos a intentos de suicidio subvalorados, escritores de ficción zombie, encumbrados ladrones de porciones de pizza. Toda esta gama de personas, conocidas como Des Foules, que ni siquiera eran dignas de ser tenidas en cuenta en las élites del submundo (gobernadas por hippies, beatniks, ravers y hipsters), seguían fervorosas las transmisiones de la grasienta emisora y adoptaban como credo el slogan: el puerto de los radios robados cruza el canal de destrucción hacia la belle époque.



























