Feel Good Inc. Por Francesco Vitola Rognini

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Francesco Vitola Rognini  nos trae una serie de artículos que versan sobre libros, películas o videojuegos. Estos están articulados al proyecto Vademécum (investigaciones sobre literatura y ciencias sociales) que desarrollará de aquí al 2025. Las reseñas estarán agrupadas bajo el título “Entre líneas”. 

 


 

 

En las sociedades represivas la libertad es un privilegio y la falta de motivación es un lastre que arrastramos tras el deseo de <<triunfar>>. En nuestra especie anida el germen de la depresión, por ello nos educan para proyectar lo contrario, hay que serlo o parecerlo y evitar así mostrarse débil. Sin embargo, la felicidad (real) es esquiva, y se asocia con el éxito, por tanto se ha impuesto la costumbre de celebrar como triunfadores, aún sin serlo. La apariencia de éxito reemplazó a la vida honesta y a la búsqueda de la felicidad. Vivimos tiempos de <<realities televisados>> y hemos convertido nuestras vidas (de manera voluntaria) en comidilla de desconocidos a los que mendigamos migajas de aceptación. Así es la <<vida real>> actual, pero por fortuna no es la única realidad.

Fotograma de Avalon (2001) Mamoru Oshii

 

Existe un universo en el que esas reglas no aplican: en la realidad virtual de los videojuegos accedemos a vivencias que han sido vedadas de la experiencia cotidiana. Jugando en línea podemos ser solidarios, trabajar en equipo, ser anónimos, recibir retribuciones inmediatas por nuestro esfuerzo. Jugando se nos premia por ser justos, ascendemos socialmente si hacemos lo correcto, y sobre todo, se nos permite ser libres, incluso subvirtiendo las normas que nos imponen los estados policiales que <<en la realidad>> regulan hasta nuestra vida vida privada. Jugando somos felices porque no se nos imponen leyes estrictas, porque podemos recorrer mundos enteros sin necesidad de llevar pasaportes o dar explicaciones a uniformados. Mientras jugamos los únicos motivos de tristeza provienen desde el exterior, cuando la realidad irrumpe en la fantasía, violando su sacralidad para imponer postulados ridículos como <<hacer lo correcto>>, <<ser serio>>, <<temer a Dios>>, <<ser responsable>>, <<hacer algo productivo>>.

¿Cómo no amar la libertad, la alegría, los estímulos motivacionales que nos ofrecen los videojuegos? Aquellos que pueden acceder a esos universos son privilegiados, y no por el hecho de tener el hardware; los que juegan pueden sobrellevar la cruda, injusta, desmotivante cotidianidad del mundo <<real>>. Sin esa ventana a otros mundos (tal como lo permite el cine, el teatro o los sueños) las personas son presa fácil de sectas que se lucran de los vacíos espirituales y emocionales que se multiplican en nuestras sociedades enfermas de odio, codicia y narcisismo. Para comprobarlo basta leer los comentarios en las redes sociales de los simpáticos gamers, individuos que históricamente han tenido que soportar todo tipo de ataques por el solo hecho de pasar horas sumergidos en realidades (y comunidades) donde son valorados, donde son felices y hasta exitosos. Porque las actuales generaciones no sólo disfrutan de modernos juegos y consolas de alta calidad, si no también de la posibilidad de jugar en línea con múltiples personas de manera simultánea, pero sobre todo, pueden ganarse la vida jugando.

Hace décadas, cuando los videojuegos comenzaban a ser objeto de consumo masivo, los que tuvimos acceso a ellos nunca pensamos que hoy tendríamos videojuegos hasta en nuestros teléfonos (que son en realidad computadores de bolsillo). ¿Quién diría hace 30 años que nuestro <<vicio>> se convertiría en una industria más rentable que el cine de Hollywood? Sin duda los japoneses y los norteamericanos lo tenían claro. Durante décadas fuimos los muchachos ociosos, <<los viciosos>>. Hoy se los define como gamers, y son parte integral de una economía que mueve cifras astronómicas ¿Qué sería de esa industria multimillonaria si se hubiese escuchado a unos políticos reaccionarios que ven al demonio hasta en la sopa?

Mundos abiertos, juegos en línea, desarrolladores y gamers.

En los tiempos que corren (pandemia, intolerancia hacia las minorías, conflictos socio-políticos a escala global) el único lugar seguro donde se puede ser libre parece ser el hogar, y la clave para soportar el encierro son los videojuegos, los libros, los sueños y el internet (con sus miles de aplicaciones).

Compañías como Kojima Productions [Metal Gear Solid V (2015), Death Stranding (2019)], Ubisoft [Assasin´s Creed: Valhalla (2020), Assasin´s Creed: Odyssey (2018), Tom Clancy´s Ghost Recon Breakpoint (2019), Tom Clancy´s Ghost Recon Wildands (2017)], Watchdogs 2 (2016) y Rockstar Games [Red Dead Redemption 2 (2018)  Gran Theft Auto V (2013) CD Projekt [The Witcher 3: Wildhunt (2015), Cyberpunk 2077 (2020)] han creado mundos virtuales detallados en los que los jugadores llegan a vivir experiencias envolventes. Estos juegos, por mencionar algunos de los más innovadores, ofrecen al protagonista la posibilidad de seguir un orden lineal, de cumplir misiones o de simplemente explorar la geografía, descubrir tesoros y disfrutar de paisajes alucinantes, lo que representa otro valor agregado: el jugador puede hacer lo que le plazca. Algunos de esos juegos son las últimas versiones de sagas que llevan décadas en desarrollo, tiempo que ha permitido ampliar el concepto de Sandbox (que toma el nombre a partir de las cajas de arena donde los niños construyen castillos de arena) hasta llegar a ofrecer mundos extensos, mapas amplísimos que simulan ser países o continentes. En los juegos mas recientes, diseñados para desempeñarse en las recién estrenadas consolas 4K (que ofrecen mejor resolución de imagen y mayor velocidad de procesamiento de datos), se puede además personalizar a los protagonistas, lo que hace que el jugador se involucre aún más en el juego. En adelante, sin duda, esta será la norma, ya que hace de las partidas una experiencia personal, única, irrepetible.

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Luis Bolaños revisa Glitza: amor más allá del análisis literario paradigmático

(Esta serie dedicada a Glitza surge a partir de la proximidad de los 50 años del relato más célebre del maestro Antonio Mora Vélez. El próximo año se ha anunciado un gran evento para festejar esta ocasión. )

 

 

Glitza, amor más allá del marco de análisis literario paradigmático

O como se entrecruzan la Genética, la Historia y la Teoría de la Complejidad en un relato ya clásico

 

Por: Luis Antonio Bolaños de la Cruz.

Luis limpiando sus agudos lentes a la entrada de la biblioteca

Es mucho lo que se ha comentado sobre el relato y no deseo incrementar el volumen de palabras destinadas a reiterar, remarcar o levantar el velo de algún detalle o circunstancia, como el de señalar y explicar como nos sorprende en segunda lectura su corta extensión, ya que lo evocado corresponde a una obra de mayor amplitud, en mi recuerdo era larguísima, lo cual significa que generó multitud de espacios como una rosa fractal que se abre al influjo de la memoria sin nunca terminar de mostrar sus pétalos.

Por eso enfoco, desde un ángulo que quiero considerar osado, al maestro Antonio Mora Vélez y su cuento al considerar que nos sugiere un trío de potentes propuestas, con diferentes matices de peligro… o de éxtasis:

  1. El amor es eterno mientras se conserve el ADN original
  2. El amor es transferible aunque se tengan que realizar máximos sacrificios
  3. El amor impregna la realidad y modifica lo que necesita para manifestarse

La primera propuesta burla el principio de relatividad

La segunda coloca adelante el deber de amar como única guía de un delirio consciente

La tercera justifica los resultados por el proceso ya que ambos se retroalimentan

Ampliemos:

Respecto a la primera la Genética Dirigida crea clones con distintas historias tal y como ocurriría en la existencia cotidiana, pero sujetos a un propósito que no les consultaron y que gracias al amor que empapa a la protagonista se transfiere a las descendientes quedando obliterada una posible rebeldía en espera de la consumación de la voluntad del querer de la Glitza original, eso rebasa los límites que lastran al amor sin relatividad, o sea el normal; sin embargo, colisiona con el libre albedrío de los clones.

Respecto a la segunda, enfrenta a la historia de la propia vida del autor con su espejo creativo, donde se expresan sus protagonistas. Se rebela contra las determinaciones del momento (objetividad y otras zarandajas) y las realizaciones individual & colectiva que tanto llegaron a pesar en su momento sobre la intelectualidad latinoamericana, y, es así, donde la opción quimérica sustentada en los clones encarna y abre las rutas a recorrer en el camino de lo inesperado, ya que al no existir seguridades ¿porque no anclar el deseo de permanencia del amor a la sucesión de generaciones en una jugada magistral?

Respecto a la tercera, diré que la teoría de la complejidad posee en su plasmación implícito el poder de reestructurarse mientras se retroalimenta, las múltiples corrientes que se entrelazan, se influencian en forma mutua para arrojar como imagen un mural que conservando el panorama general va variando en sus detalles. Incluyendo o excluyendo elementos, según ocurren y sin eludir la entropía, la escamotea, de allí que Vernon pueda salir del cosmódromo de la mano con Glitza rompiendo los imposibles y capturando las múltiples dimensiones del amor.

Una mina de historias en la Casa Fiscal de Arauca en Bogotá

LA CASA FISCAL DE ARAUCA EN BOGOTÁ, abre sus puertas a los Escritores Araucanos. Con el conversatorio y presentación de los libros recientes del escritor llanero Umberto Amaya: “ El hijo de Lina Luzardo» y «Encaramado en las nubes” con la moderación de los editores de MIL INVIERNOS.
Sobre este evento, Umberto Amaya  se ha expresado así:
Yo que en lo más alto que he estado es encaramado en un burro, ahora presentando el libro en piso 27 de un edificio me siento como Encaramado en las nubes
Contamos con aforo para 30 personas, se reciben inscripciones a partir de hoy hasta el miércoles o hasta agotar los cupos; quien desee participar por favor comunicarse al celular 3112847723. Asista y disfrute de una agradable e interesante velada.
El autor de Pancho Cuevas y toda una mina de historias, inspiró con su vida y obra a  componer un corrido al cantor y cuatrista Eric Ledezma de San Felipe, Estado Yaracuy, Venezuela.
Tal vez porque el llano no conoce fronteras, Umberto Amaya Luzardo es nuestro araucano universal.

 

 

La fecha del conversatorio es el jueves 12 de noviembre,  6:00 pm.

 

Habrá streaming por FACEBOOK LIVE.

 

 

Una lectura interestelar de Glitza en Amazing Stories

Para ver completo el lanzamiento de la  tercera edición de Glitza de Antonio Mora Vélez , en donde se leyó la ponencia

GLITZA, nuestro Interestelar.

Por Luis Cermeño.

 

¿Les gustó la película “Interestelar”?
¿Y si les dijera que un escritor Colombiano escribió algo similar hace más de 40 años?

GLITZA NUESTRO INTERSTELAR.

1-  Einstein, genes y  Glitza. 

 

Glitza es un cuento de ciencia ficción del escritor colombiano Antonio Mora Vélez que narra la historia de un amor imposible, entre un astronauta Vernon Koste y la doctora en  genética Glitza,  que tras prometerse se ven intempestivamente separados puesto que al joven astronauta lo envían a una misión de reconocimiento en una nave con velocidad próxima a la luz, hacia el  planeta verde de Alpha Centauri

 

Para leer todo el artículo:

GLITZA, NUESTRO INTERESTELAR. 

Exposición SONRÍE de Mott. En Ahumao Cilindro Peruano. OPEN San Felipe

 

 

 

 

 

 

En Ahumao Cilindro Peruano. Carrera 22 #75-33. Bogotá, Colombia, continúa la exposición Sonríe de (Mott) Mateo Julian Villarreal Correa durante un mes desde el 6 de noviembre de 2020.

Visite el restaurante y disfrute, además de los platos,  la serie de pintura sobre payasos que este prodigio del arte Colombiano ha ejecutado.
Recomendados para el Open San Felipe que viene con mucha bioseguridad y deliciosos platos.
https://www.facebook.com/Ahumao-cilindro-peruano-108204857339922

Adam Frankenstein, la criatura despreciada. Por Vitola Rognini

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Francesco Vitola Rognini  nos trae una serie de artículos que versan sobre libros, películas o videojuegos. Estos están articulados al proyecto Vademécum (investigaciones sobre literatura y ciencias sociales) que desarrollará de aquí al 2025. Las reseñas estarán agrupadas bajo el título “Entre líneas”. 

 


 

 

Adam Frankenstein, la criatura despreciada *

Victor Frankenstein era un hijo de puta, un científico loco que lo perdió todo por  perseguir quimeras que lo enredaron en las trampas del ego: jugando a ser Dios creó a Adam, el primero en su especie, en un siniestro monstruo de 2.4 metros de altura.

Con la incursión de la criatura en el mundo de la Universal —Frankenstein, La novia de Frankenstein— la historia sufrirá múltiples modificaciones. La tragedia romántica ambientada en ambientes góticos, en la que un gigante de buen corazón busca un lugar en el mundo, será tergiversada por guionistas que preferirán mostrar solo la faceta del monstruo. Del tono melancólico de la novela, de su lectura hipnótica —como el sonido de un bote a remo que se desliza sobre un río de aguas calmas cubiertas de niebla espesa, en una noche sin luna— quedará poco. En la obra original es un crescendo continuo de giros dramáticos que se sobreponen como capas. Las versiones cinematográficas se desvían del argumento de la novela desde el momento en que la criatura es dotada de vida por medio de una <<chispa de electricidad>> generada por electrochoques —presumiblemente recurriendo a dínamos, siguiendo los postulados de Luigi Galvani y Giovanni Aldini— lo que en nada se asemeja a las tormentas eléctricas mitificadas por Hollywood: <<With an anxiety that almost amounted to agony, I collected the instruments of life around me, that I might infuse a spark of being into the lifeless thing that lay at my feet>> (P. 34-35). No hay un grito victorioso, el equivalente al <<Eureka>> de Arquímedes de Siracusa. El famoso <<It´s alive>> acompañado de la rica maniaca, nunca existió. La formación literaria de Mary Shelley —hija del filósofo político William Godwin y de Mary Wollstonecraft, filósofa pionera del feminismo— y las formas propias de su época, le impedirían cometer tal exabrupto: <<It was already one in the morning; the rain pattered dismally against the panes, and my candle was nearly burnt out, when, by the glimmer of the half-extinguished light, I saw the dull yellow eye of the creature open; it breath hard, and a convulsive motion agitated it limbs>> (P.35). Es tal el asco que le produce su creación, que el científico, ensimismado, se retira a su habitación, donde deambulará hasta el agotamiento como un enfermo al borde del paroxismo. No hay goce alguno en la primera impresión de su creación: <<His yellow skin scarcely covered the work of muscles and arteries beneath; his teeth of pearly whiteness; but these luxuriances only formed a more horrid contrast with the watery eyes, that seem almost of the same color as the dun-white sockets in which they were set, his shriveled complexion and straight black lips>> (P. 35). El doctor se va a dormir para olvidar los horrores nacidos de sus maquinaciones, y la criatura —que será nombrada en adelante con los peores epítetos— es dejada en la camilla del laboratorio, para que despierte a la vida como quien despierta de la anestesia. Horas después, el despojo humano logra familiarizarse con su nuevo cuerpo, escapa del laboratorio y va en busca de su creador. Ante la presencia del ser descomunal asomado por la ventana, Víctor Frankenstein despierta de una pesadilla en la que primero abrazaba el cadáver de su difunta madre, y que luego trasmuta en el cadáver de su futura esposa. Al científico le falta poco para saltar por la ventana, tras el encuentro escapará despavorido: <<[…] I beheld the wretch, —the miserable monster whom I had created. He held up the curtain of the bed; and his eyes, if eyes they may be called, were fixed on me. His  jaw opened, and he muttered some inarticulate sounds, while a grin wrinkled his cheeks>> (P. 35). El asco y terror que siente Frankenstein llevan al lector a preguntarse ¿quién es el verdadero monstruo? ¿El padre que abandona al hijo por su grotesca apariencia, o la criatura que se extravía sin guía en un mundo hostil, y cuyo único deseo es ser amado?

Aquí comenzará un juego del gato y el ratón que se extenderá a lo largo del libro.

Otras tergiversaciones evidentes son, por ejemplo, que la criatura no tenía la cabeza chata, ni pernos en el cuello, Mel Brooks parodia esto al implantarle una cremallera en la garganta al Joven Frankenstein. Respecto a sus cualidades físicas, estamos frente al primer villano sobrenatural de la literatura moderna, razón por la que sería imposible que una turba furibunda lo capturase, por muy cinematográfico que eso resulte. Así describe Víctor Frankenstein la agilidad de la criatura cuando se reencuentran, tras meses de separación: <<As I said this, I suddenly beheld the figure of a man, at some distance advancing towards me with superhuman speed. He bounded over the crevices in the ice, among which I had walked with caution; his stature, also, as he approached, seemed to exceed that of a man>> (P. 68).

A estas alturas del relato el monstruo conversa con su creador en francés fluido, ha estudiado repetidamente los tres libros que ha sustraído de una cabaña: El Paraíso perdido de John Milton, Las Vidas de Plutarco y Las penas del joven Werther, de Johann Wolfgang von Goethe. Esta conversación entre criatura y creador —monólogo en el que Adam se desahoga— conforma el nudo de la novela y ocupa ocho capítulos, que desmienten, entre otras cosas, el mito del energúmeno monosilábico, y demuestran que la criatura posee abrumadoras facultades intelectuales y una sofisticada capacidad de persuasión. Luego de la que Adam convenciera a Víctor de crearle una novia, única condición que le impone para dejar de atormentarlo —ya le ha arrebatado dos seres queridos— vuelven a separarse. Pero más adelante, en un remoto paraje de Escocia al que ha ido a crear la novia, Víctor se siente incapaz de reanimar otro despojo humano, lo que desencadena la furia de Adam, que lo amenaza con vehemencia: <<I will be with you on your wedding-night>> (p. 123). 

El abandono, el desarraigo, el desprecio, van empujando a la criatura a los límites geográficos, a los Alpes primero, y al Polo Norte, al final de la obra. En la misma medida que Víctor Frankenstein sufre colapsos nerviosos que lo postran cada vez que se enfrenta a la realidad de su creación, la criatura va asilvestrándose, perdiendo su humanidad a medida que se expone a los parajes agrestes y se aleja de los centros urbanos. En el mundo natural se encuentra a gusto, es una criatura libre que se alimenta de bayas, duerme en cavernas, soporta bajas temperaturas sin problema. El Beatus ille, tema que desarrollará años después Henry David Thoreau en Walden; o vida en el bosque (1854), pudo haber sido también el destino de Adam, el gigante vegetariano, el buen salvaje, pero ganó el deseo de obtener justicia. Su creador, al traerlo a un mundo en el que estaba condenado a la soledad, estaba en deuda, pero en cambio volvió a darle la espalda. ¿Se puede recriminar a quien busca justicia?

Aunque la novela suele definirse como pionera en el género de la ciencia ficción, contiene elementos que la emparentan con otros géneros literarios, al teatro en particular. Quizás por ello la adaptación que más se apega a la obra original es la reciente puesta en escena dirigida por Danny Boyle, en la que se acompaña a Adam en el proceso de descubrir el mundo de sensaciones, su evolución intelectual, así como por su capacidad de mostrar los matices del monstruo de espíritu elevado y movido por grande pasiones. 

  • Usamos para este análisis una copia de la tercera edición publicada en 1831 por Colburn and Bentley, editorial londinense, reproducida por Dover Editions, Nueva York, 1994.

Ojos carniceros. Artaud, Ligabue y Van Gogh nos miran

 

 

“Pintado por el Van Gogh extralúcido, esa cara de carnicero pelirrojo que nos inspecciona y vigila; que nos escruta con mirada torva.”

              Antonin Artaud

 

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1.Primer parasitismo

Parasitar al infinito:

-Satisfacerse sólo con el infinito, pues hay suficiente infinito sobre la tierra y en las esferas como para saciar a miles de genios- escribe Artaud y recuerda su mirada, ahora escrita, que cae sobre ese rostro de sí mismo que diseccionó Van Gogh y cuyas huellas sangrientas vertió en una tela.

Parasitarlo, como lo hizo Antonin con Van Gogh:

-Una lenta pesadilla genésica poco a poco elucidada- Escribe Antonin: elude la versificación y el poema para llegar a una poesía que sobrepase al arte.

2. El acontecimiento

El teatro de Artaud ocurre en las noches de Vincent:

-¿Cómo es posible que el teatro, al menos, tal como lo conocemos en Europa, o mejor dicho en Occidente, haya relegado a último término todo lo específicamente teatral, es decir todo aquello que no puede expresarse con palabras, o si se quiere todo aquello que no cabe en el diálogo, y aun el diálogo como posibilidad de sonorización en escena, y las exigencias de esa sonorización?- escribe.

***

Ni las palabras ni la imagen: un acontecimiento y el sonido donde naufragan los diálogos.

3.Poesía

El teatro despanzurra al poema: sangra poesía:

-Ese lenguaje concreto, destinado a los sentidos, e independiente de la palabra, debe satisfacer todos los sentidos; que hay una poesía de los sentidos como hay una poesía del lenguaje, y que ese lenguaje físico y concreto no es verdaderamente teatral sino en cuanto expresa pensamientos que escapan al domino del lenguaje hablado- Escribe Antonin Artaud.

***

Los pensamientos, sin encorsetarse en el verbo, convocan a un origen que linda con el silencio.

El silencio primario: una sucesión de ruidos uterinos, la digestión de nuestras madres y el chasquido de las tripas que nos alojaron: que parasitamos.

4. Segundo parasitismo

Parasitar a los restos de infinito y congregar al amor:

-Dejemos a los escribientes la crítica de los textos, a los estetas la crítica de las formas, y reconozcamos que lo que se ha dicho ya no se dice más y que una expresión no vale dos veces, no vive dos veces, que toda palabra pronunciada está muerta y que sólo la obra en el momento en que se la pronuncia, que una forma ya empleada no sirve más y que sólo invita a encontrar otra, y que el teatro es el único lugar del mundo en el que un gesto hecho no se hace dos veces. – escribe Antonin.

***

El cuerpo humano parasita a las palabras; es una pieza más de la poesía que rebalsa cualquier inervación.

***

En la escena, cada objeto pare a la poesía del espectáculo.

5. Del teatro nace el mundo

El teatro decae cuando carece de peligro.

***

El peligro nace cuando se rompe el cordón umbilical entre las palabras y las cosas:

– Se presume que una hermosa mujer tiene una voz armoniosa; si desde que el mundo es mundo las mujeres hermosas nos hubieran llamado con trompetazos y nos hubieran saludado con bramidos hubiésemos asociado para siempre la idea de bramido a la idea de mujer hermosa, y una parte interna del mundo se hubiera transformado así radicalmente- escribe Antonin.

***

Sin el verbo, adherido y parasitado por una idea, quedan el espacio y los sonidos en la escena:

-La aparición repentina de un ser fabricado, de trapo y madera, inventado enteramente, que no correspondiese a nada, y sin embargo perturbador por naturaleza, capaz de devolver a la escena un pequeño soplo de ese gran miedo metafísico que es raíz de todo el teatro antiguo-.

6. Extrañar y extrañarse

Los seres fabricados no son los muñecos de trapo que aparecen en el escenario; los segundos están en el espectáculo, los primeros persisten en un teatro que sobrepasa a la puesta en escena: seres extraños, sin forma que evoque alguna otra de la naturaleza, como la de los primeros automóviles o los barcos.

***

Los seres sin una forma semejante a la naturaleza arcana, la expanden.

De la expansión de la naturaleza brotan los monstruos.

En Arizona los coyotes aúllan como arañas.

 

7. Pinturas como expansiones naturales

Los fuegos solares de las pinturas de Vincent Van Gogh expanden a la naturaleza e incendian los ojos de Antonin Artaud.

***

Los ataques de las arañas (aulladoras como las de Arizona) contra los tigres, ensangrientan los ojos del que los ve en cuadros de Ligabue: un flujo de vida estalla con la expansión de la naturaleza:

 

8. Sonidos de la crueldad

En los ataques de seres emanados de la extensión de la vida, los cuerpos se entrelazan y hacen jeroglíficos.

A cada jeroglífico le brota sonido que encanta como el aire del pungi a las cobras:

-No es porque les transmita nociones espirituales, sino porque las serpientes son largas, porque se enroscan sobre la tierra, porque sus cuerpos se tocan casi en su totalidad a la tierra, y las vibraciones musicales que se comunican llegan a sus cuerpos como un masaje sutil y prolongado.

***

La serpiente que estrangula al tigre, ausculta el ritmo de la vida que, al extinguirse, se expande: se escapa por la boca con forma de vagina del felino: el aullido desde la cavidad que nos expulsó del cuerpo que parasitamos:

-Soy un cuerpo y no un espíritu-escribe Artaud en Rodez.

 

9. Ruidos corporales

El cuerpo abandona la interconexión de sus órganos cuando se extiende su naturaleza.

***

Un cuerpo sin palabras es poesía atorada de ruidos.

Los ruidos del cuerpo retumban como los colores de Vincent o los gallos de vuelos transatlánticos de Ligabue.

De los ruidos germinan los versos de Teresa de Jesús, que envejecerán apenas salgan de esa boca con forma de vulva dentada que tiene el tigre moribundo de Ligabue:

-Vivo sin vivir en mí

y tan alta vida espero

que muero porque no muero

***

Lo inefable como la última confesión del gesto.

 

10. Ojos carniceros

Van Gogh, Ligabue y Artaud viven por vivir en ellos y mueren por morir en sí.

***

Los ojos carniceros despresan cuerpos.

Mana la vida como sangre y cae sobre el polvo seco donde las arañas aúllan: la Gran Carnicera amasa la mezcla y sopla: surge un virus como extensión de la vida.

Intimidades y desenvolvimientos: Relectura de CF Y PARADIGMA, de Luis Bolaños

Este nuevo texto que nos obsequia el maestro Luis Bolaños, puede considerarse una «actualización», o una «re-lectura» (a partir de la contingencia de la pandemia) de un texto que 10 años atrás el autor impartió a manera de conferencia en la extinta Escuelab, Lima. El texto se puede leer en el antiguo blog JournalMalediction: CF y Paradigma del Siglo XXI: Tecnología, ecología y sociedad  


Lo primero que diré apunta a que las acciones que realizamos en nuestra vida con frecuencia quedan vibrando como atrapadas en su importancia y continúan creando nuevas posibilidades de interpretación por eones, pero como cada ser humano posee similar poder, brota como apotegma de ese entrecruzamiento múltiple de todos contra todos una imagen: serán escuchadas y sobrevivirán en nuestra mente aquellas vibraciones convergentes preñadas de piedad, empatía y belleza.

El resultado se decodifica a la luz de los momentos que han llevado a él a través del oscuro túnel de la comprensión (somos lámparas de oscuridad en un océano luminoso), interesa entonces conocer donde se realizan los cortes para la observación y la acumulación de información. Este momento, cuando redacto el artículo, es uno de esos cortes. Cuando ustedes lo lean será otro.

Les hablaré de una de esas ocasiones, en que quedamos vibrando, recordándoles que siempre cada día es irrepetible, único, y nosotros también lo somos, por eso el día que estamos viviendo se transforma en el momento cumbre de nuestra existencia y para que sea así requerimos de inteligencia, creatividad, alegría y memoria. Lo mejor sería que cada uno de nuestros días fuera inolvidable, pero sospecho que la intensidad terminaría por consumirnos.

Para mi uno de esos días increíbles fue exponer sobre ciencia ficción en Escuelab el 2 de setiembre del 2010, donde asistí gracias a la invitación de mi amigo Luis Cermeño, todo lo cual me permite diez años después, reflexionar y sentir como si hubiera transcurrido un siglo, ya que la sociedad es cada vez más veloz pero al mismo tiempo más variada y compartida, y en el terreno de la CF gozamos de una creatividad inmensa, además ese día acoge un significado especial, porque charlas podré exponer muchas, pero que me acompañe Ana María, la compañera de mi vida, pocas. Y ese día estuvo allí conmigo y lo mejor fue que le gustó la charla; para los que deseen acceder a un segmento de la misma les dejo un link:

Ese paradigma del siglo XXI que anunciaba allí se está convirtiendo en opción real, ya que desde la ciencia llegan nuevos aportes que lo consolidan y desde lo cotidiano una manera distinta de observar el universo; sin embargo, subsiste el temor que ante el crepúsculo esencial del sistema y el drenaje de su vitalidad:

  1. la tasa de ganancia se mantiene en caída libre apenas alimentada por la exacción de los recursos naturales, en lo fundamental de la periferia y el sometimiento de los trabajadores a la desregulación laboral (sobre todo aprovechando ahora la pandemia del Covid19),
  2. y es así como la corporatocracia agonizante promueva amparada en sus alucinaciones irracionales, un intento exasperado por preservarse mediante la financiarización económica, la ¿criogenización financiera? o “zombificación de la economía” como anuncian, entre otros, Max Keiser en su programa de tv en Rusia Today (martes, juevesy sábado)
  3. con emisiones de billetes por millardos (o trimillonarias impresiones) entregadas a las grandes empresas que se compran sus propias acciones con lo cual logran que vayan subiendo el precio aunque se encuentren camino a la banca rota, como ocurre con las empresas aéreas, para eso se crean empresas especiales dedicadas a extraer dinero de la gente que menos tiene (como Robin Hood a la inversa);
  4. y también que USA opte por guerras sucesivas en una típica táctica de “tierra arrasada”, al agotarse su ciclo se agravan sus delirios, bastante protuberante en el discurso de uno de sus más fieros representantes: Donald Trump.

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LANZAMIENTO TERCERA EDICIÓN DE GLITZA

El día sábado 17 de octubre a las 6 p.m. En Séptimaletra facebook live. Coordina José Luis Hereyra. Edición de la Editorial CECAR. Como comentaristas estarán Luis Cermeño, Alberto Cortés y Rafael Hernández Urueta.

 

Una de las cosas más delicadas y que requieren mayor sensibilidad y responsabilidad es tu acercamiento a las nuevas generaciones porque literalmente puedes cambiar vidas. Así fue que una hora de conversación con Carl Sagan le cambió la vida a un niño negro de Nueva York, y lo volvió uno de los astrofísicos más famosos del mundo: Neil DeGrasse Tyson. Se dice que no importaba lo ocupado que estuviera, Bradbury siempre que lo iban a visitar los jóvenes admiradores les sacaba una hora para estimularlos a escribir y soñar. Hay un artículo en inglés (pero pueden poner el traductor) llamado: Bradbury el mejor maestro de escritura que pudieras tener. Yo recuerdo haberme sentado dos veces a tomar tinto con un escritor muy premiado en Colombia y no haber aprendido nada; en cambio, la generosidad y sabiduría de Antonio Mora Vélez en cada encuentro me enamoraba más de la ciencia-ficción y la literatura y por eso decidí seguir este paso. Por eso lo llamo maestro. Y así cada uno debe buscar sus maestros, los que no hablen a través de la vanidad sino el amor; e igualmente, tratar de corresponder este don transmitiendo amor a los sueños así eso implique dejarse de lado y desvanecerse si el pupilo supera al maestro, eso significa que fue un gran maestro.

Por esta razón es para mí un gran honor acompañar al Maestro Antonio Mora Vélez, en este tercer lanzamiento de su libro «GLITZA Y OTROS CUENTOS ESCOGIDOS».

Porque me recuerda cuando era un joven inquieto lector amante del género, el día que descubrí GLITZA, para mí lo más Ciencia Ficción entonces fue encontrar un libro de Ciencia Ficción de un colombiano. El sábado se seguirá escribiendo este capítulo enorme y fascinante de la Ciencia Ficción en Colombia junto su figura más representativa y permanente.

Exposición de pinturas. Sonríe. Por Mateo Julian Vc (MOTT)

Puede que un payaso se te cruce en el camino.

El carnaval de la nostalgia se aproxima como un tren…

La exposición irá del 23 de Octubre al 21 de Noviembre en las instalaciones de la fundación Ibañez sede teusaquillo: CLL 37 #19 07. Bogotá. Horario de apertura: 6:30 PM.

Curaduría de Luis Cermeño.

 

 

 

Con la gestión de Juan Pablo Plata:  @silvereditions

MATEO VILLAREAL (MOTT)

«Un artista tiene siempre la muerte a mano, como un buen cura su breviario.» Heinrich Boll

 

Artista visual e ilustrador colombiano: Sirviéndose de técnicas clásicas como la pintura hasta el arte digital, la expresión de Mott  explora estéticas oscuras y trazos expresionistas con un enfoque satírico. También ha colaborado en cómics , revistas internacionales, fanzines y publicaciones musicales. Obras suyas se han vendido en subastas, galerías y ferias internacionales.

Estudia artes plásticas y visuales  en la ASAB con una fuerte inclinación por la pintura al óleo. 

Su influencia constante es el Lowbrow, el surrealismo gótico y el expresionismo. 

 

 

“Hay una bonita palabra: nada. No pienses en nada. Ni en el canciller, no en los católicos; piensa en el payaso que llora en la bañera, que derrama el café en sus zapatillas” Heinrich Böll

 

Invita Fundación Ibáñez. Para el fomento del estudio y la investigación.

Sede de Teusaquillo (Calle 37 #19-07) del www.grupoeditorialibanez.com
Bogotá, Colombia. www.uniediciones.com

 


«Ciertamente saben todos que un payaso debe ser melancólico, para ser un buen payaso, pero que para él la melancolía es una cosa muy seria, eso sí que no lo comprenden.» Heinrich Böll