Adiós a Miquel Barceló, difusor incansable de la ciencia ficción

Disentir con gente como Barceló es una delicia el problema es que con el tiempo, cuando por inercia te vas volviendo más inteligente y culto, lo que terminas por disentir con gente como Barceló es màs bien poco.

Luis Cermeño- Noviembre 20, 2017

 

 

Otro gran español que se nos va: Miquel Barceló (el escritor – tiene un homónimo pintor que es muy bueno). Su (Nueva) Guía de lectura de Ciencia Ficción siempre fue un referente mío, tanto en clases como asesorías, aunque no es por nada académico y tal vez por eso mismo, porque yo tampoco lo soy y ponerlos a estudiar latas como Suvin o Jameson era poner a parir demasiado a mis estudiantes. Son brillantes sus aclaraciones que muchos profanos tienen respecto ciencia y Ficción o la diferencia de ficción con ciencia y Ciencia Ficción. Además de un humor espléndido. Uno de los que Más contribuyó con el género dirigiendo la colección NOVA de ciencia ficción y  a través del premio UPC . Ingeniero aeroespacial que decía que quien tradujo al español Star Wars como Guerra de las Galaxias era un imbécil. Siempre pensé que algún día lo conocería y que incluso podríamos ser amigos aunque pensáramos distinto en algunos detalles…

 

 

Les comparto una conferencia, que en su día publiqué a través de este portal y que también puse como referencia en mis clases de ciencia ficción; en ese entonces escribí:

(Para Barceló…) no nos encontramos ante la duplicidad de culturas que se opusieron durante mucho tiempo (letras y ciencias) sino que hay infinitas culturas y, por tanto, infinitas ignorancias debido a la especialización del conocimiento contemporáneo. Para él, la ciencia ficción puede ser un puente entre esas culturas; entiende, además, que el arte es un intento distinto de comunicar complejidades con respecto a la ciencia pero ello no significa que se excluyan.  milinviernos.org

 

 

Para terminar, les comparto esta lista de 1990 de los libros para que  lectores perezosos se acercaran al género:

 

 

 

Adiós a un maestro de maestros de la ciencia ficción: Miquel Barceló. Muchas gracias por tus aportes al género en español.

 

 

¿Seguir la vocación o procurar una fuente de ingresos? Por Francesco Vitola Rognini

Leer El cuaderno de Andrés Caicedo, aproximación a la génesis escrituraria de !Que viva la música!, de Andrés Felipe Escovar, me hizo pensar en lo común que son las crisis de los escritores. El borrador de la novela cumbre de Caicedo es diseccionado por Escovar aplicando los métodos de la crítica genética, lo que ofrece una mirada que desentraña el proceso creativo del autor caleño, y mas allá de los hallazgos presentados por el investigador, que solo al leerle podrán apreciar, me quedo con la reflexión que generó en mí su lectura, porque el libro no solo me enseñó las herramientas utilizadas en la crítica genética, en lo personal resonó porque me permitió ver que ni la sólida vocación de un escritor riguroso logró librarle del final que ya conocemos. Su talento no fue suficiente frente a una vida personal sin paz interior. Quizás se impacientó al reconocer que la literatura era una maratón vitalicia y no una carrera de cien metros, quizás eligió su destino fatal para cubrir su legado con manto trágico. Ese secreto se fue con él, pero lo cierto es que la historia de Caicedo ha tocado a varias generaciones de escritores colombianos, y por ello el análisis de Andrés Felipe Escovar desde la óptica de la Crítica genética es tan valioso, ya que solo desmitificando accedemos a una verdad que se aleja del endiosamiento mercantilista efectuado por las editoriales que reeditan y distribuyen su obra.

Siguiendo ese espíritu compartiré algunas ideas sobre las angustias de la creación, surgidas durante la lectura de la investigación de Escovar.

¿A cuántos de nosotros nos ocurre que sentimos que perdemos el tiempo, o mejor dicho, que las horas que dedicadas al oficio literario compiten con la culpa de dedicarnos a algo con lo que es muy difícil pagar las facturas? En otras palabras, el problema no es tanto el que suframos una crisis existencial, no son dudas sobre nuestras capacidades, pues sabemos lo valiosa que ha sido la literatura para nuestro crecimiento personal, en realidad el asunto es que vivimos inmersos de la obsesión de medir nuestro progreso en proporción a los reconocimientos. El gremio de las letras se asemeja a una desenfrenada carrera de ratas en la que se compite por llegar a las puertas del laberinto donde entregan dulces estímulos, ¿cómo no sentirse mal si solo se te valida solo tras obtener premios? Aquí radica el problema, nos sentimos mal porque «no hemos triunfado», porque socialmente —no en nuestro fuero interno— no hemos logrado nada. Por eso nos sentimos sin motivación, porque «el amor al arte» no paga las facturas, y eso hace que sintamos que nos dedicamos a una actividad inútil.

Conciliar vocación con facturación parece ser entonces el dilema, pero ¿cómo seguir enfocado en algo que no permite «ganarse la vida»? Quizás el problema sea que hemos entendido erróneamente este estilo de vida, entre escritores debería primar el placer que nos hace volver a los libros, a la hoja en blanco y al teclado, en vez de procurar reconocimiento o que se nos validen nuestros méritos. La meta debería ser estudiar/leer y escribir por el mero placer de hacerlo. Los obstáculos —como lo expresó el filósofo estoico y emperador romano Marco Aurelio— son el camino. Es decir que nuestra meta real debería ser disfrutar el camino, el proceso. Quizás nuestras vidas serían más plenas si cada día nos recordásemos que nacimos para esto, y que por tanto debe resultarnos tan natural como respirar, comer, dormir y amar. Nadie respira, come, duerme o ama con el objetivo de ser el mejor, solo lo hacemos como sentimos que es más apropiado, y mientras estamos en ello lo disfrutamos plenamente. La naturalización de nuestros procesos creativos debería ser equivalente a la de cualquier persona dedicada a un oficio técnico o vocacional: seguir una rutina en función de una mejoría paulatina. Y por ello es tan indispensable desmitificar la «inspiración» entre los jóvenes artistas. El trabajo riguroso, la rutina que implica un oficio requiere constancia, dedicación, pues solo así la vida del artista, o de cualquier otra persona, sea cual sea su vocación o profesión, se cimentará en unas bases estables, duraderas. Aunque eso no resuelva el problema de querer sentirse útil, de poder pagar las facturas haciendo lo que nos gusta, por lo menos debería servirnos para aceptar que la literatura tiene su propia manera de alimentarnos, y que eso es en sí mismo un privilegio al que no accedemos todos.

De nuevo, mientras escribo el borrador de este documento, como en tantas otras ocasiones, me siento tan a gusto volcándome en la hoja en blanco que me pregunto hasta cuándo tendré que interrumpir las rutinas que tanto disfruto para salir a cumplir tareas no relativas al oficio literario. Intuía que esta lectura iba a ser interesante, pero nunca pensé que me permitiría entender los motivos detrás del intermitente mutismo creativo que me acompaña desde hace años. Estoy seguro de que El cuaderno de Andrés Caicedo, aproximación a la génesis escrituraria de !Que viva la música!, de Andrés Felipe Escovar, le resultará útil a los interesados en comprender los mecanismos que mueven los procesos creativos de los escritores.

Especial sobre ARTE OSCURO en MISTERIOS DE LO OCULTO: Cris Socha y Mott

Criis , Mott y yo

 

Arte Oscuro, un terreno que muchos confunden con prácticas negativas o diabólicas, malvadas o destructivas. De ninguna manera. Los invitamos a conocer el trabajo de Cristian Socha y Mateo Villareal, dos artistas bogotanos que son los representantes más visibles, y tal vez más interesantes, de esta expresión.

 

Promocional Cris:

 

 

 

Cristian Socha Vianchá es  artista plástico y taxidermista, pertenece al colectivo Morgue Dark. Estas son sus redes: 

@Morguedarkcollective @fusionarteinasocialapproach https://www.instagram.com/xcriis.x/?u…

 

 

Mateo Villarreal (Mott) es un artista plástico y visual que pinta con su propia sangre. Influenciado por el Arte Visionario, nos propone una nueva forma de entender la belleza y la realidad. Fue el primer artista al que le hice una curaduría en la exposición Sonríe, en octubre de 2020.

 

Promocional:

 

 


En la SEGUNDA ENTREGA DE ARTE OSCURO Mateo nos cuenta un poco sobre su trabajo, conceptos y proyectos.

 

Sus redes_

@Morguedarkcollective  https://instagram.com/mott.artist?utm… https://instagram.com/mateo_villarrea… https://www.behance.net/Mottilustrador

 

 

 

 

Serie de entrevistas en asociación con canal de youtube https://www.youtube.com/channel/UCfnaHYKxUQQXa-KA-xcmBGA 

 

Los invitamos a suscribirse y si les gustó alguno de los videos, darle like y compartir.

 

 

MINCA (depósito de almas errantes). Una crónica de Umberto Amaya.

 

MINCA

(depósito de almas errantes)

 

El autor.

 

 Después de tres meses en la Sierra Nevada, regresé a Arauca, una tierra llana inundable  donde  lo que germina en verano lo ahoga el invierno y lo que nace en invierno lo quema el verano y  solo  crece eso que retoña  más fácilmente en todas partes —la hierba—. Tierra llana  sin mar, montaña, ni selva; habitada por una  gente que  en su mayoría solo cultiva  la palabra  con una franqueza tan marcada que raya en la ordinariez.

 

¿Chico,  donde estabais? Me dijo un criollo de sombrero vaquero, alpargatas negras, pantalón blanco y cuchillo en la cintura. —En Minca, un pueblito de la Sierra Nevada de Santa Marta— le respondí seguro que él no tenía ni idea  de que se trataba, pero el hombrecito me contestó —Eso allá es muy bonito,  pero yo mejor me quedo por aquí, porque allá le cae a uno la pava  y en todo le va mal, no está mirando que esos son sitios sagrados y los sitios sagrados no son para vivir,  a no ser que tú tengas un comportamiento sagrado

Y los indios de allá son jodidos,  bien jodidos; no como los de aquí, ni como las indias de aquí, que una limosna de amor no se la niegan a nadie. Allá en la Sierra no..! Allá los indios cogen a los blancos, los sientan en una piedra y  por cualquier maricada los ponen a hacer pagamentos, después les  amarran un hilo en la muñeca y les quitan  plata— Le presto la palabra a este criollo ágrafo,   porque su concepto sobre la Sierra Nevada sirve como reflexión; pero en primera voz quiero contar, lo que vi, lo que olí,  lo que escuché, lo que sentí  y aprendí en ese  pueblo situado en esa crestería montañosa con  forma de serrucho,  de  atardeceres azafranados tan útiles como elemento poético para los que no tienen poesía  en esa hora en que muere el día sin que podamos remediarlo.

HISTORIA Y MEDITACIÓN:  Si afirmáramos que la fundó Don Juan de Minca,  le estaríamos robando siglos de historia a esa región que fue asentamiento indígena y de manera especial cementerio,  por lo que tuvo que soportar el “huaqueo” (saqueo de un yacimiento arqueológico) palabra quechua que significa —lugar sagrado, templo— Entonces, le estaríamos dando crédito a las palabras del criollo de sombrero, alpargatas y cuchillo en la cintura y cabe como coincidencia histórica añadir,  que este lugar fue además,  centro de meditación y ayuno de los indios Coguis y los Uiua, indígenas a los que no los trasquiló tijera.

También a mediados del siglo pasado los religiosos que allí se instalaron lo hicieron con el propósito de hacer retiros espirituales y vale además, destacar también,  que entre los muchos viajeros que a diario  llegan a ese —depósito de almas errantes llamado:Minca— lo hacen con el propósito de tener sitios que permitan la meditación, el retiro y la medicina espiritual.  A todas estas coincidencias le podemos agregar que la Sierra Nevada de Santa Marta, el macizo montañoso tropical más alto del mundo y sus habitantes,  guardan mucho parecido en las prácticas espirituales   con los habitantes del Tíbet.

LA LLEGADA: Se parte desde la plaza de mercado de Santa Marta, en un campero destartalado que no permite la visión del paisaje  y después de cuarenta minutos de estar esquivando los baches de la carretera se llega al pueblito de Minca, un amontonamiento de casas, sin andenes y sin planeación alguna, con un barrio central donde vive la gente que lleva más tiempo en la zona y es la encargada de hacer los oficios humildes a los nuevos colonos —Barrio El Casino— es su nombre, porque el sitio donde habitan fue un antiguo casino de los trabajadores de obras públicas.

 

LOS HIPPIES-CHICS DE MINCA: El resto del pueblo  poco a poco se va disipando en construcciones confortables adaptadas en su mayoría para recibir turistas; y como corolario necesario, siguiendo la mirada de ese recorrido perceptivo,  me atrevo a decir que de la misma manera que en Palomino nació la  comuna de los —hippis-coguis— los propietarios de estas mansiones en su mayoría son —hippies-chics— que descubrieron una tierra que no andaban buscando y enamorados de tan edénico lugar y   fatigados de su existencia gitana,  se instalaron en Minca;  pero en la añoranza  de su origen urbano,  escogieron los sitios con  vista hacia la ciudad dorada, que no es otro que el resplandor de Santa Martha cuando anochece,  entonces terminaron colocando el frente de  las casas hacia el país de la luz. (Pido disculpas por la tendencia a la fantasía tituladora y les pido que en este caso entiendan —chic— como un sinónimo de elegancia y no como el ruido que producen las mujeres al masturbarse).

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Misterios de lo oculto: literatura, drogas y llano, con Umberto Amaya Luzardo

Umberto Amaya Luzardo nació San Lorenzo Arauquita en 1945 y murió en Kamasia, un planeta reemplazó la c por K como lo hacen los indios, en el año 2099. su única frustración fue no llegar al año 2100.

 

el ayatollah llanero y el loro de luto

el ayatollah llanero y el loro de luto

 

En el segundo capítulo de «Misterios de lo oculto» se conversó delicioso con Umberto Amaya Luzardo aprovechando la ocasión del lanzamiento del libro «Somos Antología. Nuevo Cuento llanero» (Informes para la venta acá mismo en milinviernos).

La obra de Amaya consta, a saber, de estos volúmenes:

Primer libro publicado julio de 1997,

Crónicas Araucanas 2000
Pancho Cuevas
Ficciones de Llano y Selva
Voces Indias
Me Falta Uno
El hijo de Lina Luzardo
Encaramado en las nubes.
Y aparece en más de 30 antologías.

 

Un comentario sobre El Relato de Pancho Cuevas, por María Adelaida Velosa (sobrina del famoso cantautor boyacense: Jorge Velosa).

 

 

Un relato para ayudarles a recordar a los ancianos llaneros quienes son.
Se llega a un momento de la vida en que las palabras tienen la fuerza del viento para despertar la brasa que reposa en la memoria, para encender la hoguera del recuerdo, para alumbrar lo que en esencia somos.
Así son las palabras de Umberto Amaya en su relato de Pancho Cuevas, una candelada chispeante, que brilla en los ojos de los ancianos que las escuchan.
Recuerdo la atención plena que, los ancianos de un Hogar de Aguazul, prestaban al escuchar de mi voz las vivencias de Pancho Cuevas, un personaje mayor que ellos.
A veces, no había mucho que hacer en las mañanas, así que los pensamientos se desplazaban al estómago, apurando la sensación de hambre y empujando los pies cansados hacia el comedor, aunque todavía no fuera la hora del almuerzo, pero cuando me veían con el libro azul de Umberto Amaya era como si una pella de chimó les calmara el hambre, la sed, el cansancio. Era como un terrón de panela para los caballos después de la faena. Y se deleitaban con el relato, sus ojos apagados se iban encendiendo poco a poco, las sonrisas desdentadas se explayaban como el mañoco en el caldo y cada uno era Pancho Cuevas, cabalgando por la sabana, trabajando con él, de hato en hato, patroneando la canoa, escuchando la voz suave y musical de una mujer que evocaba los graznidos del garcero al atardecer. Cada uno volvía a florecer como la llanura después de las lluvias, gracias al aguacero de palabras que Umberto sabe dirigir como un ordeñador de nubes.

María Adelaida Velosa

“¡Ohh Belleza!”, un montaje de Samadhi Creativa

 

“¡Ohh Belleza!”, toma como punto de partida el guión de la película “Belleza Americana”. A partir del análisis literario de este texto, este grupo se  dio  a la tarea de transformarlo para realizar un montaje teatral que tuviese como eje temático articulador la pregunta por la Belleza. Adicionalmente, hicieron  una contextualización del texto  a la loca realidad local.

 

A partir del texto adaptado iniciaron el proceso de montaje con un trabajo investigativo en el que se hizo  un recorrido por las nociones y conceptos de Belleza que se han formulado a lo largo de la historia de las “culturas madre” occidentales, el concepto de Belleza que han postulado diversos autores modernos y un recorrido por las ideas que otras culturas, como las orientales, han realizado respecto a la Belleza.

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Misterios de lo oculto: el amor, los viajes interplanetarios y los platillos que ya no vuelan.

 

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No existen las coincidencias: el episodio de The Lola Verga´s big band en donde Barreto el Sireno se tira al sol sobre una enorme piedra en el río gran de la Magdalena se comunica, en su atmósfera, con el encuentro de don Roberto Tovar Gaitán y su encuentro con aquél ingeniero musculoso y rostro arrugado que le enseñó las argucias de los peces y futuras hecatombes. Claro, las coincidencias implican puntos de encuentro, no una relación de duplicidad: El sireno de The Lola Verga´s big band devino un funcionario gubernamental mientras que las criaturas que restallan en el verbo de Tovar se meten en las piedras y, en lugar de suicidarse, abren puertas.

Tovar Gaitán enfatiza en el propósito humano de vivir -no cabe la pregunta sobre el propósito de esa vida pues de allí manan supercherías mercantiles y de poder- y de la civilización de ir a otros planetas, en donde se olvidará lo trajinado en el actual; dicho énfasis supone un bálsamo de aceite que, al irritar las quemaduras, hace olvidar el propio calcinamiento en virtud de la potencia de una chispa.

Aunque no todos tienen chispa: algunos la han perdido, viven y carecen de ese hálito que, desde lejanas tradiciones, se afilia con un rastro divino. Al final, el propulsor de las naves que llevarán a la civilización a otros planetas es el amor -esencia de la chispa-; por eso, cuando Tovar Gaitán se pregunta por los seres que vienen dentro de los Ovnis,  suspende ese amoroso desencuentro que llega como una plaga de infelicidad y teje una urdimbre interminable de vida en el universo.

Luis, coeditor de este espacio y entrevistador, estuvo muy feliz al final de la charla, justo cuando se habló del amor. Movió las manos como si fuera Philón de Alejandría o uno de los pilones del río grande de la Magdalena en donde se hunden los viejos que, con cantos guturales, anuncian su muerte.

Siempre, todo, con amor.

Este es el primer trabajo audiovisual hecho por FusionArte y Milinviernos.

Disfruten de este amoroso platillo.

 

 

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Para seguir el canal de Roberto Tovar Gaitán: https://www.youtube.com/c/RobertoTovarGait%C3%A1n

 

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El camino a Achate. Por Francisco “Ausias” Martínez

 

 

Miguel apresuró el paso ya sin percibir bien donde pisaba en el agreste camino. La noche se les había echado encima, y hacía rato que empezaba a estar cansado de las continuas quejas de Juan desde hacía casi dos horas. Un error de cálculo con el traicionero horario de finales de octubre, había hecho que la noche más negra les cayese encima en su ruta de fin de semana. No habían podido llegar al albergue del pueblo de Achate que tenían reservado, y además, ese fallo de orientación por parte de Miguel a media tarde, les había hecho perderse campo a través, hasta que tras tres angustiosas horas, reencontraron el camino que llevaba a Achate.

Miguel se detuvo, y enfocó con su linterna el mapa. A la negra noche, como una burla cruel, se le había unido una densa niebla que impedía ver más allá de dos metros de distancia. Suspiró tras comprobar contrariado que les quedaban más de cinco horas de ruta, y que la temperatura, unida a la húmeda niebla, empezaba a bajar en esta zona montañosa a unos grados bastante bajos.

-¡No sé por qué sigo haciéndote caso!- espetó Juan sin detenerse a esperar a que Miguel plegase el plano y lo volviese a guardar en su mochila. – ¡Tú y tus estúpidas ideas!… ¡tus atajos!, ¡Tu prepotencia creyéndote un gran montañero, y a la mínima te desorientas!. A saber dónde podemos pasar la noche. ¡No me apetece hacer vivac con esta noche tan húmeda!.

– ¡Al menos yo tomo la iniciativa- le respondió Miguel ya hastiado con tono severo, y casi gritando. – Tú en cambio?… sólo sabes protestar, sin proponer. Muy fácil tu postura, ¡cómoda!. Que me lo hagan y preparen todo, que si sale mal, ya me encargaré de quejarme y llorar.

Juan le hizo un feo ademán, apuntando el brazo hacia Miguel, extendiendo el dorso de su mano, y mientras desaparecía de la vista de Miguel a causa de la niebla, pero sin verlo ya, este intuyó como el dedo medio de la mano de Juan, se ponía enhiesto entre el resto de plegados, en ese signo universal por todos conocido.

-¡No!…¡que te jodan a ti!…- le gritó, mientras reanudaba el paso dedicando mentalmente mil y un insultos a su compañero de aventura.

De súbito, se dió de bruces con la espalda de Juan, que se había detenido en el camino.

-¿Qué coño haces?- le preguntó inquisitivo y molesto Miguel.

– ¡Silencio!…¿no lo escuchas?- le respondió Juan mientras señalaba con su dedo a ningún punto concreto.

– ¡El qué?-preguntó Miguel- No, solo tus quejas y lamentos, y las jodidas hojas de los árboles al viento.

Juan le espetó silencio llevándose el dedo índice de la mano a sus labios.

-¿Escucha, coño!, no las oyes.

Miguel frunció el ceño buscando un además que le permitiese afinar el oído. -¿El qué?- volvió a repetir, en el preciso instante en que el tañido de una campana lejana, vibró en su tímpano.

-¡Hostias!, ¿una campana?… ¡pero si Achate está a más de 25 kilómetros, y no hay nada por aquí cerca!- dijo sorpresivo mientras volvía a sacar su mapa de la mochila y enfocarlo con la linterna. Ambos miraron el mapa, y efectivamente; ningún pueblo figuraba en él, pero desde el fondo del valle donde una bifurcación del camino bajaba, camuflado entre la densa noche y su cómplice la niebla, se oía el tañido de unas campanas.

-¡Aquí no hay nada!, pero ahí abajo hay un campanario, fijo… debe haber un pueblo.- dijo Juan. – ¡Vamos para abajo aunque nos desviemos de la ruta a Achate, es de noche y quizá en el pueblo nos podamos alojar en algún sitio.

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El lirismo espacial de Cucalón contra los extraterrestres. Por Luciano Cioccioli, trad. Nelso Baronese  

La recurrencia de prólogos, críticas, reseñas y demás especies de notas marginales de libros que no existen, conminaron a Luciano Cioccioli a escribir un texto que gravite en torno a un volumen -sí, ya tiene esa forma, en su versión manuscrita- que aún espera a que alguien lo publique o, en su defecto, a que los padres de los coautores costeen una edición barata, semejante a la de los libros piratas cuyo destino basural es el mismo de sus arquetipos, es decir, las “mercancías originales”*.

En este caso, Cioccioli se ha ocupado de “Cucalón contra los extraterrestres”, novela que los dos editores de este sitio tuvimos el arresto de enviarle luego de que nuestro amigo en común, el poeta Nelso Baronese (que también tradujo el texto que a continuación aparece), nos refiriera la empresa de don Luciano de escribir textos sobre libros que aún no aparecen pero aparecerán o perecerán en su intento de aparecer.

Agradecemos a nuestro amigo y compartimos con nuestra venerable comunidad lectora este orgullo emanado de un libro que puede morir antes de su impresión.

 

El lirismo espacial de Cucalón contra los extraterrestres.

Por Luciano Cioccioli

Trad. Nelso Baronese  

Notas acerca de la novela inédita “Cucalón contra los extraterrestres” de Cermeño y Escovar. Circuito Bogotá-Chiapas, 2020, año de la pandemia.

Bandera de Cucalón, aunque a Cucalón siempre le dijeron que fue una bandera

 

Persiste en la experiencia humana el estar ad portas de un cambio. Este es el substrato de enrevesados tratados sobre la angustia y el terror; justamente, dichos elementos atraviesan a la novela Cucalón contra los extraterrestres. En las subsiguientes líneas me detendré en cada uno de ellos para desembocar en un acápite de conclusión.

 

  1. Angustias correspondientes a la vagina dentata

 

Conocidas son las bocas abiertas de los felinos pintados por Ligabue. Semejantes son todas ellas a las vaginas con dentición que han decapitado los más elementales falocentrismos  tiempo ha cuestionados, en su célebre exposición en Liguria, por el discípulo soviético de Freud, Pot Bulba. Este moscovita logró amalgamar al

marxismo con el psicoanálisis, anticipándose a los planteamientos de Félix Guatari. Su concepto eje gravita en torno al acto de dentellar prepucios y masticar ese pedazo de carne para que, en la posterior excreción, emane la perspectiva de una nueva época en donde el malestar de la cultura abandona al pecado original para dirigirse al sinuoso camino de la ausencia de un papi: en esta coyuntura, emerge el vacío del hombre moderno en la cual fulgura la pulsión de escapar a través de una aventura espacial interplanetaria, tal vez para hallar los arquetipos dibujados en el tarot de Marsella.

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Día del llanero: cultivando con los Jitnus

«el guajibo está considerado uno de los cinco idiomas más completos del mundo. Con un monosílabo te cuentan que ayer llovió todo el día y se formaron charcos en el piso como cuando caen mil inviernos» UMBERTO AMAYA LUZARDO

El indígena de sabana es el génesis del llanero.

Hoy 25 de julio se celebra el día del llanero, gracias a la iniciativa del maestro Gustavo Rodríguez Martínez y Alberto Sabogal Gómez, y debido a la gestión del  diputado Diego Fermín Linares Castejón, quien radicó el proyecto de la asamblea que terminó convertido en la ordenanza 038 del 2001, institucionaliza este día, en conmemoración del día del Pantano de Vargas, en donde los lanceros, en la mayoría llaneros, entre ellos 4 tameños, tuvieron una participación de la victoria.

También esta fecha es un reconocimiento al indígena que, al lado  del llanero, luchó en las batallas de emancipación. La figura del llanero se extiende por todo el continente americano, desde el Cowboy gringo hasta el Gaucho de las pampas argentinas, pasando evidentemente por el ranchero, fenómeno del que  da cuenta la célebre película de 1965: Alma Llanera, clásica del cine mexicano, protagonizada por Antonio Aguilar inspirada en la novela de Doña Bárbara de Rómulo Gallegos, y en donde se tiene como referencia principal la canción venezolana compuesta por Rafael Bolívar Coronado y musicalizada por Pedro Elías Gutiérrez.

Como lo expresa el documental al inicio, entre los americanos americanos, es decir, aborígenes de estas tierras, quedan muy pocos, y entre ellos, están los Jitnus, de la extensa familia de los guajibos. Este video es una exploración a su forma de vida nómada y sus nuevas maneras de habitar el territorio.

No se trata de una mirada externa, sino los propios investigadores, entre ellos, el escritor Umberto Amaya Luzardo (a quien presentamos desde una nueva faceta, nunca antes vista en este portal, ahora como documentalista), intervienen e interactúan con la comunidad para mejorar sus condiciones de vida. De esta manera, la guadaña irrumpe en sus oficios para facilitar tareas, y el jabón se vuelve una necesidad nueva de higiene por lo que se ocupan también de su fabricación con gran importancia.

‹‹Canoa ›› fue de las primeras palabras auténticamente americanas que se extendieron a lo largo del mundo. Este documental de hace 10 años es una muestra de una comunidad americana que sigue viva y toma las cosas del mundo exterior para facilitar sus propios procesos, como también nos pueden ayudar a entender cómo tratar  casos como el de Alicia, sin necesidad de recurrir a los procesos occidentales de normalización sino más bien ver la importancia de la integración de las personas especiales en la comunidad.  Tal vez siempre hubo comunicación de todas partes para potenciar la vida humana mientras compartimos este tiempo en la Tierra, y la ilusión fue hacernos creer que alguna vez estuvimos separados entre civilización y barbarie; entre conquista y prehistoria.

 

Celebramos el día del llanero teniendo en cuenta nuestras raíces. Con textos, inmersión y cámaras de Umberto Amaya Luzardo, edición de Hugo Caroprese, y trabajo antropológico de Viviana Jaramillo.

 

 

 

 

 

Cultivando con Los Jitnus from Hugo Caroprese on Vimeo.