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La obsesión de Alan Poma por una ópera futurista

Alan Poma tocando la guitarra

Alan Poma tocando la guitarra

Conocí a Alan Poma durante mi residencia en Escuelab, en ese entonces él estaba interesado en hacer un proyecto de radios comunitarias para el centro comercial Polvos Azules (alguien debería hacer una película de ciencia ficción sobre  piratas comerciales allí) . Después, Alan participó en la plataforma experimental futurista CON-TEXTOS Alternos que realicé en dicha institución. Allí los presentes tuvimos la oportunidad de escuchar los primeros esbozos de esta idea que lo traía obsesivo durante varios meses, La victoria sobre el sol: 

una ópera futurística  compuesta por Mikhail Matyushin (San Petersburgo, 1871) presentada en Rusia en 1913 y que fue considerada en su tiempo una pieza de teatro de la “integración” por ser una de las primeras muestras de colaboración multidisciplinar, que tiene como tema la muerte del Sol.

La idea en ese entonces era realizar una ópera utilizando como instrumentos sonoros la emisión de los planetas, archivos que se encuentran para libre descarga en varios repos de la NASA, entre otras fuentes. Hablar con Alan  en ese entonces era hablar de la música de las esferas y del futuro de destrucción del sistema planetario.

Con los años la idea ha evolucionado, haciéndose más compleja y ambiciosa. La obsesión  en Poma es una virtud.  Y haber sido testigo de los primeros meses del nacimiento de esta idea me resulta muy grato, pero ver cómo ha crecido este proyecto (e imaginar hasta donde puede llegar) me llena de mucho orgullo por Alan.

La victoria sobre el Sol se ha presentado en distintos lugares en Lima, Perú, como: la Galeria Luis Miroquesada Lima, en el Planetario Nacional, Plazuela de las Artes, Goethe Institut entre otros, en Junio del 2014 fue presentada en el Museo Experimental el Eco en Mexico D.F y será presentada en San Petersburgo (Rusia) en Agosto del 2015

Hoy presento el trailer y extiendo la invitación para asistir a la versión primera de esta ópera que será presentada en el Museo de Arte Contemporáneo (MAC) en Lima.

 

Evento en face: https://www.facebook.com/events/925276180863022/ 

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Carta a un joven pusilánime

Esta carta forma parte de una serie de respuestas de Julián Andrés Marsella Mahecha a la numerosa correspondencia que recibe  a diario de aspirantes al mundo del parnaso literario, cultural y académico.  

Flaco

Usted carece de la humildad de un cachorro, pusilánime. En cambio, le sobra la confianza de creerse mejor lector y escritor que cualquier sujeto que lo rodee. Porque no está de más decir que el mundo lo rodea a usted, como en una hora cátedra en la que el centro de atención son sus doctas palabras. Ha hecho carrera académica y burocrática a punta de gandulerías y obsecuencias para cobardes de su estirpe, pero más viejos.

Porque usted, mi gran pusilánime, es un muchacho jovial; en lo único que parece anciano es en su capacidad para olvidar que sus rasgos son humildes y su cuerpillo corresponde al de un faquín atrofiado. Sus lógicas son las del engaño, el arribismo y el menosprecio por aquellos que se atreven a hacer algunas cosas. Apoltronado en su oficina de investigador universitario, se dedica a leer artículos de revistas indexadas hechas por chafarotes de su laya. Sueña con convertirse en un procurador de la buena y la mala literatura, incluso de aquella que usted presume rescatar de la infamia. Sus gustos son tan comunes, pequeño vulgarote, que mis sentimientos de asco solo son superados por los de pesar. ¡Y  desprecio sentir lástima! por lo tanto, profesarla para con usted, duplica el desprecio para conmigo. Pero con niveles: me tengo en mejor concepto que lo que podría tenerlo a usted, meteco.

Su jeta de mula ha sido un gran desperdicio. Si hubiera sido consciente de usted mismo, habría sido negociante de salchichones. O el tendero chismoso del barrio, aquel que delata al muchacho que fuma marihuana para verse como un santón ante las señoras más groseras de la cuadra. Porque algo he visto: usted es el casanova de las mujeres traspuestas de nuestra comarca. Y eso me enternece, saber que se encama con damas putas que algún día le brindarán esa gonorrea que tanto se merece. No tema, no se le subirá al cerebro, pues éste es de un gonorriento de espíritu. Y gonorrea más gonorrea no potencia a la enfermedad. Como dicen los más hermosos ladrones de nuestras plazas públicas: usted, señor mío, es una gonorrea. Leer Más…

Microficción aeropagita

Ganador del I concurso de cuento ciudad de Chinacota, 2042.

CONFESIONES DE MESA

(CUENTO COSTUMBRISTA ANÓNIMO) 

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En esta noche de arreboles, sucedió lo que a continuación referimos:

 

Estaba Peruchi Lozano en la mesa, departiendo una cena con mami.

Mami pregunta:

– Oiga mijito, ¿por qué a ustedes todas las mujeres lo dejan?

– Ay mami, es que aquí entre nos, yo no sé hacer el amor. ¿Me enseña?

– Listo, papito. Pero no vaya a imaginar que lo voy a hacer con usted, porque eso sería un incesto que ni Dios perdonaría, ni con su papá.

– ¿Por qué no con papi?

– A ese señor se le parará primero el corazón que el pinguoñoño.

– ¿Y entonces, cómo aprenderé?

– Yo tengo un potro de treinta años que me le monto todos los días. Usted es solo un poco menor que él. Pero mijo, tiene que cuidarse, porque mire ese barrigonón que tiene. En cambio él, es una tablita. Duro y plano. Y si le digo duro es porque es bien duro.

-Pero ¿no te da remordimiento hacerle eso a papi?

– Si su papi también tiene un amante.

– ¿Quién es? Me imagino que una mujerzota.

– Nada de eso, sospecho que es el mismo que yo me como, pero ninguno de los dos se atreve a decírmelo. Lo pasaríamos rico los tres. Imagínese a ese muchacho haciéndonos  la puntada del sastre.

FIN.

El día despúes, una película del terror nuclear de los ochenta en Estados Unidos

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Hasta por los miedos se siente nostalgia; la lejanía de ciertos terrores provoca la certeza de la corrupción, el envejecimiento y de un estado de tristeza que hace invocar a las viejas pesadillas como síntoma de la inocencia. En los años ochenta, durante el último capítulo de la Guerra Fría, las catástrofes nucleares se materializaron con Chernobyl, cumpliéndose la macabra promesa de la radiactividad, alimentada en distintas historias cuya diferencia radicó, quizá por la soberbia humana, en que la debacle nuclear era consecuencia de una confrontación bélica; Chernobyl fue mediocre: no hubo guerra mediante, sólo errores propios de cualquier empresa de nuestra especie. En esos relatos inocentes que buscaban erigir al hombre como destructor absoluto, lo único que se exterminaba era a los Estados Unidos (sinónimo de planeta y humanidad); en la película para televisión»El día después» (1983), hay una función pedagógica y se hace un llamado a la cordura, no para evitar una guerra que afecte al planeta sino para proteger a EUA de amenazas externas, trazándose un idílico retrato de la feliz vida norteamericana interrumpida por hongos incandescentes:

Carta a un joven cacorro

Esta carta forma parte de una serie de respuestas de Julián Andrés Marsella Mahecha a la numerosa correspondencia que recibe  a diario de aspirantes al mundo del parnaso literario, cultural y académico.  

 

A Brandon que se llevó mis poemas y mis fresas con crema

Para  Brandon Arvey

 

Algunos dicen que marica es el que se deja encular
y otros, como yo, decimos que marica es el que encula y jamás será enculado;
pues un potente pene que entra a tu débil cola
implica la abstración de la valentía.
Y tú te llevaste mis poemas, mis fresas con crema para vender,

y me dejaste el hambre,
hambre de ti,
hambre de fresas

Hambre
¡Es intolerable y muy macho!

Me jodiste, Brandon Arvey
y ya no tengo a un Elkin que me auxilie
con puñaladas para tu abdomen duro
como tu penca

Ahora siento que hurtaste mi corazón
otrora corazón de piedra, corazón.

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La necesidad del corazón (última entrega)

Edison Delgado Yepes, escritor nacido en Ecuador, nos ha permitido publicar, por entregas, su novela “La necesidad del corazón”. Acá podrán leer el episodio anterior.

Botes de pesca varados en la playa de Saint Maries 1888

Cuando llegaron a Santa Elena se bajaron del taxi y caminaron lentamente hasta la parada de las chicheras que llevaban su carga de pasajeros y turistas hasta Montañita. Les esperaban más horas de viaje bordeando la playa iluminada de manera espejeante pro los débiles rayos del sol. En el camino Estefanía se recostó en el hombro de Pepe Viche y por fin pudo dormir con aquella tranquilidad que sólo había experimentado cuando era niña y se quedaba dormida en los brazos de su padre.

Mientras tanto Pepe Viche sentía que en su cuerpo estaba a punto de explotar una nueva crisis de shakes, ya que esta relación incipiente con Estefi era algo de gran trascendencia y responsabilidad. Su pierna derecha empezó a temblar frenéticamente, pero la crisis tal como vino se pasó ante la tranquilidad que Pepe Viche recibía al contemplar el hermoso paisaje marino que bordeaba la carretera. Y Estefanía no se despertó durante todo el viaje. En este tiempo Pepe Viche replanteó toda la perspectiva de su vida. ¿Sería esta relación un nuevo comienzo?, ¿a dónde lo conduciría todo esto?

Cuando pasaban por una curva Pepe Viche pudo ver a una gallina colgada de un árbol y pensó de inmediato en la maldita superstición y en la brujería, que era tan valorada en las civilizaciones primitivas. A cada rato se cruzaban por la carretera ciertos venados, tigrillos, cualquier cantidad de culebras morían aplastadas por las llantas de los vehículos. Al parecer recién se había producido un gran aguaje ya que toda la playa estaba repleta de raíces, huesos, palos, troncos de árboles, plumas. Luego se asustaron y pensaron en un acto de brujería cuando vieron una gran gallina colgada de un árbol.

En los asientos de atrás de la chichera venían parloteando un pocotón de gringas del cuerpo de paz, que recién venían de Babahoyo cumpliendo una misión de beneficencia como ayudantes en operaciones gratuitas de corazones abiertos para los pobres, personas de escasos recursos y desamparados. Al parecer venían con un gran cargamento que iba en el techo de la chichera y que consistía en una gran cantidad de ropa usada para ser repartida a los pobres de Montañita. Leer Más…

Leandro Díaz coronó a García Márquez

archivo de El Espectador

archivo de El Espectador

Como dicen los sicarios, Leandro Díaz coronó a García Márquez. Todo sucedió en un caluroso mayo de 2013, cuando los dos todavía estaban muertos. Porque lo que es el día de hoy viven, como muertos pero viven, como una sombra que se extiende sobre el caribe. Que canten pues estos gorriones seniles. Y que inviten a los más bellos bardos de la historia a su convite vallenatero.

Alguna vez nos dijo Curramba que el bazuco no hacía daño. Nosotros, como sus aprendices en el oficio del detectivismo, le hicimos caso. Y ahora andamos sin muelitas por el mundo, cuales Dick Tracy, pero muy tristes.

La diosa coronada y el bazuco no son un buen cocktail para esta noche de lujuria y sexo ajeno. Andaremos por las calles con las manos en los bolsillos siguiendo el rastro de viejas tonadas que compusieron ciegos, porque no habrá ciego más grande que don Leandro, ni anciano más tierno que Gabito.

Salud pues en este primer aniversario de su nacimiento , a este notable muerto.

Asimov CF: Una propuesta generosa fallida pero ya inolvidable

Asimov CF: Una propuesta generosa fallida pero ya inolvidable

Reseña al número 2 de la revista Asimov Ciencia Ficción; Noviembre, 2003, España. 

Por Luís Antonio Bolaños De La Cruz 

Alfarera de Huesos-21

 

 

Queremos rendir homenaje a un escritor y editor que desde hace lustros deja huella en nuestro espíritu y nutre nuestras ansías de fans: Domingo Santos (uno del trío glorioso que nos regaló una colección imperecedera: Nueva Dimensión) y que apostó siguiendo esa tradición en el novísimo Asimov CF por la ficción dejando a los hechos nutrirse por si mismos desde la nube o desde otras medios, asimilando la velocidad sociocomunicacional actual, así que nos entrega una revista en formato de libro que nos abriga amorosa cuando exploramos nuestras Galaxias interiores merced a la rica propuesta literaria ofrecida, y nos transporta  a paisajes de maravilla mientras paseamos por  nuestras Solaris particulares y somos defendidos por nuestros fieros Gigamesh de trampas multidimensionales mientras nos divertimos y enriquecemos con lo más granado del género. ¿Quién ofrece más?… u ofrecía en ese momento (es que parecía tenerlo todo).

Lo usual es elegir el 01 de las antologías, pero aún no he terminado de leerlo, lo que si ocurre con el 02, de allí que sea fácil derivar hacia sus páginas para plasmar esta ofrenda. La única objeción apunta a una carátula poco feliz, dedicada a una novella de Eleanor Arnason, comprendo que se la dediquen, pero eso no disuelve la sensación de rechazo estético. Por si acaso José Carlos Canalda, Juan Manuel Ortiz, Juan Miguel Aguilera, Santi Eximeno, Carlos Moreno de España y Federico Schaffler de México le dirigen cartas al editor, aún antes de completar su primer periplo, expresando sus deseos de una singladura exitosa, con lo cual acordamos.

La Casa de Bernardo: James Patrick Kelly

Existen referentes en Ballard, Wilheim, Vance, Van Vogt,sin embargo, Kelly supera la valla establecida, irrumpe más allá de los bordes y viajando hacia zonas inexploradas nos conduce a una situación similar al amor sin serlo y a través de su planteamiento nos siembra una tronera en el pecho para autoobservarnos. Ah!, sólo en la CF podemos gozar de deliciosas historias como la que comento, una casa enamorada, la ausencia del amado y la presencia del extraño sobre quien volcar esa cariño represado. Aún recuerdo la impresión del primer relato que leí de Kelly “Pensando como un dinosaurio”, lo agradecido que me sentía con Carletti por haberlo seleccionado y el impulso que me acuciaba para ir a comentarlo con alguno de mis amigo(a)s de Qoyllur,  mientras me repetía un mantra “En el mainstream nunca te plantean algo así” igual sucedió ante La Casa de Bernardo: dónde trazar la frontera de una idea, hasta dónde estirarla y comprobar que en el despliegue brotan o yacen un puñado de gemas, que tornan válidas las diferentes expresiones del amor mientras se desplaza hacia un delicado y extraño lesbianismo. Ah! de la domótica.

A pesar del aviso, no inhale una bocanada de oxigeno adicional antes de sumergirme en las peripecias, articuladas con exquisita gracia, tan atrapantes que una vez iniciadas ya no pude dejarlas, pero creo que para apreciar mejor su efecto sugiero o digo que es preferible leerlo de un tirón, la sensación ambigua sobre la que trabaja te noquea, cuando parece que uno de los subtemas se ha agotado surge un neoenfoque que aporta sangre fresca y el corazón asustado y por un momento detenido, vuelve a latir.

Dragones en el centro: Joaquín Revuelta

Tras la enjundiosa presentación por un instante temimos emprender la lectura porque si nos defraudaba el contenido, el presentador a quien estimamos como amigo virtual estaría errado y quedaría desacreditado. Arrancaba con un exceso de color local y recurría al uso de memes establecidos como “salpicaban licor a diestro y siniestro”, pero creaba un ambiente palpable con frases que poseían ganchos de agarre. Y así fue transitando fluido, de un registro a otro, y de una escena de acción aterrizaba en una reflexión existencial sin apenas esfuerzo, con leves toques en la forma de redactar. Empecé a creerle al presentador, y surgieron evocaciones: la taberna más allá del tiempo recordaba a la de un relato de Jack Vance, habían asimismo leves toques a lo Roger Zelezny, mejoraba a medida que avanzaba y comprendí que ofrecía un juego cómplice donde envueltos en la historia debemos descubrir los elementos emergentes y para lograrlo se refería en lo fundamental al manejo del estilo… y entonces empecé a considerarlo un as. Un conseguido instante de amargura vinculado a los celos, a la pérdida de la pareja ideal conquistado por otro… y las consecuencias que tendría para la misión y la formación de bucles que arrasarían con el entorno temporal. Excelente historia de amor cuántico tan dinámica que hasta podemos llegar a olvidar por ese tema eterno el bucle temporal en el cual quedarán atrapados los protagonistas.

Caminando en círculos: Steven Utley

Especular sobre el transcurrir del tiempo puede ser agotador y provocar dolores lancinantes, y es así que el relato posee el aroma de una pregunta tostada y molida que se dilata en una mañana de verano interminable… o un huracán del Caribe, por que depende de la multiplicidad de universos que se bifurcan a partir de cada acción o noacción, o aquí por los fracasos en materia de avances del botánico y se viene un aluvión de preguntas sin solución:

¿Cuántas viñetas de amor?

¿Cuántos paisajes alienígenas visitados?

¿Cuántas tierras paralelas abordadas?

¿Qué pérdidas punzantes se desencadenan ante el aluvión de universos alternativos?

¿Cuál de las mujeres amadas me acompañará… o me rechazará?

Nada está sellado para la eternidad y mientras deambulamos por ese laberinto de pasillos y agujeros de gusano que horadan el tiempo creamos aún mayores cascadas de situaciones límite, y eso “duele, duele como el infierno”.

New Wave II: Robert Silverberg

El maestro emociona y a profundidad, uno se siente participe de esa batalla por la libertad en el género, aunque soy yo quien la conecta con lo que sucedía en USA en particular y el mundo en general, con los movimientos antisistémicos, con la Guerra de Viet Nam y la derrota del Imperio, con las colosales transformaciones de esa sociedad pacata y almidonada que nunca volvió, a pesar o más allá de esfuerzos realizados por numerosos amantes del autoritarismo ydel fundamentalismo religioso ramplón. Es allí, en esa bisagra donde inserto la reflexión y adquiere para mi al leerla una calidad emotiva cuya carga arrasa, y provoca un nudo en la garganta, una bocanada tras otra de emoción. Silverberg capta un sentimiento y lo convierte en un concepto, gracias a su honestidad intelectual y sensibilidad expande los márgenes de la comprensión envolviéndonos en los pliegues de la oriflama libertaria que recorría el campo y el género por doquier. Podremos discordar con algunas de sus observaciones y valoraciones pero no con la ruta tazada, es interesante comprobar como algunas otras corroboran intuitivas apreciaciones que sobre diversos autores me había trazado. Otro punto, quienes firmaron el famoso manifiesto contra la Guerra de Viet Nam no se agrupaban necesariamente en torno a la New Wave demostrando que el proceso era como siempre complejo y no dicotómico.

El Dios de los Niños: Richard Parks

La primera escena posee garabato, engarza en una estampa Techno High un suave reclamo hacia el hentai en la figura de la colegiala que se acerca al adulto en el tren bala

La relación inicial entre los personajes puede ser comprensible desde la profesional, pero no desde lo sobrenatural, tratándose de un tema de fantasmas japoneses suponemos que por ese motivo nos explican con detalle porque se recurre a un exorcista occidental, lo cual da pie para introducir una serie de notas culturales, quizás vinculado a que el relato asume el rol de una guía de espíritus sobrenaturales ligados al mundo nipón y aunque es agradable y demuestra que el autor realizó su tarea e investigó a fondo, no deja de parecernos un alarde.

Nos adentramos en la historia con el sacrificio postergado, el cambio de roles, las tradiciones nacionales y sobre todo esa frase que enlaza el pasado denso y lastrado de rituales y el presente hiperdigitalizado y penetrado por diversos ríos culturales, diluyendo el primero y multiplicando el segundo. Trae consigo apotegmas como “la verdad era siempre la primera baja de las guerras” para señalar la relatividad de los discursos oficiales sobre los acontecimientos, y el viraje argumental que introduce profundizando en el significado de los conceptos japoneses nos estremece y lo que aporta convierte en memorable la página.

Dos finales: uno para sacudirnos hasta el tuétano y otro para quitarnos la resaca. Recordándonos que siempre nos acompañará el misterio y que la tecnología aunque no sea todopoderosa puede ayudarnos a transitar hacia esos escalones por descubrir.

Saldo deudor: M Shayne Bell

No es “El hombre que despertó en el mañana” de Manning y los avatares de una sociedad desconocida y en simultánea reconocible, pero no por eso más cercana a su emoción, apunta en otra dirección. Al inicio un sabor áspero parece que va a imponerse, pero se torna una despiadada crítica al sistema capitalista a través de la pugna del descriogenizado por conservar su dignidad ante las trapacerías que comete la compañía y que nos impulsan a saber como terminará el choque aunque ya hayamos elegido bando, y es que podemos intuir el recorrido del relato, pero aún así continua gustando, y eso se debe a la selección de las palabras, los giros que utiliza y la manera en que articula mensaje y forma: mientras más se aleja de los humanos que ha encontrado más se acerca a su robot enfermero, uno presiente que terminaran como grandes amigos y que el robot hará hasta lo imposible para que obtenga su deseo, pero no porque sea su amo sino por amor (Elia Barceló también lo expuso en “”). Posee una belleza intrínseca en su postura humanista, coherente al detalle, ya que para lanzar su mensaje de reivindicación usa fotos antiguas que ya no pueden confeccionarse.

El fin del futuro: Juan Carlos Planells

Corto y fértil, en pocas páginas condensa un puñado de ricas ideas y acumula una carga de acíbar nostálgico, de amargura tibia, un lubricado relato sobre el cual te deslizas sin apenas sentirlo  y sin embargo como empieza a dolernos a los que tenemos más de 40 como señalaba Eduardo Galeano que acaba de emprender el viaje eterno. Como casi siempre una idea original que no se exprime hasta el asco, sino que se expone en breves y sentidas líneas, pero tan potentes como un uppercut a la mandíbula. Alucinante y una vez desplegada con una lógica interna aterradora y coherente. La vuelta de tuerca final es una de esas especulaciones deslumbrantes que sólo puede proporcionarlas nuestro género.

Crisis Psicohistórica (Libro del Mes por Donald Kingsbury): Miquel Barceló

Quisiera haberla leído para agregar mi comentario. Parece recoger lo que quizás sea la clave de la novela, el juego de espejos que permite la capacidad de especular ad infinitum, las caracterizaciones sucesivas que se intercalan y se escamotean en mutua complicidad primeros planos con la intención de sembrar de prólogos científicos los caminos tecnológicos a recorrer y en ese contrapunteo comprobamos que toda crisis es oportunidad.

Gipsy (Comic del Mes por Thierry Smolderen en guión y Enrico Marini en el dibujo)Juanjo Sarto

Sabe lo que queremos nos digan sobre un comic para degustarlo sin abrirlo… todavía, la presentación me precipitó de inmediato a revisar mi colección y comprobé que estaba detenida en los dos primeros, como siempre en Perú hay sequía aunque existan momentos de plétora en España o Argentina, la Circumpolar Tri Continental y esos camiones que se desplazan a enorme velocidad pasando de una aventura a otra es ya motivo suficiente para revisarlo.

Solaris (DVD del Mes por Steven Soderbergh en dirección cinematográfica y Stanislaw Lem en libro) Luìs Vigil

Tanto el libro como las películas reposan en mi mente, coincido con la apreciación de Vigil, en cierta forma no es que este por debajo de Tarkovski, sus intenciones eran otras al adaptar, por eso mientras la de Andrei ha quedado imperecedera en el estuche de mi memoria, la de Steven ha empezado a decolorarse y a confundirse con otros recuerdos, tanto que algunas de sus secuencias empiezan a verse sobrepuestas como fantasmas a la original y a desvanecerse.

La Alfarera de Huesos: Eleanor Arnason

Comparte temas con “Círculo de Espadas” (mujeres conflictuadas y con poder, homosexualidad) Novel coloquial y casi costumbrista por momentos, emotiva casi siempre, describe lo que sería en una sociedad muy particular por tradicional y matriarcal de variados pelajes, una mujer con el sentimiento maternal atrofiado y reemplazado por una aproximación racional y científica a su entorno, que vive preocupándose por los fósiles y por las circunvoluciones de sus vasijas, es como si una alfarera descubriera la paleontología en una sociedad de lesbianas justas, lo cual me aproximo a los recuerdos que guardo de Ursula LeGuin, Greg Egan, pero sobre e David Brin y Tiempos de Gloria,pero mientras él se preocupa en exhibir musculatura, ella modela y diseña al estilo de las alfareras, ambas aproximaciones son válidas y gusta, conservando un peso específico de género, pero a pesar de la excelente performance de Brin, Arnason logra una empatía superior; es cierto, su heroína y su sociedad son cinceladas con acierto, hermosura, emoción, calidez, dulzura, llegamos a querer a los protagonistas y deviene obvio que a pesar (o más allá) de las confluencias identificadoras, los neo-ideas y datos nos asaltan subrepticios y al ajustarlos al marco de lo recibidocomprendemos la propuesta de dos grupos con sus propios mecanismos de funcionamiento y que intercambian sexo reproductivo como un negocio o una necesidad de genes, pelajes y cualidades, mas donde las parejas son comandadas por las matronas, y a medida que se introducen convierten a ese mundo en algo distinto que no se encuentra en nuestro pasado, probablemente como vamos tampoco en nuestro futuro, sino al costado.

Una cultura alienígena, compleja y gozosa (por ejemplo, sin las represivas pegas de la Trilogìa Paralaje Neanderthales de Robert Sawyer) se va abriendo ante nuestro sentipensamiento, sabia introduce nuevos elementos a medida que calcula que ya digerimos los anteriores, poseen suficiente parecido como para identificarlos, pero asimismo con el toque de extrañeza que nos impulse a interesarnos y no suspender el sentido de maravilla, a medida que recurre a esa técnica nos incita a explorar con ella los datos que entrega y el sentido que adquieren, a pesar de su raigambre alienígena no dudamos en identificar un archipièlago de comunidades rivales, sin gobierno central, donde los actores juegan por un esquema anarquista o ácrata básico que los equilibre dinámicamente. El arte, la dramaturgia en concreta se despliega para atrapar

Absorbente y deliciosa, en general suave con raigambre social no exagerada, equivale a beber una cremolada en verano, a una temperatura estimulante que no adormece la lengua pero aleja el calor. A pesar, de que en forma deliberada poda los ramajes de su imaginación no oculta los tocones por lo cual podemos seguir las bifurcaciones abandonadas e ir enriqueciendo el relato en nuestra mente, lo que no es poco. Seduce y estimula, nos muestra la formación del pensamiento del investigador (por un instante la vincule con John Brunner y su obra “El crisol del tiempo”), muestra el surgimiento de una mirada sesgada y coherente, pero extraña a la normal que esgrimimos, y es que si la ciencia pretende someter los desenlaces de la difuminación de lo implícito en la vida cotidiana necesita poseer un atractivo que no se desvanezca en medio de trabas metodológicas ya que lo impredecible continúa sucediendo y el poder puede pretender que le entreguen respuestas en lugar de conocimientos siempre provisionales.

Ministerio del tiempo. Episodio 9 (primera temporada) Glorias y ángeles en Nueva Granada

Nota aclaratoria:

El presente documento está escrito en el humilde lenguaje cundiboyance de Colombia, ello no obsta intentar utilizar las herramientas que nos brinda la hermosa jerga madrileña. Vale.

El ministerio del Tiempo 1

 

Este fue un episodio que, al parecer, solo se emitió en el canal regional de Radio Sutantenza, pues al compartir nuestras impresiones con nuestras colegas del fandom español, ellos afirmaron que, de ese capítulo, “ni puta idea, tío”. Lo que nosotros vimos, ellos ni siquiera lo soñaron. Una vez más, las ondas de los rayos catódicos alternan las señales que llegan al nuevo mundo, distorsionando las más bellas imaginerías hechas en la península madre de todas las desdichas latinoamericanas para así confundir a los pastores de ovejas que sintonizan el dial de Radio Sutantenza.

Acá tienen el resumen, casi literario y literal, de lo que los lugareños comentaron después del episodio que, algunos dicen, jamás ocurrió. O tal vez sí,  pero en una dimensión paralela.

MINISTERIO DEL TIEMPO

JULIO 2015

EPISODIO 9 – PRIMERA TEMPORADA

GLORIAS Y ÁNGELES EN NUEVA GRANADA

Salvador no cesaba de putear para sus adentros al calor del verano español. Angustias le llevó, comedida, una limonada muy ácida, a lo que el jefe le esputó apenas sintió el sabor agrio en sus papilas. Angustias había olvidado que su jefe padecía del mal endémico de todo burócrata: agrieras y colon irritable. Entonces, el jefe del Ministerio le ordenó que, en lugar de hacer tonterías, fuera al cuarto de los cachivaches a llevar toda la papelería vieja de la oficina.

Angustias jamás había escuchado palabra alguna sobre ese cuarto; Salvador le señaló el número de la puerta 1492,  el mismo lugar donde Irene solía llevar a las chiquilinas que recién ingresaban al despacho.

Angustias, muy diligente, llevó el bolso de basura a cuestas, ningún patanzuelo quiso ayudarla, y razón tenían ya que la vieja no hacía otra cosa que delatarle a su jefe las pilatunas hechas por los demás funcionarios.

Cuando abrió la puerta, penetró a través de un canal que emanaba un olor a chorizo mezclado con orines fermentados. Pensó para sus adentros: estos sí que saben hacer el amor en este cuartucho pobre y desahuciado. La oscuridad dio paso a la mugre y la mugre a los murmullos de cientos de mujeres, entre los que se podía captar las siguientes expresiones:

-Ututuy, dijo la maja.

– Ese mongólico está súper deli.

Supo entonces Angustias que había viajado a través del tiempo a un lugar de ignominia en donde el idioma era atropellado: Bogotá en 2005. Esto fue lo que vio:

Una  fila de mujeres desnudas que esperaban su turno para sentarse en el enhiesto miembro de un mongólico con gigantismo, amarrado a una cama de metal. El sujeto no podía gritar pues tenía una bola de plástico insertada en su boca.  Tampoco podía moverse, estaba amarrado con cadenas de hierro y correas de cuero; las mujeres se sentaban en su pene que, pese a emitir semen, seguía tan parado como Alonso de Entrerríos  en una de sus peleas.

Angustias estuvo tentada de seguir el ejemplo de las damas pero, antes de ser sometida por el deseo, la cordura y la poca de sentimiento cristiano que le quedaba fueron suficientes para acercarse al mongólico y decirle:

-¿Quieres parecer muerto pero seguir viviendo?

El mongólico movió la cabeza en señal de asentimiento y plegaria. Esto llevó a que Angustias organizara una minirevuelta en donde los habitantes de la calle atacaron a las mujeres recién corridas, a punta de un lenguaje soez y macabro.

Aprovechando el desorden, la señora Angustias liberó al mongólico y lo llevó a la oficina de don Salvador, en donde fue nombrado agente del Ministerio del Tiempo.

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El grito de Munch, versión animada con banda sonora de Pink Floyd

Edvard_Munch_-_The_Scream_-_Google_Art_Project

La conocida obra de Edvard Munch ha tenido diversas intervenciones hechas por otros artistas; la boca abierta, emulando el espanto de algo similar al vacío y la locura, ha convertido a ese sujeto que aparece en la pintura en un sinónimo del terror devenido locura.  Hoy les presentamos un cortometraje (hecho en una versión «normal» y otra navideña) dirigido por Sebastian Cosor y escrito por él mismo junto a Cosmin Sirbolescu. Este trabajo, además de reinventar la pintura, toma «The great gig in the skye» de Pink Floyd y la convierte en ese grito emanado por una suerte de fantasma lleno de terror que interrumpe una conversación casual sobre la muerte y el miedo o la indiferencia: