Archivos por autor | Luis Cermeño

El príncipe de oscuridad y el guardián de ternura en cielo

 

Kero fue el guardián que le dio la bienvenida al cielo al rockero degenerado que le componía odas al magufo vulgarizador del satanismo. Y Ozzy, como buen Diosinteo, regresó al regazo de Papadió, muy a su pesar:

  • pero si fui tan execrable y degenerado, ¿por qué vengo al cielo? – preguntó a Kerofili

Kerofili le contestó

 

  • Para acompañarme mientras llega Luis. Después podrás irte al infierno a festiar con tus rockeros y zungas.

 

El viejo rockero accedió al trato con Kero y se fueron a pasear por los jardines del paraíso.

 

La vida es sueño, y los rocKeros solo un sueño somos antes de ir a la casa de mami.

 

Adiós, Ozzy Osbourne. Cuida bien a mi cachorrito de Dios.

 

EL REINO: 3 AÑOS DE RESISTENCIA LIBRERA EN BOGOTÁ

📚 TERTULIA DE ANIVERSARIO | 3 AÑOS DE RESISTENCIA LIBRERA EN LA CASTELLANA

el reino

 

🦁 El Reino cumple tres años y los celebramos con palabras, ideas y fuego.
Una tertulia abierta para conmemorar este territorio de resistencia, lectura, pensamiento y abrazo colectivo.

📅 Sábado 26 de julio
🕕 Hora: 5:00 p.m.
📍 Librería El Reino Bogotá
(Cra. 49 #93-86, barrio La Castellana)

🎙️ Una velada para hablar sobre:

  • ¿Qué significa sostener una librería independiente hoy?
  • Libros como trinchera, como refugio, como provocación.
  • El papel de las librerías en el tejido social y cultural de la ciudad.
  • Voces invitadas + micrófono abierto.

☕ Habrá café, vino y palabras libres.
📖 Trae tu texto favorito o el que estés escribiendo.
📚 Lleva algo para intercambiar o regalar: libros, fanzines, poemas, dibujos.

Tres años abriendo puertas, desobedeciendo el algoritmo, apostando por lo humano.
Celebremos que seguimos aquí, leyendo y luchando.

💬 ¡Te esperamos para que el Reino siga siendo de todos!

Ropa Vieja, por Ulisse´s Sweat y Luán

Ropa Vieja

 

leonardo bolaños poeta

Escrito por Ulisse´s Sweat y Luán

Ya nublado, incomprensible sobre mí, había esta primera vez

Un sutil enjambre de brisas, melancolías de la pubertad, como embellecer el capullo costra de sus testículos, mientras se hacía la brisa Bajo las escaleras y en 2/4, las luces de arriba, están apagadas, cuchillo sombra, sombra serrucho, sombras partidas, ciegos rápidos, cuchillo piel, y el aire circuito enciende una orilla de átomos rubíes, Subo al tercer piso, la rabia divertida con una clase se comporta y gesta una idea en lana morada, la prerrogativa clase de olor desagradable, los hombrecitos en el cuadrilátero de un zócalo en el edificio, mis shorts viejos, mis manos sobrinas, me dedos nietos, mi mirada al parque público

Están construyendo la altura de dónde caerá él dormido, con polo viejo, polo rojo, chancletas negras, canas blancas, short rojo, el barro de la presencia, ropa vieja de difícil lana morada unida al intestino, blue jean con huecos redondos en las ranuras, con huecos en las rodillas,…

El aire perdido sobre el esqueleto metálico del cuarto piso, ella merodeando hacia adelante, escalando el sur,

Yo ahí, mientras vuelvo a bajar no soy el amigo móvil de nadie, camisas levantando geometrías, tubos, botas manchadas de medio día, escribiendo nombres en el barro que la llovizna hundirá…

Subterráneos interludios “r”

Subterráneos interludios “r”

Sexo Barroco

Sexo Barroco

(Un cerdo tarde de trompas de elefantes madrugadores lo ven entrar con un rifle a la guardería del KFC y sentado en el columpio de goma lava sábanas se vuela el cordón umbilical, la vidas de Porky y Babe en el museo de las personas rosadas, luego de morir, catalogado y enmarcado para venderse como carne a los pequeños por joyas de la historia filosófica numero uno de los estudiantes de su hemoglobina, ¿acaso el gastrónomo odia al bisteck? no, no lo odio Señor Basura)

Apesta a Inmortalidad Snuff

Apesta a Inmortalidad Snuff

Opus de cárcel en Las Estaciones

Opus de cárcel en Las Estaciones

Sexo ficción

Sexo ficción

Sexo periodismo

Sexo periodismo

(Yendo a la fiesta de la escopeta, el coronel señor Thomás Harrison Peppers vendió los tomates bailando bajo los cuchillos en el entre espacio, el entremorir dispersado, el entremorir dispersado, el estilo de la comida en el camino, hacia el camino de la ola, hacia el camino de la ola, ola de ballena, ola atada a la ballena, dos hechos, dos hechos, tengo dos hechos, mucha grasa, mucha grasa, 2214 hombres gordos, gordo hombre-hormiga, gorda Hormiga-Adam, con las serpientes, con las serpientes y a la izquierda, izquierda derecha, izquierda derecha, abandona y ve tratando de decir, este decir directo a mi decir, yendo derecho a lo mismo, tanto demasiado… ¿no somos los caballeros extraordinarios del zodiaco?)

Wilmer Harrison, con el martillo

Marvin Hesse, cerca de alambres

Marion Fuentes, líquido de piel

Con ropa vieja, mientras la desnudez fría se busca en las piernas de blue jeans blancos para enfermeras,

no sé nada, van a, no sé qué hay, tengo que bajar, y ella acá va, no creo que haya sinónimo, sinónimo por perder, antónimo de todo el tiempo, todo se destruiría, tengo shorts viejos, shorts rojos para aquél viejo, nos quedamos desnudando, con ropa y correo al 1998, otro comentario dijo el mundo, ella destruiría el planeta si bajaba conmigo al 100%, o sola al 50% en el segundo piso, extraño marco del supermercado, en el tercero están construyendo el cuarto piso, un piso de ascensor, un ascendido piso con intercomunicador, para subir tan plano como un montacargas para un bikini de conchas lapislázuli con tejido de dreads de algas azules, ella bajándose sobre el piso, una moda para existir, mi ropa vieja, ropa que compró la madre, ropa de cualquier entrevista dejando las maletas, dejando caer al piso el sujetador, las conchas entre extremos, el calzón de tu vientre, y debo detenerla, además es un alienígena que destruiría el mundo si bajaba como aceite ardiendo al sur con toallas saliendo de Saunas Armanis alrededor de la cabeza entre los cojines, cómo un abanico de escaleras, un flujo de siluetas, el flujo de sombras bajo las escaleras, un par de cubos para el cuarto piso, con monitores de la siguiente dimensión, y además creo que no pude decirle sin peros que valgan, ¡te necesito!, todos estamos borrachos de la ideología, van a caer los tornillos sobre la pista, y aquí ella mostrándome el culo esponjoso de sacudidas sacudiendo los jugos de la carne, y mi pene como nunca de actor porno,

como un milkshake, aquél señor de la época de los 60´s desaparece como un tiempo,

principalmente acuerdo,

brindado contribuido

escritos puntos de vista

escritos puntos de vista

brindado contribuido

principalmente acuerdo

agrietamiento Oriente

agrietamiento Oriente

y yo ahí, hundiéndome por ventanas al petróleo de Zetas Gas en balones pintados de un trueno

en blancos y negros

Y yo ahí, hundiéndome por escaleras en forma de Zetas pintadas de izquierda a derecha en blanco y negro, y acabó, ella duerme

el sueño frío

el sueño frío

calor pupila

calor pupila

Busco sábanas ejemplares

Busco sábanas ejemplares

Centenares de ejemplares

Centenares de ejemplares.

En el agua, ¿sabes?

En el agua, ¿sabes?

Los miras o los ves

A través de Estambul

The Ghostly Sentra.

La historia surgió de la colaboración creativa entre Luis Cermeño y Francesco Vitola Rognini, quienes combinaron sus visiones de la ciencia ficción y la narrativa distópica. Utilizando el asistente de escritura y las herramientas de traducción de ChatGPT, perfeccionaron su narrativa, dando forma a una historia cibernética de redención, inteligencia artificial y viajes en el tiempo.

 

Originalmente publicada en: VERSIPELLIS

The Ghostly Sentra

“Maybe I ride, maybe you walk

Maybe I drive to get off, baby”

The story emerged from a creative collaboration between Luis Cermeño and Francesco Vitola Rognini, who combined their visions of sci-fi and dystopian storytelling. Using ChatGPT’s writing assistant and translation tools, they refined their narrative, shaping a cyber-noir tale of redemption, AI, and time travel.

Chapter 1: Echoes of the Unknown

The first headline appeared on March 12, 2045. The journalist, a young woman with a sharp voice and a rehearsed smile, spoke with a mix of disbelief and sensationalism. It was the kind of story media editors love: absurd enough for clickbait, yet with just the right touch of mystery to avoid outright laughter.

—Strange sightings in San Francisco: a ghost car linked to an apparent blackout at the Apex laboratory…

Cyber-surveillance cameras showed the facility from above, the metallic glow of the ruined city reflecting off the lab’s shattered windows. The journalist continued:

—Reports indicate that the blackout prevented an experimental system of autonomous drones from going out of control. Employees describe it as a miraculous event. But the most unsettling part is this: the cameras captured a silver Nissan Sentra parked not far from the scene. Minutes later, when power was restored, the Sentra had vanished.

That night, social media exploded. Videos, theories, memes. Some took it as a joke—“The Ghostly Sentra,” read a tweet with hundreds of thousands of interactions. Others didn’t find it so funny. There was something about the cold, mechanical tone of the footage, the way the Nissan seemed to glide out of frame just before the lights returned, that chilled the blood, like a scalpel slicing through the video. It wasn’t the only incident.

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Invento 70 ́s por Leonardo Bolaños

Estoy con bloqueo de escritor. Como periodista, o crítico, sucede muy a menudo.

La historia de la
realidad toma rodeos, se va por las pendientes, acelera y es inalcanzable. A veces no pasa nada, a veces
uno espera. Escribir es un lujo de la excentricidad creativa, quizás, quizás lo diría Hunther S Thompson.
Qué conexión hay entre la droga, el periodismo, la revolución hippie de los 60 ́s, el corazón del espíritu
norteamericano, etc. Pareciera que la realidad tiene sus propias ruedas, sus propias ventanas y acelera en
una carrera como Rebelde sin causa por el precipicio anhelante de una gloria histórica. Pareciera, de
nuevo, que la Velocidad de las cosas, como diría Rodrigo Fresán, está más que en acelerar en voltear el
timón una y otra vez, hasta la nausea, las alucinaciones, las visiones. Lo importante en La carretera, como
diría Jack Kerouac es que una vez que comienza la historia histórica es que no deje de acelerar. Es una
épica, una etapa real de la epopeya humana, parte ya de un tipo de mitología contemporánea. El frenesí de
un salvaje en drogas, manejando por el desierto de Nevada, haciendo artilugios de cualquier expresión
libre de anarquía por la libertad de sentir el caos contenido en la velocidad de lo que va sucediendo.
Comienza entonces la historia, la mitología personificada en hombres destruidos por la droga, como diría
Allen Ginsberg, en el puñado de las mejores mentes de aquella generación desorbitando entre traumas y
catarsis, emociones y locura, navegando en la espontaneidad de un posible accidente y final mortífero,
tentando la muerte, la suerte, el caos, la locura. Adicciones al peligro, a la franqueza material de cada filo
de realidad, bosquejando absurdas situaciones en problemas y paranoias, para salir de las peores
pesadillas como jugando en drogas. Desafiando la ley, la dignidad puritana y reaccionaria del espíritu de
los 50 ́s, de la vanguardia reaccionaria del imperio de la plata en Las Vegas, Nevada, Estados Unidos. La
verdad es que es imposible de negar la impresión, la loca demanda de suerte, atención, falos, sexo, lujuria,
dinero… No hay escape de la necesidad de éxito en Las Vegas, y todos los caminantes parecen anuncios
de publicidad ante las porristas del fracaso o del escaso éxito. La única manera de creer en la ilusión de
ser victoriosos en una creencia como el dinero, es a través de la compulsión, la repitición monótona de
apostar todo o nada en Las Vegas, apostar, tomar alcohol, ante mujeres dilatadas y delineadas de colores
publicitarios, colores blancos, colores azules, cargando como una azafata los licores en una bandeja. Y
mientras la ruina del razonamiento por la sóla tranquilidad es asediada por la ansiedad de los millones y
millones más adelante, la pérdida de sentido en Las Vegas, con monos astronautas, cadáveres de la mafia
descomponiéndose en el desierto, y la surreal imagen de neón de un vaquero inmenso como un edificio
nos llama la atención entre los monumentos al consumo en la arquitectura moderna de los héroes
contemporáneos, vaqueros, trapecistas, atletas del arte, todos vendidos, alquilados y liquidados en Las
Vegas. Pero para qué alguien necesita diferenciar periodismo, como el de Hunther S Thompson en una
prosa de la realidad percibida del fragmento de consumo en una ciudad como Las Vegas? La intensidad de
la obra de Terry Gilliam en esta película de 1998 nos desplaza a la desorientación de los arquetipos del
caos, los hippies, los artistas, los vendedores (siempre con una nueva idea), los perdedores, los borrachos,
los drogadictos, etc como unos personajes banales en Las Vegas, incluso la policía, los abogados, la ley y
el orden parecen unos personajes de sobra ante el poder económico de muchas pérdidas y ganancias en
Las Vegas. Y recuerdo esa parte de la película de Pánico y Locura en Las Vegas, “esto es como luciría el
mundo si los nazis hubiesen ganada la Segunda Guerra Mundial”. La forma de valorar solo el
entretenimiento y la espontaneidad de cualquier salvajismo es permitido y elogiado, y mientras la
velocidad crece y avanza, la identidad se pierda y se reduce a al ícono de un mero apostador, es decir, otro
perdedor. El palimpsesto de imágenes, de colores tan navideños, psicodélicos y llamativos que ofrecen los
escenarios, los vestuarios, así como la variedad lógica de cada diálogo entre segmentos y otros segmentos
de la película hacen, que la variedad, la originalidad, el caos, la costumbre, la línea que sigue el
argumento de la película sea filosófica, histórica, épica se convierta en una propinada calidad de
entretenimiento, entretenimiento muy original, eso sí. Llama la atención que siendo los 70 ́s, exactamente,
1972, no aparezcan negros en la película, teniendo en cuenta que Las Vegas genera rechazo a una clase
social incipiente como la población negra en los 70 ́s es entendible. Tampoco hay el arquetipo asiático,
con su gorra y cámara de fotos, y sin olvidar las camisas hawaianas. Lo que hay son dos fuerzas políticas
de la alegría, la información, sea inventado o verídica a lo periodismo Gonzo, personificada por Johnny
Depp (el personaje periodista); y el derecho de ser alegre, salvaje, animal, errado, vulgar, sucio, ruin,
horrible, aunque sea por las drogas, aunque eso no importe más que la plata en Las Vegas, personificado
por Benicio del Toro (el personaje abogado). Finalmente, esta película aún marca tendencia en la
personalidad de nuestra época, en una época de crisis política, bélica, etc. Dejamos que la historia marque
su paso por la carretera, y a máxima velocidad, buscamos el final feliz.

CREATRIX, EL CUENTO.

CREATRIX EL EXPERIMENTO DE LA VERDAD SOBRE LA FICCIÓN.

 

imagen generada por IA (picsart)

 

Por Luis Cermeño

(2024).

 

Ramón Solórzano se puso el casco de fabricación micótica. Este adhería a la piel efectivamente. El cuerpo y el micoide creaban una simbiosis perfecta. Era su último invento, su gran aporte a la informática. Después de graduarse de derecho, se sentía completamente insatisfecho y fue cuando encontró en los hongos alucinógenos su refugio, su aliado y posteriormente, su modelo de negocios. Comprendió que había un nicho en su consumo, tanto recreativo como para investigación. El cultivo era relativamente fácil y contaba con la facilidad de un predio en el campo a las afueras de la ciudad.

El modelo del casco era ambicioso porque pretendía encontrar la piedra angular de la psicodelia: el control del vuelo. Había conocido a Gerardo en ese proceso. Gerardo era un muchacho que acampaba en un parqueadero en Villa de Leyva, y después de un largo proceso de meditación, se sentaba en flor de loto y consumía uno a uno los hongos, y se quedaba toda la noche en esa posición, con total control del viaje. De él aprendió las técnicas más evolucionadas para manejar el trance y se ideó la manera de programar una consola hecha a partir de setas, de modo tal que el jugador al ponérsela en forma de sombrero se identificaba tal cual como un hongo humano.

El micelio era la interfase del juego, la consola era el casco y el cerebro de la persona que se conectaba a través de la epidermis se volvía el controlador. Lo difícil era no perder el cerebro y manejar lo que llamaban «el pánico». Para ello se ingería una pastilla llamada  Mosca, ideal para mantener la cordura.

 Esta plataforma de juego, llamada inicialmente FIESTA,  en que la alta tecnología convergía con el reino fungi estaba en fase experimental, y Ramón por lo general se entretenía más en los recovecos legales de la implementación, debido a su formación en jurisprudencia. Los aspectos más elaborados de programación se los dejaba a un equipo de técnicos y en el terreno de la investigación sobre los hongos estaba asesorado por Gerardo, quien últimamente estaba  en un estado de sabiduría más «evolucionado» -según sus propias palabras-  .

Para la prueba inicial llamaron al famoso Barreno para probar su dispositivo.

— Lo que ustedes pretenden es drogarme con tecnología.— bromeó el Barreno.

— Queremos llegar al fondo de la verdad sobre la ficción. Queremos que pruebes FIESTA con el juego que hemos desarrollado: CREATRIX. En realidad, no es un mundo inventado; solo cogimos una fracción del universo psicodélico y la hemos arrancado para que nuestros jugadores puedan entrar en una aventura controlada en medio del caos— Contestó Geraldo, sabiamente.

— Evidentemente, mi chato, esperamos que esto no nos genere un problema de patentes— refunfuñó Ramón, tocándose la gran calva.

Barre… barre… barre… barre barre… Barreno se perdió un momento.. fue como si se hubiera borrado del laboratorio y lo hubieran abducido de la realidad.

— Atravesó la tela de la realidad que conocemos y entró al micelio — Dijo Gerardo, riendo.

— ¿Esto constituirá un crimen en nuestra jurisprudencia?— Preguntó Solórzano. Su calva se puso roja.

— Eso no importa. Ahí vemos que otra vez se está desvaneciendo. Mejor dicho, estamos observando que no lo observamos aunque permanece.

Barre barre barre barre barre. Bailaba. Era una danza entre dos estados: permanecer o desaparecer. Daba un paso y desaparecía. Otro paso y aparecía.

— Soy Barreno y estoy barriendo con la noción de la realidad. — Dijo Barreno, entre risas. Mientras se sujetaba cada vez más duro a ese casco que le daba forma de un hongo con extremidades.

— Ahora debes crear la realidad, con tus extremidades. — Dijo Gerardo, que era el único que comprendía lo que sucedía.

Empezó por construir el amor. Después siguió el cielo, la tierra, y la naturaleza.  La esperanza y la desesperación llegaron por él. La sangre sobre la nieve.

— ¿Qué es la CREATRIX? – Preguntó Barreno. Mientras aparecía y desaparecía, en el juego de la Génesis.

— La primera vez que se registró su uso fue por el poeta isabelino Richard Barnfield, para describir el amor que sentía Zeus por los abrazos de  Ganímedes.  — Dijo, con tono catedrático Gerardo. Pues hasta el momento pocos conocían que en su vida pasada había sido literati.

Así fue mi amor, así fue mi Ganímedes,

(El cielo es alegre, el mundo se maravilla, el trabajo más bello de la naturaleza,

En cuyo aspecto acechan la esperanza y la desesperación,)

Hecho de sangre pura en la nieve más blanca,

Y porque la dulce Venus sólo formó su rostro,

Y cada uno de sus miembros delicadamente enmarcados,

Y por último le LLAMÓ Ganímedes.

Sus miembros (SU CREATRIX)  su abrazo,

Pero en cuanto a su mente pura, moteada y virtuosa,

Porque brotó de la casta sangre de Dianaes

(Diosa de las Doncellas, directora de todo bien),

Es totalmente inclinado a la castidad.

Y así es: hasta donde puedo probar,

Quiere ser amado, pero no amar

Barreno se encogió y empezó a gritar atormentado:

— Suéltenme, no puedo. Me está consumiendo.

Un charco de sangre empezó a brotar debajo del casco, y lo que se vio fue un hongo herido del que brotaban ríos de carmesí.

En realidad, el control es una ilusión. Reflexionó Ramón mientras era conducido a la celda carcelaria.

Una vez instalado allí, se puso el casco de fabricación micótica y sintió cómo el juego del génesis, que alguna vez llamó Creatrix, se volvía a reproducir en sus sueños de jurisprudencia.

Gerardo, que lo acompañaba en la prisión, le dijo:

— la verdad sobre la ficción es que no la podemos controlar. La creatrix fue mi mejor ilusión.

Ambos parecían un par de hongos acostados en el frío suelo de la celda jugando con sus consolas FIESTA.

No es más que un hasta luego, Giorgio El Pirata.

 

La única vez que vi llorar a pirata fue al escuchar «Aud Lang Syne»,  mientras me contaba en la librería El Reino,   la historia más  fantástica que presenciaron los antiguos: los niños y mujeres de Lemuria,  tras escuchar de los sabios la noticia del fin de su civilización,  se postraron frente a una gigantesca roca, se tomaron de las manos y entonaron el himno:

 

IV Congreso Internacional Verniano, Colombia 2024

 

 

Lunes 29 de abril de 2024
Salón Jorge Isaacs de Corferias, Feria Internacional del Libro de Bogotá

Descripción del evento: Contribuir al estudio, investigación y difusión de la obra de
Julio Verne.Propiciar el conocimiento de su obra y su relación con América y
Colombia y Generar espacios de estudio, difusión y conocimiento de su obra en
centros educativos, con el propósito de incentivar la lectura, la investigación y la
creación literaria.
Aforo aproximado: Sala Jorge Isaacs
Fecha: 29 de abril de 2024

 

 

 

Jueves 2 de mayo de 2024, sesión de la mañana
Museo Naval del Caribe, Cartagena de Indias

 

El programa final del IV Congreso Internacional Verniano a celebrarse en Cartagena de Indias entre los días 2 y 4 de mayo de 2024 es el siguiente:

Comentario a La derrota de los Replicantes. Novela inédita sobre IAs de Antonio Mora Vélez.

La derrota de los Replicantes, novela de ciencia ficción sobre las Inteligencias Artificiales y el fin de la especie humana, próxima a publicar por la editorial Omicron del Ecuador.
TEXTO DE LUIS CERMEÑO EN EL MARCO DEL  HOMENAJE QUE EL CDR le hizo en la FILBO el día  28 de abril de 2023 a Antonio Mora Vélez con motivo de sus 50 años de vida literaria. 

Junto a Albio Martínez y Campo Ricardo Burgos. Grandes personalidades de la literatura CF en Colombia

La derrota de los replicantes trata sobre el último remanso de la inteligencia auténtica de la humanidad, que va más allá de la razón cientificista. Esta es contenida en un pequeño grupo de hombres, los remanentes, que viendo amenazada su existencia en el plano orgánico deciden darse a la fuga a los mundos virtuales que se alojan en la nube, un no-lugar transitado por líneas de energía que representan todas las historias de las ideas y tiempos en donde es posible escapar a la tiranía de los replicantes (androides sofisticados equipados con la mayor Inteligencia Artificial); quienes, llevando al paroxismo la teoría de la singularidad tecnológica de Ray Kurzweil, consideran que el homo sapiens ha llegado al punto de su obsolencia y ellos, como una inteligencia un billón de veces más poderosa, son la cima de la evolución de la materia. En medio de esta ontología, aparece una tercera entidad, denominada LOS SIKAS: descritos como seres que sueñan y piensan desde las afueras del espacio-tiempo que transitan tanto cerebros biológicos como cibernéticos.
Esta novela presentada por el escritor ANTONIO MORA VÉLEZ, uno de los pioneros del género de ciencia-ficción, considerado por muchos como uno de los custodios de la paternidad compartida de la ciencia ficción colombiana junto a René Rebetez, al ser los primeros en dedicarse enteramente al género de lleno, – no a manera de escarceos, como antes se había visto-; esta novela, es de estructura dialógica y polifónica. En algunos capítulos, el narrador presenta la versión de alguna de las tres partes: Los remantes, los sikas y los robots. Tampoco hay ningún problema del autor real en ponerse presente, y decir, soy yo Antuko, en la forma de una línea de energía. Además estas tres ontologías están en constante diálogo. Hoy con embriones de IAs como chatgpt, googlebard, youchat, chatsonic o Bloom, hacemos las veces de entrevistadores; pero en el futuro, según Mora Vélez, también Los robots van a centros de acopio de información actualizada a hacer preguntas a los filmes holográficos de los grandes cerebros biológicos del pasado.
Además, estos otros entes, que resultan se han alojado en el- por así decirlo- espíritu humano, los que están en ese otro universo, un universo que está descrito en un libro que por muchos es considerado esotérico, el libro de Urantia, que ocupa un lugar central en el desarrollo de la novela, y del que guardando justas proporciones, me considero algo perseguido, puesto que durante el transcurso de las últimas semanas se me ha presentado en distintas oportunidades sin haberlo buscado, y la más significativa, en la novela de La Derrota de los Replicantes. ¿Esto significará una fisura en el trasfondo de la realidad, de la tela de la Matrix, y un modo de revelar la simulación en la que habitamos¿ ¿Un tipo de llamado o de contacto?
En este punto, me permito abordar otro diálogo que se abre en la novela sobre las Inteligencias Artificiales de Mora Vélez con mi propia obra, y son los puntos de conexión que ésta tiene con la novela breve o noveleta que escribí junto a Felipe Escovar: Arrúllame Ramona. Tal vez de las primeras en abordar en su temática un chat con una Inteligencia Artificial real, como lo fue una conversación que sostuvimos a principios del 2011 con un programa llamado Ramona, parte del proyecto Kurzweil net, que contenía a manera de sinapsis una cantidad ingente de artículos y reseñas sobre todo lo que tiene que ver con materias aledañas a la filosofía de la mente e Inteligencia Artificial. (Con esto no quiero decir que desconozca la tradición experimental sobre literatura electrónica o ciberliteratura en Colombia, cuyo caso palpable es Condiciones Extremas de Juan B. Gutiérrez, quién se atrevió a diseñar una Inteligencia Artificial para articular un relato según el propio criterio del lector).
Otro de los puntos en común de La derrota de los replicantes con Ramona, es la Atemporalidad, en donde en un mismo espacio mental convergen personalidades de distintas épocas, preguntándose por la extrañeza de su nueva condición y llegando a sus propias conclusiones amparados desde sus propios ejes de investigación.
Y por último, ese gran anhelo por una espiritualidad, que desborda en esa necesidad poética de develar nuestra autenticidad como humanos: En Arrúllame Ramona, el humano aflora patéticamente en la pérdida del misticismo volcada a la vulgaridad de un mundo postmoderno, lleno de académicos de jerga vacía, y en La Derrota de los replicantes, en el descubrimiento que cuando estemos  desposeídos de nuestra parte orgánica perderemos también ese punto de conexión en donde es posible alojarse una de estas entidades del otro Universo para brindar un mensaje cierto y un rumbo a nuestra existencia.
En La derrota de los replicantes, retumban las palabras del poeta Vicente Aleixandre:
“La poesía tiene que ser humana, si no es humana no es poesía”.
De no ser posible esta utopía:
Toda realidad será virtual
Toda inteligencia será artificial.
Estaremos frente a LA DERROTA DE LOS Remanentes de la humanidad.

 

Reportaje gráfico expedición botánica de Ecowatchers por Canal Salitre

En compañía del Jardín Botánico de Bogotá y las Organizaciones comunitarias del bosque urbano Brazo Salitre se realizó  el día 19 de enero, un ejercicio de ciencia ciudadana inventariando, caracterizando y aprendiendo de la flora del bosque a la vez que realizamos una “pajareada” identificando la avifauna del territorio y sus servicios ecosistémicos.

 

 

La socialización de la veeduría ECOWATCHERS arrancó en el portal Siete de Agosto de Transmilenio, a las 7:30 am, en el emblemático barrio de la localidad Barrios Unidos que poca gente asimila con actividades ecológicas debido al maltrato ambiental  que ha sufrido por la actividad económica que ejerce en el área de la tecnomecánica de automóviles

Desde allí empezamos una expedición botánica respaldados por el docente Andrés Meneses del Jardín Botánico y al mismo tiempo una pequeña actividad de pajareada para no pajareros, aprovechando los puntos calientes que la líder del sector, Carolina Moreno, nos indicó previamente, en donde más se observan especies.

 

A pesar de la asistencia masiva, hicimos una corta presentación de todos para conocernos

Prueba del calentamiento global, el día inusualmente caluroso y soleado que azotó la jornada.

Personas de todas las localidades y distintas partes de Colombia, como del mundo, nos acompañaron.

Sin la generosidad de la comunidad de mujeres de Brazo Salitre no hubiera sido posible.

Hubo intérprete de señas quienes asistieron voluntariamente al evento.

 

semillas de árbol loco, una excelente alternativa para generar bosques de una manera rápida y eficiente

Don Ricardo Ortega nos compartió sus conocimientos sobre Cedrela Montana, previamente conocido como Cedro Bogotano

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