Archive by Author | Luis Cermeño

La ficción inmobiliaria de Italo Calvino

Italo-Calvino-en-Nueva-York

Calvino en Nueva York viendo cómo sus pesadillas inmobiliarias tomaban forma. 

«La especulación inmobiliaria» de Italo Calvino data de una fecha específica desde su inicio hasta su conclusión,  que se manifiesta de forma clara al final:  5 de abril de 1956 – 12 de julio de 1957. Por lo tanto, se sitúa en un tiempo específico de la historia — la Italia que se reconstruía de la Post-Guerra—  y un espacio exacto aunque nunca mencionado: La Riviera al norte de Italia, en el pueblo ***. ¿Y por qué nunca se menciona el pueblo? Por dos razones, no simples, pero comprensibles: Uno nunca menciona a quien ama, y tampoco nunca menciona a quien odia, pero tampoco menciona a quien teme. Por esta misma razón, fracasan los que gritan y grafitean: ¡Yo amo a Fulana!; pero por esta misma razón, a algunos políticos detestables se les refiere como los innombrables  y ya, sin necesidad de mención alguna, todos saben  de qué innombrable se trata y por qué no se le nombra. Pero como amor y odio suelen ir juntos, suponemos que el narrador, en este caso, prefirió dejar el nombre en blanco, como quien firma un cheque en blanco, y dejarlo a la imaginación, o falta de imaginación, del lector, y en su caso más próximo, los lectores de Italia, en concreto, los de la Riviera de Italia, y su mala consciencia.

Ya hablamos de tiempo y espacio, como si eso importara, porque el comentario de muchos lectores, haciendo un barrido rápido por Internet, es que a pesar de que la obra se empezara en 1956 y terminara en 1957, sigue siendo vigente y es universal; es decir, que la temática que aborda es la misma ahora como en ese entonces, aquí como allá; y la temática no va más lejos que la del título que precisa en ponernos de una vez en el meollo del asunto: la especulación inmobiliaria. ¿Ha cambiado mucho esta actividad desde ese entonces?  En seguida,  hablaremos del tipo de personajes que aparecen en la obra.

Read More…

Sin Excusas. Una reflexión de un escritor de mierda.

escenas junto.jpg Acá voy a hacer lo que mucho escritor de mierda hace y es hablar de lo que ha escrito como una suerte de revelación:

Esta mañana me enteré de un asesinato sicarial que ocurrió en el mismo escenario que me sirvió para escribir un microrrelato llamado: Escenas junto al mall. No es un cuento de ciencia ficción. Estrictamente mucha gente no lo consideraría un «cuento» porque esa gente cree que un «cuento» es donde sucede algo, y en este relato no ocurre prácticamente nada. Pero eso no es lo que me interesa discutir acá, porque esa gente prácticamente ni siquiera me considera escritor entonces no tengo nada qué discutir al respecto sino sobre lo que ocurrió en este escenario en donde hubo un asesinato sicarial y me inspiró a escribir unas dos escenas de tal soledad y locura que lo incluí en Dios conoce sus almas… Hoy cuando escuché la noticia del asesinato sicarial no solo pensé: conozco este sitio, sino escribí sobre este sitio. Y lo interesante, luego pensé, no fue que haya escrito sobre ese sitio, como cualquier otra plazoleta de comidas aburrida de una cadena de supermercados burguesa famosa por sus elevados precios y su target burgués, sino que lo interesante, en todo caso, que podría parecerle interesante a otra persona, es que escribí sobre lo que SE SIENTE ESTAR ALLÍ EN ESA PLAZOLETA DE COMIDAS DE UNA CADENA DE SUPERMERCADOS BURGUESA… esa sensación de tal soledad y locura… entonces, no solo se podría leer en esa historia un acercamiento a esa sensación que impregnó ese lugar para mí, sino quizás, para algunos otros que tal vez pudieron percibir lo mismo en ese sitio; pues no es que haya escrito sobre ese lugar, sino que escribí sobre lo que se siente en ese lugar y fue lo que pensé cuando escuché la noticia del asesinato sicarial: yo escribí no sobre ese lugar sino la sensación de ese lugar; ¿el asesinado estaría sintiendo lo mismo que yo quise escribir en ese relato que para muchos no es un cuento y en fin es una muestra de lo mierda que soy como escritor? ¿Los asesinos pudieron captar esa emisión de soledad y locura que emana en ese punto exacto que me llevó a escribir y publicar un relato en donde no sucede nada? Como ellos sí pusieron acción en ese lugar tan aburrido, y en fin depresivo, ¿son ellos, los sicarios, o el muerto, los verdaderos artistas y yo un farsante?

Acá cierro, y lo más grave, sin excusarme, por haber hecho lo que suele hacer tanto escritor de mierda.

La chica mecánica. Ficción climática monumental. (Reseña)

Esta novela,ambientada en la Tailandia del siglo XXII, contiene todos la variedad de subgéneros  «punk» que se puedan imaginar: steampunk (tecnologías futurísticas a base de carbón y vapor), dieselpunk (artefactos pesados impulsados por motores diesel), biopunk (hackeos biológicos, manipulación de ADN, bancos de semillas) y cyberpunk (grandes sistemas de datos informáticos). Si es por nuevos géneros, también se puede  afirmar indubitablemente que se acopla a lo que Dan Bloom entiende como Cli-Fi, o Climate Fiction, es decir, una historia en donde el cambio climático cumple una función protagónica. Y,  finalmente, cumple todas las prerrogativas necesarias para considerarse una clara distopía política.

Además,  La Chica Mecánica, ópera prima de Paolo Bacigalupi, ha sido merecedora de los principales premios del género: Hugo, Nebula, Locus, Campbell e Ignotus (en España). Arrasadora serie de reconocimientos que ipso facto obliga a detenerse en el análisis de la obra.

windup.jpg

Aunque la portada en español es buena, esta japonesa me parece extraordinaria. 

La historia está contada en un estilo polifónico, muy al estilo de Philip K. Dick, en el que a través de varias líneas paralelas se va desarrollando y entretejiendo una trama más compleja hasta que se cruzan cada una de estas realidades modificando finalmente la inicial para desembocar en un escenario completamente nuevo.

Entonces tenemos la historia de Anderson Lake, ciudadano extranjero que tiene una empresa fachada de desarrollo de muelles percutores cuando en realidad es un agente de una industria de proteínas con intereses en Tailandia; Hock Seng, es su secretario personal, un chino malasio refugiado viviendo al borde de la extradición; está la historia de Emiko, la chica mecánica, que es un neoser, una humanoide modificada genéticamente creada en Japón pero abandonada en Tailandia en donde se le da un uso exclusivamente sexual, pero con una consciencia existencialista de universitaria occidental que no puede con ella; y un oscuro héroe nacionalista, ex campeón de peleas muay thai, llamado Jaidee junto a su malhumorada compañera Kanya.

Read More…

He estado pensando en… VåPORWAVE!

 

Uno de los últimos géneros artísticos, podríamos decir que uno de los primeros géneros genuinamente millenials, es el vaporwave: en Internet podrás encontrar varios significados de lo que consiste, pero para mí, que soy de otra generación, consiste básicamente en asimilar irónicamente los contenidos visuales y sonoros de principios de los años 90; es decir, lo que consumíamos los de la generación nacida en los ochenta en nuestra temprana adolescencia antes de que el grunge se empoderara y todo lo divertido que tuvo esta época se fuera al traste con el suicidio de Kurt.

La generación millenial se ha divertido de lo lindo al comprobar la poca sofisticación técnica de los visuales de esta época, producto de la experimentación y el poco desarrollo de equipos de edición de video y gráficos, no existían en ese entonces los altas estándares actuales que ahora hacen de cualquier niño de 4 años un gran creador visual (y como dice el chiste: no, señora, que tu hijo de 4 años maneje diestramente un iPhone no hace a tu chiquillo un genio, el crédito  para de los creadores de iPhone). Esta puede ser una de las muchas razones por las que actualmente, además del componente satírico de esa estética, exista una mayor valoración en el error, o el glitch. Los efectos visuales que en ese entonces nos hacían alucinar ahora hacen morir de la risa a cualquier persona que en la actualidad cuenta con todas las herramientas para crear una buena composición, aunque -se debe decir- sin la osadía de los pioneros en estas tecnologías.

Como yo también me encuentro en un estado de regresión, he vuelto a los primeros referentes  musicales de esos años prepúberes  y así me he reconciliado con el vaporwave. Por lo tanto, he vuelto a mi afición  hacia bandas tales como Ace of Base, KLF y Culture Beat. EN esta regresión, he vuelto a ver bajo los ojos del nuevo milenio algunas de sus producciones visuales, alcanzando un alto grado de iluminación y de disfrute de la precariedad técnica, con la  sospecha de que los mismos creadores conscientes de sus limitaciones disfrutaban de ellas.

Y así llego a uno de los videos más representativos de los 90 que tiene todos los elementos que hacen gozar como enanos a los del género vaporwave: I’ve been thinking about you, de Londonbeat.  Efectos de  western retro futurista;  programa de edición visual de las computadoras Commodore; un hombre montado sobre un caballito computacional, acaso una prospectiva de las relaciones zoofílicas con hologramas; croma keys con efectos de un desierto bañado por una lluvia de estrellas; y la constante amenaza de una tempestad de guitarras eléctricas de otra dimensión que intentan golpear a la cabeza a lo que se le cruce.

 

Read More…

Bird Box, la antípoda analgésica a They Live

(Esta es una reseña a una película de Sandra Bullock que no ganará un premio Simón Bolívar)

never bullock

 Nunca había visto una película tan anti- They Live como Bird Box. Así mismo, nunca me había sentido tan identificado con el bando enemigo: los locos soñadores que veían la belleza en la oscuridad del ente y que deseaban que otros «vieran» así esto condujera al suicidio de la gente «normal».

En el análisis de  Zizek a  They Live habla de la «lucha por la ideología» cuando Nada lucha con su amigo afro para que éste se ponga los lentes para ver la realidad reptiliana. Este violento enfrentamiento se debe precisamente porque, en palabras del filósofo, la libertad es algo doloroso. Es precisamente de lo que se trata Bird Box, de evitar a toda costa este dolor de desprenderse de una ideología  y la negación de  la libertad es lo que gana.

La reticencia por vivir sin ver, el miedo a enfrentarse a esa oscuridad que entristecía demasiado.

¿Por qué a los locos no les afectaban estas mismas visiones que a las personas comunes? La clave está en Gary, el loco infiltrado en la casa. En el momento de parto, se instala en el estudio, pone música clásica y pinta cuadros de entidades lovecraftianas (parecidas a las de Stranger Things), las que presumiblemente son las que llevan a la gente a la locura. Luego desea compartir esta verdad con el mundo. Al momento de enfrentarse con Douglas (John Malkovich) le dice: ustedes acostumbraban a encerrar a gente como yo, ahora es nuestro turno. Toda una declaración de principios contra la sociedad de control y vigilancia.

gary drawing.jpg

Los dibujos de Gary (más allá de la alusión obvia al universo de Stranger Things) me recordaron a mis garabatos de adolescente. 

Y luego su deseo porque los bebés vieran. ¿Por qué en la película nunca muestran qué sucedería si los bebés, seres sin ideología, pudieran ver? El error del loquito Gary fue poner a ver gente poco competente. Estos se mataban. ¿Por qué? Porque habían perdido en ese futuro posible una experiencia que los artistas conocen bastante bien, y por lo general se conoce como el síndrome de Stendhal, lo cual significa la «dolorosa contemplación de la belleza».

tumblr_inline_np80fb3ysm1qk1op9_500.gif

Los humanos se matan en esta distopía no por la maldad inherente en lo que veían, sino por la perdida de esta experiencia; la verdad era «demasiado bella y los ponía muy tristes»: Lo mismo que una buena obra de arte, o incluso un atardecer genera en una persona hipersensible. La persona que por primera vez ve el mar y se llena los ojos de lágrimas ante la inmensidad y hermosura oceánica. Quien ve la curvatura de la Tierra por primera vez. El que observa la cara de su hijo. Son personas que saben que la belleza es desgarradora.

Pero el artista sobrevive la experiencia desgarradora de la belleza todos los días de su vida, es su material de trabajo; lo mismo el loco. El loco que tradicionalmente es la persona que contempla al sol con el ojo desnudo. Podríamos pensar en la sociedad futurista de Bird Box como una sociedad que, para contener la tristeza y el dolor, al mismo tiempo contiene la belleza y por esto la gente es ajena a este sobrecogimiento e ignorante de esta pasión, se ve excedida y opta por el suicidio.

¿Y por qué entonces esta entidad-experienciastendhal no es una belleza iluminadora y alegre? Podría ser, en un Universo más cándido. Pero son muchos los artistas, a lo largo de este siglo, que han encontrado existe un camino en la oscuridad y la tristeza que conduce a la más extrema belleza. En palabras de Philip K. Dick (a quien imagino como uno de esos locos terroristas que luchan porque la gente viera):

EL ABSOLUTO SUFRIMIENTO GUÍA -ES UN MEDIO PARA- LA ABSOLUTA BELLEZA (Exegesis) 

P-k-Dick

Te quitaré esa venda que tienes como ilusión de realidad. 

Una sociedad analgésica definitivamente hará lo posible por no llegar a esta absoluta belleza, y es lo que la película de la Bullock nos enseña.

La llama{ra}da del Festival de Artes y Lectura de Saravena 2018

Unas voces extrañas están comentando.
¿Qué están diciendo?
Cosas que no puedo entender,
está demasiado cerca para acomodarse
El calor se ha salido de las manos.
 
Cruel Summer. Bananarama.
Llegamos alrededor del mediodía, jugando de locales, como escritores de la región, en el mismo vuelo, sentados en la misma fila, Álvaro Cristancho Toscano y yo.
¿Saravena tiene escritores? A pesar de su corta edad como municipio establecido en 1976, es una de las ciudades más célebres de la región araucana, no solo por sus hechos violentos, sino por el impulso comercial y urbanístico  o mejor expresado por el cantor de Arauca, Juan Farfán:
El municipio más joven y el que más ha progresado Y el más famoso en la historia de los pueblos Colombianos. 
La cultura en Saravena es una explosión natural de bailarines de joropo, músicos, artistas y ¿quién lo iba a pensar? hasta escritores. Escritores que muchos en Saravena incluso desconocían  pero que siempre se sintieron amarrados a sus raíces, ya sea por lazos familiares, de amistad o sencillamente porque el cordón umbilical jala más fuerte y no hace olvidar el azul de su cielo a quien abrió los ojos en su lontananza. Estos escritores fueron invitados al festival de Arte y Lectura de  Saravena para presentarnos, en palabras de Rafael Martínez Arteaga (El cazador novato), como los hijos de la llanura.
Llanura, yo soy tu hijo, trátame como mi madre.
Junto a otros escritores nacionales, teníamos programadas unas interesantes actividades que involucraban sobre todo al público escolar pero en la que podía participar cualquier persona interesada en perderse en los moriches de la imaginación.

Algunos asistentes febriles:

En la tarde me dediqué a descansar y leer el relato «Mariguaneando» de Umberto Amaya Luzardo, escritor nacido literalmente en una rivera del Arauca Vibrador, así que más alma llanera no puede tener. Mientras leía esta historia de drogas comía uno de los suculentos salchipapas típicos de la región, que le ganan a los que Gaston Acurio recomienda en Lima.  Del relato solo puedo decir que me hizo sentir el alma primorosa del cristal al reconocer una literatura tan cercana a la mía de una persona que está por todos lados conectada conmigo.

Con mis tíos escritores locos en el parque de Saravena. Como decía Piglia: la vocación literaria es algo que se hereda de tíos a sobrinos.

Más tarde nos encontramos finalmente en el parque central, como si se tratara de una predestinación de fabuladores de las mil y una noches sarareñas que están por contar.  Después de tomar unos buenos shots de esperanza, nos encontramos a la responsable de toda esta locura, una señorita del Santander llamada Tatiana Muñoz Pardo, y fuimos con ella a disfrutar de las suculentas empanadas de un primo mío que alguna vez ostentó el prestigioso título de ser el hombre más gordo de la región araucana. Debo decir que estaba obnubilado con lo que Polo Montañez llamó alguna vez «un montón de estrellas».

 

En la noche soñé que mi abuelita todavía estaba allí, durmiendo junto a mí,  y al amanecer recordé la vez que encontramos casquillos de bala frente a la ventana. Era la época de la violencia más absurda. Entendía, siendo tan pequeño, que estas balas pudieron cruzar las paredes y alcanzarnos. Pero ya no estaba ella, solo estaba el sueño que yo había tenido de ella y me sentí demasiado conmovido como para no anhelar ya una de esas balas. Pero el día convidaba a celebrar la cultura, el afán de promover la lectura y el propósito de brindar esperanza a estas nuevas generaciones que veían en nosotros una alternativa de vida construida a partir de palabras e imaginación. No podía retener más a mi nona a través de la pena y lo mejor que podía hacer era levantar la cabeza y elogiar ese llano tan hermoso que la había creado y que ella había ayudado a transformar, a través de todos esos niños que la adoptaron también como su abuela, y por la que aún hoy es llamada Mamá Chava por las calles luminosas de todo el pueblo.
En el día tuve la oportunidad de conocer dos escritoras invitadas al encuentro, que también tenían programadas actividades a lo largo de la jornada:  Judith Arévalo y Beatriz Vanegas Athías. Allí también me encontré a un nuevo amigo, Nelson Pérez, que recientemente publicó el libro de cuentos Espirales Rotas, una colección de relatos con sabor criollo pero también con la espontaneidad de la nueva generación de araucanos, que encuentran gratificación en el recuerdo de un partido de fútbol y sus primeras novias, sin dejar de lado la conciencia y crítica social del duro contexto en que se encuentran.  Pérez se ha dedicado a promover talleres literarios esperando que de allí salgan nuevas máquinas de escribir que narren más allá de él.

Read More…

Los robots no solo nos humillarán en el campo de batalla también en la pista de baile

 

 

 

No me considero una persona de citas, pero hay sentencias completas que se me vienen automáticamente a la cabeza como un cachiporrazo ante ciertos estímulos; y al ver hoy a este robot moviendo ese culo no orgánico recordé las palabras de Nikola Tesla:

Vivirás para ver en el futuro  horrores hechos por el hombre más allá de tu comprensión.

Y es que los Boston Dynamics, fabricantes de los robots fascistoides perros  de guerra, no contentos con desarrollar estas bestias artificiales de pura fuerza ahora se regodean en su destreza técnica poniéndolos a bailar sabroso la música del acusado wannabe de negro latino Bruno Mars.

Al nuevo bestiario de drones parlanchines, robozuelas sidosas e inteligencias artificiales que tratan de meterle mano al bolsillo, se agrega una nueva entidad insoportable: el robot funky.

Y aunque no soy persona de citas, esta es otra razón para que se me venga automáticamente a la cabeza como un cachiporrazo la frase del profesor Farnsworth:

 

No quiero vivir más en este planeta.

 

 

La óptica de la ciencia ficción. Reseña a Punto Ciego, de J. A. Conde

 

A veces en las tardes una cara
nos mira desde el fondo de un espejo;
el arte debe ser como ese espejo
que nos revela nuestra propia cara.

– Jorge Luis Borges

LA ÓPTICA DE LA CIENCIA FICCIÓN. 

RESEÑA A PUNTO CIEGO, DE JUAN ALBERTO CONDE A. 

 

«Del ojo al pene el camino es breve». Una frase lapidaria, pero tal vez una que el autor preferiría no fuera la más célebre, que aparece en boca de uno de los personajes del libro, que no tiene nombre, sino al que se le llama sencillamente como El Acuario; con esta frase, no exenta de gracia pero poco elegante,  inicio mi reflexión sobre la novela de Conde, que incita a cuestionarse sobre esa cercanía casi dependiente entre la filosofía y la óptica, con la que podríamos reformular un nuevo aforismo que rezara: «De la filosofía a la óptica el camino es breve».

De manera semejante a la del desafortunado Baruch Spinoza, que tras ser excolmulgado de la religión judía en Amsterdam debió entonces dedicarse a la labor de pulir lentes, labor que le otorgó cierta celebridad en su época y cuya inventiva magistral incluso lo impulsó a desarrollar unos excelentes lentes para telescopios; así como George Berkeley, el obispo irlandés que demostró que toda existencia se fundaba en el acto de percepción, llevando el idealismo a su extremo más delirante, y de este modo, terminó también desarrollando una teoría de la óptica; y lo mismo que siglos después, un lascivo bibliotecario francés llamado Georges Bataille llevara sus investigaciones sobre el erotismo al plano escatológico del glóbulo ocular en La Historia Del Ojo; tenemos claro que, desde luego, no resulta nada increíble que del sendero de la reflexión filosófica se extravíe el pensamiento hacia el bosque maravilloso del oculismo.

Esta fue la historia arquetípica que vivió Henry, el joven protagonista de la novela, cuyas meditaciones filosóficas urgieron un siguiente paso hacia la experimentación práctica de la percepción óptica, por lo cual su paso por la facultad de Filosofía le dio un bagaje teórico que solo encontró una posibilidad de desarrollo práctico en la labor prosaica de una óptica bogotana. Pero no fue sino hasta que el hado le posibilitó conocer al ejemplar más imperfecto visualmente (a quien ya nos referimos en primera instancia como «El Acuario») que este joven Víctor Frankenstein optometrista pudo darle rienda suelta a sus más extrañas especulaciones, confrontado a un nuevo universo que su Golem gafufo prometía brindarle.

Read More…

Ray Bradbury vaticinó la presidencia de Trump.

El cuento  de Ray Bradbury, «Un sonido de Trueno», publicado en el año 1952 en la revista Colliers, probablemente debió su celebridad durante muchos años debido a uno de los pioneros de  la Teoría del Caos, Edward Lorenz, quien acuñó el término  «Efecto Mariposa» para referirse a la estricta dependencia que presentan algunos sistemas sobre sus condiciones iniciales, en los cuales un pequeño cambio puede ocasionar una gran perturbación en un estadio posterior. Y esta elegante idea, no del todo novedosa (pues siempre se ha hablado del proverbio chino que reza: «El batir de las alas de una mariposa puede provocar un huracán en otra parte del mundo») aparece por primera vez desarrollada literariamente en este breve relato sobre una máquina del Tiempo que permite hacer safaris en la prehistoria.

Pero este punto científico, que no deja de ser interesante a todas luces desde los estudios de la complejidad, no es el que quisiera abordar para desempolvar una de las llamadas «mejores historias de viajes en el Tiempo». Más bien, quisiera detenerme en la pertinencia política y la aguda predicción de «Un Sonido de Trueno» para la realidad que se vive en el país del Norte Más bien, el célebre autor de ciencia ficción  tampoco sería el primer pensador que analizando detenidamente la constitución de su país pudiera pronosticar la facilidad que de ella podría derivar un individuo para establecer una dictadura. Más bien, fue el célebre matemático Kurt Gödel quien, durante su estudio para el examen de ciudadanía del país del Norte en 1947, encontró  una falla lógica interna que demostraba cómo legalmente se podría establecer un fascismo en el país del Norte y convertirse de esta manera perfectamente legal en un feliz dictador.  La fórmula nunca la expresó Gödel, pero siempre ha estado flotando el aire en los ambientes intelectuales dejando espacio a la amplia especulación y la amenaza constante de que este pronóstico se cumpla.

En abril del presente año, durante la visita de Angela Merkel, la Casa Blanca  destacaba la genealogía alemana (Deutsche) de Trump. Curiosamente, en el cuento de Bradbury es  Deutscher, obvia referencia a los alemanes y el nazismo,  quien representa el riesgo de una posible dictadura:

‹‹Tenemos suerte. Si «Deutscher» hubiese ganado, tendríamos la peor de las dictaduras. Existe un hombre que es un anti todo para ti, un militarista, anticristo, antihumano, antintelectual. La gente nos llamó, ya sabe usted, bromeando, pero no enteramente. Decían que si «Deutscher» se volviera presidente, querían ir a vivir a 1492. Por supuesto, no nos ocupamos de organizar evasiones, sino safaris. ››

Hasta este momento, todo es un gran alivio y esperanza para la gente de 2055. Pero no es sino a través del desarrollo del cuento que se observan las funestas precipitaciones que se derivan de no atender con cuidado los resultados de lo que posteriormente se llamó «Efecto Mariposa» y es allí, gracias a éste viajero del Tiempo, descuidado y torpe, a quien sus guías desearían haber matado antes o dejar allí abandonado a su suerte, en las selvas del pasado, que entendemos una explicación totalmente novedosa desde la ciencia ficción sobre la presidencia del germano-americano Donald Trump. Al haber afectado una condición inicial aparentemente sin importancia, Eckels, el turista torpe del Tiempo,  desencadenó una perturbación que nos ha alcanzado hasta el 2018 en forma de distopía política, con un villano tan vulgar y obvio que seguro Marvel quisiera comprar sus derechos.

Y si  bien existen algunos artículos hablando sobre la predicción de Bradbury sobre Trump, la mayoría apuntan a la novela Fahrenheit 451 de 1953; como el cuento Un sonido del Trueno tiene fecha de publicación de 1952, considero que ya el autor iba mascullando las atrocidades anti-intelectuales que se vendrían y luego abordaría extraordinariamente en su celebrada novela de Bomberos.

No me sobra otra cosa que invitarlos a leer el cuento y sacar sus conclusiones por ustedes mismos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Apuntes sobre La Transformación de Kafka

19145822_10154503399190264_7739133391870010509_n

La mejor y más kafkiana portada de La Transformación en español

Tradicionalmente se ha traducido La Transformación de Franz Kafka como La Metamorfosis (incomprensible, pues el alemán tiene su propia palabra para metamorfosis ––Die Metamorphose–– , pero como dice Borges, tal vez se tratara un guiño romántico para Ovidio) para así ocultar lo apenas evidente que resulta La transformación como literatura marica (digo marica para rescatar la palabra española ya que ahora se emplea el término queer que hasta la novela de Burroughs la han preferido dejar así queer que la primera traducción que era marica y allí precisamente Burroughs habla de cuando se dio cuenta de que era una marica, «una maldición, que siempre ha estado en la familia, todos los Lee somos unos pervertidos» -Cronenberg coge este bello paisaje y lo introduce en su adaptación de Naked Lunch junto la espectacular historia de la muerte de Momo el marica – y el paralelismo entre estas dos obras con La transformación de Kafka es evidente como historia de ciencia ficción).

Toda la lucidez que desborda Mario Vargas LLosa al hablar de las Mil noches y una, la olvida o pierde al abordar La metamorfosis.  Vargas Llosa lee como «realista», La Transformación de Kafka, pues para él lo «único» extraño que sucede en la historia es el súbito cambio del personaje central de ser humano a insecto; ya que el resto de la historia se continúa como una escena terriblemente realista. ¡Cómo si este cambio fuera poca cosa! Es más, la historia del autor de Praga se ajusta perfectamente a los cinco elementos que deben componer un relato fantástico, según los criterios de H.P. Lovecraft en Notas sobre la escritura de Ficción Extraña.  Y lo que para el Nobel peruano hace de La transformación un relato realista, es apenas una condición para lo que Lovecraft debe generar un buen relato extraordinario o sobrenatural: 

Los cuentos sobre eventos extraordinarios tienen ciertas complejidades que deben ser superadas para lograr su credibilidad, y esto sólo puede conseguirse tratando el tema con cuidadoso realismo, excepto a la hora de abordar el hecho sobrenatural. Este elemento fantástico debe causar impresión y hay que poner gran cuidado en la construcción emocional; su aparición apenas debe sentirse, pero tiene que notarse. Si fuese la esencia primordial del cuento, eclipsaría todos los demás caracteres y acontecimientos; los cuales deben ser consistentes y naturales, excepto cuando se refieren al hecho extraordinario. Los acontecimientos espectrales deben ser narrados con la misma emoción con la que se narraría un suceso extraño en la vida real. Nunca debe darse por supuesto este suceso sobrenatural. Incluso cuando los personajes están acostumbrados a ello, hay que crear un ambiente de terror y angustia que se corresponda con el estado de ánimo del lector. Un descuidado estilo arruinaría cualquier intento de escribir fantasía seria.

Como la terrible transformación que acaece sobre Gregorio Samsa es de orden sobrenatural, aunque tampoco se niega en ningún momento que pueda deberse a una causa singular o desviación de una ley natural (Kafka era lector de Darwin, por lo que a veces me encuentro tentado a arriesgar mi propia adaptación con un título tan sugestivo como La mutación, pero como con la metamorfosis, la mutación tiene su propia palabra en alemán y sería viciar ya demasiado a Kafka de mi propia Weltanschauung) , se puede apreciar el texto más allá de la clásica lectura como «literatura de lo absurdo» o «existencialista-psicológica», como un texto emparentado con la tradición de la literatura de ciencia ficción (entendida como género de lo extraño) que aborda personajes paranormales.

Puede parecer escandaloso para algunos llamar a Kafka un autor de ciencia ficción, por lo mismo que autores como Carlos Gardini señalaban que muchos «se levantaban de la mesa» al sugerir que Borges escribía CF:

Hay gente que se levanta ofendida y se va de una mesa redonda cuando se dice que (Borges) escribió CF. Y los temas son los mismos, sólo que él los escribía diferente. Funes era un paranormal. Tlön existe en algún universo paralelo.

Entrevista con Carlos Gardini
Alejandro Alonso y Eduardo J. Carletti

La Transformación de Kafka, en ese sentido, es tan propia de los temas de la ciencia ficción, como Funes el memorioso, El hombre menguante, El hombre demolido, La mosca o cualquier otro monstruo de Einstein.  Que una visión canónica de la literatura se resista a que un autor tan serio y europeo como Franz Kafka se encasille en el mismo cajón que cualquier otro mutante de cultura popular, no es nuestra principal preocupación.

 

 **

 

Lo primero que se debe considerar al emprender una adaptation de Die Verwandlung de Kafka es si seguir el consejo de los puristas de inferir «una suerte de anagrama semántico númerico» (como lo llama Selnich Vivas) y que el mismo Janouch le expresa a Kafka sobre el cryptograma Kafka en Samsa, hacer lo mismo con GREGOR.. o respetar una tradición de lectura que surge desde la  primera  traducción (falsamente atribuida a Borges), llamando GREGORIO al personaje… por amor a Kafka, al falso Borges (citando nuevamente a Vivas que tomó como cierta la traducción de Borges: Quien lee la traducción de Borges no está leyendo directamente a Kafka, sino al Kafka que redactó Borges) al grupo Chaski y a los ovnis de Huancayo, creo que GREGORIO es el nombre más apropiado y bello para el personaje de La transformación. 

 

**

He estado leyendo La Metamorfosis en mi casa y la encuentro pésima.
Diario de Kafka

***

Me está gustando más la historia detrás de la metamorfosis que la misma metamorfosis.

**

¿Es acaso delicado y discreto hablar de bichos en la cama con la familia de uno? No es usual en la buena sociedad, ya ves que malos modales tengo.

Kafka a Janouch

***

Tengo que terminar la metamorfosis o la metamorfosis termina conmigo.

 

***

Acá sobre la aberración de muchas carátulas (aunque debo decir que la de Rey Naranjo tampoco es que sea muy buena, de hecho es ridícula. Esa edición de Panamericana es desastrosa, traducida sin ninguna clase de compromiso o gusto por el autor, sencillamente sin sustancia, lo único que rescato es el artículo de Vivas, aunque comete el error de creer en el mito de la traducción de Borges):

No quiero restringir su autoridad (la del ilustrador) pero solo para hacer una sugerencia basado en mi mejor conocimiento de la historia: EL INSECTO NO PUEDE SER DIBUJADO. NI SIQUIERA PUEDE SER MOSTRADO A LO LEJOS. Si yo pudiera hacer una sugerencia para una ilustración escogería aquellas escenas en la que los padres y el administrador de la oficina (según mi propia traducción y no disque «gerente» como esa horrible traducción a la que me he referido) están en frente de la puerta cerrada, o los padres y la hermana en la habitación del lado con las luces prendidas, mientras está abierta la puerta de la otra habitación completamente a oscuras. Kafka a la compañía editorial Kurt Wolff 

********

Estoy escribiendo una novela sobre un escritor de ciencia ficción que para ganarse el pan tiene que adaptar la metamorfosis de Kafka para niños pero solo consigue pesadillas de una infancia tormentosa y un futuro que llamar apocalíptico sería muy rosita. También con fragmentos de Orwell y un aislamiento incomunicativo tipo Beckett. Creo que será una novela que muchos tacharán de pretenciosa.

 

Fuentes:

El kafkiano caso de la Verwandlung que Borges jamás tradujo https://pendientedemigracion.ucm.es/info/especulo/numero10/borg_tra.html

The Metamorphosis. Franz Kafka. Translated and edited by Stanley Corngold. 1972. Random House, Inc.

La Metamorfosis. Franz Kafka. Traducción Marta Kovacics. 1996. Panamericana Editorial.

La escritura del otro Qaphqa. Selnich Vivas Hurtado. Dentro de: La Metamorfosis… 1996. Panamericana Editorial.

Notas sobre la escritura de Ficción Extraña.

Entrevista con Carlos Gardini
Alejandro Alonso y Eduardo J. Carletti