El prodigioso mes en el Valle de los reyes
Hace noventa años fue hallada la vía de acceso de la tumba de Tutankamón. el descrubridor fue homenajeado por google este año con ocasión de su natalicio: Howard Carter. Para recordar aquel fulgurante noviembre de 1922, donde el valle de los reyes en Egipto volvió a convertirse en el epicentro del mundo, les presentamos un documental con la biografía del arqueólogo más famoso del siglo XX.
Si quieren leer las notas de la expedición de Carter y su equipo de trabajo y ver algunas fotografías tomadas durante la búsqueda, en este lugar encontrarán la mayoría de los documentos.
Un cortometraje de Samuel Beckett protagonizado por Buster Keaton
En 1964, Buster Keaton quiso no ser gracias a Samuel Beckett y su trabajo «Film». Este cortometraje se basó en el enunciado de Berkeley «ser es ser percibido»: A Buster lo miran hombres mujeres, un loro, un chihuahua, un gato, un pez, nosotros y alguien más; él busca eliminar cualquier resquicio por donde se cuele una mirada. Se dice que el encuentro entre Beckett y el actor estadounidense estuvo plagado de monosílabos, perpetrando una espera más árida que la de Godot. Esta es la única incursión en el cine del escritor irlandés, dirigida por Alan Schneider y filmada en New York:
Un manuscrito de Borges
Hace un par de años los suplementos culturales se remecieron con la noticia: El profesor de literatura Julio Ortega descubrió un manuscrito inédito de Borges en el archivo de la Universidad de Austin. Según este especialista, el autor abandonó el escrito porque vislumbro su proyección como novela Ya se ha hablado de la novela inconclusa de Borges cuyo título es «Los Rivero»; si se continúa con la apreciación de Ortega estaríamos frente a un hallazgo: Borges escribía sin pensar en el género de lo que hacía. En 2010, se publicaron cien ejemplares de lujo con el documento, un ejemplo más de la monumentalización de los mismos y de la ambición hermética que persiste entre muchos amantes de las colecciones – que asimilan como literatura-. A continuación, el comienzo del manuscrito y una transcripción (que no contempla lo que ha sido tachado por resultar ilegible):
El trazo de James Dean
El actor norteamericano James Dean, quien se hiciera célebre por la película Rebelde sin causa, y se volviera una figura mítica, personificando la frase «Vive rápido, muere joven y deja un bonito cadáver», además de ser un prematuro actor, incursionó en la pintura y el dibujo, faceta menos conocida que apenas se empieza a revelar, gracias a la exposición Eternal James Dean que está presentando el museo de Indiana, a partir de este 23 de noviembre hasta junio 2 de 2013.
Estos son algunos de sus trabajos, algunos con trazos muy influenciados por el surrealismo, otros por el impresionismo, y otros simplemente por la psicodelia.
vía Dangerous Minds
Colaboración en la lectura de las imágenes de Wanda Uribe Villa. @Gonorsobian
Don Ramón Valdés canta un corrido
El encuentro de dos hermanos herederos de un trono angelical ocasiona estallidos nucleares; Manuel hace morisquetas mientras su hermano mayor, Don Ramón, tiene cara de dolor, delatando el parto primerizo de cada verso. Un parir radioactivo cuyo final dice:
Qué bonitos son los hombres
que se matan pecho a pecho,
con su pistola en la mano
defendiendo su derecho.
Y se hace la luz:
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Segundo Concurso Literario «Game Over» de Cinosargo

Segundo Concurso Literario Cinosargo “Revista Game Over“
“del 31 de octubre al 5 de diciembre”
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Cinosargo Ediciones y su comité editorial convocan al Segundo Certamen Literario “Game Over” de relato breve en castellano, dotado con un premio de publicación en la Antología de narrativa sobre el videojuego.
Hijos de Maro (Entrega 20)
Por Enrique Pagella
Les presentamos la entrega número veinte de «Hijos de Maro». Si te perdiste alguna de las anteriores, oprime en el número correspondiente: 19, 18, 17, 16, 15, 14, 13, 12, 11, 10, 9, 8, 7, 6, 5, 4, 3, 2, 1
«- Este es el gran poder que no depende de la sangre; aquí acaba la disciplina de hoy – señalaba junto al dios y, sin darme tiempo a nada, corría como un gato de los llanos hacía mí para dar, antes de toparse conmigo, dos trancos antes, un bote que lo invertía en el aire, de modo que su cabeza rozaba la mía y la empuñadura de su doble espada daba de lleno en mi rostro, entretanto que su cuerpo, desinvirtiéndose, caía a mi espalda, listo para aprovechar mi ceguera y mi padecimiento, con un golpe en la nuca que me quitaba la conciencia cada vez.»
(Párrafo final de la entrega 16)
Despertaba en un cubículo clausurado por una gruesa trampa metálica que se erigía a los pies de la cucheta sobre la que estaba tumbado cada vez. A un costado, sobre una pesado pedrusco raso, distinguía una mampara cuadriforme en la que se sucedían presurosas imágenes y resonancias que no lograba comprender. La techumbre era estriada, cenicienta, y las paredes que me cerraban, estaban hechas de bermejos bloques pequeños, todos cuadrados y de similar dimensión.









