El día en que Bela Lugosi fue Jesucristo
Transcurría el año de 1909 cuando el joven Bela Lugosi fue seleccionado para interpretar al joven Jesucristo. El actor conservó para siempre las fotos en este rol. Tal vez las llevaba en un bolsillo interior del frac de Drácula, cuando se acostaba cada noche en su ataúd preferido. Y en los sueños, las personalidades de sus personajes se refundían. Ya no sabía hasta qué punto era el vampiro y hasta qué otro el Mesías. Bela Lugosi no ha muerto, tampoco Jesucristo, ni Drácula.
Fotografía vía: The Macabre and The Beautifully Grotesque (página de facebook)
Juan Rulfo según su hijo
En el verano español de 2011, Juan Carlos Rulfo, reconocido documentalista mexicano e hijo del autor de «Pedro Páramo», compartió con un auditorio la perspectiva que tuvo de su padre vivo y muerto:
El mito de la ciencia ficción de René Rebetez
Hace pocos días, la investigadora mexicana Regina Tattersfield estuvo compartiendo en Colombia apartes de su investigación sobre la película La Magia, realizada por el escritor de ciencia ficción colombiano René Rebetez, y cómo a partir de esta cinta había llegado a aproximarse a una definición de una «tercera ciencia ficción». La presentación de parte de la cinta y la charla René Rebetez en México, en la Fundación Casa del Bosque , nos acercaron a la visión que tenía este fascinante escritor de la ciencia ficción, y cómo para él este género, contemporáneo al cine y el jazz, era un creador de mitos modernos. Del mismo modo, la película La Magia parece poner en práctica estas ideas de Rebetez, en cuanto se sirve de la ciencia ficción como un género capaz de recrear y reproducir antiguos mitos, pero a la luz de la sensibilidad e inteligencia actual.
Debido a esta discusión que se generó en la charla, creemos oportuno compartir el artículo «El mito de la ciencia ficción» del autor – que a pesar de que su formato no es impoluto, permite sin embargo una efectiva lectura.
El primer film de David Lynch
Jaime Navarro dijo que somos bolsas de mierda que pueden estallar en cualquier momento y eso, el estallido, no depende de nosotros salvo que se tenga el impulso suficiente para rasgarse y derramarse por el suelo a voluntad propia. Todo es voluntad, decía Jaime y encendía otro cigarrillo cuando el viento ya no soplaba y él dejaba de maldecirlo porque todo, absolutamente todo, jugaba en su contra siempre. La caca, cuando sale por la boca, se convierte en vómito, lo demás es caca pura o sangre. Cuando el derrame ocurre de forma no intencionada, se habla de enfermedad; Lynch, en su primer trabajo fílmico, se figura a seis enfermos rebasados por lo que llevan en su interior. Estallan y se rehacen de sus propios deshechos y del dolor:
H+ Una serie de ciencia ficción sobre el fracaso del transhumanismo
H+ El mundo está dentro de ti. Siempre estás en línea. Siempre estás conectado.
H+ (The digital series) es una serie de ciencia ficción de Bryan Singer (productor de X-men, Doctor House y Usual Suspects) ubicada en un futuro apocalíptico en el que la tecnología de realidad aumentada se sale de control, y en el que todas las promesas de un transhumanismo, conectado a Internet, se van lanza en ristre provocando que la humanidad desate una lucha por su supervivencia.
La celebridad cósmica de Carl Sagan
«Cosmos» fue una serie que, para los niños, era el viaje espacial de un señor vestido con sacos cuello de tortuga que solía rebasarnos de miedo cuando afirmaba que el cielo que veíamos y la tierra que pisamos iban a desaparecer. Para los conocedores y recelosos fue tomado como una estrella que nada tenía que ver con la seriedad y el rigor de la ciencia. Hoy día Sagan es una de las imágenes del final del siglo pasado y, con él, la figura del divulgador de la ciencia adquirió mayor relevancia para los legos. A continuación, un documental sobre la vida de esta celebridad cósmica:
Pinturas y dibujos hechos por escritores
Hay escritores que pintan con la intención de hacer arte. Otros garabatean. Algunos tienen la suerte de ser reconocidos más como pintores que como autores de libros (es el caso de Dalí), otros que tienen reputación en ambos sectores (como Blake) y otros tantos son más conocidos en un tercer arte (como Passolini con el cine); la mayoría perpetra garabatos que, con suerte, se constituyen en piezas de museo, alimentando la curiosidad de sus seguidores y abriendo nuevas posibilidades de lectura de sus poemas o narraciones.
Reseña bajo un eclipse solar: Los asoleados de Joël Egloff
Los astros avanzaban según lo previsto y en la Tierra todo iba del revés
El francés Joël Egloff nos presenta en su segundo libro, Los asoleados, 24 escenas de un mundo fantástico en el que un eclipse total de sol es un evento extraordinario que afecta la vida de miles de personas que anhelan, por sobre todo, observar el fantástico fenómeno astronómico. Estas 24 escenas transcurren en el término de 15 minutos, 20 segundos; exactamente, de las 12 horas 17 minutos con 1 segundo hasta las 12:32, con 21 segundos. Por las indicaciones del libro, el eclipse total en cuestión fue el que sucedió el 11 de agosto del año 1999 que se pudo observar durante 2 minutos 32 segundos en Europa y Asia.
Pascal y Pitágoras retumban en un relato de ficción especulativa
Osvaldo González Real es un narrados, crítico de arte y poeta paraguayo que, a comienzos de la década de los setenta, urdió cuentos de ficción especulativa. Entre ellos hay homenajes a Bradbury (autor que González ha traducido a nuestro idioma), inspiraciones en los enunciados de Asimov, menciones a Archibald Mc Leish, Teilhard de Chardin y una búsqueda incansable de acercar los relatos a los hechos por Swift. Respecto a «La canción del hidrógeno» González Real dice que «se hubiera podido llamar «La Música de las Esferas», sitúo paradójicamente (al estilo de Pascal) la breve vida del hombre como solitario acorde musical en la inmensa sinfonía de la catedral del universo. Esta espléndida «cantata» generada por las radiaciones de los átomos de hidrógeno en el corazón de millones de galaxias, nos da la verdadera medida de la especie que, a pesar de sus limitaciones, pretende alcanzar -algún día- la inmortalidad. Como se ha dicho que «los poetas son las antenas de la raza», sostengo que a ellos corresponde descrifrar la inefable melodía- mensaje de las estrellas-, y no a los radiotelescopios de los aficionados.»
La canción del hidrógeno
«Los poetas son las antenas de la raza»
Ezra Pound
«Esa Galaxia en que vives gira una vez, cada 200 millones de años. En la próxima vuelta prepara tus antenas: quizá, entonces, podrás escucharme».
Epsilon Eridani
La nave semejaba un cristal de nieve flotando en el vacío. Los rayos del Sol rebotaban, simétricamente, sobre las cinco antenas de la cápsula. Los tripulantes, vestidos de blanco, llevaban escafandras oscuras para protegerse del intenso resplandor. Uno de ellos -el que parecía ser el jefe- liberó la cuerda, y el objeto cilíndrico comenzó a alejarse: lentamente al principio, luego a mayor velocidad. Transcurrieron unos segundos. ¡El artefacto había entrado en órbita!
La casa que botaba sangre sobre Alex con Tommy Wiseau
Tommy Wiseau vuelve a ofrecer una magnífica interpretación, en este caso de Alex, un joven emprendedor al que le regalan una casa sin saber que esta esconde un sangriento secreto. A través de él Alex se encontrará y al tiempo, revelará un terrible secreto a la humanidad. Todo esto sin salir de 3 Blood Street, que el joven cree que se pronuncia Blud.
Este es un corto imperdible para los seguidores de Tommy Wiseau y su mítica película The room.
Oprimiendo el enlace podrás verla:
The house that drips blood on Alex
yba nab¡gbufuca actyacuib eb est ciertim eb ek qyubit a LEX, QUIEB DSAIDFSAISDFS










