El cuarto retorno de Batman: PRIMICIA EXCLUSIVA
Con la actuación estelar de:
José José: Robin
Felipe Pirela: Batman
Carlos Lico: El guasón
Y la aparición estelar de:
Juan Gabriel como el Pingüino.
Alejandra Guzmán: Gatúbela.
Y el maestro Álvaro Carillo como El capitán acertijo.
Ciudad de México- Gotham. Año 2040.
Temperatura: Medianamente homosexual.
E V E N . A N G E L S [Angel, the Love and the Sea]
Por Camilo Acosta Caro
Aquel Ángel jamás volvió.
Nadando contra el mar, busco desesperado el cuerpo de un joven, se lo llevó las olas hace ya 20 minutos, cuando entro a lo más profundo, golpeando las olas, difícilmente puedo localizar algún cuerpo flotante en medio del mar. Los gritos de la playa, son como advertencias, señalan desesperados puntos distintos en el agua, y aun así, sin entender qué tipo de indicaciones son las que me dan, hago lo posible por obedecer. Es mi deber proteger a los turistas en la playa, pero es imposible encontrar aquel joven que seguramente ya estará muriendo a la gran distancia. Decido volver, ya no veo a los turistas desesperados observándome nadar, de hecho la playa esta vacía, parece oscura, ya no hay sol, la brisa es fría, el mar toma una fuerza precipitada y pareciera que el agua de la superficie viniera hacia mí. No puedo volver, el intento por regresar a la orilla es inútil y me enredo con las olas, los gritos de ayuda no funcionan, ya ni sé nadar, y me hundo cada vez más entre las olas… la corriente me ha llevado hasta lo más profundo, ya es imposible regresar a la superficie, hasta el azul del mar se ha ido y pareciera que a medida que mi cuerpo cae dentro de él, se hace de noche… y me he quedado aquí, sin dolor en el pecho, doy brazadas fuertes, pero me quedo inmerso en el medio del mar, casi sentado sobre la arena profunda de las aguas, observo mi alrededor y es un hoyo negro, tan negro, como el universo de noche. El mar no se mueve, no se siente frío, no hay peces, no hay rocas, no hay mar, sólo es agua, me siento tan pequeño en un lugar tan grande, y al cerrar los ojos, creyendo estar cerrados, siguen abiertos, los vuelvo a cerrar, pero la imagen de la mancha negra está presente todo el tiempo, los siento cerrados, pero la imagen sigue ahí, sin entender qué sucede, doy por hecho mi muerte bajo el mar, pero no es morir en el instante, no me siento muerto, es un limbo, es un estado del cuerpo que no sufre, que no siente, pero se cuestiona sin angustias, no acepto mi condición pero entiendo la circunstancia, no puedo hacer nada, la decisión es esperar, tampoco es de fe, no es esperanza, no espero un acontecimiento en medio de esta llanura oscura, es solo esperar, sin párpados para cerrar, sin recuerdos para distraerme en este escenario tedioso, el destino es estar viendo el mismo panorama a mi alrededor, y seguramente, he de llevar, si acaso, 15 minutos sumergido en este eterno mar, entiendo que esto será para toda la vida.
Venus por Marsella
Este poema de corte amoroso de La Marsellota al planeta Venus pertenece a una colección de cartas nunca enviadas llamada: EVANGELIO SEGÚN MARSELLA o primera carta a los colosenses (Marsella entiende que Colosenses son aquellos que padecen de colon irritable) Este libro pronto verá la luz en la editorial Mil Inviernos, después de otras publicaciones prontas a venirse.
A VENUS
Julián Andrés Marsella Mahecha
Tanto homosexualismo yo te di que en tu boca llevas también sabor a mí
Son estas macheras relampagueantes
trópico anal que has girado el eje de mi ano triste
has hecho traslaciones de mi cavidad
hasta confundirla con la parafrásica soledad
de mis miles de anos anteriores
Julián Andrés Marsella Mahecha, Guática, 2013
Impresiones quiteñas. Por Julián Andrés Marsella Mahecha
Julián Andrés Marsella Mahecha sueña mucho y, entre la maraña onírica, se encontró aterrizando en la grandiosa Quito. Venía de Bolivia y, como uno andino furioso de lo puro triste, se ha adentrado en la consecución de un poema que circula por los procelosos caminos de la decepción y el encono amoroso: tiene fijación con los hombres que quieren morir a como dé lugar. También es un homenaje al gran futbolista boliviano que se ahorcó con una corbata: Chocolatín Castillo, el cacao más amargo de las cordilleras terrestres:
Impresiones quiteñas
Cuando Chocolatín se ahorcó con la corbata del banquero
te avizoré, Quito, desde los imperiales templos bolivianos
Caminé hasta tus alturas, descendiendo cual cóndor intoxicado
y caí, envuelto en espumaraja, en tu regazo frío
Se escuchará un clamor
cual bufido de cóndores muertos
En él, estaba sobre una cima, agarrado a un cóndor
Que le señalará el sur
a los palacios imperiales de Chocolatin Castillo
Desde Pichincha hasta el alto Bolivia
se riega la desdicha de ser un marica sin culo
Una vieja nave extraterrestre en los andes
como el humo de un amor cremado
en el mercado artesanal de las decepciones
se pliega a los sueños marcianos
de los escasos negros tristes que quedan
un anuncio de silencios es la respuesta
a las plegarias hechas desde la vieja cuna
de Manco Capac
mi Manco es Capac
El marica que mató a su mujer
Este es un recorte del diario LA PRENSA de México que está circulando por las redes sociales sobre el momento en que William Burroughs mata a su mujer. Desconocemos su autenticidad, máxime cuando la fecha y número del ejemplar aparecen borrosos, lo que indicaría se trata de un hoax. No obstante, aún si se tratara de una farsa, apreciamos toda la estética amarillista que un evento semejante puede generar: el momento de volverse escritor:
Todo me lleva a la atroz conclusión de que jamás habría sido escritor sin la muerte de Joan, y a comprender hasta qué punto ese acontecimiento ha motivado y formulado mi escritura. Vivo con la amenaza constante de la posesión, y la necesidad constante de librarme de la posesión, del Control. De manera que la muerte de Joan me puso en contacto con el invasor, el Espíritu Feo, y me embarco en una lucha de toda la vida, en la que no he tenido más remedio que buscar la salida escribiendo.
Para leer la reseña: Marica
El tiempo que Chopin robó

Como una ráfaga agridulce pasó la vida de Chopin en el siglo XIX. Le bastaron 39 años para construir un mito que lo ha hecho uno de los compositores clásicos más influyentes de la música popular del siglo XX. Su aparición, a los ocho años de edad, en su natal Polonia, marcó el comienzo de una carrera cuyo principal revés fue su visita a Viena. Su vida sentimental desembocó en una relación de casi una década con George Sand, la escritora con nombre de macho que no tuvo más remedio que dejar al compositor debido a su irritabilidad y constante sensación de enfermedad. Todo terminó muy pronto pero comenzó una leyenda:
Dalí piensa positivo porque está vivo
Salvador Dalí sólo se desorientó con el exceso nasal del inglés de los concursantes; él abría sus ojitos y miraba al presentador que, acercándose a su oído, le repetía lo dicho. Entonces Dalí, en su magnificencia, contestaba a los interrogantes con un sí, como uno de esos androides de juguete que, entre los basureros, suelen contestar, con movimientos de cabeza, los aullidos de los coyotes iridiscentes bajo la vía láctea. En este programa de entretenimiento llamado «What´s my line?» se sabe que a Salvador, como a cualquiera de su estirpe, sólo le basta una palabra muy corta para revelarse y desplegar sus alas de ángel exterminador: Sí.
David Sylvian en Japón no en Japan
Llego a casa cansado.
– ¿Ya vio el video de David Sylvian en Japón?
– Sí.
– ¿Qué tal repetirlo?
– Bueno.
– Curioso, porque David Sylvian empezó su carrera, en 1974, con una banda llamada Japan, y este concierto del 2004 es en Japón.
– Ajá.
– Pues, me parece curioso.
– Seguramente ya había tocado antes en Japón. Entonces, no importa la verdad.
– Es cierto. Disculpe, Kerbie. Más bien míremos el video.
– Ok.
– Hasta que no lo quiten de youtube, digo.
– Amén, mi hermano.
Mishima huyó del cáncer (entrevista a Yukio)
Yukio Mishima temía al cáncer y a una muerte vulgar que lo atrapara postrado en la cama de un hospital; creía lo que ya había previsto Rilke: La desaparición del heroísmo en la muerte. Por eso Mishima se mató sin darle lugar al cáncer, sin saber que después aparecería el Sida o las pestes porcinas o aviares que columbran entre la conspiración y los estornudos mortales. La muerte no es lo que era, Yukio:














![E V E N A N G E L S [The Angel]](http://milinviernos.files.wordpress.com/2013/09/384716_523079214394833_33269539_n.jpg?w=519)









