Pedro Sánchez Merlano, un día ante la genialidad literaria.
Por: René Alvarado.
Pedro no tiene malos recuerdos porque su desdicha es presente. Llego a su departamento en el barrio Veinte de Julio de Bogotá. Son las 12 del día pero en casa del escritor parecen las 12 de la noche. “Eso fueron esos hijueputas edificios que taparon la vista”, reniega Sánchez Merlano, señalando la ventana que se abre como la boca negra de un africano.
– Hace mucho tiempo había mucha luz, pero ya ve, las cosas cambian.
Por hacerle un guiño literario le digo que el fútbol también muta y su amado América está en la B.
– Y para siempre. Eso sí no volverá a cambiar. Es muy difícil recuperarse de la derrota. Y los americanos lo sabemos; no somos como esos hijueputicas de otros equipos y esos escritorzuchos que dicen que lo que más les gusta de este deporte es el sufrimiento. Como dice Irving Welsh, es muy fácil filosofar cuando la mierda está en las venas de los otros. ¡Ah épocas! Se acabó el cartel y todo se fue para el carajo. Antes me la pasaba oliendo perico y por eso escribía mucho, porque no dormía, ¿me entiende? Ahora que no hay cartel, eso se puso muy caro y muy feo y ahora no puedo sino meter bazuco, y eso me pone a dormir. Ya casi no escribo y ando inapetente, en todos los sentidos. Si no, pregúntele a mi mujer.
Piglia y su película sobre Macedonio Fernández
Fuente: http://enriquepagella.blogspot.com
Ricardo Piglia ha decidido convertirse en un nuevo Borges; desde hace un tiempo aparece en programas de televisión y suplementos culturales en los que establece directrices para la construcción del «canon» de la literatura argentina (una de las palabras que más se repiten en cualquier publicación que tenga algo que ver con la literatura, en Argentina, es «canon»). Esta empresa ya era evidente a mediados de los noventa, cuando hizo la película sobre Macedonio Fernández:
Una entrevista a García Márquez
Gabriel García Márquez y su obra han sido objeto de un culto similar al que se le profesa a los dictadores latinoamericanos. Eso no ha permitido una lectura que abra a otras posibilidades de creación, ocurriendo lo diametralmente opuesto a las lecturas de otros caudillos (caso Borges). El crítico Ángel Rama fue uno de los que logró establecer una conexión entre García Márquez y el resto del sistema literario colombiano y latinoamericano, brindándole un papel que sobrepasara lo anecdótico o la historia real y mágica de un hombre provinciano que conquistó el mundo con sus relatos tan mágicos y reales como su propia vida. Lo dicho por Rama volverá a ser tenido en cuenta cuando García Márquez ya supere la desventaja que tiene con respecto a otros caudillos de la literatura del siglo XX: Estar vivo.
El cid, un documental
Uno de los personajes fronterizos de la literatura en nuestro idioma es el cid campeador, aún muchos no saben si pertenece al libro más viejo del que se tenga conocimiento o si fue alguien que pisó la península ibérica. A continuación, les presentamos un documental que hace un contraste entre el cid literario y el histórico:
Rosina: la mujer estructurada desde la visión masculina del XIX

Fortaleza o Castillo de San Lorenzo Real del Chagres
Imagen tomada de arqueotur.org
Juan José Nieto escribe Rosina en 1842, la novela es publicada por entregas en La Democracia, periódico de Cartagena. Rosina, también denominada La prisión del Castillo de Chagres, se desarrolla en la Prisión de Chagres, donde estuvo recluido el autor porque fue desterrado de Colombia por orden del General Tomás Cipriano de Mosquera; es tal vez por esta razón que en esta novela se vislumbra una reflexión sobre su estadía del autor en el lugar. En algunos apartados se ven plasmadas inquietudes con respecto al trato de los prisioneros, al tiempo que traza para el lector muestras bastante gráficas de los lugares que visita, mediante descripciones minuciosas.
Lo curioso de esta novela es el tono personal e íntimo que utiliza el escritor, puesto que la novela es de índole epistolar; está compuesta por una serie de cartas y diarios que escriben Clementina Remón, Elisa de Sandoval y, por supuesto, Rosina. El tono femenino es muy marcado y la idea de una visión de la mujer a partir de un autor masculino es muy atrayente, sobre todo para la época. Es por esto que quiero ilustrarles, tomando apartados de la novela, una estructura femenina en ella, partiendo de una perspectiva masculina como la de Juan José Nieto.
Cabe anotar que los personajes principales de la historia pertenecen, por lo general, a clases altas o que, en algún momento de sus vidas, pertenecieron a estas y se ven configuradas por esa condición.
Es importante resaltar el hecho de que las mujeres plasmadas en la obra son criadas por sus padres. En el caso de Rosina, solo tiene a su padre, el cual se encuentra preso; su madre ha muerto por el estrés que le causaron su esposo y todos sus padecimientos. Clementina, por su lado, vive con su padre el cual es su amigo y, muchas veces, confidente. Y nos queda Elisa, la cual después de haber vivido con una tía, vuelve con su padre que había estado preso por un tiempo.¹
Por otro lado, en cada personaje femenino, se ve reflejada la pérdida de algunos años de inocencia, de su niñez o de las costumbres que tendrían mujeres de su edad. Por ejemplo, Clementina es alejada de sus amigas y se ve muy afectada por la lejanía en la que le toca vivir. En una carta enviada a Elisa, le comenta:
Por lo que acabo de referir, podrás juzgar del país en que me han venido a sepultar en la aurora de mi vida, lejos de toda sociedad, porque aquí no hai ninguna; i cuando con la mediana educación que he adquirido, aunque perdí tan niña a mi madre, yo pasaba en Cádiz mis días muy alegres, en unión de mis amigas, bastante obsequiada y atendida de mis jóvenes compatriotas, i donde dejé ¡¡ai!! lo que amaba. Mira, si me sobra razón para morirme de flato.² Leer Más…
Bukowski: Born into this

Nacidos en esto
En hospitales que son tan caros que es más barato morir
Entre abogados que cobran tanto que es más barato declararse culpable
En un país donde las cárceles están repletas y los manicomios cerrados
En un lugar donde las masas encumbran a los imbéciles a héroes con dinero
Nacidos en esto
Caminando y viviendo a través de esto
Muriendo por esto
Enmudecidos por esto
Castrados
Corrompidos
Desheredados
Por esto
Engañados por esto
Usados por esto
Meados por esto
Enloquecidos y enfermos por esto
Enfurecidos
Inhumanos
Por esto
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Entrevista a Germán Espinosa
La literatura cuenta con varias series de preceptivas que sirven para incluir lo hecho por quienes aspiran a que lo que escriben ingrese a ese conjunto. Las series varían según dónde quiera ubicarse el escritor o dónde lo ubiquen los críticos u otros escritores. Las refriegas se dan entre los que defienden una serie u otra pero todos ellos se mueven en una gran plataforma o supuesto que es la literatura. En Colombia se ha sentado una antípoda a lo escrito por García Márquez: La narrativa y la poética de Germán Espinosa. Este escritor cartagenero ya murió. Esa es una ventaja muy grande cuando se trata de definir influencias y celebridades. A continuación una entrevista que concedió Espinosa en 1994.
Jeu Azarru y Juan de Urraza, sus multiversos
Juan de Urraza se llama Jeu Azarru. Como él mismo lo dice, no es exclusivamente un escritor. Quizá por eso tiene más de un nombre. Cuando trabaja como ingeniero informático para una importante compañía de comunicaciones de Paraguay y se dedica a tener una vida familiar tranquila, su nombre es Juan de Urraza. Entonces, el que ha escrito novelas, relatos y algunos poemas sueltos se llama Jeu Azarru. Juan nació en Argentina pero su madre, cuando él tenía dos años, se marchó a Asunción; de modo que tiene el acento propio de los nacidos en esta ciudad aunque en muchos casos lo siguen considerando un extranjero. Jeu sí es Asunceno ciento por ciento, aunque lo que escribe no es lo que se le pide a un escritor paraguayo que, casi siempre, debe usar expresiones en yopará o exaltar el carácter campesino de una sociedad que ya no existe.
Julio Cortázar: Cronopio Mayor
Por Luis Carlos Muñoz Sarmiento*
(Texto de la Conferencia presentada en el marco de la XVII Feria Internacional del Libro de Bogotá, 2.V.04, en la Universidad Central, 26.VIII.04, y grabada para U. N. Radio, 24.V.04)
Fuiste capaz, nos diste la medida, que también necesitamos,
del letrado deletreando los nombres de los mártires,
el libro de los héroes, la poesía pura de la patria;
y ardiendo por los pobres, defendiendo con tu nombre la justicia,
nos entregas ahora tu vida completa, enteramente útil.
CINTIO VITIER
Siempre supe que tu obra nos abriga, que tu mejor obra sos vos.
JUAN GELMAN
Quizá debemos considerar la muerte de Cortázar
como el final de una prodigiosa historia de amor.
FÉLIX GRANDE
Mi propósito es evidenciar de qué manera busqué el conocimiento a través de una avalancha de tinieblas
y mi propia potencia en la infinita debilidad que me acompañó hora tras hora.
ROBERTO ARLT
Yo creo que desde muy pequeño mi desdicha y mi dicha, al mismo tiempo, fue el no aceptar las cosas como me eran dadas. A mí no me bastaba con que me dijeran que eso era una mesa, o que la palabra madre era la palabra madre y ahí se acaba todo. Al contrario, en el objeto mesa y en la palabra madre empezaba para mí un itinerario misterioso que a veces llegaba a franquear y en el que a veces me estrellaba. En suma, desde pequeño, mi relación con las palabras, con la escritura, no se diferencia de mi relación con el mundo en general. Yo parezco haber nacido para no aceptar las cosas tal como me son dadas.
JULIO CORTÁZAR
Esta no es una cátedra sobre Julio Cortázar, ni una muestra de erudición sobre su obra. Entre otras cosas porque nuestra cultura es lacustre, está siempre llena de lagunas. Y este trabajo no aspira a llenar las de nadie. Cortázar mismo reconoce que tenía una especie de visión muy planetaria de las cosas (…), con grandes lagunas. Se trata entonces, simplemente, de un ensayo personal (con la libertad que ello entraña), un punto de vista que aspira a ser acogido con tolerancia, en torno al quehacer del que, para mí, es el Cronopio Mayor… y Mayor en este caso no es título castrense o bélico pues no iría bien para uno de los hombres más pacifistas que hubo en este planeta. Se trata de una invitación a la lectura de sus libros (no de todos, claro) encaminada a escoger para que los lectores no corran el riesgo de volverse eruditos… Esta es mi experiencia con su obra, reflejada a través de un afecto no incondicional pues es posible criticar lo que se quiere, sin denostarlo. Es posible polemizar, sin que ello signifique persecución, ni mucho menos muerte, como tanto se ve en Colombia. El orden aquí no es lo determinante: recuérdese, orden es la palabra preferida en el diccionario de la tiranía. Sólo espero cumplir en torno a los temas prometidos: he aquí, pues, un ensayo en clave jazzística, aunque también tanguística…







