¿qué he hecho con mi vida? Relatos de mera existencia de Levni Yilmaz
Los jueves a veces se parecen a los lunes en que si uno lo permite, pueden convertirse en días de mucha depresión. Sin que uno se de cuenta, después del almuerzo pueden regresar a atacar todas esas preguntas con las que uno luchó el domingo por la noche y si uno las deja avanzar podrían quitarle el sueño. Algunas de esas preguntas incluyen cuestionamientos del tipo ¿qué he hecho con mi vida? ¿vale la pena levantarse todos los días a hacer cosas para las que no tengo ni idea si soy realmente bueno? ¿existe en el mundo algo verdaderamente valioso que quiera alcanzar? ¿existe el amor como nos lo han pintado y nos lo malenseñaron nuestros padres? ¿hay vida después de la muerte? ¿Será que algún día seré famoso y reconocido? ¿lograré alguna ves vencer la timidez y el miedo? ¿por qué no todo esto se acaba y ya? Cuando eso me pasa intento volver al nido, a ese lugar en donde están todas las respuestas y de donde se que existen personas que sienten y padecen cosas como las que siento y padezco yo: el Internet.
Levni Yilmaz es un cineasta independiente que ofrece respuestas a todas estas preguntas y muchas mas a través de pequeños filmes. Desde 2002 el cineasta independiente se ha vuelto popular con estos Relatos de mera existencia. Yilmaz logra reducir el peso de la vida cotidiana y de las preguntas que lo atacan a uno cuando tiene tiempo. estos cuestionamientos se vuelven gatitos tranquilos e incluso logra convertir esas inquietudes en temas triviales. Leer Más…
Nadie sabe que vivió o murió
En «Marte en Aries» de Alexander Lernet-Holenia» el espíritu y el cuerpo vuelven a unirse y se confunden para que nunca más sean escindidos, como lo figuraron los primeros visionarios semíticos cuando percibieron ese hálito que Dios insufló a esa figura de arcilla llamada Adán. Este retorno cobra mayor importancia pues el protagonista de la novela es un militar que pertenece a las filas del ejército alemán durante la segunda guerra mundial. A esta comunión se suma la del encuentro del mundo entre los vivos y los muertos, de manera que ya no podemos discernir quién es un difunto o un viviente. Les presentamos un pequeño extracto en donde dos muertos hablan y sigue latente la pregunta de quién, en nuestro presumido mundo de vivos, pudo haber registrado el diálogo entre dos difuntos. Y todo esto parte de la premisa que un muerto nunca se sabe como tal: ¿Hemos fallecido?
Por ejemplo, yo leí el caso de un hombre que sufrió un accidente de tráfico y perdió el conocimiento. Cuando volvió en sí se encontró en su cama y al lado de la cama estaba sentado un amigo suyo que él creía muerto desde hacía años.
-¿Qué haces aquí?- le preguntó-. ¡Si tú estás muerto!
-Y tú también- respondió el otro.
Marte en Ares, Alexander Hernet-Holenia P. 11. Ed Plaza & Janés
La primera vez que no te quiero, de Lola López Mondéjar: la fragmentación como género.
Por Manuel García Pérez
Durante años la narrativa de Lola López Mondéjar ha profundizado en una prosa donde los referentes literarios eran explícitos, dejando, sin embargo, una profunda y personalísima hechura en su forma de decir. En su nueva novela, La primera vez que no te quiero, la fragmentación de la estructura, donde se entrecruzan diversos discursos a modo de reflexiones y de descriptivos pasajes emotivos y simbólicos, deja constancia de una voz auténtica, sin herencias, salvo la que domina desde su esencialidad, desde su propia esencialidad literaria, la que resume, nada más y nada menos, su concepción vital, aquella que la memoria de la autora activa, buscando en los recovecos de lo expresivo, de lo sobrecogedor, una manera de estar en el mundo. Una novela caracterizada por la intensidad y la concisión para analizar temas modernos, ceñidos a las convulsas reacciones sociales en las que se ve envuelta Julia, sin descartar consecuentemente un descubrimiento personal de la propia experiencia de vivir que el personaje atraviesa a modo de iniciación hasta su madurez.
Toc: Dix (2008)
Parece un juego de niños caminar por la calle sin pisar las rayas en el suelo. Ir por el planeta solamente pisando superficies: no líneas, no fracturas, no bordes. Pero lo que para algunos es un juego, para otros es simplemente un síntoma de un desorden –un trastorno obsesivo compulsivo. Este es el caso de Marc en el film corto franco-británico Dix de Bif de 2008.
Hay algo poderoso en el film corto que a mí me llamó mucho la atención. En Dix, un paciente con su psicólogo hace una introspección de lo que podría suceder cuando intenta llevar al extremo las consecuencias de su temor. Leer Más…
Te odio Jim Carrey
Jim Carrey es un actor gringo-canadiense que ha protagonizado cerca de 40 películas para cine en las que aparece como una especie de muñeco de plástico. En la mayoría de sus películas –hits gringos de taquilla– Carrey despliega su capacidad para manipular su rostro, su cuerpo y su voz y así complacer a las hordas de televidentes que lo ven para obtener un rato de soso esparcimiento y risas descerebradas. Sin embargo, a pesar de su carácter complaciente, Carrey logra sorprenderlo a uno de vez en cuando con alguna película en la que se esfuerza por aparecer como un ser humano normal, y en la que incluso sobrepasa su misma necesidad de complacimiento de la industria. Dos ejemplos de este tipo de sorpresas son The eternal sunshine of the spotless mind, con la que nos deja a todos con ganas de conseguirnos la dirección de Lacuna Inc y mi película recomendada de vacaciones de enero I love you, Philip Morris.
Hoy pongo en riesgo mi pellejo para exponer las tres razones por las que creo que por un rato vale la pena olvidarse de la rutina y ver la película de 2009 dirigida por Glenn Ficarra y John Requa. Estas razones deberían ser suficientes para tomarse un rato de esparcimiento, alejarse de toda aquella literatura compleja, de los cocteles y las celebraciones de enero antes de volver a trabajar para verle la espantosa cara a Jim Carey:
Prohibido tocar, de Cristian Briceño
Prohibido tocar es un cuento no incluido en la antología «Próximo destino y otros relatos de XS200» de Cristian Briceño, pero que está relacionado con el universo de estas historias.
PROHIBIDO TOCAR, Cristian Briceño González
Abrió los ojos de golpe cuando una gotera de techo le caía directamente sobre el rostro. El reloj automático, con su voz digitalizada para varios idiomas, le indicó que eran las 2 de la mañana. La voz metálica le hablaba en francés, aunque el acento distaba mucho del real, pero para un aprendiz autodidacta de todas formas servía. Se levantó de la cama y puso los pies en la alfombra que, al tacto de sus pies, se adaptó a los 19° C sobre los cuales gustaba caminar dentro de la casa. El reloj no tardó en recordarle que la alarma estaba programada para las 8 de la mañana y que aún faltaban 6 horas de sueño. No hizo caso de ello y continuó su viaje hasta la cocina.
-Hola, Nicole. ¿Qué es lo que quieres?
-Hola, Frigorito. ¿Te parece si te pido un helado de chocolate con manjar?
-Hace frío como para comer un helado…
-No importa.
-¿Y la dieta?
-¡No te metas tú en eso! ¡Dame el helado y punto!
-De inmediato.
Simbiosis. Por Luís Antonio Bolaños de la Cruz
Algo que con frecuencia está ausente de la ciencia ficción es el erotismo, existen autores insignes: Farmer, Silverberg, Harrison, Effinger, Varley, cada cual en su estilo, que lo asumen, pero no remedian su abandono, como esa ha sido la tendencia histórica, a pesar de excelentes relatos eróticos de CF, recurro al refranero “Soldado advertido no muere en guerra” para que sepan con que se van a topar, me encanta abordar el tema, explícito o soterrado (para quienes siguieron a Velero25 los remito a su sección Bitimagen, que este mes de Enero 2014 retomamos en Agujero Negro gracias a la benevolencia de Isaac Robles), estoy convencido con firmeza que enriquece al género, y que repatear a la pacatería en las posaderas y expulsarla a las tristes regiones donde la aprecienhipócritas y pazguatos, es un deber que debemos cumplir quienes amamos la libertad y gozamos del placer. ¡¡Quedan avisados!!…
Luís Antonio Bolaños de la Cruz
Relato publicado previamente en Revista Literaria Papirando:
Simbiosis – Luís Antonio Bolaños de la Cruz

He querido mezclar en jolgorio agitándolos con un pelín de osadía, a los comics eróticos de Alfonso Azpiri y Frank Thorne, acaso filtrados por la estructura narrativa de Gallego & Sánchez, pero me ocurre con frecuencia que consciente del camino a recorrer llegó a un resultado que apunta hacia otra dimensión, y cuya intención es evidente, reposa en otros estímulos
Si alguien hubiese imaginado la alianza que se daría entre dos especies en apariencia lejanas y más tarde tan funcionales, que compartiríamos naves, habitats, canciones, música y sexo mientras nos expandíamos por la galaxia, lo considerarían un prospectivista insigne y si además anunciaba que los traductores universales biológicos (“Trubis”) -que a ambas especies nos proporcionan tanta ventaja al comerciar e intercambiar conocimientos con alienígenas y biomáquinas-, requerían un especial momento de ayuntamiento, de éxtasis particular, de comunión carnal, para convertirse en lo que son, habría encontrado resistencia, ya que el fluido funcionamiento entre humanos y “trubis” engaña a quien no conozca la historia.






![la-primera-vez-que-no-te-quiero[1]](http://milinviernos.files.wordpress.com/2014/01/la-primera-vez-que-no-te-quiero1.jpg)







