Archivo | marzo 2012

La feria virtual del libro

Desde el seis hasta el once de Marzo se estará celebrando la I Feria Virtual del Libro. Organizada como una emulación de las ferias reales, uno accede al menú donde se ofrecen los stands y la información necesaria para moverse en el lugar. Los anunciantes recalcan que cuenta con las bondades de todas las ferias hechas en el mundo tangible y carece de lunares como las largas filas. En definitiva, es una feria del libro común y corriente, sólo que cuenta con mayor comodidad por parte del consumidor.

Como en todos los eventos de esta naturaleza, el contenido de los libros pasa a un segundo plano: Lo importante es la comercialización. Así es como se harán charlas, seminarios y encuentros en los que autores de best sellers, editores y demás trabajadores del medio editorial que darán conocer claves para un buen desempeño en este merca que recién emerge.

Oprimiendo acá puedes acceder a la feria  sólo basta con que te registres para charlar con editores y editoriales (parece que es lo mismo). A partir de ahora se irá constituyendo un nuevo canon comercial que irá de forma paralela, al menos por un tiempo, de lo que se registra en las ferias «reales».

La primera mujer que salió de la Tierra

Valentina Terehskova nació hace setenta y cinco años en un pueblo de la actual Rusia. Se crió en el escenario socialista de la Unión Soviética y formó parte del grupo de mujeres cosmonautas del país que dominó medio mundo. En 1963, fue la primera mujer que salió del planeta tierra, a bordo del Vostok-6.

Dicen que antes de que la aeronave emprendiera vuelo, Valentina se dirigió al cielo ordenándole, como si fuera uno de esos machos que una mujer quiere domar, que se quitara el sombrero para saludarla.

Este es un documento que da constancia de la multitud que fue a aclamar a Valentina cuando visitó un pequeño pueblo llamado Bielsko-Bala:

Jorge Mackenzie de Neurosis a detractores de García Márquez

En el Marco del Conversatorio en la Universidad Nacional de Colombia sobre «Rock, Violencia y Sociedad» organizado por la Asociación Colombiana de Estudiantes Universitarios, el guitarrista y fundador de la banda de trash metal Neurosis INC se refirió al premio Nobel colombiano de literatura poniéndolo como ejemplo de la inutilidad de las críticas en nombre de la autenticidad que se le hace generalmente a los artistas.

La autenticidad no se demuestra con palabras, se demuestra es con los hechos y los hechos son los que hablan por uno. O sea, es como decir que Gabriel García Márquez no es un escritor auténtico, pero es que los hechos demuestran lo contrario porque él lleva treinta o cuarenta años escribiendo, ha publicado una cantidad de libros, se ganó el premio Nobel, entonces esa discusión, de si Gabriel García Márquez es auténtico o no, sobra. Entonces es igual en el ámbito del rock.

 Consideramos pertinente este comentario el día de hoy que el escritor colombiano con mayor reconocimiento mundial cumple 85 años, y, al mismo tiempo, se celebran los 45 años de publicación de Cien años de soledad. Hoy, que se ha vuelto pan diario criticar a Gabriel García Márquez, por sus posturas políticas, por baja autoestima cultural, o sencillamente por moda, consideramos que esta crítica, vacía y perezosa, está negándole a toda una nueva generación disfrutar de la riqueza de una de las obras más interesantes de la literatura latinoamericana de los últimos tiempos.

Cuando Fernando Vallejo no era estrella

Vallejo  posa mientras recibe otra distinción

Hubo un tiempo en el que las opiniones de Fernando Vallejo no aparecían en las secciones políticas de los diarios, ni se dedicaba a decir a los cuatro vientos que le gustaban los mcuhachos porque, con solo verlo, ya se sabía qué gustos sexuales tenía. También fue la época en que más que parecer un marica que cumple con el molde de todo escritor marica (inteligente, ácido, irreverente y demoledor de falsos ídolos), semejaba una señora que tocaba piano y le gustaba tomar un té vespertino con sus amigas de la alta sociedad.

De ese Fernando Vallejo que desapareció, sepultado  por sus opiniones perfectas para un titular de periódico sin noticias, documentales tan obsecuentes como La desazón suprema, `premios literarios y doctorados honoris causa, aún quedan registros visuales. A medidados de los noventa, Gloria valencia de Castaño  lo entrevistó y  lo regañó cuando el escritor dijo cosas para escandalizar señoras en lugar de contestar las preguntas hechas por  ella:

Robot arduino controlado con la mente

By Michael Castor http://goo.gl/QBN1n

«Niño que no aprende hoy a programar bots y robots es como un analfabeto en las siguientes tres décadas»

Jorge Villacorta

Hace un par de años todavía sonaba descabellada la afirmación de Vinton Cerf cuando pronosticaba que Internet en el futuro se parecería más a la telepatía que a cualquier otra cosa. Los fanáticos de ciencia ficción nos remontábamos a las primeras historias de cyberpunk, con gente almacenando cantidades considerables de información crucial en sus cerebros , guerras de neurotoxinas, vaqueros de la mente rodeados por poderosas Inteligencias Artificiales. No obstante, el avance en la neuroingeniería parece darle nuevamente la razón al inventor de esa estupenda arma de guerra que luego conocimos como Internet. La interface mente-computador ha dejado de ser una posibilidad contemplada por la ciencia ficción para volverse un campo donde afloran nuevas expresiones psicosomáticas. Leer Más…

Un escrito de Cioran sobre Fitzgerald

Cioran abandonó su lengua para escribir en la orfandad del francés. Supo que la amargura rebasaba a cualquier palabra, silencio o grito de desamparo. Entonces no le importó más que algo estuviera «bien escrito». Sus textos han corrido, en la mayoría de los casos, una suerte espantosa: Han sido analizados por algunos filósofos de universidad que quieren justificar sus sueldos o de mofa por otros tantos burócratas que se guarecen en sus oficinas académicas como las raticas asustadas lo hacen en sus madrigueras.

En sus ejercicios de admiración, Cioran habló de muchos espíritus. Entre ellos se cuenta el de F. S Fitzgerald, el escritor estadounidense tan idolatrado por los literatos. Al final de ese texto afirma:

«Es propio de los espíritus de segundo orden no poder escoger entre la literatura y la «verdadera noche del alma».

Fitzgerald no pudo escoger. Si bien para algunos su desgracia fue no haber hecho más literatura, para Cioran fue el no haberse dedicado del todo a él mismo, es decir, a su fracaso.

Acá puedes leer el escrito

Hombre besando la barra del transmilenio

Las historias antiguas hablaban de un encuentro. Un hombre uniría su carne a la de un artefacto frío y su unión terminaría en un destello violento: se repelerían como el agua y el aceite. El amor es tan salvaje, un animal nocturno al acecho escondido en el espeso bosque. La velocidad transforma a los sujetos. En los albores del siglo XX, Duchamp trataba de atrapar a los espectros de sus sueños que se desintegraban en los flujos de los trenes. Los sistemas de transporte fulguran en el sistema sensorial del hombre como una llama. El temperamento del enamorado lo obliga a devorar la piel de aquello que toca y arropa. Cromo frío como la muerte, sucio como el amante,  cruel como unos ojos ciegos que divagan en el deseo de otros. El beso se vuelve una profanación, una travesura en el templo calcinado del romance. ¡Qué atrevida y estupenda es la pasión!

Chambacú, corral de negros (1962) de Manuel Zapata Olivella

CHAMBACÚ: CORRAL DE NEGROS, LUCHA Y MUERTE

    POR: UDILUZ MONSALVE MUÑOZ

Hablar de Chambacú significa, actualmente, dirigir la mirada hacia un terreno baldío en el que, de vez en cuando, se realizan ciertos eventos culturales. Sobre todo para quienes no conocieron o nunca han escuchado hablar de lo que existió en ese sitio, Chambacú es un lugar desértico, gobernado sólo por el polvo o el infinito barro cuando llueve. Sin embargo, para el año 1970, como nos explica Orlando Deávila (2008), Chambacú era un tugurio conformado por más de 1300 familias, casi en su totalidad afrodescendientes, que se instalaron allí en búsqueda de un espacio donde vivir, pero para el gobierno y los medios de comunicación, Chambacú era un obstáculo para la “buena imagen” que se quería proyectar de la ciudad a los turistas, ya que se encontraba ubicado a poca distancia del centro amurallado, destino específico del turismo en Cartagena. Por esto, los habitantes de Chambacú, en 1971, son trasladados a distintos barrios de la ciudad para que los visitantes de la misma no vieran la otra cara que le pertenece.

     En Chambacú, corral de negros (1962) de Manuel Zapata Olivella, podemos observar muy claramente, una exposición narrativa y un trabajo estético de esta problemática, pero el propósito que se percibe de entrada es la subversión de esa imagen negativa y despectiva que siempre se ha tenido de sus habitantes. En esta medida, Zapata Olivella nos muestra la historia desde el otro punto de vista, la perspectiva de los negros que vivieron el rechazo, el maltrato, el abandono y el desplazamiento por parte del gobierno: Chambacú no visto como un problema, “El problema de Chambacú” (Deávila, 2008, p.39), sino visto como una población que día a día luchaba por sobrevivir y por encarar la muerte. Leer Más…

Un relato de brujería

En el diario El Espacio se ha publicado una crónica sobre los elementos de brujería encontrados durante las excavaciones hechas en el Cementerio Central de Bogotá; su autor, Johann Benavides Torres, se valió de un psíquico que ve los espíritus que sobrevuelan el camposanto. Acá puedes leer el escrito.

Roger Waters le regala las Malvinas a Argentina

Si vives en un barrio del norte de Buenos Aires, trabajas en una oficina que maneje negocios internacionales y te opones al gobierno y a la tendencia de ciertos gobiernos de izquierda latinoamericana, debes leer La Nación. Si has estudiado filosofía y letras y quieres hacer un centro cultural y apoyas al gobierno de Cristina Kirchner, debes leer Página12.

Leer Más…