La muerte de un Dios y un extraterrestre

La eternidad para Dios por fin comienza un lunes y para su extraterrestre un domingo en la mañana. Las promesas de enero se han hecho realidad. Y seguimos viejos agüeros, noviembre y diciembre del 2016 estará plagado de muerte. ¿Se habrá vuelto marica la muerte? ¿Qué le pasa? ¿Cómo va a matarnos a don Carlos Muñoz y a don David Bowie en menos de 24 horas?
De chiquilín, el rostro de Dios era el de Carlos Muñoz cuando aparecía ya viejo promocionando un comercial de un producto que ofrecía consecuencias celestes. A Bowie también lo vi de chico, meneando la cintura que hacía pensar y preguntarme por qué mi mamá no era tan bonita como esa señora. Fue cuando Arnulfo me dijo: no es una señora, guevón, es un artista pop. Entonces supe que mi destino era el arte. Hoy es un día para llorar pero también lo fue ayer y lo será mañana, por eso yo os invito a masturbarse. Mucho. Porque del resto no queda sino una melancolía sin igual y siempre igual.

Os dejamos con un villancico cantado por el mismísimo dios con una niña. Porque siempre la muerte llega en pareja.
¿Quién iba a pensar que en el paraíso se iban a desposar don Carlos Muñoz y David Bowie?
Q.E.P.D. Arnoldo Palacios
Querido Arnoldo nunca supiste si ese libro que te entregamos fue tuyo o nuestro. Nosotros tampoco lo supimos. Solo que eras entre todos el más bello. La más hermosa estrella negra de nuestra literatura nacional.

En este instante, Palacios no sabe si el libro que tiene entre sus manos ha sido escrito por él.
A Arnoldo Palacios, autor de «Las estrellas son negras» y «La selva y la lluvia», lo conocimos en la penúltima edición de una feria del libro de Bogotá a la que fuimos (2011). Ya sabíamos que «Tríptico de verano y una mirla» no se diseminaría por sí mismo, como las plagas o los libros de autores apadrinados por editores pudientes; debíamos impulsarlo y vimos una oportunidad en aquella tarde-noche en donde homenajearon al divino Palacios.
Al final del evento y un poco antes de que comenzara una coreografía con los bailes del Chocó, nos acercamos al escritor y le dimos nuestro libro. Él nos pidió, entre las ráfagas de luces que acentuaron su ternura hundida en la oscuridad del homenaje, un lapicero para firmarnos el ejemplar pues quería obsequiárnoslo; le explicamos que era un libro que escribimos junto a Julián Marsella y que deseábamos que lo leyera. Nos pidió que anotáramos nuestros números de teléfono y direcciones, lo cual hicimos a sabiendas de que jamás nos llamaría. Durante todos estos años nos figuramos, cada tanto, a Arnoldo Palacios frente a su biblioteca, preguntándose por esa extraña época en la que escribió «Tríptico de verano y una mirla».
Él no alcanzó a pasar esta navidad; ni siquiera supo de los atentados que ocurrieron en París, la ciudad en la que vivió por más de medio sigo: fue muy bello para embadurnarse con la histérica vulgaridad de estos días. Y nunca leyó nuestra ofrenda porque prefería leer textos escritos por otros que los elaborados por él mismo.
Adiós "Hombre Misil", Dr. Abdul Kalam: el científico que fue un presidente amado
En alguna de sus numerosas conferencias que motivaron a toda una nación, el Dr. Avul Pakir Jainulabdeen Abdul Kalam, dijo que el nacimiento era el único momento de la vida en que tú llorabas y tu madre sonreía. Hoy es todo un pueblo el que llora la partida del «Presidente del Pueblo», el «hombre misil», o simplemente, «El presidente más amado de la India».
Estoy muy conmovido por saber que murió Abdul Kalam, tras su muerte no solamente se pierde un político maravilloso que comprendió las posibilidades de la tecnología para un país, sino también un gran hombre de ciencia y una inspiración viva que hasta hoy, día de su partida, sigue inspirando a millones de personas del llamado Tercer Mundo con sus conferencias, pues murió tras un ataque al corazón durante una lectura en Shillong, ciudad capital conocida como La Morada de Las Nubes.
EL SUFRIMIENTO ES LA ESENCIA DEL ÉXITO (Adbul Kalam)

¿En dónde están los científicos, en dónde están los ingenieros? ¿En dónde está el resto de.. la vida?
No son pocas las personas que como, Neil deGrasse Tyson, sueñan con un político que entienda de ciencia y su repercusión en la sociedad. Este sueño lo materializó el Dr Abdul Kalam, ingeniero pionero en la investigación Espacial de la India y gran defensor, amante, del Poder Nuclear como herramienta para la Prosperidad Social.
REPASO POR LA VIDA DEL DOCTOR (MADE IN INDIA)
Contrario a tanto político ineficaz, corrupto y sin talento, a los que estamos acostumbrados en Latinoamérica, que ostentan sus majestuosos títulos en universidades extranjeras, el Dr Kalam presumía de una educación realizada enteramente en su país, por lo que decía que era un auténtico «Made in India». Esto lo convirtió en un ejemplo a seguir por la juventud y los estudiantes que veían en él lo que podían ofrecer las instituciones educativas de su país. Leer Más…
Palabras de Pat Cadigan sobre Sir Terry Pratchett

Ilustración de FRUÑO CENCIDO (@frunocencido)
Estas fueron las palabras de Pat Cadigan (que en este momento se encuentra en un exitoso proceso de quimioterapia) sobre la reciente defunción del escritor de fantasía Sir Terry Pratchett, quien padecía desde hace años una rara variante de Alzheimer. En Mil Inviernos nos unimos al luto. Por eso compartimos las nobles palabras de Cadigan (que publicó inicialmente en Facebook y luego en el blog del cáncer) .
Traducción autorizada y publicada con el gentil permiso de Pat Cadigan, a quien agradecemos su obra y existencia.
Sir Terry Pratchett es un ejemplo de una persona que desarrolló su talento y lo usó para dejar una parte del mundo mejor que como la encontró.
Obviamente los libros de Sir Terry fueron un éxito porque eran demasiado entretenidos. Pero eran muy entretenidos porque el espíritu del hombre estaba ahí mismo en todos ellos – y su espíritu tenía un profundo amor por la humanidad, las verrugas y todo. Si esto no fuera así, no veríamos esta profusión de tristeza.
Hay un privilegio que todos tenemos y es la vida. ¿Qué estás haciendo con la tuya? Nadie espera que cures el cáncer o el Alzheimer o traigas la paz al Oriente Medio; pero si puedes, por favor hazlo (especialmente la parte del cáncer).
Pero si eres como el resto de nosotros —y estás leyendo esto, seguramente como lo estás haciendo— puedes honrar la memoria de Sir Terry haciendo lo que puedes por dejar tu pequeño rincón del mundo mejor que como lo encontraste, con cualquiera de los dones particulares que puedas tener — escribir, hacer arte, bailar, entender, enseñar, organizar, criar, explorar. Y siempre, amando.
Silver Kane, in memoriam
Silver Kane fue el pseudónimo del escritor Francisco González Ledesma cuando elaboró novelas de vaqueros y ciencia ficción; escribió más de mil historias y tuvo otros tres pseudónimos con los que firmó sus trabajos para editorial Bruguera: Rosa Alcázar, Taylor Nummy y Fernando Robles. La legendaria colección de Bolsilibros cuenta con un gran aporte de este catalán que nació en uno de los barrios obreros de Barcelona, donde e glamour propio de una ciudad europea «culta y de primer mundo» se eclipsa ante la humildad de lo genuino. Los vaqueros españoles de Kane forman parte de ese ajado y bello circo que ocurrió en España cuando en Almería se dieron memorables combates entre cazarecompensas y villanos a fines de los sesenta.
Kane murió hace dos días y su escritura es tan amenazante como un suelo que se desvanece mientras lo vamos a tocar para dar nuestro siguiente paso:
Encendió el cigarro y cruzó las piernas. Pese a estas palabras, Margaret Higgins no sugería ninguna idea de miedo, de terror, de pesadilla. No. Todo contrario.
El redactor jefe de Today, la revista en que ella trabajaba, entró y fingió leer unas galeradas, pero en realidad observaba de reojo las piernas de la muchacha.
Margaret suspiró:
—Son nuevas —dijo. (Tomado de «El cerebro»)
La posibilidad de la implantación de unas nuevas extremidades surge como el embrión para una nueva historia en donde una mujer cambie tanto de piernas como de amantes.
Silver Kane no dio la espalda a España. De hecho, gran parte de sus obras fueron coartadas para referirse al régimen dictatorial que abatió a su país, rompiendo con el prejuicio de que la llamada literatura de entretenimiento es escapista.
A continuación, una pequeña semblanza de este escritor y, luego, una entrevista que le hizo Fernando Sánchez Dragó (desde ya hacemos la advertencia de quién es el entrevistador) a Francisco González Ledesma, el cultor de la llamada novela negra que se distingue, en muchas cosas, de Kane y, sin embargo, ambos murieron el mismo día, a la misma hora y en la misma ciudad.
Recordando al cacique de La Junta: Diomedes Dionisio Díaz Maestre
Quien me critica no se siente competente y eso trae que de repente se puede morir de infarto
Un día como hoy se fue Diomedes Díaz a entonar un canto celestial junto a su compadre Juancho Rois. Esta vez las lágrimas de Diomedes no fueron de pesar, sino de alegría. No la alegría de dos muertos que se reencuentran, sino de dos músicos que tras un lejano viaje vuelven a seguir el parrando. En el cielo, tal vez, nadie quiera matar a Diomedes; solo en la tierra, los hay quienes quieren arrojarle tierra a su nombre, en una tarea tan absurda como tapar el océano arrojándole granos de arena, son «de esos que viven criticándole a Diomedes los buenos hechos que reviven al folclor».
A Diomedes Díaz se le recuerda por los buenos momentos que dio a su pueblo y enalteció el folclor. Ya en vida el Cacique compareció ante la justicia humana y su espíritu ante la divina. Solo uno de esos legisladores de la moral de redes sociales, con complejo de juez de telemundo internacional, se atrevería a condenarlo ahora. Por eso mismo, no se molesten por la fama que lo sobrevive y que hoy rendimos tributo en esta página cultural.
Leopoldo María Panero ha muerto
Por Manuel García Pérez
Leopoldo María Panero ha muerto. Me preocupa la extensa nómina de creadores y artistas que han escrito sobre su malditismo, algunos de ellos de forma esplendente. Pero Panero, como cualquier otro poeta, debe ser excluido de las hagiografías. La poesía es miserable y se reniega de ella. Yo no quería que Panero ocupara espacios en radio y televisión una vez muerto, ni quería dedicarle estas palabras. Pero hay un ansia congénita por celebrar lo raro, lo auténtico y la exclusión, porque vivimos en un mundo donde se nos ha enseñado a ser esclavos sin saberlo. Desde mis dieciocho años, celebré la poesía de Panero. Sus metáforas marcaron escuela, pero ha sido una escuela vergonzante, fugitiva, sin discípulos. Eso lo hizo más auténtico.
Recuerdo haberlo leído en mi cuarto a la luz de una lamparilla. No quería a Panero en los medios como si fuera el Hombre Elefante. Pero no se puede esperar otra cosa. Su poesía es destructiva, no hay hermosura, salvo la que procuran algunos de sus símbolos bajo el duelo y la anestesia. Hubo un momento en que tuve que abandonar a Panero; me resultaba repetitivo y lleno de vicios, aunque era innegable que había un bagaje de lecturas y de influencias que a muchos de nosotros nos hizo reflexionar sobre la tendencia del lenguaje poético como un lenguaje de sobrecogimiento, de desolación y de conmmoción. Pero era tan destructivo que tuve miedo a acostumbrarme a ese lenguaje y a interpretarlo como una pose, una impostura y, por último, como una frivolidad. Por eso abandoné las lecturas de Panero y los medios se han ocupado del Panero que muchos no queríamos, el de la frivolidad, el de la genialidad, el de las rarezas y las adicciones. Y no hay genialidad en estar enfermo, en luchar contra la madre. No, no hay genialidad en estar ingresado en un psiquiátrico de por vida. La genialidad arraiga en su escritura, primordial para los que comienzan a escribir y envenenada para aquellos que buscan la personalidad de una voz con la que escribir. Sin lastres.
Otro muerto que llega: Nelson Henríquez
«De esa tristeza nace el guayabo
que hace sufrir a mi corazón»
Como en la novela de Eliseo Alberto, la eternidad para el cantante venozolano Nelson Henríquez empieza un lunes. Hoy ha fallecido en Miami y muchas de las canciones de sinsabor navideño han abandonado a su cantor. En Colombia fue una estrella eclipsada por la aparición de los salseros de los setenta. Nelson Henríquez cantaba a derrotas bailables y se ha convertido en el indiferente sonido de fondo de muchas caídas que derruyen la vida, envolviéndola en un tejido paquidérmico cuya tristeza es la hormona de un monstruo que ama con la sabiduría de la pérdida. Descanse en paz, señor Henriquez, descanse que la eternidad parece ser el bálsamo para tantos días sobre la Tierra y, si es algo muy tedioso, ojala no nos lo diga su fantasma para así seguir ilusionados con la muerte.
Paco de Lucía, Q.E.P.D

Manolo Sanlúcar lo dijo: «Paco encanta al que no sabe de esto y vuelve loco al que sabe». Hoy Paco empezará a encantar y enloquecer desde el furtivo escenario de los muertos. Falleció en la costa que da al mar que más le gustaba (el de Cancún). Les presentamos un documental sobre el guitarrista de Algeciras que hizo temblar a los ortodoxos más radicales del flamenco:












