Archivo de etiquetas| Necrológica

Replicantes y Vampiros de oro están de luto

Shaw

Hoy ha muerto Run Run Shaw, el productor chino fundador de Shaw Bross, la empresa que diseminó por el mundo el cine de artes marciales. Fue el padre de cientos de películas en las que los sueños no formaban parte de la división simplista entre lo ficcional y lo real. Además fue uno de los coproductores de Blade Runner y sun influencia es patente en directores como Wong Kar Wai o Tarantino. Hoy los replicantes y los vampiros de oro de la película que a continuación les presentamos, lloran. No hay remedio: La eternidad nos llegará a todos y cada uno de nosotros.

El último suspiro de una luz de aliento: Nelson Mandela

mandela baila

Somos libres de ser libres – Nelson Mandela

Nelson Rolihlahla Mandela  (Mvezo, Unión de Sudáfrica, 18 de julio de 1918 – Johannesburgo, Gauteng, Sudáfrica, 5 de diciembre de 2013 ) Que En Paz Descanses.  Si bien nadie sale virgen de la vida, saliste Invictus de tus propias batallas por la libertad. Por eso te recordamos con las palabras de  William Ernest Henley que tanto amabas:

INVICTUS  Leer Más…

El maestro jamás menguará: Q.E.P.D, Richard Matheson

matheson__index

Richard Matheson ya está muerto. Uno de los grandes maestros  se ha ido a contar sus historias a los otros fallecidos que ocupan esa hilera interminable de seres eternos otrora mortales. Para hacerle un pequeño homenaje, a manera de misa de réquiem, les traemos la última página de «El hombre menguante» y la película «Más allá de los sueños», basada en la novela homónima de Richard, una crónica del más allá que ahora él habita:

Estaba sentado encima de las hojas.

Meneó la cabeza con estupefacción.

¿Cómo podía ser menos que nada?

De repente se le ocurrió una idea. La noche anterior había alzado la mirada hacia el universo exterior. Así pues, debía haber también un universo interior. Quizá varios.

Volvió a levantarse. ¿Cómo era posible que nunca se le hubiese ocurrido pensar en ellos, en los mundos microscópicos y submicroscópicos? Siempre había sabido que existían. Sin embargo, nunca estableció la evidente relación. Siempre había pensado en términos del propio mundo del hombre y de las propias dimensiones limitadas del hombre.  Había hecho suposiciones acerca de la naturaleza. Porque el milímetro era un concepto humano, no un concepto de la naturaleza. Para el hombre, cero milímetros significaba «nada». El cero significaba la nada.

Pero para la naturaleza no existía el cero. La existencia se sucedía en interminables círculos. En aquel momento le pareció muy sencillo. Nunca desaparecería, porque en el universo la no existencia carecía de sentido.

Al principio se asustó. La idea de atravesar interminablemente los niveles de dimensión uno tras otro era extraña.

Después, pensó que si la naturaleza existía en niveles interminables, lo mismo debía suceder en el caso de la inteligencia.

Quizá no estuviera solo.

De repente echó a correr hacia la luz.

Y, cuando llegó, se quedó mirando el nuevo mundo, con sus intensas manchas de vegetación, sus centelleantes colinas, sus gigantescos árboles, su cielo de cambiantes matices, como si la luz solar se filtrara a través de distintas capas de cristal pastel.

Era un mundo fantástico.

Había mucho que hacer y mucho en qué pensar. Su cerebro rebosaba de preguntas, ideas, y – sí- renovada esperanza. Tenía que encontrar comida, agua, ropa, refugio. Y, lo que era más importante, vida. ¿Quién podía asegurarlo? Era posible, era muy posible que la encontrara allí.

Scott Carey corrió hacia su nuevo mundo, buscando.

Traducido por María Teresa Segur

Mas alla de los sueños 🙂 from 888 Guerreros Cosmicos on Vimeo.

Murió Richard Matheson, mi amor. Es hora de volver a casa.

matheson

 

Iba manejando por la ruta perdida cuando en la radio empezó a gritar el enano: «y se siguen yendo los grandes». Entonces me enteré que había partido Richard Matheson. Matheson  fue un escritor y guionista estadounidense de fantasía, ciencia ficción y terror. Autor de célebres historias como «Soy leyenda», «El hombre menguante», «El examen» y  «Pesadilla a 20.000 pies». Reconocido, sobre todo,  por su tono melancólico en la ciencia ficción. Ahora el enano empieza a confesar en la radio que alguna vez él fue un gusano que manejaba por la ruta perdida cuando en la radio empezó a gritar el enano: «y se siguen yendo los grandes». Entonces, siguió el relato el enano, empezó a menguar como las esperanzas, y mientras lo hacía se dirigió a una vieja estación de radio, creyendo que iba a desaparecer por la rapidez en que disminuía de tamaño y solo alcanzó a llegar hasta el micrófono para gritar: «y se siguen yendo los grandes», contar su historia, y desaparecer, mientras recordaba el tono melancólico de Soy leyenda de Richard Matheson, que en paz descanse.

Iain Banks ha muerto. Que descanse en paz

iain-banks-1

Hace  poco más de dos meses tuve la desgracia de anunciar el diagnóstico de cáncer avanzado que se le dio al escritor escocés Iain Banks o Iaian M. Banks (como firmaba sus libros de ciencia ficción). Hoy comunico la terrible noticia de su muerte.  Que descanse en paz y gracias por la ficción.

Ha muerto uno de los precursores de la literatura chicana

Mendez

Wilches sabía en qué día iba a morir una persona, no la fecha sino el día. A mi abuela la vio como cadáver un domingo y así fue. A un amigo, atropellado por una ambulancia, le dijo «Usted tiene cara de lunes» y, efectivamente, cayó sobre el asfalto, boca arriba, un lunes en la tarde. Wilches  nunca supo qué día tenía su cara, ni siquiera la mañana del sábado luminoso interrumpida por un disparo que se propinó en su boca abierta como una O, pero su capacidad irradió hasta las fotografías de quienes no conocía en persona; se metía a facebook  o páginas web y comenzaba a ver los días de la semana en los rostros sonrientes aparecidos en perfiles, fiestas y viajes. Fue una de esas fotos, subida a un blog dedicado a la literatura Chicana, donde vio la imagen de Miguel Méndez, el autor de «Los peregrinos de Aztlán» , y dijo: «¡Jueves!».

Y así fue. Miguel Méndez ha fallecido el pasado 30 de Mayo en la ciudad de Tucson y muy pocos medios han hecho eco de esta noticia ( en Wikipedia, que suele tener actualizadas las muertes, aún aparece sin fecha de fallecimiento). Hoy me enteré por una amiga que me puso en contacto con él, a quien no conocí personalmente pero sí por teléfono, para realizarle una entrevista que se extendió por más de una hora; en aquella ocasión Miguel se quejó de la poca diligencia de los editores y de sus deseos de buscar otros horizontes para dar a conocer su obra, amordazado las licencias Copyright donde todos son dueños de lo que haces menos tú. Ha muerto Miguel Méndez, pero, como él mismo intituló uno de sus libros, «Los muertos también cuentan». Acá podrás ver la entrevista que concedió a milinviernos. Q.E.P.D Miguel.

Wilches también cuenta y, desde el otro costado de la eternidad, ve caras de los próximos a nacer, es decir, de los inexistentes que serán condenados a muerte por haber nacido, allá en esa otra dimensión.

Jack Vance, el extraterrestre, ha muerto

Jack, en el paraíso, interpretando "Gavilán o Paloma" mientras Kafka la canta al mejor estilo de José José

Jack, en el paraíso, interpretando «Gavilán o Paloma» mientras Kafka la canta al mejor estilo de José José

Jack Vance (1916-2013) fue denominado por Carlo Fabretti, en la presentación del volumen «Lo mejor de Jack Vance» editado por Bruguera a fines de los setenta del siglo pasado, como un extraterrestre. La afirmación radicaba en la «ajenidad» que reflotaba en cada relato del escritor, en su capacidad para mostrar lugares extraños que genera la imposibilidad de parafrasear sus historias pues lo que sucede es lo que menos importa:

Como en la narrativa de Kafka, lo más importante no es lo que pasa, sino cómo pasa, e incluso ese cómo adquiere todo su interés a nivel de matiz. No se puede reducir un relato de Vance a su esquema argumental (como se puede hacer con muchas otras narraciones de ciencia ficción, que incluso mejoran en versión sinóptica), pues equivaldría a pelar un plátano para tirar lo de dentro y comerse la piel. En Vance, como en Kafka (aunque a un nivel muy distinto), la forma es el contenido.

Este escritor norteamericano obtuvo los premios más importantes de la literatura de Ciencia Ficción, entre 1966 y 1967 fue galardonado en el concurso Nébula y Hugo por su relato largo o novela corta «El último castillo». Y ya, tres años antes, había obtenido otro Hugo por «Hombres y Dragones». En 1997 obtuvo el reconocimiento como maestro de la Ciencia-Ficción y jamás será apartado de la estirpe de autores a la que pertenece el ya fallecido Ray Bradbury.

Pese a todo ese reconocimiento, Vance fue renuente a hablar y a aparecer en la prensa, en el prefacio del libro mencionado más arriba, él mismo dice lo siguiente sobre la escritura:

En primer lugar, estoy firmemente convencido de que el escritor que se anuncia a sí mismo distrae la atención de sus lectores de lo que debe ser su única preocupación: su trabajo. Por esta razón, y después de unas pocas vacilaciones iniciales, me he negado a diseminar fotografías, autoanálisis, información biográfica, críticas y confesiones: no a causa de una reserva innata, sino para dirigir la atención hacia donde creo que merece ser dirigida.

Soy consciente de que no utilizo ningún estilo inflexible o predeterminado. Cada relato genera su propio estilo, por decirlo así. En teoría, creo que el mejor estilo es aquel que nadie nota, pero supongo que, en la práctica, esto puede no ser así, o imposible de conseguir en todas las ocasiones. En la actualidad, el tema del estilo es demasiado amplio como para ser cubierto con una frase o dos, y no me cabe la menor duda de que cada escritor tiene sus propias ideas al respecto.

Sin entrar en otras generalizaciones, recomiendo al lector que dirija su atención a los propios relatos.

Por eso resulta un dato incidental que el maestro Jack haya muerto el pasado domingo 26 de Mayo. Sólo hace unas pocas horas la red estalló con la noticia. Los extraterrestres también se mueren pero lo que al final nos debe importar son los relatos que nos dejó este alienígena que comparte el planeta de los muertos con Kafka. Q.E.P.D Jack Vance

En este vínculo podrás bajar y leer «Lo mejor de Jack Vance»

Todos para Brian: En memoria de Brian Adams.

Necrológica anticipada.

bam10279__allforlove

Cuenta la leyenda que eran tres machos, tres maricas, tres mosqueteros. Tres abejas en busca de miel, embadurnadas en piercings de niños prostitutos de Tailandia. Cada uno de ellos llevaba un regalo para su divino amante. Especias venidas de lugares helados y muchos besos británicos.

Rod: Pensar que todo lo hacemos por amor.

Brian: No, no lo hacemos por amor, lo hacemos por marica.

Sting: Lo hacemos por amor y por maricas, muchachas. Que aún queda camino para volver por nuestros niños. Paciencia y escuchad: os contaré una historia.

Leer Más…

Y El Afinaito afinó

El enano Carlos veía las notas necrológicas de los noticieros, movía sus bracitos cortos y regordetes como morcillas y decía: «Pa que afine», hablándole al nuevo muerto.  El Afnaito ha afinado a los treinta y seis años, víctima de un paro respiratorio y ahora canta champeta en la eternidad. Uno de los recuerdos más nítidos que tengo es el del obeso Barreto bamboleándose al son de «Busco alguien que me quiera» con Yuly, una caribeña que lo tomó de los pliegues adiposos que  brotaban de la cintura de Barreto y le dijo  que él tampoco iba a poder quererla. Después se emborracharon y jamás volvieron a verse. En la ampulosa tradición del tango se ha enunciado que este es un pensamiento triste que se baila pero esto no es de su exclusividad, la prueba está en estos versos cantados por El Afinaito:

Había una mujer que sus ojos eran de fuego
Y que sus lágrimas eran gotas de hielo
Me dijo que las flores se marchitan de tristeza
Cuando las heridas sangran en la conciencia

Que En Paz Descanse El Cielo En La Noche: Sir Patrick Moore

Sir_Patrick_Moore

A los 89 años ha fallecido el escritor, locutor y astrónomo británico Sir Patrick Moore, quien sirviera de inspiración a toda una generación de europeos que lo vieron sin falta durante 50 años al frente del programa Sky at Night, transmitido por la BBC, desde el 24 de abril de 1957 hasta el pasado lunes. Autor de más de 70 libros, entre ellos Bang! La historia completa del Universo, junto al guitarrista de Queen Brian May y el astrofísico Chris Lintott, despertó el interés de millones de niños por adentrarse en las maravillas del Espacio.  Entre estos niños, quienes vieron en Sir Patrick Moore una inspiración a la ciencia, se encuentra el escritor de ciencia ficción Paul McAuley, quien en su cuenta de twitter (@Unlikelywords) lo recordó de esta forma:

Algunas de las primeras novelas de CF que leí eran juveniles escritas por Sir Patrick Moore, en las que Gran Bretaña estaba al frente de la carrera espacial.

Hoy lo recordamos como parte de la gran orquesta del cielo en la noche.