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Recordando al cacique de La Junta: Diomedes Dionisio Díaz Maestre

Quien me critica no se siente competente y eso trae que de repente se puede morir de infarto

La Virgen del Carmen que le regaló Juancho Rois

La Virgen del Carmen que le regaló Juancho Rois a Diomedes

Un día como hoy se fue Diomedes Díaz a entonar un canto celestial  junto a su compadre Juancho Rois. Esta vez las lágrimas de Diomedes no fueron de pesar, sino de alegría. No  la alegría de dos muertos que se reencuentran, sino de dos músicos que tras un lejano viaje vuelven a seguir el parrando. En el cielo, tal vez, nadie quiera matar a Diomedes; solo en la tierra, los hay quienes quieren arrojarle tierra a su nombre, en una tarea tan absurda como tapar el océano arrojándole granos de arena, son  «de esos que viven criticándole a Diomedes los buenos hechos que reviven al folclor».

A Diomedes Díaz se le recuerda por los buenos momentos que dio a su pueblo y enalteció el folclor. Ya en vida el Cacique compareció ante la justicia humana y su espíritu ante la divina. Solo uno de esos legisladores de la moral de redes sociales, con complejo de juez de telemundo internacional,  se atrevería a condenarlo ahora.  Por eso mismo,  no se molesten por la fama que lo sobrevive y que hoy rendimos tributo en esta página cultural.

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Necrológica de un ángel satánico: Héctor Escobar Gutiérrez

Ha muerto Don Héctor, el último Cancerbero del Imperio Satánico que aún creía en Dios. Ahora solo queda la vulgaridad del cinisimo y la suficiencia de los ateos de poca monta, como el Sumo Sacerdote de La Iglesia Satánica Atea, Anton Sandor LaVey.

El condecorado de Satán

El condecorado de Satán

Don Héctor transitaba por los senderos de la cábala y la sabiduría sefirótica se transformaba en el esqueleto de Lucifer, yendo más lejos que sus simbolistas más reconocidos como Jorge Luis Borges.  A él jamás se le podrá decir Anticristo, porque lo que tenía era Cristos en su alma.

Mientras hombres de estrecha mirada y bajezas propias de políticas y sabidurías de portera como Fernando Vallejo, hacen aspaviento de su racionalidad, don Héctor se paseaba engalanado por las calles de su natal Pereira oteando al Infierno como la mejor posibilidad del Paraíso, lejos de sus famosas coterráneas que han hecho carrera por el mundo profesando la magia negra de la prostitución.

Don Héctor alejó los espíritus inmundos de la mediocridad, y basado en los cuatro elementos fundamentales del mundo sirvió de bálsamos para unos cuantos desdichados pandilleros que imitaron sus ritos satánicos y hoy día se pudren en sus cárceles, porque llevaron los versos del maligno a sus prosecusiones más bajas, y como ya sabemos, en Pereira persiguen más las sectas satánicas que los carteles y redes de tratas de personas.

Salud, Don Héctor, porque tu Infierno es el Paraíso. Y porque el Paraíso de muchos, es tu infierno.

Os dejamos con unos de sus poemas, leído por él mismo como un Papa cansado; y, en seguida, el documental que registra su paso por esta dimensión:


Leopoldo María Panero ha muerto

Por Manuel García Pérez

@ManuelGarciaOri

panero

Leopoldo María Panero ha muerto. Me preocupa la extensa nómina de creadores y artistas que han escrito sobre su malditismo, algunos de ellos de forma esplendente. Pero Panero, como cualquier otro poeta, debe ser excluido de las hagiografías. La poesía es miserable y se reniega de ella. Yo no quería que Panero ocupara espacios en radio y televisión una vez muerto, ni quería dedicarle estas palabras. Pero hay un ansia congénita por celebrar lo raro, lo auténtico y la exclusión, porque vivimos en un mundo donde se nos ha enseñado a ser esclavos sin saberlo. Desde mis dieciocho años, celebré la poesía de Panero. Sus metáforas marcaron escuela, pero ha sido una escuela vergonzante, fugitiva, sin discípulos. Eso lo hizo más auténtico.

  Recuerdo haberlo leído en mi cuarto a la luz de una lamparilla. No quería a Panero en los medios como si fuera el Hombre Elefante. Pero no se puede esperar otra cosa. Su poesía es destructiva, no hay hermosura, salvo la que procuran algunos de sus símbolos bajo el duelo y la anestesia. Hubo un momento en que tuve que abandonar a Panero; me resultaba repetitivo y lleno de vicios, aunque era innegable que había un bagaje de lecturas y de influencias que a muchos de nosotros nos hizo reflexionar sobre la tendencia del lenguaje poético como un lenguaje de sobrecogimiento, de desolación y de conmmoción. Pero era tan destructivo que tuve miedo a acostumbrarme a ese lenguaje y a interpretarlo como una pose, una impostura y, por último, como una frivolidad. Por eso abandoné las lecturas de Panero y los medios se han ocupado del Panero que muchos no queríamos, el de la frivolidad, el de la genialidad, el de las rarezas y las adicciones. Y no hay genialidad en estar enfermo, en luchar contra la madre. No, no hay genialidad en estar ingresado en un psiquiátrico de por vida. La genialidad arraiga en su escritura, primordial para los que comienzan a escribir y envenenada para aquellos que buscan la personalidad de una voz con la que escribir. Sin lastres.

Otro muerto que llega: Nelson Henríquez

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«De esa tristeza nace el guayabo

que hace sufrir a mi corazón»

Como en la novela de Eliseo Alberto, la eternidad para el cantante venozolano Nelson Henríquez empieza un lunes. Hoy ha fallecido en Miami y muchas de las canciones de sinsabor navideño han abandonado a su cantor. En Colombia fue una estrella eclipsada por la aparición de los salseros de los setenta. Nelson Henríquez cantaba a derrotas bailables y se ha convertido en el indiferente sonido de fondo de muchas caídas que derruyen la vida, envolviéndola en un tejido paquidérmico cuya tristeza es la hormona de un monstruo que ama con la sabiduría de la pérdida. Descanse en paz, señor Henriquez, descanse que la eternidad parece ser el bálsamo para tantos días sobre la Tierra y, si es algo muy tedioso, ojala no nos lo diga su fantasma para así seguir ilusionados con la muerte.

Paco de Lucía, Q.E.P.D

Paco
Manolo Sanlúcar lo dijo: «Paco encanta al que no sabe de esto y vuelve loco al que sabe». Hoy Paco empezará a encantar y enloquecer desde el furtivo escenario de los muertos. Falleció en la costa que da al mar que más le gustaba (el de Cancún). Les presentamos un documental sobre el guitarrista de Algeciras que hizo temblar a los ortodoxos más radicales del flamenco:

Replicantes y Vampiros de oro están de luto

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Hoy ha muerto Run Run Shaw, el productor chino fundador de Shaw Bross, la empresa que diseminó por el mundo el cine de artes marciales. Fue el padre de cientos de películas en las que los sueños no formaban parte de la división simplista entre lo ficcional y lo real. Además fue uno de los coproductores de Blade Runner y sun influencia es patente en directores como Wong Kar Wai o Tarantino. Hoy los replicantes y los vampiros de oro de la película que a continuación les presentamos, lloran. No hay remedio: La eternidad nos llegará a todos y cada uno de nosotros.

El último suspiro de una luz de aliento: Nelson Mandela

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Somos libres de ser libres – Nelson Mandela

Nelson Rolihlahla Mandela  (Mvezo, Unión de Sudáfrica, 18 de julio de 1918 – Johannesburgo, Gauteng, Sudáfrica, 5 de diciembre de 2013 ) Que En Paz Descanses.  Si bien nadie sale virgen de la vida, saliste Invictus de tus propias batallas por la libertad. Por eso te recordamos con las palabras de  William Ernest Henley que tanto amabas:

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El maestro jamás menguará: Q.E.P.D, Richard Matheson

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Richard Matheson ya está muerto. Uno de los grandes maestros  se ha ido a contar sus historias a los otros fallecidos que ocupan esa hilera interminable de seres eternos otrora mortales. Para hacerle un pequeño homenaje, a manera de misa de réquiem, les traemos la última página de «El hombre menguante» y la película «Más allá de los sueños», basada en la novela homónima de Richard, una crónica del más allá que ahora él habita:

Estaba sentado encima de las hojas.

Meneó la cabeza con estupefacción.

¿Cómo podía ser menos que nada?

De repente se le ocurrió una idea. La noche anterior había alzado la mirada hacia el universo exterior. Así pues, debía haber también un universo interior. Quizá varios.

Volvió a levantarse. ¿Cómo era posible que nunca se le hubiese ocurrido pensar en ellos, en los mundos microscópicos y submicroscópicos? Siempre había sabido que existían. Sin embargo, nunca estableció la evidente relación. Siempre había pensado en términos del propio mundo del hombre y de las propias dimensiones limitadas del hombre.  Había hecho suposiciones acerca de la naturaleza. Porque el milímetro era un concepto humano, no un concepto de la naturaleza. Para el hombre, cero milímetros significaba «nada». El cero significaba la nada.

Pero para la naturaleza no existía el cero. La existencia se sucedía en interminables círculos. En aquel momento le pareció muy sencillo. Nunca desaparecería, porque en el universo la no existencia carecía de sentido.

Al principio se asustó. La idea de atravesar interminablemente los niveles de dimensión uno tras otro era extraña.

Después, pensó que si la naturaleza existía en niveles interminables, lo mismo debía suceder en el caso de la inteligencia.

Quizá no estuviera solo.

De repente echó a correr hacia la luz.

Y, cuando llegó, se quedó mirando el nuevo mundo, con sus intensas manchas de vegetación, sus centelleantes colinas, sus gigantescos árboles, su cielo de cambiantes matices, como si la luz solar se filtrara a través de distintas capas de cristal pastel.

Era un mundo fantástico.

Había mucho que hacer y mucho en qué pensar. Su cerebro rebosaba de preguntas, ideas, y – sí- renovada esperanza. Tenía que encontrar comida, agua, ropa, refugio. Y, lo que era más importante, vida. ¿Quién podía asegurarlo? Era posible, era muy posible que la encontrara allí.

Scott Carey corrió hacia su nuevo mundo, buscando.

Traducido por María Teresa Segur

Mas alla de los sueños 🙂 from 888 Guerreros Cosmicos on Vimeo.

Murió Richard Matheson, mi amor. Es hora de volver a casa.

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Iba manejando por la ruta perdida cuando en la radio empezó a gritar el enano: «y se siguen yendo los grandes». Entonces me enteré que había partido Richard Matheson. Matheson  fue un escritor y guionista estadounidense de fantasía, ciencia ficción y terror. Autor de célebres historias como «Soy leyenda», «El hombre menguante», «El examen» y  «Pesadilla a 20.000 pies». Reconocido, sobre todo,  por su tono melancólico en la ciencia ficción. Ahora el enano empieza a confesar en la radio que alguna vez él fue un gusano que manejaba por la ruta perdida cuando en la radio empezó a gritar el enano: «y se siguen yendo los grandes». Entonces, siguió el relato el enano, empezó a menguar como las esperanzas, y mientras lo hacía se dirigió a una vieja estación de radio, creyendo que iba a desaparecer por la rapidez en que disminuía de tamaño y solo alcanzó a llegar hasta el micrófono para gritar: «y se siguen yendo los grandes», contar su historia, y desaparecer, mientras recordaba el tono melancólico de Soy leyenda de Richard Matheson, que en paz descanse.

Iain Banks ha muerto. Que descanse en paz

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Hace  poco más de dos meses tuve la desgracia de anunciar el diagnóstico de cáncer avanzado que se le dio al escritor escocés Iain Banks o Iaian M. Banks (como firmaba sus libros de ciencia ficción). Hoy comunico la terrible noticia de su muerte.  Que descanse en paz y gracias por la ficción.