Una denuncia de Richard Dawkins
Richard Dawkins en muy conocido por ser un «Ateo militante»; en el siguiente documental acusa a las religiones y la fe de ser las principales culpables de las guerras que estallan en el planeta. El planteamiento de este biólogo inglés aún es objeto de múltiples debates pues le endilga a todas las religiones una presunción anclada en que se entienden como la verdad absoluta mientras denuncian a los demás conocimientos como falsos cuando, según el autor de «El gen egoísta», toda postura religiosa es equivocada y la verdad está del lado de la ciencia de modo que sólo ella es conocimiento. Dawkins condena la creencia en los milagros y en ciertos hechos enunciados en la biblia, esta acusación también podría caberle a la ciencia si alguien que lee los libros de divulgación del inglés cree que un gen es una suerte de esfera que le da codazos a las demás porque es «egoísta»; quizá, más que una denuncia contra un cúmulo de creencias, el alegato de Dawkins sea una herramienta para analizar ese mecanismo llamado metáfora, común a discursos teológicos, científicos, políticos, periodísticos, literarios y a cualquier diálogo o monólogo. Otro aspecto importante es que los ateos de origen científico plantean una despolitización de la ciencia, otorgándole, paradójicamente, cualidades de las «ideas puras» que habría de operar en cualquier circunstancia y habría de explicar todo lo existente y, lo que no ha explicado, habrá de hacerlo en un futuro:
Documentales sobre el bazuco, el espectáculo de la miseria humana
El bazuco, conocido como pasta base de coca, es un misterio. La degradación tanto física como social que esta sustancia ejerce es bien conocida, tanto para quienes la prueban como para quienes ven en ella una puerta de entrada a un mundo de horror. Por esta carga de misterio existe una fascinación, más que por la sustancia, por los individuos que se pierden en el consumo y terminan sus vidas de maneras tristes. Esto lo aprovechan realizadores de cine, sin escrúpulos, que ven en la miseria humana el pretexto para echar a rodar sus prosaicas cámaras, y bajo esta idea, tratar al consumidor como una vedette de los aspectos más oscuros de la condición humana, y para servirse de este espectáculo triste proveerles de la sustancia así como atosigarlos de pan y aprovechar su hambre para sacar un testimonio para vender como documental en el exterior.
Fray Juan de la cruz o el abismo de luces. Una película
Las cosas más bellas y las más espantosas quedan en el olvido. Pero persisten sus heridas: Así en la tierra como en el cielo y antes de que estuvieran la Tierra y el cielo, cuando todo fue creado, se quedó reflotando una llaga que, desde nuestra limitación, denominamos vida. En el transcurso de estos últimos siglos algunos humanos han hablado, escrito y predicado distintas ideas, credos, angustias y soledades. Entre ellos aparece San Juan de la Cruz que, en la película que a continuación presentamos, está recostado en el regazo de un clérigo devenido en Teresa de Ávila, aquella humana que afirmó que los demonios jugaban a la pelota con nuestras almas. San Juan de la Cruz habla de la marcha hacia un precipicio de luces. Todo esto pasó mucho antes de que la luz eléctrica contaminara las noches y borroneara las puñaladas celestes que fulguran en la oscuridad:
Dios es gay con Kurt Cobain
A los 19 años, Kurt Cobain era arrestado por hacer un graffití que decía: Dios es gay. Le gustaba fastidiar al mejor estilo de los actuales trolls de internet. El fastidio fue su forma de vida, hasta montar el número de fastidiarse a sí mismo en público. Disfrutaba como un macaco de hacer muecas ante los lentes de las cámaras. La maldición de Cobain fue haber sido tomado en serio cuando ni él mismo se quiso tomar realmente en serio. Hasta el fastidio le fastidiaba. En alguna ocasión Cobain afirmó: «No soy gay, pero quisiera serlo para fastidiar a los homofóbicos.» Dios pensó lo mismo cuando vio el mensaje del muchacho en las paredes. Fervoroso de la teología quiso conocer a Kurt y lo invitó a una reunión con William Burroughs, en donde los tres hablaron a su manera: Cobain desgarrando la guitarra, Burroughs con su voz de Yonqui leyendo un poema y Dios con su silencio. Un encuentro de tres maricas: Dios, Kurt Cobain y William Burroughs. Fastidiaron y fastidiaron hasta que los tres, fastidiados, se terminaron matando a su manera: Cobain tragándose una bala de escopeta, William Burroughs de un paro cardíaco como el viejo aburrido que era y Dios desintegrándose con el Universo. Esto es un hecho científico.
MIL
LOS MIL DE MIL
Tía fue una fiesta como París. Y hasta las furcias fueron angelicales. Bastaron poco más de 50 años para quebrarse. Quedan pocos reductos pero los hermosos tiempos no culminarán hasta que la navaja del justiciero ponga fin a sus víctimas. Hoy se cumplen los miles de mil. Sí, hemos llegado a los Mil posts, mi amor. Y como dicen las madres recién paridas a sus esposos: «lo hicimos, mi vida». Entonces el esposo lleno de afugias le dirá que quedan muchos miles más, los de él y los otros que vendrán, porque no será único, porque los inviernos no cesan con un nacimiento y los muertos de Argentina serán los muertos del mundo. Habrán más temporales y luces de mil inviernos. Sabemos que las drogas del futuro serán informáticas, construídas de comerciales de los años 80 y 90. Nos sentaremos frente a las pantallas y ni el terremoto más grande nos desalojará de esa extraña sensación de saber que nos perdimos de lo mejor de los días.Amenazaron y amenazaron hasta que se armó la grande. Todo se fue al precio de la nada.
Gracias y paz a vosotros que estáis tan muertos como nosotros.
La última aparición de Borges
Pocas veces J.L. Borges estuvo tan dicharachero como en el último reportaje que le hicieron en la televisión argentina (Junio de 1985). Sonreía como un niño ya que pronto iba a morir y, por fin, habría algo nuevo. Recordó el juicio final que se le presentó justo después de que una mujer lo abandonó y mostró su báculo, con la alegría que ni siquiera un Papa recién nombrado tiene. Se sintió aliviado porque ya no tenía una sola muela que le hiciera volver al odontólogo y aludió el cuento que estaba escribiendo (llevaba dos páginas): la historia se desarrollaría pocos días antes de la revolución libertadora del 55 cuando unos conspiradores deciden excluir a uno de ellos quien, al final, entiende que lo sacaron porque sabían de su cobardía pero lo siguieron queriendo, entonces se establece una relación entre el cobarde y los que han muerto en la lucha, sería una historia de amistad en la que también habría lluvia, uno de los rasgos distintivos de ese septiembre.
Un corto relato de Faulkner
A medida de que los escritos se alejan de quien los perpetró, se transforman y reescriben aunque no se les cambie una coma. Basta con mencionarlos, fragmentarlos, aludirlos en una circunstancia concreta para que digan cosas insospechadas por el escribiente. Esta suerte también ha corrido para «Luz de Agosto», una novela de William Faulkner en la que encontramos este pequeño relato inmerso en el capítulo 6:
– ¡Mírame, Jezabel!- gritó
– Sssss… – dijo ella-. Sí. Tendrán que hacerlo cuando lo descubran…
Su mirada se apagó. Sus ojos la abandonaron para envolverla de nuevo. Cuando los miraba, la mujer creía verse a sí misma en llos, menos que nada, tan insiginificante como una briznilla flotando en el agua de un estanque. Después, los ojos se hicieron casi humanos. El hombre comenzó a mirarlo todo en aquella alcoba de mujer, como si nunca hubiera visto ninguna: habitación cerrada, cálida, con su desorden lleno de un olor rosa de mujer.
– Estiércol, inmundicias de mujer- dijo-. Ante la misma cara de Dios.
Tomado de «Luz de Agosto». P 127. Ed ABC, S.L.. Traducido por Enrique Sordo.
El arrepentimiento de Dios
August Strindberg (1849-1912) reconstruyó el génesis, revisó «El paraíso perdido» y encontró que nunca se perdió nada y que todo volverá a la Nada, encontró una nueva naturaleza de Cristo y visualizó el final, teñido de arrepentimiento divino. Les presentamos una pieza teatral de este ángel nacido en Suecia, el mismo lugar de las célebres revistas que mostraron tetas y vulvas rubias y endiabladas a ángeles en Gomorra.
Coram populo
«De creatione et sententia vera mundi»
Misterio
EL PADRE ETERNO, invisible.
DIOS, el Espíritu maligno, usurpador, el Príncipe
de este mundo
LUCIFER, el Portador de Luz, destronado.
ARCÁNGELES
ÁNGELES
ADÁN
EVA
ACTO I
EN EL CIELO
Dios y Lucifer, cada uno
en su trono. Están rodeados de ángeles.
Dios en un anciano de aspecto severo, casi malvado:
luce una luenga barba blanca y unos cuernecillos en la
frente, como el Moisés de Miguel Ángel. Lucifer es
joven y bien parecido, con cierto aire de Prometeo,
de Apolo y de Cristo al mismo tiempo; su tez es
blanca, luminosa; sus ojos, resplandecientes;
sus dientes, blancos. Una aureola
remata su cabeza.
DIOS
¡Hágase el movimiento, pues el reposo nos ha corrompido! ¡Quiero intentar una nueva manifestación, aun a riesgo de dispersarme y perderme entre esa multitud de brutos!
¡Mirad! Allí abajo, entre Marte y Venus, aún quedan sin ocupar algunos miriámetros de mis dominios. Quisiera crear allí un mundo nuevo: nacerá de la Nada, y a la Nada habrá de retornar un día. Las criaturas que vivan en él se creerán dioses como nosotros, y será para nosotros un placer ver sus luchas y vanidades. ¡Que su nombre sea el mundo de la locura! ¿Qué dice a ello mi hermano Lucifer, que comparte conmigo estos dominios al sur de la Vía Láctea?
LUCIFER
Hermano y Señor, tus malos propósitos exigen sufrimientos y desdichas. ¡Tu idea me parece execrable!
Religulous: un documental sobre lo religioso y lo ridículo
El director de Borat, Larry Charles, sigue al humorista norteamericano Bill Maher en su viaje por varios destinos religiosos entrevistando bastantes personalidades acerca de Dios y la Religión. Aunque en la producción Maher usó el título de «un viaje espiritual» para obtener las entrevistas, en realidad lo que podemos deducir de ella es la gran diferencia que existe entre la espiritualidad y la religión.
















