Aventuras en el espacio desconocido. Por Daniel Salvo
Los viejos salvajes
Carlos de la Torre Paredes
Peithos editores
Lima, 2012
Reseña por Daniel Salvo @cifiper
Dentro de la ciencia ficción, hay un tipo de historias, acaso las más conocidas, que se etiquetan como space opera, centradas en el aspecto aventurero y trepidante de la narrativa antes que en el especulativo.
La extraña cotorra cubana
Arístides Fernández (1904-1934) fue más conocido, en su natal Cuba, como pintor heredero de Cezanne que como escritor. José Lezama Lima escribió sobre su obra pictórica y afirmó que sus escritos sólo podían asimilarse como una suerte de documentos preparatorios de su trabajo plástico. Hoy día Arístides ya forma parte de ese extraño grupo de escritores al que pertenecen Felisberto Hernández o Juan Emar. En «La cotorra» hay una anticipación a una relación interespecies en la que el amor al odio profesado a otro ser vivo no tiene límites, como todas la promesas de eternidad que comienzan los lunes. Si Edipo fuera cubano se quitaría los ojos con el pico de una cotorra: A cotorrazos:
La cotorra
En una vieja tabla puesta sobre el palanganero de hierro, la cotorra picoteaba los restos de una fruta. Con un sonido bajo y áspero mostraba su satisfacción, sacudía el plumaje con movimiento brusco y ruidoso. Cansada de atacar la fruta, cogía con las patas las semillas y con el duro pico trituraba el hueso en busca de la almendra. Parecía una vieja sesuda delante de un plato exquisito. Leer Más…
La cuestión de Arica, vista por Marsella
Nuestro habitual colaborador Julián Andrés Marsella Mahecha en un acto de solidaridad con la poesía, al enterarse del caso más mentado en el norte de Chile, sobre el asesinato artístico de Allen Ginsberg, se ha pronunciado.
Tríptico de dúos dinámicos
- «Lo hicimos, mi amor» – El gato
- «Ahí sí como dijo el fotógrafo: como quedó, quedó» – Cobain
Cenizas de Mike Mullin por Manuel García Pérez
Cenizas, de Mike Mullin, Barcelona, Timunmas, 2013
Por: Manuel García Pérez
Con los tiempos que corren, la narrativa norteamericana y algunas tendencias japonesas -tanto en cine como en cómics- profundizan en posibilidades críticas a las que la Humanidad seguramente ha de enfrentarse en un plazo muy corto. La estética de la muerte parece confirmar los derroteros de una posmodernidad caduca y gran parte de la literatura de entretenimiento, alguna, incluso, de inspiración histórica, parece confirmar esa analogía entre lo apocalíptico y la crisis económica.
El ejercicio literario de Mike Mullin en Cenizas tiende, sin voluntad intelectual, a comprender el género de aventuras en ese marco de acabamiento, de final de los tiempos. Necesitamos el monstruo para crear y Mullin, a través de un cataclismo geológico, nos involucra en una narración de aventuras.
El escrito que Borges le dedicó a John F. Kennedy
Los más candorosos lectores de Jorge Luis Borges sólo abdican de la sustracción a la política de su maestro cuando se topan con los escritos que hizo en contra de Juan Domingo Perón. En el texto dedicado a J.F.K argumentan que, más que un homenaje, hay una ironía evidenciada en que los hombres sólo somos pretextos y que la bala es una trayectoria que rompe los tejidos del tiempo como una prefiguración de los agujeros de gusano, burlando cualquier singularidad. Si nos atenemos a eso tan proclamado por Georgie de que un hombre son todos los hombres, él es Lee Harvey Oswald (el asesino de J.F.K.), el «Che» Guevara o la mismísima Marilyn cantándole el «Happy Birthday» al presidente de los Estados Unidos .
In memoriam J.F.K.
Esta bala es antigua.
En 1897 la disparó contra el presidente del Uruguay un muchacho de Montevideo, Arredondo, que había pasado largo tiempo sin ver a nadie, para que lo supieran sin cómplice. Treinta años antes, el mismo proyectil mató a Lincoln, por obra criminal o mágica de un actor, a quien las palabras de Shakespeare habían convertido en Marco Bruto, asesino de César. Al promediar el siglo XVII la venganza la usó para dar muerte a Gustavo Adolfo de Suecia, en mitad de la publica hecatombe de una batalla. Leer Más…
RAÚL GÓMEZ JATTIN, a su sentido. Por Dixon Acosta
Dixon Acosta es un nombre que resulta familiar entre quienes gustamos de la ciencia ficción y fantasía en Colombia, tanto por su aparición en “Antología del cuento fantástico colombiano”, como sus frecuentes colaboraciones en revistas del género como Quinta Dimensión, Alfa Eridiani y Cosmocápsula. Su afición a la literatura lo ha llevado a perpetrar otras tentaciones como la poesía. En esta ocasión publicamos un homenaje de Acosta a Raúl Gómez Jattin, ese poeta desaparecido cuyo valor en las letras de Colombia no fue reconocido sino en las postrimerías de su muerte, es decir, después de una vida de desgracia, que lo llevó a padecer una violenta locura, cuyo arrojo aleccionador marcó huella para siempre en el corazón de sus lectores.








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