Archive | mayo 2014

Homosexuales en Papúa Nueva guinea

guinea maricaas

Papúa Nueva Guinea fue, por mucho tiempo, un santuario para los antropólogos más prestigiosos de la primera mitad del siglo veinte; es más, esta isla forma parte del imaginario y los deseos de quienes sueñan en convertirse en unos estudiosos que se sumergirán en los más lejanos recodos del mundo (lejanos, claro está, respecto al lugar donde nació la antropología, es decir, Europa). El extracto del documental que a continuación les presentamos, se detiene en lo que nosotros conocemos como homosexualismo y, más exactamente, en la forma como ha sido adoptado en una tribu del centro de Papúa Nueva guinea. Es inquietante la distinción que el narrador hace entre indígenas civilizados y no civilizados y la conclusión de que los maricas (o tercer sexo, como los denomina eufemísticamente) están en cualquier contexto,cargada de picardía y complicidad. También la relación causal que establece entre la carencia de hembras y el homosexualismo de los machos.

Järabemaestro

La popular bebida alemana Jägermeister encuentra su equivalente en los barrios centrales de Bogotá, en donde a falta de venados para preparar el «chorro», se le agregan hierbas típicas de la región que hasta a Hitler harían bailar la macarena.   Popular entre los punks y skinheads de la ciudad, que la acompañan con tragos de Eduardo Parcero, es especial para incitar a los mosh pit  y las carreras de escape cuando llega la  poli. Algunos catadores de porquerías pronostican que el Järabemaestro desbancará el célebre Ron Jamaica, debido a su precio y sus efectos especiales.  Se instalará entonces el régimen Jäger de los Headhunters que tomarán las calles como genios reventados que se traicionan unos a otros desde el anonimato de los desadaptados. Uno que otro muchacho ebrio se lanzará desde la Torre Colpatria y en su vuelo vomitará todo el contenido del  Järabemaestro. En el suelo quedarán sus restos de borrachera, lo barrerán para dejar espacio enseguida a otro muchacho ebrio que repite su acto. ¡Muchachos de risa loca!

Diseño de Andrés Mauricio Amezquita

Diseño de Andrés Mauricio Amezquita

 

Cabildo: Las cartas del minero (III)

alamirog 3

Cabildo es un pueblo pequeño que queda a una hora y media en bus de Valparaíso. Es Tranquilo y ha crecido rodeado por la cordillera, acunado sobre la tierra ocre rojiza que le da un aspecto desértico. La entrada a Cabildo se hace a través de túneles inmensos que atraviesan las montañas. A comparación de otras ciudades de Chile Cabildo no tiene mayor encanto, pero para muchas personas esa pequeña ciudad ocupa un lugar especial. El 11 de octubre de 1973 fueron asesinados allí siete hombres pertenecientes al partido comunista. Cinco de ellos eran empleados de la  Sociedad Abastecedora de la Minería, un interventor de la mina la Patagua y el alcalde de la ciudad. Uno de esos hombres asesinados fue Faruc Aguad, el marido de Berta.

En 2007, después de varios meses de estar trabajando con Berta a ella se le ocurrió que sería buena idea viajar a Cabildo. La excusa para la visita era ver la nueva lápida que había hecho e instalado Daniela de la tumba de Faruc, pero esos dos días servirían para que Berta aprovechara para encontrarse con los viejos amigos, familiares y compañeros, para alejar a Benja y a Nahuel del televisor y para contarme a mí todas las historias que se le ocurrieran en cada momento del viaje. Read More…

Un documental sobre Burroughs, el marica más macho

Burroughs

Ya habíamos presentado, hace algún tiempo, «A man within», un documental sobre el escritor William Burroughs. En esa ocasión lo presentamos en su versión sin traducirse, ahora nos complacemos a poner a vuestra disposición este trabajo con subtítulos en nuestro idioma. En él pueden encontrarse muchos inquietantes aspectos que no han sido muy tenidos en cuenta y que abren las puertas a nuevas lecturas de este escritor, tal es el caso del orgón y los flujos de intercambio que habría entre las palabras de Burroughs y Reich:

 

William S. Burroughs – A Man Within (subtitulado español) from Roberto García Tapiola on Vimeo.

Utopías en la era de la supervivencia, un libro de descarga gratuita

Portada Milinviernos

Tenemos el gusto de presentarles el libro Utipías en la era de la superviviencia, de Omar Felipe Giraldo (@ofgiraldop). Este libro puede ser descargado, de manera gratuita, haciendo click en alguno de los siguientes vínculos:

http://ru.iiec.unam.mx/2511/

http://mapuexpress.org/ver-descargar-libro-utopias-en-la-era-de-la-supervivencia-una-interpretacion-del-buen-vivir/

Agradecemos al autor el habernos permitido reproducir un aparte de uno de los capítulos del volumen en nuestra página:

El discurso utópico y la auto-extinción de la humanidad

Si bien durante el siglo XIX la idea moderna del progreso fue la creencia más optimista de la humanidad acerca de sí misma, las dos guerras mundiales, pero particularmente el temor sobre la devastación global que podría sobrevenir luego de Hiroshima y Nagasaki, y la posterior escalada armamentista nuclear por parte de distintos países del mundo, sembraron, en la segunda mitad del siglo XX, un profundo pesimismo frente al futuro y un exacerbado miedo por la probabilidad de la auto-extinción de la especie humana sobre el planeta. La construcción del Muro de Berlín en 1961 y la crisis de los misiles en Cuba en 1962, aumentaron el pánico frente a la destrucción, a causa de lo que se pensaba sería una inminente guerra nuclear entre las superpotencias de ese entonces. En 1982 se calculaba que el poder explosivo de las bombas atómicas existentes equivalía a veinte mil millones de toneladas de dinamita, y se sabía que había por lo menos 15.000 objetivos a los que apuntaban los misiles y las fuerzas de bombardeo de Estados Unidos y la Unión Soviética. Con mucha razón Jonathan Schell (1982: 69) escribía para el mismo año en una sentencia apocalíptica: “Después de varios atroces sufrimientos –refiriéndose a lo que ocurriría tras un holocausto nuclear–, se irá extinguiendo totalmente la especie humana: entonces cada país se convertirá en una república de insectos y de hierba”.
En la actualidad, el potencial destructivo de las cerca de 24.000 armas nucleares que existen, es diez mil veces mayor al de todas las armas utilizadas durante la Segunda Guerra Mundial. Si consideramos que con el estallido del 1% de esos artefactos, sería suficiente para que sucediera un espantoso invierno nuclear , es claro que tampoco ahora podemos sentirnos liberados. Sin embargo, tras el fin de la Guerra Fría, el temor de una hecatombe de tales proporciones se disipó considerablemente, y el miedo a que la sociedad moderna estuviera en la ruta hacia una catástrofe planetaria y ad-portas de un suicidio colectivo, paulatinamente fue trasladándose del discurso de la devastación atómica, al de un cataclismo ecológico.

Read More…

La desgracia de no morir de Héctor Lavoe

Hector Lavoe

Puede que uno se atosigue de la tristeza pero la tristeza no se atosiga de uno. Es decir, mientras más triste uno se pone, se acrecienta el carácter suculento para ese monstruo, convirtiéndose  uno en un cebo similar a un bicho malherido que nada en altamar a sabiendas que los tiburones blancos habrán de engullirlo como una anciana a sus galletas.

Los tiburones blancos de la tristeza llegan a mordisquear con desgracias que se apiñan en el corazón del desgraciado y, a su vez, lo obligan a vivir para seguir sufriendo más y mucho más. Hector Lavoe, un cantante entregado a la fiesta y el desenfreno, vio cómo se derrumbó su mundo exterior e interior en dos años.

Todo comenzó con el incendio de su casa, luego fue asesinada su suegra, a continuación sucumbió su hijo más querido, después intentó suicidarse, tirándose de un noveno piso pero el final no fue feliz porque tuvo que seguir viviendo con múltiples fracturas.

Read More…

Celebrando el #díadeinternet en el 2014

 

chip-torres-2

Nunca en otro período  se había asimilado la tecnología de una manera tan jovial y cercana a la gente en Latinoamérica. Los memazos como los hackeos son pan diario. Y hasta el Internet se ha vuelto tema de diversión y baile en todos los ambientes.

Por esto hoy celebramos el día de Internet en Latinoamérica, con alegría y regocijo, moviendo el bote y cantando estribillos pegajosos.  No importa que tengamos el peor Internet del mundo, las bandas anchas más deficientes, los canales más vigilados y controlados por los Gobiernos Centrales.

Qué viva Internet, pues. Bailemos la ciber-pachanga.

Canciones para celebrar el día de Internet:

Read More…

Alamiro Guzmán: las cartas del minero (II)  

alamirog 2

Cuando estaba yo recién llegado a Chile, una de las primeras historias que Berta me contó fue la de Silvia. Después de escucharla comencé a ver de manera diferente las fotos en las portadas de los periódicos y siempre que caminaba por los paseos musicalizados del centro de Santiago sentía un poco de temor. Silvia y Berta se conocían de muchos años atrás ya que las dos dedicaron gran parte de sus vidas a buscar a los detenidos-desaparecidos y a pedir justicia por los asesinados víctimas de la dictadura. Así se conocieron y se volvieron amigas. Un día –no se la fecha exacta, debió ser a mediados de los ochenta–  Silvia y Berta iban caminando por el centro de Santiago cuando pasaron cerca de un puesto de revistas o una caseta donde vendían periódicos. De un momento a otro Silvia se soltó del brazo de Berta y cayó al suelo. Comenzó a llorar desconsolada. En una de las portadas de los periódicos habían publicado las fotografías de un grupo de hombres que habían descubierto enterrados en el desierto.  Una de las fotografías de la portada del periódico mostraba los restos secos y descompuestos de un hombre vestido con una camisa de cuadros azul y roja y un pantalón beige. El esposo de Silvia había desaparecido años atrás -tal vez en el comienzo de la dictadura- llevando exactamente la misma ropa con la que aparecía en la fotografía. Así fue que Silvia volvió a ver a su marido.

El 9 de septiembre de 2007 la conocí Silvia. No hablamos mucho pero Berta se encargó de recordarme quien era ella. Ese día, domingo, fuimos al Cementerio del Prado en Santiago a conmemorar un año más de la muerte del Alamiro. Javier y yo llegamos tarde y ya estaban todos allí. Cuando nos sentamos Victoria nos presentó a su padre. Se arrodilló sobre el pasto, acarició la lápida gris y nos dijo “este es el Alamiro, ¿nos parecemos? Somos iguales”. Read More…

Una pildorita opiómana de Jean Cocteau

cocteau

Jean Cocteau, cuando estuvo interno para rehabilitarse del consumo desaforado de opio, escribió y dibujó. A continuación, uno de los pensamiento que lo asaltaron durante su dolorosa abstinencia en la clínica:

La madre que dice: «mi hijo sólo se casará con una rubia» no se imagina que su frase corresponde a los perores enredos sexuales. Travestismo, mezcla de sexos, animales torturados, cadenas, insultos.

Tomado de  Opium, p. 95. Traducido por Ignacio Vidal-Folch. Ed Planeta

Alamiro Guzmán: las cartas del minero (I)

alamirog

Un sábado, en septiembre de 2006 conocí a Berta Manríquez en Valparaiso. Ese día había un asado en la calle y ella estaba sentada, vigilante, en el andén frente a la casa ladeada donde vivía Soledad. Se quedó mirándome cuando llegué y me preguntó si no iba a comer. Con algo de vergüenza tuve que admitir que ya había almorzado. La Berta tenía esa mirada recia que latigaba al desconocido, pero su tosquedad desaparecía cuando soltaba la risa y le contaba a uno cualquiera de las anécdotas de su vida o las historias de su familia. Al principio Berta me inspiraba un respeto tan grande que a veces lo sentía como miedo, pero eso no evitó que con el tiempo ella se convirtiera en una de mis mejores amigas.

Berta murió el año pasado, partió de la tierra chilena para reunirse con sus dos grandes amores: el Faruc y el Alamiro. Los dos fueron luchadores, lideres. El primero murió asesinado en Cabildo, el pueblo en el que vivía con Berta, dejando a su esposa adolescente viuda y a sus tres hijas huérfanas en 1976. El segundo murió de cáncer en 2003. Los dos hombres fueron los padres de las cinco hijas de Berta. Read More…