Una pandilla de escritores maricas en Chicago del 68
De izquierda a derecha vemos la procesión de cuatro maricas, en la famosa Convención Demócrata Nacional de 1968: William S. Burroughs, Terry Southern, Allen Ginsberg y Jean Genet. La revista Esquire los había contratado para escribir una historia sobre este evento político en pleno verano de un año caldeado por la violencia, la locura, las turbulencias, los arrestos indiscriminados, los asesinatos a líderes como Martin Luther King Jr y el senador Robert F. Kennedy. La Convención no estuvo exenta de disturbios y ataques por parte de la policía a personalidades como Mike Wallace y Dan Rather.
La historia nunca se escribió para la revista Esquire, debido a que Jean Genet tuvo que salir con urgencia del país debido a su registro criminal en Francia.
Fotografía: Michael Cooper
El día en que Bela Lugosi fue Jesucristo
Transcurría el año de 1909 cuando el joven Bela Lugosi fue seleccionado para interpretar al joven Jesucristo. El actor conservó para siempre las fotos en este rol. Tal vez las llevaba en un bolsillo interior del frac de Drácula, cuando se acostaba cada noche en su ataúd preferido. Y en los sueños, las personalidades de sus personajes se refundían. Ya no sabía hasta qué punto era el vampiro y hasta qué otro el Mesías. Bela Lugosi no ha muerto, tampoco Jesucristo, ni Drácula.
Fotografía vía: The Macabre and The Beautifully Grotesque (página de facebook)
Da Vinci, el inventor
Ante lo magnificente elucubramos su extraordinario origen; Leonardo Da Vinci pudo ser un viajero del tiempo, alguien que venía del futuro y que se dedicó a inventar, a pintar y a pensar cosas que trazaron un bosquejo que sobrepasó al renacimiento. Esto explicaría su capacidad sin que los demás resultemos apabullados, máxime si persiste la noción de los genios. A continuación un documental que refiere los inventos del florentino:
La Ciencia Ficción como gueto para Samuel R. Delany
Hace unos meses hablaba con un grupo de amigos sobre el carácter abiertamente controversial del autor de Ciencia Ficción, Samuel R. Delany En resumen les decía: «Delany es escritor de Ciencia Ficción, negro, marica, gordo, bajito, comunista y, para rematar, es gringo.» Este comentario generó un alto interés y esta es la hora que todavía me preguntan por aquel escritor de Ciencia Ficción gringo, marica, comunista y negro. De esta personalidad que se levanta como una fuente de lo marginal beben nuevas generaciones de escritores, desde el bizarro Jeremy Robert Johnson hasta el dominicano Junot Díaz.
Presentado de esta manera, quién mejor para hablar sobre la Ciencia Ficción como un gueto que Samuel R. Delany:
La Ciencia Ficción es un gueto no porque lo merezca sino porque mucha gente la juzga por sus peores ejemplos y son demasiado perezosos para buscar lo mejor de ella y revisar su imagen como corresponde.
–Samuel R Delany
El hall de la fama rockera en sus mejores vidas
Hay una sonrisa mongólica en cada uno. Las drogas y la decepción aún eran sueños lejanos. Por aquella época solo habían masturbaciones dolorosas y la seria amenaza de ser un oficinista. Pero todo cambió, la heroína hizo caer a estos ángeles, la vulgaridad tocó las puertas de sus vidas. Ahora no son más que vulgares estrellas del rock. Y los que más vergüenza han tenido se han pegado un tiro o los han asesinado. Los demás viven la ignominia de la fama y el sexo. Pero ellos fueron monstruos hermosos que coleccionaban cromos de Garbage Pail Kids, se quedaban encerrados en sus casitas los viernes y sábados, mientras los compañeros de clase se relamían en el sexo adolescente. ¡Qué lástima que no fueron vírgenes para siempre!
Así acaba el mundo para Álvaro Cristancho Toscano: una entrevista reveladora
Álvaro Cristancho Toscano es Escritor y Poeta colombiano, nacido en Labateca, Norte de Santander, el 23 de febrero de 1960. Autor de más de sesenta obras controvertidas y audaces, preñadas con una descarga de imaginación y originalidad impensada. En ellas aborda temas de Economía, Filosofía Pura, Teología, Sociología, Psicología, Medicina, Astronomía, Geología y Política, entre otras materias de actualidad. Escribe en prosa o en verso, haciendo uso de los distintos géneros literarios, sin ningún grado de dificultad a la hora de querer plasmar sus ideas. Solo necesita de una semana para escribir una novela de hasta doscientas páginas, tal es, la recientemente escrita: ASÍ ACABA EL MUNDO. Algunas de estas obras se pueden leer online –buscando su apellido por C- en la página ellibrototal.com
Mil Inviernos tuvo el gusto de hablar con este prolífico escritor nortesantanderano y preguntarle sobre su obra y su visión futurista del mundo.
Mil inviernos: ¿Cómo se inició en el mundo literario?
Alan Turing novio de William Burroughs: La ciencia ficción salvaje de Rudy Rucker
¿Qué pasaría si Alan Turing escapa del Servicio Secreto que lo asesinó, para convertirse en el amante de William Burroughs? ¿Y si ellos mutaran en unas babosas gigantescas que cambiaran de forma, huyen del FBI, reviven a la esposa de Burroughs, y ajustan la Bomba de Hidrógeno de Los Alamos?
El retrato del sueño en la película de culto «Las cartas del gordo»
Alguna vez todos soñamos con el fútbol, con ser estrellas del rock, con ser grandes escritores o empresarios perfumados de gloria pero Diosito nos dijo que nuestro camino era la ignominia del anonimato: algunos llegaron a ser escritores, pero de columna de opinión; otros, se tornaron en serenateros; los más afortunados, ganaron un torneo barrial de microfútbol; y los otrora empresarios son dueños de barbería donde rasuran los sueños de los chiquilines. Como decía la canción de Los Tupamaros: «todo el mundo necesita afecto, todo el mundo necesita eso, todo el mundo necesita alguien» y Dios necesitó colocarnos en nuestro sitio, para él seguir siendo Dios y nosotros sus más bellos siervos.
Esta película, que sí es de culto, por más que le duela al filiteísmo criollo, se constituirá en el comienzo de una gran historia, una historia donde el homosexualismo se viste de padres de familia, y donde cada uno sabe que todo se está yendo al carajo. Por más que los catedráticos se burlen atricherándose en David Lynch (porque alguien les dijo que era «bizarro»), el gordo y sus cartas volarán como los ángeles bajo una lluvia de tierra caliente.















