Mário de Andrade, la otra cara del modernismo en Brasil
Ya no tengo tiempo para lidiar con mediocridades.
Mário de Andrade fue un importante intelectual en la formación del modernismo en Brasil. Junto a Oswald de Andrade, Menotti del Picchia, Anita Malffati y Tarsila do Amaral, fue uno de los impulsadores de la Semana de Arte Moderno de São Paulo del 22, que vendría a sentar las bases de lo que vendría a ser el proyecto modernista -comparado frecuentemente con el movimiento de vanguardias en Latinoamérica-, asociado a una inquietud por la identidad nacional (por destruir viejas concepciones románticas y construir una imagen del brasilero más acorde a los nuevos tiempos). Leer Más…
Relatos de Ciencia Ficción contemporánea del Perú
La Ciencia Ficción en el Perú cuenta con una gran tradición. Reconocidos escritores peruanos se han atrevido a incursionar en el género, desde Clemente Palma hasta César Vallejo; y por otra parte, también existen escritores que se han dedicado de lleno al género, legando obras para el futuro del futuro, como José B. Adolph y Juan Rivera Saavedra.
Dentro del panorama contemporáneo de Ciencia Ficción en el Perú se destacan autores como: Tanya Tynjälä, Giancarlo Stagnaro, Carlos Saldivar, Luis Bolaños, Yelinna Pulliti, Adriana Alarco de Zadra y Daniel Salvo. Leer Más…
Star Wars a juicio
Es típico que al hablar de Ciencia Ficción la primera imagen que viene a la cabeza de muchísima gente es la famosa película Star Wars. Parecería como si gustar de este género inmediatamente implicara una vinculación con esta subcultura emergente de la serie creada por George Lucas. No obstante, y aunque para muchos resulte extraño, se encuentran muchos fanáticos del género a los que la franquicia Star Wars poco les interesa, o los devotos del género que realmente se encuentran enfadados por la influencia de la popular serie en el imaginario colectivo sobre la Ciencia Ficción. Leer Más…
¿Por qué odian a Ricardo Arjona?
La gente no odia a Ricardo Arjona por su mala poesía ya que están acostumbrados a peor poesía o a la ausencia total de ella; ni tampoco lo odian por su música por la misma razón: están acostumbrados a peor música o a ser indiferente a ella. La principal razón por la que cierta gente se arroga el detestar al artista guatemalteco es en razón a su éxito y alguien que odie a otra persona en razón de su éxito no puede sino considerarse como un resentido. Y el resentimiento, como bien lo afirmaba José María Arguedas, «aparece sólo en los desventurados e impotentes.»
Odiar a Ricardo Arjona es tan vulgar como dedicar las canciones de Fito Páez a la pareja o como esos científicos sociales que se emborrachan y bailan Calle 13.
Combate fuego con fuego. [FIRE MASS 4]
Uno de los placeres del horror es el poder conectarse con la mente subconciente
Robert McKee
Robot arduino controlado con la mente

By Michael Castor http://goo.gl/QBN1n
«Niño que no aprende hoy a programar bots y robots es como un analfabeto en las siguientes tres décadas»
Jorge Villacorta
Hace un par de años todavía sonaba descabellada la afirmación de Vinton Cerf cuando pronosticaba que Internet en el futuro se parecería más a la telepatía que a cualquier otra cosa. Los fanáticos de ciencia ficción nos remontábamos a las primeras historias de cyberpunk, con gente almacenando cantidades considerables de información crucial en sus cerebros , guerras de neurotoxinas, vaqueros de la mente rodeados por poderosas Inteligencias Artificiales. No obstante, el avance en la neuroingeniería parece darle nuevamente la razón al inventor de esa estupenda arma de guerra que luego conocimos como Internet. La interface mente-computador ha dejado de ser una posibilidad contemplada por la ciencia ficción para volverse un campo donde afloran nuevas expresiones psicosomáticas. Leer Más…
Hombre besando la barra del transmilenio

Las historias antiguas hablaban de un encuentro. Un hombre uniría su carne a la de un artefacto frío y su unión terminaría en un destello violento: se repelerían como el agua y el aceite. El amor es tan salvaje, un animal nocturno al acecho escondido en el espeso bosque. La velocidad transforma a los sujetos. En los albores del siglo XX, Duchamp trataba de atrapar a los espectros de sus sueños que se desintegraban en los flujos de los trenes. Los sistemas de transporte fulguran en el sistema sensorial del hombre como una llama. El temperamento del enamorado lo obliga a devorar la piel de aquello que toca y arropa. Cromo frío como la muerte, sucio como el amante, cruel como unos ojos ciegos que divagan en el deseo de otros. El beso se vuelve una profanación, una travesura en el templo calcinado del romance. ¡Qué atrevida y estupenda es la pasión!











