El tigre de papel: anatomía de una contradicción convertida en marca
Esta investigación se efectuó usando un modelo de Inteligencia Artificial diseñado para indagar a fondo y omitir información no verificable. Un texto coescrito por Stubbe Peeter y Hermes Malemort, periodistas especializados en crimen organizado y mafias. Publicado originalmente en Versipellis.
Abelardo de la Espriella nació en Bogotá en 1978, creció en Montería y se formó como abogado. A los veintiséis años ya había asegurado un lugar en el registro histórico: una fotografía tomada en Santafé de Ralito lo muestra posando junto a Salvatore Mancuso, uno de los principales comandantes del paramilitarismo colombiano. La imagen no es una metáfora; es un documento verificable de los diálogos de desmovilización impulsados por el gobierno de Uribe entre 2002 y 2005. En ese entonces, De la Espriella presidía una fundación llamada FIPAZ —Fundación para las Iniciativas de Paz— que organizaba foros universitarios presentados como un intento de legitimar políticamente a los paramilitares desmovilizados. Según testimonios dentro del sistema judicial colombiano, FIPAZ recibió más de 1.300 millones de pesos de las AUC. También promovió un referendo para prohibir la extradición.
Hoy, ese mismo hombre se presenta como candidato presidencial bajo la bandera de la honestidad, el orden y la mano dura contra la criminalidad. Se hace llamar “El Tigre”.
La principal contradicción de Abelardo de la Espriella es menos política que narrativa: la imagen que proyecta no termina de coincidir con el expediente que lo acompaña. Después de defender a las congresistas de la llamada “parapolítica”, Rocío Arias y Eleonora Pineda —ambas posteriormente condenadas por la Corte Suprema— pasó a representar a David Murcia Guzmán, creador de DMG, el mayor esquema piramidal de la historia colombiana. Interceptaciones legales realizadas durante catorce meses registraron conversaciones entre miembros de DMG sobre una supuesta solicitud de 760 millones de pesos, presuntamente destinados a que De la Espriella “moviera influencias” dentro del Congreso. La Fiscalía cerró el caso en 2009 y De la Espriella abandonó la defensa justo cuando el escándalo alcanzaba su punto más crítico.
Luego apareció Álex Saab. De la Espriella actuó como abogado de Saab, empresario actualmente procesado en Estados Unidos por lavado de dinero y ampliamente señalado como operador financiero del gobierno venezolano de Nicolás Maduro. Transacciones realizadas a través de bancos estadounidenses en 2017 y 2018 —el período más cercano de la relación profesional entre Saab y De la Espriella— terminaron involucrando a un socio colombiano de la firma en otro caso de fraude relacionado con narcotraficantes. El candidato sostiene que rompió vínculos con Saab cuando este fue acusado formalmente en julio de 2019. La precisión de la fecha es notable; la imagen pública que deja, menos.
La trayectoria financiera de su firma también resulta llamativa. De la Espriella Lawyers Enterprise fue fundada en 2003 con un capital aproximado de 200 dólares. Para 2006, mientras el paramilitarismo consolidaba su influencia, la firma reportaba ingresos superiores a mil millones de pesos. En 2024, aseguraba poseer activos por más de 39 mil millones de pesos, liderando un conglomerado con inversiones en bienes raíces, ganadería, moda y licores. Pasar de quinientos mil pesos a treinta y nueve mil millones en veinte años es un crecimiento que, en Colombia, suele despertar o un silencio respetuoso o una cantidad agotadora de preguntas.
El espejo roto del nuevo rico
La campaña de De la Espriella tiene la estética de alguien que aprendió el significado del lujo hojeando revistas en salas VIP de aeropuerto. Sus apariciones públicas oscilan entre el fervor de un culto religioso, la coreografía de un mitin mussoliniano y el espectáculo estridente de un programa de variedades de fin de semana. Para financiar sus aspiraciones —“sin depender de grandes grupos económicos”, según afirma— lanzó “De La Espriella Style”. El catálogo incluye los tenis “Tiger Force One”, pintados a mano por el artista Perrograff y vendidos por cinco millones de pesos. También está el “Tigris Uno”, un reloj limitado a nueve unidades y valorado en veinte millones de pesos, que la campaña describe como un símbolo “del tiempo de los patriotas”.
Vale la pena detenerse en los tenis. Son Nike genéricos intervenidos con grafitis inspirados en la Comuna 13 de Medellín y vendidos por una suma equivalente a una vez y media el salario mínimo mensual. Un crítico en redes sociales los describió con precisión quirúrgica como “los únicos zapatos deportivos del mercado que vienen con dos pies derechos”. El candidato los defendió como una muestra de “emprendimiento patriótico”. El reloj, aunque utiliza maquinaria suiza, lleva un eslogan de campaña que haría llorar a cualquier relojero ginebrino: “El tiempo del rugido de la patria ha llegado”.
Esto no es marketing político sofisticado. Es la lógica de la narcoestética traducida al discurso republicano: el exceso como única prueba de éxito, la marca personal reemplazando la hoja de vida y el tigre convertido en símbolo de una masculinidad que puede comprarse en nueve unidades de edición limitada.
Aunque el oriundo de Montería nunca prestó servicio militar, suele saludar usando visera y gritando “¡Firmes por la patria!”. Su campaña mezcla consignas de derecha radical con una puesta en escena casi infantil —incluyendo animaciones— y una estrategia de mercadeo más cercana a la de una estrella del reguetón. Brinda con Silvestre Dangond y posa junto a James Rodríguez. Como observó el filósofo Tomás Molina, De la Espriella comparte con Trump una marca exitosa ante la opinión pública: su nombre se asocia a cierto tipo de prestigio, independientemente de la realidad que exista detrás.
El problema del tigre como símbolo no es el felino, sino la jaula. De la Espriella afirma que en 2024 el expresidente Álvaro Uribe habló de la necesidad de un “tigre” que llevara sus banderas. Así, el candidato de la “soberanía” recibió su apodo del hombre más influyente de la derecha colombiana. Se presenta como un outsider, pero lleva dos décadas siendo abogado de algunas de las causas más incómodas del establecimiento.
Dice no ser de izquierda ni de derecha, sino de “extrema coherencia”. Es una frase que solo puede pronunciar alguien que nunca ha tenido que responder seriamente por sus contradicciones, o alguien convencido de que su audiencia jamás se tomará el trabajo de buscarlas.
Incluso las firmas para respaldar su candidatura han sido objeto de cuestionamientos. Entregó 4,6 millones de firmas —seis veces más de las requeridas—, de las cuales 3,1 millones fueron anuladas por la Registraduría Nacional. Superó el umbral exigido, pero el método utilizado sigue siendo motivo de interrogantes.
En la tradición simbólica colombiana, el tigre es el animal que acecha desde el monte. El tigre de De la Espriella, en cambio, acecha detrás de vitrinas de vidrio, rodeado de tenis pintados a mano y relojes de lujo. Por ahora, su rugido se parece menos a una fuerza de la naturaleza y más a un discurso de ventas de alta gama.
Nota: Los datos de este análisis están respaldados por reportajes verificables de Cambio Colombia, Revista Raya, El Espectador y otros medios. Las investigaciones judiciales mencionadas (FIPAZ/AUC y DMG) fueron cerradas sin condena; su inclusión responde únicamente a hechos documentados y no implica culpabilidad penal. La fotografía en Ralito forma parte del registro público.
FUENTES
Investigación y perfilamiento
- Cambio Colombia — “Firmes por la plata: Abelardo de la Espriella a través de sus clientes” (dic. 2025) — cambiocolombia.com
- Revista Raya — “El tigre importado: Abelardo de la Espriella copia a Bukele, Milei y Trump” (feb. 2026) — revistaraya.com
- Revista Raya — “Abelardo de la Espriella, el precandidato que niega su relación con el abogánster de Uribe” — revistaraya.com
- Diario Rojo — “Abelardo de la Espriella: del paramilitarismo de las AUC al fraude presidencial” (dic. 2025) — diario-red.com
- El Espectador — “Este es el perfil de Abelardo de la Espriella: abogado con polémicas que busca la Presidencia en 2026” — elespectador.com
- Colombia Reports — “Abelardo de la Espriella” (nov. 2025) — colombiareports.com
Casos judiciales y escándalos específicos
- Infobae Colombia — “Daniel Quintero acusó a Abelardo de la Espriella de presuntos nexos con redes criminales” (feb. 2026) — infobae.com
- Univision — “Socio de candidato presidencial colombiano Abelardo de la Espriella, vinculado por EEUU a un caso de fraude a narcotraficantes” (abr. 2026) — univision.com
- Infobae Colombia — “Recuerdan cuando Abelardo de la Espriella defendió a Jorge Visbal, condenado por nexos con paramilitares” (ene. 2026) — infobae.com
- El Heraldo — “¿Quién es Abelardo de la Espriella, el abogado convertido en alfil de la derecha?” (dic. 2025) — elheraldo.co
Merchandising y estética de campaña
- Infobae Colombia — “Abelardo de la Espriella lanzó su propio reloj en medio de la campaña presidencial” (feb. 2026) — infobae.com
- La República — “Así es el Tigris Uno, reloj de lujo de edición limitada que lanzó Abelardo de la Espriella” (feb. 2026) — larepublica.co
- Las2Orillas — “El negociazo que montó Abelardo de la Espriella con su campaña: relojes costosos y esculturas de millones” (feb. 2026) — las2orillas.co
- El País (Cali) — “Abelardo de la Espriella lanza a la venta tenis de $5 millones” (oct. 2025) — elpais.com.co
- Vanguardia — “Así son los tenis de $5 millones del precandidato Abelardo de la Espriella” (oct. 2025) — vanguardia.com
- Asuntos Legales — “Relojes y tenis, entre las estrategias de merchandising de Abelardo De La Espriella” (feb. 2026) — asuntoslegales.com.co
Contexto electoral y declaraciones públicas
- Newz (ES) — “Candidato Abelardo de la Espriella: ‘El Tigre’ que desafía a Petro” (abr. 2026) — es.newz.com
- El Universal — “‘Es maltratador y está investigado por corrupción’: De la Espriella le responde a Benedetti” (may. 2026) — eluniversal.com.co
- Infobae Colombia — “De la Espriella se sacudió de comentario burlón de Benedetti sobre supuestos implantes” (may. 2026) — infobae.com
- Pulzo — “Le pillaron detalle a Gustavo Bolívar y le preguntan: ¿le está haciendo campaña a De la Espriella?” (mar. 2026) — pulzo.com
- Semana — “Abelardo de la Espriella” (opinión, 2026) — semana.com





