El último suspiro de una luz de aliento: Nelson Mandela
Somos libres de ser libres – Nelson Mandela
Nelson Rolihlahla Mandela (Mvezo, Unión de Sudáfrica, 18 de julio de 1918 – Johannesburgo, Gauteng, Sudáfrica, 5 de diciembre de 2013 ) Que En Paz Descanses. Si bien nadie sale virgen de la vida, saliste Invictus de tus propias batallas por la libertad. Por eso te recordamos con las palabras de William Ernest Henley que tanto amabas:
INVICTUS Leer Más…
La narrativa fantástica en Bolivia
Por: Gonzalo Montero Lara
Es un verdadero privilegio, convertirme en un heraldo circunstancial de la fantasía literaria, género que de ninguna manera es “nuevo”, por el contrario, ha nacido con el momento fundante del vagido de la imaginación humana y no ha dejado de crecer hasta El día de hoy constituyéndose en un poderoso vehículo capaz de transportarnos por insólitos planos de tiempo y espacio.
Surgido del pensamiento mágico se manifestó en sus orígenes, como escribe Cáceres Romero en su NUEVA HISTORIA DE LA LITERATURA BOLIVIANA, “… con voces secretas en aguayos y vasijas, junto a mudos rostros de piedra que aguardan que alguien descifre su mensaje…”.
Antes de arriesgar una corta zambullida en las raíces de nuestra fantasía, considero que es necesario precisar algunos términos de la temática en cuestión: LA NARRATIVA FANTÁSTICA, para ello, voy a echar mano de algunos fragmentos de las publicaciones de del filósofo franco-búlgaro Tzevtan Todorov y del escritor español Ángel Olgoso.
La Estación CKWEB se lanza en las calles de Bogotá
El proyecto Estación CKWEB es concebido como un espacio-laboratorio que permite la experimentación, formación, circulación, debate, creación de redes internacionales y difusión de todo tipo de contenidos culturales a través de formatos sonoros y audiovisuales que se comparten a través de una plataforma web (www.estacionckweb.net)
Para inaugurar este proyecto se realizará una acción radiofónica entre el 4 y el 14 de diciembre en el espacio público capitalino titulada “La Manifestación” en colaboración con La Multisectorial Invisible (Argentina). “La Manifestación” se presentará en distintos lugares de la ciudad de Bogotá con una temática para cada día con el fin de descentralizar y desmonopolizar las redes de información y así construir un espacio de encuentro, reflexión y crítica de carácter colectivo. Mil Inviernos participará en esta actividad compartiendo la experiencia de trabajo de expandir la Ciencia Ficción como visión a través de la cultura libre. Estaremos con la Estación CKWEB el martes 10 de diciembre en la Plazoleta del Rosario, entre las 9 am y 1 pm, participando en el tema: «NUESTRAS VOCES» modos frescos de comunicación.
Programación de La Manifestación
Feliz día Matasanos del mundo. Es hora de operar
¿En dónde ha quedado la ética del antiguo matasanos empírico? ¿Es que ya no se recetan jarabes paregóricos para el dolor? ¿En dónde están los futuros Doctores Benways del mundo? Ahora los estudiantes han dejado de practicar con los cuerpos de los vagabundos que se encuentran todas las mañanas tiesos en las entradas de las morgues. Los pacientes con los que practican son puros robots, como momias artificiales, con órganos sin olor, órganos sin cuerpos, incisiones falsas como una alocución presidencial en un estado criptoquimicodemocrático – para ponerlo en términos de Stanilaw Lem-. ¿Ya no queda un maldito sacamuelas con integridad en este planeta?
Como recordaba los buenos días el Dr Benway:
¿Alguna vez te conté sobre la vez que realicé una apendicectomía con una lata oxidada de sardinas? Y una vez me quedé sin un solo instrumento y removí un tumor uterino con mis dientes. Eso fue en el Upper Effendi, y además…
El dormilón hace su historia del siglo XX
En «El dormilón», la película de Woody Allen escenificada en 2173, Monroe, su protagonista, ilustra parte del siglo XX (hasta el momento en que apareció la película, en 1973). Con su exposición se ponen en evidencia las incontables opciones que existen para construir el pasado, conduciéndonos a la inquietante posibilidad de que todos los libros, tratados y relatos que buscan hablarnos de tiempos pretéritos son ucronías; quizá hasta nuestros propios recuerdos las sean, de manera que habitamos un mundo en donde la veracidad de nuestros días es una escuálida presunción. También nos genera, desde este dos de diciembre de 2013 (cumpleaños de Allen), la desazón de que por más que hayan ocurrido muchas cosas, no han sido tantas como lo presumimos cuando nos hablan del mundo en 1973:
El arte de arruinar películas, no con spoilers… con lógica
Se ha vuelto algo común que mientras se está en el cine, disfrutando una película de ciencia ficción, sentado al lado de uno está el típico sabelotodo, muchas veces proveniente del mundo de la ciencia, gruñendo, con las dos manos en la cabeza, en ocasiones con arrebatos histéricos que le hacen escupir las cotufas, y gritando a todo pecho: ¡Eso no es posible, joder, si eso cualquier estúpido sabe que no se puede físicamente, al menos en esta fracción del Universo! Algunas veces, aceptémoslo, somos ese típico sabelotodo, sobre todo cuando vamos con prejuicio a ver un éxito taquillero que no concebimos por qué le gusta tanto a la gente. ¡¡¡Pero si un simple pinchazo de una araña no puede transformar la estructura genética de alguien para volverlo un maldito Spiderman!!!! Entonces los amigos con los has ido al cine te ofrecen sus bebidas o palmean la espalda para que te relajes.
El más hermoso adiós al western
En 1973, el maestro Sergio Leone ya sabía de la suerte que correría el clásico western y, por ello, produjo y dejó en manos de Tonino Valerii la dirección de «Mi nombre es ninguno». Esta película es el adiós a uno de los géneros decisivos en las narraciones del siglo XX y que devino en el humorismo que colmó a las pantallas durante gran parte de la década del setenta. «Mi nombre es ninguno» fue tan cuidadosa que sus dos protagonistas (Terence Hill y Henry Fonda) fueron elegidos porque, se asumió, representarían el encuentro entre el clásico y el nuveo western. El final de este trabajo cinematográfico es memorable y, sin las lágrimas que suelen humedecer a la nostalgia, es suficiente para saber que el adiós también puede ser una sonrisa que vislumbra el final de una curva iluminada:

















