Chicas geniales de la Ciencia Ficción
La Ciencia Ficción es un prisma del Universo de las variantes, por esto mismo es relativa la cantidad de criterios para satisfacer el gusto del lector a la hora de intentar responder estas preguntas: ¿Qué es lo que tiene que tener un personaje femenino de Ciencia Ficción para ser buen personaje? También nos podemos atrever a preguntar ¿El género de Ciencia Ficción marca algún comportamiento especial fuera de los requeridos para crear el personaje femenino?
Yo debo confesar que me encantan los personajes perdedores (femeninos o masculinos). Pero para el tema en cuestión me referiré solo a esas mujeres que han marcado con una estrella mi trasegar por el género:
La protagonista de Avalon, Ash, una tímida perdedora que se gana la vida en las galerías de juegos como una súper asesina de élite. Otra perdedora entrañable es la protagonista del cuento de James Tiptree Jr., La muchacha que estaba conectada, una gordita algo tonta que falla en lo único que había deseado: suicidarse.
Una mujer destacable, con pocas habilidades sociales, es la doctora Susan Calvin, de los cuentos robóticos de Asimov, cuya dedicación a la ciencia y entrega completa al mundo de los robots es admirable. La científica de Contacto, Ellie Arroway, interpretada por la bella Jodie Foster, también es encantadora por la misma razón de la dra Calvin, su obstinación por la ciencia.
Una de las chicas de ciencia ficción que siempre he amado, aparece en el cuento Mercado de Invierno”de William Gibson: Lise. Un desastre de chica que fue encontrada en un basurero, adicta a la droga Wizz y que no se puede desprender de su exo-esqueleto. Gibson además ha creado otros personajes femeninos excepcionales como Chia Pet de Idoru, Cayce Pollard en Mundo Espejo y Molly de Neuromante.
A pesar de que no se tienda a considerar «La Protagonista” del libro, no se puede desconocer el rol primario de Juliana Frink en El hombre en el castillo de Philip K. Dick, pues, ¿no es ésta quien en últimas salva el pellejo al «subversivo escritor», Hawthorne Abdensen?
Si vamos a hablar de Anime, no olvidemos a Lain IWakura; que si bien su edad está debajo de la línea legal, es en efecto uno de los personajes femeninos con una de las psicologías más ricas y complejas, hospedada en un universo que es más bien un sueño compartido de McLuhan y Thailard de Chardin.
En Heinlein: “La madre soltera” de Todos ustedes, zombies aunque no aparece como protagonista “femenino” en el sentido estricto, es una buena muestra de lo que este género trasgresor le hace a nuestras categorías construidas artificialmente.
Personaje femenino de la Ci Fi en Colombia tenemos a Glitza del Maestro Mora Vélez.
¿Cuáles son tus chicas favoritas de Ciencia Ficción? Cuéntanos en los comentarios:
Una leyenda desconocida: John Martyn
El 29 de Enero del 2009 se fue el gran compositor, guitarrista y cantautor de la música británica.
No diré nada sobre su vida, puesto que esta labor la hace mejor y peor wikipedia o google. Tampoco hablaré sobre sus discos o canciones, que indiscutiblemente fueron de las mejores de su época, por la misma razón: todo se puede encontrar en Internet.
Hablaré entonces de lo que encuentro en la música de John Martyn.
Encuentro: osadía, libertad, nostalgia y paz. Sinceridad, también, por expresar un estado interior y una verdadera simbiosis entre el hombre y la música.
En una de las últimas entrevistas que concedió, al ser grabado mientras lloraba cantando la canción que le había dedicado a su compañera sentimental tras haberse divorciado, Hurt in your heart, Martyn decía al reportero:
A veces tienes que llorar, tienes que llorar.
Es esta honestidad artística la que se debería considerar en el ámbito del percibir las creaciones humanas. No se trata de las grandes elaboraciones, del espíritu estoico inamovible ante la tempestad: se trata del poder humano de sentir espontáneamente y expresar la vulnerabilidad ante las circunstancias.
La primera vez que escuché una canción de John Martyn no fue por su propia voz. Fue en un compilado de chill-out de Irma Records, en el cual se mezclaba su famosa canción: I don´t want to know about evil. Esta misma canción ha inspirado variadas versiones entre artistas como Carlos Santana y Muki.
Si ustedes no han conocido aún la obra de Martyn, uno de los grandes artistas británicos de las últimas épocas, la recomiendo con honestidad.
Martyn terminó sus últimos días sufriendo de obesidad mórbida, con una pierna protésica y en silla de ruedas; en mitad de sus presentaciones terminaba derrumbado, llorando por la mujer que lo abandonó hace más de 30 años y a quien dedicaba sus canciones. Pero también había ocasiones en que sencillamente se relajaba y soltaba una dulce sonrisa de conejo interestelar.
Adaptaciones de libros que llegan por fin al cine
En 1957, Jack Kerouac, el autor de una de las mejores novelas norteamericanas del siglo XX, En la Carretera, escribió una carta a Marlon Brando para que comprara la novela y realizaran una película basada en ella. Marlon Brando, seguramente acostumbrado de recibir todo el tiempo invitaciones similares de jóvenes escritores, no se entusiasmó con la idea y la pasó de largo. Después de 55 años, cuando el libro se ha vuelto un clásico y un referente obligatorio de la generaciòn beatnik, la idea le vuelve a sonar a alguien y, se espera, en Mayo se estrena la primera adaptación del legendario libro. En el IMDB ya se puede saber el casting y adelantar, entre otras cosas, que Viggo Mortensen interpretará el papel del viejo Bull Lee, el personaje ficcionalizado de William S. Burroughs.
En 1952, William S. Burroughs le presentó a su primer editor el libro Marica para que fuera publicado junto a Yonqui que ya había sido aceptado bajo la condición de ponerle como subtitulo: confesiones de un adicto irredimible. El editor le respondió a Burroughs que estaba bien con Yonqui, pero publicar Marica era ir ya muy lejos. El director de cine Oren Moverman ha escrito la adaptación para cine y espera que sea dirigida por el reconocido actor Steve Buscemi, quien a mediados de los 90’s se entrevistó con Burroughs para solicitarle el permiso de dirigir Queer (Marica, en inglés). Por cuestiones del trabajo de Buscemi con la HBO parece que no se verá esta producción sino hasta el 2013. EL casting y otros datos ya están disponible en la IMDB.
Otra película que viene, también ambientada en los alocados años 50s, es El diario del ron, adaptación de la novela homónima del fallecido periodista gonzo Hunter S. Thompson. Este libro narra las aventuras de un joven periodista norteamericano que recibe una oferta de trabajo en un diario de Puerto Rico y una vez allí, encuentra una isla decadente llena de gringos borrachos. (Una reseña del libro: Diario del ron)
Trailer del Diario del ron:
Una película que hemos esperado por años, los fanáticos de la ciencia ficción, es la del Juego de Ender de Orson Scott Card y seguro, después de esta, estaremos pendientes de la continuación de la saga. El estreno está programado para el 2013 y ya cuenta con un casting que ha sido objeto de debate en los círculos cienciaficcionarios que al parecer no querían dotarle un rostro a ese magnífico niño atormentado a expensas de la supervivencia de la raza humana. Harrison Ford, por otra parte, personificará al Coronel Hyram Graff, uno de los primeros maestros de Ender.
Cuando los realizadores audiovisuales se dieron cuenta de que adaptar cualquier cosa de Philip K. Dick al cine era susceptible de éxito (Minority Report, A Darkly Scanner, Adjusteam Boureau), se ha vuelto familiar que cada año aparezca una que otra adaptación de alguna de sus novelas o historias cortas. Para este año, al parecer, Michel Gondry estrenará una película basada en Ubik.
Otra película muy esperada por los fanáticos de la fantasía y de la saga de El señor de los anillos de J. R. Tolkien, es El Hobbit, que también será dirigida por el director Peter Jackson y cuyo trailer se estrenó este 20 de diciembre, anticipándose más de un año a su lanzamiento que se presume para inicios del 2013. Sin embargo, este primer trailer ya es una muestra suficiente del mundo y los personajes de El Hobbit, lo suficientemente provocativa como para mantener en vilo a cientos de seguidores.
Un film que por años miles de fanáticos de H.P. Lovecraft le hemos seguido el rastro de producción es En las montañas de la locura, en especial cuando nos enteramos de que Guillermo del Toro había comprado los derechos. El año pasado volvimos a escuchar de ella, cuando James Cameron se involucró en el proyecto y manifestó su intención de producirla. Otros rumores se han propagado, como la posible vinculación de Tom Cruise en un rol protagónico. Lo cierto es que la película aún se mantiene en la categoría «en desarrollo» de la página IMDB y nosotros seguiremos pendientes, tal vez presionando, hasta el día que podamos disfrutar toda la locura y genialidad de Lovecraft en una merecida realización para la pantalla grande.
¿Conoces otras adaptaciones de libros para cine prontas a estrenarse, que se estén llevando a cabo o estén pensadas para producirse para estos años? Cuéntanos en los comentarios:
Mambrú volvió de guerra, ¡Qué dolor, qué pena!
El campo de batalla era infinito. En la mesa del comedor se desplegaban las tropas contra el ejército enemigo, o bien una monstruosidad que amenazaba la especie, un dragón grotesco o un oso despiadado. En el furor del combate destellos en el cielo inyectaban sangre plateada al paisaje minado. La pólvora resplandecía en el horizonte mientras caían los hombres, se debilitaba el enemigo y la muerte daba parte de la victoria absoluta. ¡Cómo se divertía uno con sus soldaditos de plástico! ¡Qué delicioso era componer escenarios en donde el caos era el actor principal, en donde los retorcidos sueños chocaban contra los gritos y pesadillas de carne artificial!
La compañía de diseño Dorothy ha decidido ir más lejos en el juego de soldaditos de plástico y ha creado una maravillosa colección de juguetes víctimas de la guerra. Estas piezas no solo permiten apreciar las naturales secuelas físicas de los soldaditos sino que también evidencian los rezagos psíquicos junto la degradación social de los sobrevivientes: violencia familiar, trauma postbélico, mendicidad, invalidez y suicidio son nuevos personajes que agrega la compañía local de Manchester a la constelación de figuritas de combate.
Esta colección, no obstante, no es sino una de muchos proyectos del colectivo británico de artistas llamado Dorothy que han llamado la atención por su mordacidad Avant-garde. Otras piezas muestran adornos de navidad en forma de granada de mano, o estas mismas granadas de mano como un delicado accesorio de cristal. Otro tradicional juego, el de la bolita de nieve que evocaba paisajes de hogares navideños, ha sido resemantizado en una bolita de smog que guarda una contaminante industria en su interior. La marca de camisetas de lujo Guantánamo parecen ser el hit fashion para verano. También participaron en la convocatoria de cortos Ctrl.Alt.Shift con temas como la guerra, el sida, los estigmas y el poder.
Decálogo para la ciberguerra
«Este es un universo de guerra. Guerra todo el tiempo. Esta es su naturaleza. Pueden existir otros universos basados en toda suerte de principios, pero el nuestro parece estar basado en guerra y juegos.»
William S. Burroughs
El experto en seguridad informática y linguística rusa, Kenneth Geerz ha escrito en su blog de InternetEvolution, un post titulado El Arte de la ciberguerra en el que insiste en la importancia que tienen autores como Sun Tzu para entender nuevos escenarios de conflicto como Internet y, sin embargo, resalta la dificultad para incorporar a la estrategia militar nuevos aspectos revolucionarios que aparecen en la red.
Estos diez aspectos fundamentalmente revolucionarios de la ciberguerra respecto a la doctrina militar tradicional son:
1. El internet es un ambiente artificial que puede ser modelado en parte a favor de los requisitos de seguridad nacional.
2. La deslumbrante proliferación de tecnología y herramientas para hackers vuelve imposible familiarizarse con todas ellas.
3. La proximidad de los adversarios es determinada por la conectividad y el ancho de banda, no por la geografía terrestre.
4. Las actualizaciones de software y las reconfiguraciones de red cambian impredesciblemente y sin advertencia el espacio de la ciberbatalla.
5. Contrario a nuestro entendimiento histórico de la guerra, el ciberconflicto favorece al atacante.
6. Los ciberataques son lo suficientemente flexibles como para ser efectivos en propaganda, espionaje y destrucción de infraestructura crítica.
7. La dificultad de atribuir un ciberataque con certeza disminuye la credibilidad de disuasión, prosecución y retaliación.
8. La naturaleza «reservada» del ciberconflicto significa que una batalla decisiva puede darse y solo los participantes directos puedan estar enterados de ella .
9. La falta de experticia y evidencia puede hacer de una victoria una derrota, y una pérdida en la batalla, una elevada promesa de objetivo.
10. Existen pocas inhibiciones morales en la ciberguerra, porque se relacionan primordialmamente con el uso y abuso de la información y código computacional. Hasta ahora, el sufrimiento humano es poco percibido.
Steampunk en spanishpunk
El último número de la revista digital MiNatura, viene dedicado a un género que nos fascina a muchos fanáticos de la ciencia ficción y que atrae al lector profano por su singular temática: el steampunk. Se destaca al estar destinado a un público hispano, para los cuales el género es casi inédito.
El steampunk, heredero directo del cyberpunk, se caracteriza por pensar que otro futuro, en realidad otro presente, fue posible; por esta razón, es asociado generalmente con el retro-futurismo, aunque el steampunk esté enfocado principalmente a la época victoriana y los horizontes fantásticos de la revolución industrial.
Esta edición, dirigida por Ricardo Acevedo E. y Carmen R. Signes Urrea, nos ofrece un índice de lujo en donde se juntan autores clásicos, observados con el catalejo steampunk, como Albert Robida, Julio Verne y H.G. Wells, hasta autores contemporáneos como Neil Stephenson, Phillip Pullman, Paul Di Filippo y Tim Powers; autores hispanoamericanos conocidos en el género de ciencia ficción, como Tanya Tynjälä y Jorge Zarco, alternados por una gran variedad de autores noveles de la región.
En definitiva, que MiNatura se ha fajado en publicar una revista que seguro disfrutarán conocedores como curiosos del steampunk, y no vale perdérsela. Además es gratis y compartir, en esta oscura época de censura, es necesariamente sabroso.
Pulsa aquí para descargar la Revista Digital miNatura 116 en .pdf
Realidad Mtv
Mtv no solo se inscribió en el código genético de la generación nacida después de los años 80’s, transformó para siempre la industria musical, la moda, la televisión, el cine y otras menos obvias, como la del libro, el arte y el sexo. Aunque todos estos cambios no sucedieron estrictamente por la gran influencia del canal televisivo americano, sí fue un gran paradigma de lo que posteriormente se conoció como la «videocultura». Aunque hoy hablar de videocultura suene algo anacrónico, lo cierto es que aún hoy vivimos acorde a muchos de los patrones aprendidos en los años de «la palabra del video hecha carne». De otra manera no explicaríamos el lugar central que Youtube ocupa en nuestra experiencia diaria, la gran amputación que significó el cierre de Megaupload, las nuevas manifestaciones de protesta que pasan más por el discurso de lo «cool» que por las añejas tesis marxistas que tanto emocionaron las generaciones previas a los ochentas.
Posteriormente, en la década de los 90, Mtv en su máximo apogeo experimentó y se apropió de expresiones populares independientes que deseaban transformar la televisión hacia algo más cercano a las identidades juveniles. Sobra decir que casi todos estos experimentos tuvieron un rotundo éxito, y para sorpresa de los productores, no solo a nivel norteamericano sino a nivel mundial. Esta experiencia produjo una gran explosión de formatos, desde los más ligeros y vulgares -transmisión de fiestas en playas, con música rap y gente semidesnuda bailando- hasta propuestas más interesantes, como la serie de ciencia ficción Æon Flux.
De esta época surgieron grandes programas, como Daria y Beavis and Butthead, que pese a las diferencias culturales y geográficas nos hicieron identificarnos con sus personajes y sus situaciones, pues eran tan ordinarias y normales, que podrían calificarse de «universales», siguiendo la lectura de Borges a las Crónicas marcianas de Bradbury, universales ya no por las grandes épicas y los valores humanos, sino por lo contrario: el aburrimiento, la estupidez, la apatía, la fealdad, el desencanto adolescente.
Pero al mismo tiempo que Mtv nos ofrecía un espejo de nuestro inconformismo, también producía grandes esperpentos, dirigidos a un público mediocre, como The Real World, que lamentablemente, pero no sorprendentemente, contó con una gran acogida y motivó a la reproducción de este modelo a lo largo y ancho del mundo que con soberbia se autotildaba de «real».
El soporte del status-quo se ancla en el ego de los individuos. Existe una satisfacción mental en pensar que el mundo se encuentra bien, que el gobierno es justo, que la vida es buena y la realidad es bonita. Poner en duda cualquiera de estas certidumbres es dolorosa para el ego de los individuos porque implica reconocer, en primer lugar, que está equivocado, y en segundo lugar, que su vida no es buena ni estamos el mejor de los mundos posibles.
Mtv fue una cadena que por simbiosis se adhirió al ADN de una generación y terminó por traicionarla cuando llevó su experimento al punto más arriesgado: diseñar su propia realidad y hacérsela tragar a su audiencia como auténtica. La cadena televisiva entendió demasiado bien al escritor J. M. Ballard cuando afirmaba «La ficción ya está ahí. La tarea del escritor es inventar la realidad”. Si se cambia la palabra «escritor» por la del «productor», se entiende que lo único que hacía falta para esta fórmula era un apartamento y un equipo de cámaras.
Estamos hablando de historia patria. De cuentos de hace más de dos décadas. De la «videocultura» hemos pasado a la «cibercultura»; el apático no se sienta junto a su compañero a hablar mal de las bandas de rock frente a un televisor, sino que lo hace directamente desde los canales de Youtube, las páginas oficiales y los foros. La chica sarcástica y desgarbada del salón de clases ahora escribe un blog y tiene una @ de twitter en donde es apreciada por su humor mordaz y ácido.
Mtv ahora parece Rtv, pues se ha vuelto un canal de realidades espurias: el sueño de la adolescente que quiere celebrar sus dieciséis años, el chico que quiere ser popular, el tonto que quiere ser rockstar. Ya nadie necesita ni quiere comerse la mierda que Mtv quiere darle.
El hiperrealismo de Mtv le ha jugado en contra y ahora, como una cruel venganza, los fieles seguidores a esos dibujos animados, mal pintados y de baja resolución, le recuerdan al canal que esas caricaturas eran mucho más reales que el «mundo real«.
Los robots ya no son lo que solían ser.
La figura mítica del robot ocasionalmente remonta a una idea de desarrollo técnico, junto a la sofisticación de una intricada ciencia, que como resultado produce un artificio tan complejo que podría compararse al ser humano o superarlo en sus potencialidades. Esta imagen puede generar una impresión aséptica (tanto física como moral) de los robots -como el video de Björk, All is full of love–
No obstante, ocurre que muchas veces nuestras creaciones comparten más nuestros rasgos humanos defectuosos que aquellas virtudes que tanto desearíamos legar a las futuras naciones humanas.
En el mismo instante en que la palabra Robot nace, según la anécdota, se encuentra presente la condición circunstancial de los actos humanos. Casi por unanimidad, se le atribuye el término a Karel Kapec, quien lo introdujo en la obra R.U.R. Sin embargo, alguna gente considera que el verdadero creador del famoso neologismo, se trata más bien del pintor Josef Kapec, hermano de Karel, en un cuento anterior a R.U.R. Y aquí es donde el propio Karel, en un remoto artículo, explica el origen de la palabra reconociendo en una gran medida la deuda con su hermano Josef para su concepción:
Una referencia para el diccionario Oxford, del profesor Chuboda, que explica el origen de la palabra Robot y su introducción en el idioma inglés, me recuerda una vieja deuda. El autor de la obra R.U.R no inventó, de hecho, esta palabra; él solo condujo su existencia. Fue así: la idea de la obra apareció en un momento desprevenido. Y mientras todavía la idea estaba fresca fue corriendo a donde su hermano, el pintor, que se encontraba detrás de un caballete y pintando con los óleos hasta hacerlos crujir. «Escucha, Josef» el autor dijo, «creo que tengo una idea para la obra.» «¿Qué idea?», el pintor balbuceó (realmente balbuceo porque en ese momento tenía un pincel en la boca). El autor le contó tan rápido como pudo. «Entonces escríbela», contestó el pintor, sin quitarse el pincel de la boca ni parar el trabajo con los óleos. La indiferencia era más bien insultante. «Pero…» el escritor dijo, «aún no sé cómo llamar a esos trabajadores artificiales. Podría llamarlos Labori, pero eso me suena anquilosado.» «Entonces llámalos Robots (Robota significa Trabajo en checo)» el pintor farfulló, con el pincel en la boca y concentrado en su pintura. Y así es como fue. Así fue como la palabra Robot nació; demos este reconocimiento a su verdadero creador.
(Tomado de: Karel Kapec website. Trad, propia)
Atrás quedó el pasado de la arrogada seguridad en el funcionamiento ideal del autómata frente a la naturaleza humana, siempre sometida al influjo sus pasiones e incertidumbres. Se trataba una época en la que incluso se podía confiar el destino de la humanidad a una máquina con un nivel de complejidad mayor que no tenía que atenerse a las imperfecciones de la psicología ni la antropología. Los robots eran los aliados de la humanidad, incluso estaban programados para asegurar la preservación que la propia idiotez de los humanos impedía. Estas funciones eran las que elevaban a los más complejos grados de computo a los robots: «Y sometió su mente a las más altas funciones del mundo de los robots: la solución de problemas de juicio y ética» (Yo, Robot. Isaac Asimov)
Contrario a esta elucubración, toda inteligencia y elevado honor de las abstracciones científicas, que perseguía Asimov en sus utopías robóticas de mediados de siglo XX, encontramos en el año 1963 una propuesta de robot por parte de Jim Henson, posterior creador de la exitosa serie Muppets, para una compañía de teléfonos:
Es claro que el robot de Jim Henson no podría vivir más de un segundo en el universo de Asimov. Se trata de un autómata grotesco y bruto. Un pedazo de lata que disfruta emanando gases como un vulgar camionero ebrio y que parecer divertirse por haber perdido sus funciones reguladoras.
Otra impresión frecuente que inspiran los robots es el de una posible insubordinación contra su creador. Este miedo, precisamente, se puede considerar uno de los pilares del nacimiento del género de la ciencia ficción, cuando de la literatura de horror y fantástica se pasó de un miedo irracional hacia las criaturas exóticas al temor racional y natural por seres que podrían ser construidos por el propio hombre para su destrucción. Si la definición de monstruo es «lo que excede al hombre» (Sarchman, Ingrid) el robot es por antonomasia el monstruo del siglo XX.
Es bien sabido que el miedo engendra odio, y que el miedo es un impulso natural hacia lo desconocido. Este miedo es característico de las sociedades humanas y, no obstante, el nivel de desarrollo de las sociedades se mide precisamente cuando estas logran superar las aversiones para dar cabida a la tolerancia y las diferencias.
El siguiente video, realizado por estudiantes, revela lo que es característico de las sociedades humanas, segregar al diferente y prejuzgar al otro por su condición:
No Robots from YungHan Chang on Vimeo.
No nos preguntaremos por la calidad ética de los robots en este corto, como bien lo podríamos hacer desde el universo de Asimov; no tendría cabida esa pregunta.
Si la robótica aún parece exclusiva de las agencias espaciales y los laboratorios de tecnología avanzada, la industria de los electrodomésticos está llevando a cabo una agenda por conquistar el futuro de las casas con robots facilitadores de oficio, como los soñaron Hanna y Barbera en los supersónicos.
Una vez el robot se ha instalado en la casa, es natural que sus funciones se acoplen al ritmo de vida hogareño. Y, como se viene insistiendo desde hace varios años, lo regular en la sociedad actual son las familias disfuncionales. Así es que el robot doméstico terminará para volverse «disfuncional» y adquiendo una serie de patologías que definen la cultura en la que se ha instalado.
Este es el fin. Por lo menos para el universo robótico de Asimov.
Hackers parauniversales
¿Te ha pasado alguna vez que estás frente a alguien, o que observas a alguien, y al siguiente instante desaparece entre la multitud como por arte de magia? ¿Que, sin explicártelo, aparece alguien desde un lugar que es como si saliera de la nada? Piensas que fue una falla de tu atención pero sinceramente no te lo crees porque sabes que tu atención siempre estuvo allí. Son descuidos de la mente, piensas, pero sabes que son formas que tienes de mentirte a ti mismo, al no querer indagar sobre lo que a todas luces es un fenómeno muy extraño. La mente es perezosa y prefiere no proseguir en lo que sabe le costaría mucho, tal vez más de lo que está dispuesta a admitir. O tal vez razonas, como en la novela de Isaac Asimov, Los Propios Dioses, cuando el Doctor Bronovski le contesta al Doctor Lamont: “Una insolubilidad no es un problema.
Al igual que los alquimistas se pueden considerar los padres ilegítimos de ciencias como la química y la botánica, también ciertas prácticas de la brujería se podrían considerar maestras de la física y la informática; saberes que son apenas las puntas del iceberg de una nueva ciencia a punto de florecer: el diseño y programación de realidades. En el cuento Los sueños de la casa de la bruja de H.P. Lovecraft, un estudiante aficionado a las matemáticas descubre a través de sus ignominiosas investigaciones una nueva geometría que le permite tener acceso a ciertos ángulos inexplorados de la realidad. Esta recreación literaria de Lovecraft podría estar sugiriendo algo mucho más profundo, esto es, que muchísima gente a nivel empírico ha logrado un conocimiento sanctasanctórum de los abismos más grotescos de las dimensiones.
«No hubiera podido decir lo que esperaba encontrar allí, pero sabía que deseaba estar en aquel edificio donde alguna circunstancia había dado, más o menos repentinamente, a una vulgar anciana del siglo xvii, un atisbo de profundidades matemáticas tal vez más atrevidas que las más modernas elucubraciones de Planck, Heisenberg, Einstein y de Sitter.» Lovecraft
Si es verdad, como Phillip K. Dick afirmaba, que «Vivimos en una realidad programada por computador, y la única pista que tenemos de esto es cuando cambia alguna variable» , podría existir gente capaz de manipular estas variables y, a través de arcanos saberes, habría podido tener acceso y modificar lo que sería el código informático de la realidad. Estos serían los hackers dimensionales que, al igual que sus contrapartes en la informática, tendrían la capacidad de crear túneles, generar distorsiones, desarrollar virus y sacar provecho de la información que se considera legítima de este mundo.
Hoy les podemos llamar Hackers paradimensionales. En otro tiempo se les llamó ángeles o demonios. También han sido denominados extraterrestres – cuando podrían ser algo mucho más terrible: extrauniversales-. Hubo quien llamó a Dante Alighieri “un viajero del tiempo”; pues una de las genialidades de la Commedia radica en que excede los límites del tiempo del poeta. Otro compañero de viajes temporales, muchos siglos después, fue Arthur Rimbaud que, con dos libros de adolescencia, “Iluminaciones” y “Una temporada en el Infierno”, superó a todos los poetas de su generación, adelantándose a su época, para abandonarlo todo años más tarde, dedicándose a la trata de esclavos en el África.
Prueba este experimento: en medio de una agitada multitud, fíjate en algún individuo, puede tener aspecto desagradable, incluso peligroso, en un segundo estará fumando un cigarro, al siguiente estará comiendo algo desde su gorra, al tercero te observará y en un parpadeo desaparecerá para siempre. Ese sujeto pudo haber sido Elias, el profeta; Ahasverus, el errante; Rimbaud, Alighieri, Verne, Saint Exúperi, Adán o Philip Dick. Ellos están acechando las proximidades del mundo: son las voces que acompasan el carnaval de los fabulosos freaks que abandonan el pueblo.
El copia-todo.
Uno de los pasajes más bellos en la historia de las ideas del siglo XX fue consignado por Walter Benjamin en su famoso ensayo, La obra de arte en la época de su reproductibilidad técnica, en el momento en que aborda el significado del concepto aura y su consecutivo aniquilamiento:
Descansar en un atardecer de verano y seguir con la mirada una cordillera en el horizonte o una rama que arroja su sombra sobre el que reposa, eso es aspirar el aura de esas montañas, de esa rama. De la mano de esta descripción es fácil hacer una cala en los condicionamientos sociales del actual desmoronamiento del aura. Estriba éste en dos circunstancias que a su vez dependen de la importancia creciente de las masas en la vida de hoy. A saber: acercar espacial y humanamente es una aspiración de las masas actuales tan apasionada como su tendencia a superar la singularidad de cada dato acogiendo su reproducción. Cada día cobra una vigencia más irrecusable la necesidad de adueñarse de los objetos en la más próxima de las cercanías, en la imagen, más bien en la copia, en la reproducción.
(BENJAMIN, Walter Discursos Interrumpidos I, Taurus, Buenos Aires, 1989. )
El Departamento de Investigaciones de Visión Aumentada, del Instituto Alemán de Investigación en Inteligencia Artificial (DFKI), con sede en Kaiserslautern, dirigido por el prof. Dr. Didier Stricker, ha desarrollado el proyecto Orcam, llamado así por sus siglas en inglés, que significan Sistema de cámaras orbitales (OrcaM: Orbital Camera), y que tiene el mérito de reproducir digitalmente y en altísima resolución en 3d cualquier objeto, siendo fiel a su tamaño, color, textura y mapas de reflejo.
La apariencia de Orcam es la de una esfera y su funcionamiento es a prueba de idiotas, totalmente automático, rápido y simple. En este vídeo se ofrece una breve demostración:
Siguiendo las palabras de Benjamin, como el futurista que comprendió que cada artefacto técnico era el germen de un nuevo medio revolucionario, «En la litografía se escondía virtualmente el periódico ilustrado y en la fotografía el cine sonoro«, muchos creen que este sistema se adecuará en un futuro a las impresoras de alta fidelidad en 3d, haciendo posible crear copias exactas de objetos y artefactos inanimados.
Ante estas posibilidades técnicas es posible imaginar futuros cercanos en donde se impriman y adecuen no solo objetos y personas, sino lugares y recuerdos, como en La Invención de Morel de Adolfo Bioy Casares, creando islas en las que podamos perdernos eternamente, participando de un instante eterno, en el que un mundo doble pueda resguardarnos del dolor de una lejanía mortal, un aura inexpugnable.
Para más información sobre el proyecto Orcam: http://av.dfki.de/
Fuentes (sin Carlos): http://blog.makezine.com/2012/01/20/news-from-the-future-reconstruction-sphere-makes-digital-copy-of-anything/ http://dvice.com/archives/2012/01/reconstruction.php




















