La predicción del astrólogo, de Teo Palacios. La recuperación de la novela morisca.
Por Manuel García Pérez
La recuperación del pasado a través de la ficción está motivada por un progresivo desencantamiento que el lector experimenta hacia el realismo de su tiempo, malogrado y sin visos de mejorar. Teo Palacios y su novela La predicción del astrólogo (Ediciones B, Barcelona, 2012) forman parte de esa corriente, pues la narrativa histórica es un espacio de investigación en sí misma, una forma de conocimiento, una revisión consciente de vidas ajenas que la tradición histórico-literaria ha mitificado: “Antes de que el sol comenzara a declinar, el campo de batalla había quedado en silencio, roto solo por los gritos aislados de algún triunfador o los quejidos de alguno de los moribundos. Algunos cuervos ya se acercaban para participar del festín. (…) Aquella noche comenzó el saqueo de las granjas y las aldeas cercanas. Pero Abu al-Qasim no llegó a verlo” (pág. 39).
«Semántica de la tristeza» por Luis Cermeño
Un cuento de Luis Cermeño, uno de nuestros editores, en la Revista Colombiana de Ciencia Ficción Cosmocápsula.
La mística mordedura de la tarántula que habla con San Pablo
Basta el ataque de una tarántula de la región de el Salento en Italia para emprender el viaje a la purificación. A partir del momento en que ocurre la mordedura, la mujer (casi siempre son mujeres) empezará a someterse al ritmo de una música llamada Tarantella, interpretada por un violín, una pandereta y un acordeón. En el documental que a continuación les presentamos todo ocurre en verano, esa estación que llenó de angustia a los griegos y que generó que un francés llamado Patrice Mersault, encandilado por el golpe del sol contra el mar mediterráneo, terminara asesinando a un árabe y, en consecuencia, lo condenaran a muerte en el cadalso. El narrador es el poeta Salvatore Quasimodo y el trabajo está dirigido por Gian Franco Mingozzi. Los trances místicos desembocan con una peregrinación a una iglesia donde San Pablo habrá de redimir a las mujeres mordidas:
I JORNADAS COMPLUTENSES DE CIENCIA FICCIÓN
El viernes 24 de mayo de 2013, a las 18.30 horas tendrá lugar en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense, la primera edición de las Jornadas Complutenses de Ciencia Ficción. Las jornadas, organizadas por la revista Niram Art en colaboración con la Universidad Complutense, girarán en torno a la historia de la ciencia ficción española del siglo XX. El evento será compuesto de dos conferencias, la proyección de la película La Jetée y el encuentro con el escritor Eduardo Vaquerizo, autor de novelas de ciencia ficción tan representativas como Danza de tinieblas o La última noche de Hipatia. En las jornadas intervendrán Mariano Martín Rodríguez, crítico literario de ciencia ficción, con una conferencia sobre La ficción científica española hasta 1936; y Fernando Ángel Moreno, profesor de teoría del lenguaje literario de la Complutense, con la conferencia De las tinieblas a las estrellas: cuarenta años de ciencia ficción española.
El acto será moderado por el escritor Fabianni Belemuski, redactor de la revista Niram Art.
La jornada tendrá lugar en la Sala Naranja de la facultad y representará un intento de reubicar la ciencia ficción en la actualidad literaria española.
El maestro de alquimia de Glenn Gould
Glenn Gould fue una fuerza natural que apabulló a muchos; se apartó en su natal Canadá y sólo se supo de sus interpretaciones a partir de los discos que grabó porque los conciertos le parecieron frívolos. En el documental que hoy les presentamos, Gould habla del nacimiento de la identidad de los compositores, surgido en el alto renacimiento, y que generó la idea de que la historia está salpicada de hechos relevantes y que es iluminada por genios (la genialidad como noción tiene su origen en aquella época) y confiesa que su compositor predilecto, porque se identifica con él en su búsqueda espiritual, es Orlando Gibbons, un inglés que fue en contravía de la identidad y que, según Gould, es un personaje finisecular de aquella época donde las autorías no importaban. Glenn Gould lo dijo sin el aspaviento de los franceses de los sesenta del siglo pasado, más exactamente la pareja que hace las delicias de los académicos pertenecientes a facultades de comunicación, filosofía, literatura, entre otras: Foucault-Barthes.
Un concierto de Depeche Mode dirigido por Anton Corbijn
Si Internet sigue el camino que ha venido tomando desde hace más de una década, y no tiene motivos para seguir otros, lo más natural es que dentro de pocos meses o días, este video ya no aparezca en youtube ni en ningún otro servicio de video, porque la policía del copyright trata precisamente de empobrecer internet y de borrar todas las cosas cool de la web para dejarnos solo con la mierda más aburrida del mundo. Si en pocos meses llegan a este link y no encuentran nada, como arqueólogos de un patético futuro virtual, tengan este mensaje: acá hubo vida y disfrutamos del buen arte, cuando aún Internet no estaba tan jodidamente controlado, manipulado y empobrecido por sus parásitos del copyright.
Por ahora solo podemos disfrutar de este maravilloso concierto Devotional dirigido por el célebre fotógrafo Anton Corbijn, quien también organizó el escenario y las proyecciones.
Los trabalenguas de Deleuze
Deleuze tuvo una relación animal con los piojos que se le sembraron: Se escarbaba y los sacaba de entre su pelambre y los mordía y pasaba mientras cerraba los ojos y hacía referencias subrepticias al Ano Solar. Deluze se apasionó por los piojos y vio con desconfianza las relaciones que entablan los humanos con sus gatos o perros. En el abecedario de Gilles Deleuze se pueden apreciar distintas facetas de lo que pensaba este filósofo francés; además, es una suerte archivo, él mismo se considera una pieza archivística, sentado, escuchando lo que le pregunta una antigua alumna y amiga que fuma a pesar de que el ya viejo Delueze tosa como esos ancianos que quieren recordar el asma. En este material también habla de la bebida, de su admiración por FitzGerald y su amor por Spinoza, además declara su desinterés por la gente «culta» y expresa, sin ninguna cohibición, su desprecio por Wittigenstein:
Llinás y la conciencia colectiva (entrevista de Eduard Punset)
Rodolfo Llinás, investigador de la Universidad de New York, especialista en Neurociencias, plantea que, en la naturaleza, hay dos filosofías: La del movimiento y la de la estaticidad. A la segunda pertenecen las plantas mientras que nosotros nos circunscribimos a la primera. La razón por la cual el cerebro se va complejizando, según Llinás, es por el movimiento y propone que nuestro sistema nervioso es cerrado y contiene unos orificios que son nuestros sentidos (¿No serán suficientes esas ranuras para pensar que no es tan cerrado ni que la existencia de las cosas, como las creemos conocer, radica exclusivamente en nuestro cerebro?). Así mismo, este científico plantea la perspectiva de una época en donde se genere una conciencia colectiva, propiciada por Internet, que devendrá, inclusive, en un nuevo sistema político aunque no aún no plantea si tendrá esa nueva organización «orificios»:

![480550_147761052056232_1476633717_n[1]](http://milinviernos.files.wordpress.com/2013/05/480550_147761052056232_1476633717_n1.jpg?w=519)












