Reseña bajo un eclipse solar: Los asoleados de Joël Egloff

Los astros avanzaban según lo previsto y en la Tierra todo iba del revés

[Image: NOAO/AURA/NSF]

El francés Joël Egloff nos presenta en su segundo libro, Los asoleados,  24 escenas de un mundo fantástico en el que un eclipse total de sol es un evento extraordinario que afecta la vida de miles de personas que anhelan, por sobre todo,  observar el fantástico fenómeno astronómico.  Estas 24 escenas transcurren en el término de 15 minutos, 20 segundos; exactamente, de las 12 horas 17 minutos con 1 segundo hasta las 12:32, con 21 segundos. Por las indicaciones del libro, el eclipse total en cuestión fue el que sucedió el 11 de agosto del año 1999 que se pudo observar durante 2 minutos 32 segundos en Europa y Asia.

Registrar el paso de los minutos le sirve al autor para titular cada uno de los relatos, en una fase temporal determinada, por ejemplo: 12 h 21 min 38 s… en lugar de La historia de la familia de vacacionistas o algún titulo similar. Esta titulación ha provocado que, empezando por los editores del libro, se considere este libro como una novela y no como una colección de relatos; más similar a las Crónicas marcianas de Ray Bradbury, con la  mayoría de relatos independientes que comparten una cronología y una atmósfera común; que 334 de Thomas Disch, una novela en el sentido en que los relatos que parecían independientes se solidarizan cada uno con el otro generando una totalidad temática específica.

Esta parece ser una discusión enrevesada, tratar de delimitar hasta qué punto algo es una mera colección de relatos y en qué momento se vuelve una novela. Aunque no pueda aventurar una respuesta absoluta, diré que Los asoleados de Egloff me parece una colección de relatos alrededor del evento del eclipse, más que una novela como tal que aborde la narración  del eclipse, del planeta Tierra o de algo con mayores pretensiones.  Pero las colecciones de relatos no son tan atractivas para el target lector que algo que se pueda presentar como novela. Todo el mundo ama las novelas, como los eclipses solares, pero pocos están dispuestos a encandilarse con una serie de cuentos sin títulos.

Mientras uno lee Los asoleados de Joël Egloff se pregunta: ¿Qué estaba haciendo yo durante el último eclipse solar? Y se da cuenta que, en un mundo ideal, este  evento provocaría un efecto similar al de la gente que se pregunta: ¿En dónde estaba yo cuando mataron a J. F. Kennedy?- o, ¿qué  estaba haciendo cuando la última mártir del siglo, Lady D., realizó su último acto sagrado al morir accidentada en el Túnel de l’Alma? Pero este no es un mundo ideal y a nadie le importan los eclipses, razón por la que el libro de Egloff es de corte fantástico, ya que brindarle tanta importancia a un fenómeno como este en la vida ordinaria de las personas es un elemento, de por sí, poco realista.

Egloff via Wikipedia

Mientras la sombra de la luna va ocupando el lugar del sol, volviéndose a sí misma un sol negro, los distintos relatos de este libro nos van ofreciendo distintas escenas de vidas de mierda que escapan a la maravilla del Universo, vidas  ensombrecidas por su propia naturaleza. Desde el depresivo incurable, incapaz de salir de su maraña de  recuerdos en los que su última relación lo envolvió, hasta el soñador incontenible que deseó escapar antes del fin del mundo con su nave espacial hecha a partir de remolachas; pareciera como si todos estuvieran condenados a la ceguera absoluta, la incapacidad de ver el sol negro, la frustración de perderse las maravillosas ventanas que ofrece el cielo al encontrarse en una situación de aplastamiento que les hace incapaces de levantar la cabeza, como aquel viejo cuya decrepitud le impide dirigir su vista hacia algo distinto que no sea el suelo. «Extrañas palomas… extraños zapatos…»

Existen en el libro de Egloff tres relatos, registrados como: 12 h 20 min 02 s…; 12 h 20 min 02 s…; 12 h 20 min 02 s… Estos tres relatos parecen tres versiones  de hechos similares, en los que se narra la ansiedad de una mujer oficinista llamada Marie para encontrarse pronto con sus dos hijos para observar el eclipse juntos. No se precisa cuál de estas versiones es la oficial, cuál es la mental y cuál es la que quedó en mera posibilidad.  Yo aventuro que se trata de un mismo relato en tres dimensiones. Para mí se trata de tres versiones que al ser contempladas como una sola, abre la posibilidad de que las tres escenas ocurrieron realmente, en tres dimensiones paralelas. Lo que me lleva a la sospecha de que este se trata de un libro de ciencia ficción solapada, que no se presenta explícitamente como ciencia ficción.

Sin embargo, lo que me confirma esta sospecha, de que Los asoleados pertenece al género de ciencia ficción, es el cuento ya referido fugazmente en lineas atrás: el del hombre que quiso marcharse del planeta construyendo una nave espacial a base de remolacha. 12 h 26 min 47 s… A veces me parece que la mejor ciencia ficción está en los lugares que uno menos se espera, y este relato efectivamente es una muestra de este parecer. Un granjero francés, llamado Victor – como Frankenstein- que vive junto a sus ancianos padres, decide emprender la construcción de una nave espacial para viajar a través del Espacio, hacia su amado astro  Aldebarán,  y así poder escapar de lo que él sospecha será el fin del mundo, vaticinado por el eclipse total de sol.

Su toro más hermoso, un animal de concurso de tonelada y media, empezaba a parecer una vaca flaca. Pero el único toro que le preocupaba era el de la constelación Tauro, cuyo ojo era Aldebarán, un gigante rojo claro de magnitud 0,86 situado a 68 millones de años luz de la Tierra. Aldebarán, una de las estrellas más luminosas de nuestros cielos, que brillaba como 125 soles y que, algunas noches, Victor se pasaba horas contemplando, hasta que su tez se tostaba. Aldebarán, a 646.000.000 millones de kilómetros del establo. ¿Cuántas vidas necesitaría para alcanzar la estrella o tan sólo sentir su calor? Aldebarán no estaba en su camino y, probablemente, nunca estaría en el camino de nadie.

Este cuento lo sitúo dentro de la atmósfera de una nueva ciencia ficción emergente, más atrevida estilísticamente y con menos taras, como la de apegarse a las agendas tecnocientíficas de los países dominantes; por eso 12 h 26 min 47 s… se puede poner al lado de la  historia de Andrés Felipe Escovar, «Aniquila las estrellas por mí», pronto a publicarse en la editorial Mil Inviernos.

Mañana será visible desde el norte de Australia el eclipse total de sol, que no se ha visto en la región desde hace 1.300 años. Este se podrá ver en streaming desde este enlace:

 Ustream channel here:http://t.co/X9YMVdsg.

Se podrá seguir en twitter con el hashtag: #EclipseWatch

REF: JOËL EGLOFF. LOS ASOLEADOS. Traducción José Luis Sánchez-Silva Otras lenguas. Ed. lengua de trapo. 

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