Tag Archive | Dolor

Más allá del lenguaje: El amor y el Apocalipsis para Raúl Zurita

Tanto soñé contigo,
Caminé tanto, hablé tanto,
Tanto amé tu sombra,
Que ya nada me queda de ti.
Sólo me queda ser la sombra entre las sombras
ser cien veces más sombra que la sombra
ser la sombra que retornará y retornará siempre
en tu vida llena de sol.

Robert Desnos 

 

 

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Ante la urgencia del amor, poseídos por ese Dios que nace en el estertor de moribundo, el artista es aquella persona que atraviesa el infierno y en el extremo de la crueldad llega al extremo de la delicadeza, fijo ante ella, como un troyano ante la absoluta hermosura de Helena.

<He estado en el infierno y he vuelto, y déjame decirte, fue maravilloso> Louise Bourgeois

Si el hombre no tuviera fecha de expiración, no amaría, por esta razón los Dioses no aman, sino traman conspiraciones entre razas extraterrestres.

‹‹Te ofrezco la lealtad de un hombre que nunca ha sido leal›› Borges

Raúl Zurita lee salmos, poemasescucha con picardía chicha a Leonard Cohen, para exponer la íntima relación entre Amor y Apocalipsis.

‹‹Mi corazón es el país más devastado›› Ungaretti

Tanto el infierno del dolor como el cielo del amor exceden las palabras: cierran un poema.

 

Una pildorita opiómana de Jean Cocteau

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Jean Cocteau, cuando estuvo interno para rehabilitarse del consumo desaforado de opio, escribió y dibujó. A continuación, uno de los pensamiento que lo asaltaron durante su dolorosa abstinencia en la clínica:

La madre que dice: «mi hijo sólo se casará con una rubia» no se imagina que su frase corresponde a los perores enredos sexuales. Travestismo, mezcla de sexos, animales torturados, cadenas, insultos.

Tomado de  Opium, p. 95. Traducido por Ignacio Vidal-Folch. Ed Planeta

El día que en el cielo de Nueva York se escribió a Dios

Vida Nueva

El dos de Junio de 1982, en el cielo de Nueva York brotaron unos versos brotados del poeta chileno Raúl Zurita. Todos ellos se referían a Dios, buscaban aludir algunas de sus formas, a sabiendas que la inmensidad del firmamento se lo tragaría todo. Para esta acción (apoyada por el CADA-Colectivo de Acciones de Arte-), se precisaron de cinco aviones y Zurita cuenta que quiso haberse enceguecido sin haber podido ver lo que ocurría arriba, así todo habría coqueteado con alguna cumbre de la poesía. Hoy día Raúl puede ver aunque, a cambio, tiene un Parkinson que lo llevó a autodenominarse en muchos versos como «Parkinson Zurita». Este es el vídeo de aquél día luminoso de Nueva York en que Dios fue escrito en el cielo:

 

 

El paracaidista de bambú, Chi Cheng, bajista y poeta del metal

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Los grandes rockeros, al igual que los malos poetas, los poetas imbéciles,  nunca mueren.  No has muerto Chi Cheng, solo descansas de tu prolongado coma.

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Dos versiones de Michael Jackson en el año 2000

Según la revista Ebony, que publicaba en 1985 una aproximación  futurista de Michael Jackson en el año 2000, realizada por el artista Nathan Wright,  el tiempo podía ser un villano o un amigo; y de acuerdo con la representación de Wright el tiempo sería generoso con las estrellas de color negro.  Así que el artista de Chicago falló en lo que solemos fallar los futuristas: en subestimar la complejidad de la naturaleza humana. Y es que para el año 2000, la superestrella del Pop que perfilaba para el 2000 una elegancia y una apariencia guapa, ya no era negra sino blanca. Así que el tiempo, que aseguraba un tratamiento afable para el artista, se fue en su contra, por las misma razones raciales: el tiempo no sería generoso con estrellas de otro color.

Tenemos dos versiones de Michael Jackson – o como le llaman los españoles Máiquel Jackson-: uno es el Máiquel Jackson del mundo paralelo del  año 2000 de Nathan Wright, sonriente, elegante y soberbio; podemos comparar su aura desenfadada con las últimas fotografías de David Bowie, quien tiene el aspecto de a quien  nada de lo humano le es ajeno pero que se ubica por encima de ello.  Y tenemos al otro Mickey, el Mickey que conocimos en esta versión del mundo, a quien le fue diagnosticado  Vitiligo y Lupus en 1986, lo que hizo que en el transcurso de los años siguientes aclarara su piel y perdiera por siempre el favor del tiempo. En esta versión del mundo Mickey hizo lo imposible por ingresar a la Neverland,  lo que le llevó a generar un hábito por las cirugías plásticas y someterse a espantosos dolores inenarrables.  Un día después de la muerte del Mickey Jackson de esta realidad, me encontré con una señora rubia que lloraba viendo un especial de noticias sobre el artista: ella había estado en tratamientos para el dolor por una enfermedad que le afectaba los huesos.  Decía que podía sentir en ella la tragedia de Mickey.  Era la tragedia del tiempo. Ese tiempo que se bifurcó de alguna manera extraña a mediados de los 80 y que construyó dos realidades muy distintas. La realidad del Máiquel Jackson que llegó a su madurez como un relajado hombre afroamericano de gran éxito mundial, y la otra espantosa realidad, del Mickey que se hizo monstruo a fuerza del dolor, la enfermedad y la conciencia de unos niños desventurados que querían sanar el mundo. Esa es la realidad del desastre que estamos viviendo, a menos que una curva inesperada en el espacio-tiempo nos vuelva a unir con Máiquel Jackson de la revista Ebony y volvamos al sendero del tiempo benigno.

Lance Armstrong: El no ganador de siete tours

Aún hay quienes se resisten a creer que Lance Armstrong se dopaba. Para muchos, todo se debe a la envidia europea, ignorando que la primera entidad que afirmó categóricamente que el ciclista ganador de siete tours de Francia era norteamericana (USADA). Lance fue campeón durante siete ediciones (1999-2005) y hoy le han despojado los siete títulos. En el listado de la historia de esta carrera por etapas, aparecerá un desierto, como si los que corrieron por las carreteras francesas hubiesen sido fantasmas drogados. Hay quienes proclaman a este hecho como el golpe maestro del final del ciclismo, quizá no se ve que en este deporte, aunque tarde, al menos se reconocen los engaños. En otros, como por ejemplo el fútbol, es impensable que se despojen a seleccionados de sus títulos mundiales pese a que estos hayan servido para mantener dictaduras y tiranías (fue el caso de la Italia de los años treinta o el de Argentina en 1978), algo mucho más grave que alguien se dope. A continuación un documental de Discovery Channel llamado «La ciencia de Lance Armstrong» en el que, obviamente, no se habló de los vericuetos con transfusiones y EPO sino de cómo armaban las bicicletas  y donde todo comienza con un pensamiento sobre el dolor, algo que hoy debe atenazar al no campeón de siete tours de Francia.

RAMBO: «Primera Sangre» de David Morrell, una novela dolorosa

El policía Teasle y el muchacho Rambo

En 1972, el escritor canadiense David Morrell publicaba a los 25 años su primera obra «Primera Sangre» con la que se consagraría  y  sería reconocido posteriormente como el «padre de la novela de acción moderna».  Primero enseñada en colegios y universidades, daría el salto definitivo a la fama diez años después con la adaptación al cine de Acorralado (First Blood), más conocida como Rambo I y que daría lugar a una serie de películas dedicadas a la figura de Rambo. El personaje de Rambo alcanzó tanta popularidad que se encuentra actualmente en el top 5 de los iconos más reconocidos del género thriller, al lado de  Sherlock Holmes, Tarzan, James Bond y Harry Potter.

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