Una entrevista a David Foster Wallace (subtitulada)
Si David Foster Wallace hubiese tomado un año sabático, escribiría una hora y el resto del día lo ocuparía en comerse las uñas porque no escribe, al menos, eso le dijo a Charlie Rose en la entrevista que a continuación presentamos, hecha en 1997. En ese mismo encuentro aseveró que no estaba listo aún para tirarse desde la terraza de un rascacielos; tuvieron que pasar trece años, no para que se precipitara de las alturas pero sí para matarse:
Los videófonos y sus máscaras según David Foster Wallace
Traducido por Marcelo Covián
Extractado de «La broma infinita»
¿POR QUÉ, AUNQUE EN LOS PRIMEROS DÍAS DE LOS TELEORDENADORES INTERNETEADOS DE INTERLACE QUE OPERABAN BÁSICAMENTE CON LA MISMA PARRILLA DE FIBRA DIGITAL DE LAS COMPAÑÍAS TELEFÓNICAS, EL ADVENIMIENTO DEL VIDEOTELÉFONO (TAMBIÉN CONOCIDO COMO VIDEÓFONO) GOZÓ DE UNA ÉPOCA DE INMENSA POPULARIDAD ENTRE LOS CONSUMIDORES-USUARIOS ENCANTADOS CON LA IDEA DE UNA INTERAZ TELEFÓNICA TANTO AUDITIVA COMO FACIAL (SIENDO LA PRIMERA GENERACIÓN DE CÁMARAS VIDEOFÓNICAS DEMASIADO RUDIMENTARIAS DE APERTURA DEMASIADO ESTRECHA COMO PARA ALGO MÁS QUE PRIMEROS PLANOS FACIALES),
La broma infinita de Agassi y Gómez
André Agassi publicó una autobiografía llamada «Open» en la que confesó haber consumido drogas ( metanfetaminas) y que en 1990, en su primera final en un grand slam (Roland Garros), usó una peluca que no le permitió concentrarse en el juego que perdió ante el ecuatoriano Andrés Gómez.
El primer poema de D.F Wallace
David Foster Wallace está condenado a que recuerden el día que nació pese a que se haya suicidado. La mancha de haber estado en la tierra no se borra por más que uno se dispare con una ametralladora. Matarse es enfatizar que se vive . La semana pasada, el autor de «La broma infinita» fue homenajeado en diferentes publicaciones gracias a que si estuviera vivo, cumpliría cincuenta años. También su nombre ha vuelto a los principales suplementos literarios hispanos debido a la publicación de su novela póstuma «El rey pálido». En la Universidad de Texas, desde 2010, hay un archivo con los borradores, libros y demás textos de Wallace. Entre ellos está «Viking Poem», un escrito que hizo a los seis o siete años. ¿Se habrá quitado la vida para evitar encontrarse con un Odín exterminador?
Acá puedes leer más datos sobre el archivo de Wallace









