Reventón en la Borregomátrix. Caso Steagnus vs Parcerisa
“Deberías de ver al mundo como una conspiración manejada por un grupo intrincadamente unido de personas casi omnipotentes, y deberías de pensar en esas personas como tú y tus amigos”, Robert Anton Wilson
Con motivo del día del periodista.
Este es nuestro homenaje a los periodistas de ciencia ficción que cubren la realidad fuera de la desinformación, el estado de arte velado que nos mantiene en un estado de ilusión y engaño perpetuo impidiendo ver a los verdaderos actores del juego, en el que somos solo el rebaño de una granja humana.

Genesis del caso:
A los anunnaki se les dio por inventar la raza humana. y muchos siglos después nacieron sujetos rebeldes como Steagnus y David Parcerisa. Entre ellos han desenmascarado la gran mentira reptiliana que devasta nuestros corazones. Pese a sus afinidades, surgieron diferencias, cuyos nombres y apellidos podemos citar a continuación.
Nibiru.
Zacharias Sitchin
Anton Parks
Divo Pesetero Icke.
Fundamentos del litigio:

tomado del blog contraperiodismomatrix
Steagnus ha llevado a la incredulidad a David porque este muchacho ha optado por seguir con fe ciega los trayectos de Anton Parks, cuya metodología se basa en las regresiones a vidas pasadas en donde ve los cimientos de la civilización y allí pues, dice observar estas razas reptilianas que nos esclavizan.

Tercera parte en el litigio.

El arbitraje genial
Un genio circula como un fantasma en las huestes de la conspiración. Se llama don Genio Palacios. Tal vez fuese él, el primero en llamar la atención en la tensión entre estos dos pesos pesados de la teoría conspirativa. Poniéndose Palacios como una tercera vía, al mejor estilo de Tony Blair.
¿Quién es el comunista de estos entresijos? Algunas veces creemos que don Steagnus semeja el rabino Josef Stalin, luego sospechamos de Parcerisa, pero nunca perdemos de vista, al gordo masón de JL de mundodesconocido.es, su fisiología cambiante nos hace pensar en esos extraterrestres shape shifting que engañan a los hombres desde tiempos milenarios.
Hemos descubierto con sorpresa que a grandes pensadores como Salvador Freixedo les han introducido chips en la cabeza para que repitan el mismo discurso una y mil veces. El mismo recuerdo falso de Puerto Rico y la visión de los ovnis en México se confunden en su cerebro debido a la ingesta de carne de chupa cabras.
Reflexión Molecular sobre la interfase entre mainstream y Ciencia Ficción. Por Luis Bolaños
Reflexión Molecular sobre la interfase entre mainstream y género de CF (Luis Antonio Bolaños de la Cruz) domingo, 1 de noviembre de 2009 / Ciencia Ficción Perú
Diversos artículos a lo largo de los dos últimos lustros (recuerdo por ejemplo, uno de Niño de Guzmán) me ha suscitado diversas emociones, indignación pero también lástima, por eso deseo empezar con un tándem que vincula mis dos definiciones más queridas de CF:
“Es la rama de la literatura fantástica que se dedica a especular sobre las variables fundamentales que caracterizan a la humanidad –y sus anexos- en todo tiempo y lugar” (la clave aquí es fantástica, no tecnológica) y
“La CF es el género o subconjunto literario que al funcionar como agujero negro da cuenta de los demás subconjuntos literarios y del conjunto mayor o mainstream” (la clave aquí va de inclusión a adsorción, ya que apenas desde cualquier otro género o del mainstream pueden abordarse esos temas anteriores que son el fundamento de todo relato de CF).
Es más, parece que los acercamientos referidos a la segunda definición, convierten a los textos que abordan su interpretación en verdaderos objetos en el borde del anillo de Schwarszchild de un “black hole”, o sea que caen o son atraídos dentro de la CF, lo cual provoca no poco desconcierto en aquellos críticos que relegan o ningunean a un género, tan complejo que es capaz de realizar semejante artificio y embutirse lo que se acerca sin contemplaciones. De allí la proposición de subconjunto que da cuenta, en palabras de Douglas Adams, de “la vida, el universo y todo lo demás”
Lo cual significa por un costado, que la CF es profundamente humanista (percibida desde la vertiente fantástica por las preocupaciones esenciales que promueve), y por otro lado que cualquier relato que se aproxime a su anillo temático de Schwarszchild es devorado irremediablemente por ella –recordar que una vez encajado le ocurrirá lo mismo que le sucede a cualquier materia, energía o información en el interior de un agujero negro: será incapaz de abandonarlo- y eso a pesar de los plumajes erizados, las negaciones a porfía, las doctas disertaciones sobre la trascendencia y la incapacidad de numerosos críticos para asumir que un género despreciado por su vinculación inicial con los pulps, pero denominado a la posteriori como “literatura culta para masas”, pueda esgrimir esas características.
Por eso recurren al ajado argumento que sostiene que cualquier obra de un escritor de mainstream no puede ser CF… porque la trasciende. Ante semejante contumacia no queda más que carcajearse cuando leemos a Philip Roth y su ucronía (que por cierto no es descubrimiento de él como se atrevió a decir algún crítico despistado) o a Ishiguro y su novela “Nunca me abandones”, tan parecida a una novela de Michael Marshall Smith (Clones) o al film “La Isla”. En este punto recuerdo la provocadora frase de Michel Houellebecq rubricando que lo único trascendente de la literatura del Siglo XX es la ciencia ficción.
Y ahora ocurre igual con el ganador del Pulitzer Cormac McCarthy y “La Carretera”, espléndida y brutal novela de CF, que ha originado un diluvio de comentarios elogiosos en blogs, revistas y periódicos, donde por lo general la tildan de postapocalíptica, pero eluden señalarla como perteneciente al género (alguno vergonzante dirá que es cercana); no obstante para los aficionados no existe motivo de engaño, les recuerda tantas y diversas peripecias descritas por David Brin (El Cartero), Robert McCammon (Canto del Cisne), Stephen King (Apocalipsis), Sonya Dorman (Corre, corre, corre, dijo el pájaro), Plop, un auténtico descenso a los infiernos debido a la pluma de Rafael Pinedo, o Richard Corben (Mundo Mutante) o las diferentes series de aventuras postcatástrofe (ambiental o atómica o cualquier otra causa) que las historietas argentinas de Columba y Skorpyo se esforzaron por esparcir en América del Sur. Quizás la diferencia fundamental estriba en el estilo, breve, compacto, èpico y casi poético de la triste novela, y no en la lacerante, áspera, sin resquicio para la esperanza, terrible acontecimiento que nos despliega, y que tan común es a ese tópico particular de la CF. Y es que tenían que leerlo proveniente de un autor “normal” para reventarle cohetes y prodigarse en elogios.
Parafraseando a Harry Harrison repito para comparar: que una vez veías al cowboy cabalgando hacia el sol rojo de un atardecer o seguías los incidentes que franqueaba el antihéroe de una novela negra para solucionar un crimen, las habías -en cierto modo- leído todas, pero la infinita gama temática de la CF que se expande como la galaxia o que siguiendo con el icono del “agujero negro”, interactúa dinámica con su entorno literario: tragando lo que colinde o se acerque, girando sobre si misma para morderse la cola y/o parodiarse, vibrando e insertándose en otros soportes (historietas, comics, películas, música, teatro, modas) con un talante peculiar: por sus características genera una distorsión extrema en tiempo y espacio; y encima, va creando la masa crítica que permite prepararse para la novedad, medida por la fuerza gravitatoria que ejerce en la humanidad (en el listado de los filmes más vistos -y tomando en consideración que el cine es el arte del siglo XX como decía Lenin- la mayoría son pertenecen al género y ni se diga de la tecnología que usamos en la actualidad, soñada o propuesta en sus textos desde el siglo XIX)
SE NOS CAYÓ EL CHUZO!

Se nos cayó el chuzo después del último vendaval de amarguras.
Como un haitiano presto a recibir los obsequios navideños, aguardamos por este año nuevo y nos confirmó lo que sospechamos desde hace mucho tiempo: la mediocridad del desempleo y las oficinas.
Tanta masturbación no fue garantía de ninguna seguridad del destino, aunque quizás sí hubo una certeza: el cansancio de las pajas; pero a eso siguió otra incertidumbre: ¿se habrán agotado hasta las reservas de aliento?
Los cachorros y los espíritus buscan su hogar, y en milinviernos siempre tendremos una poca de pan para ellos. Nuestros méndrugos de amor serán los últimos destellos de humildad que precisamos para con tanta soberbia sexual.
Joaquin Martínez, el hijo de doña Gloria Pérez, siempre me comentaba que con el único hombre que haría el amor sería con David Bowie. Después lo vi prostituyéndose por unas dosis de anfetaminas y le dije: ¿no es que solo harías el amor con David Bowie?
Ahora Bowie está muerto, y Joaquín Martínez ya no dice que no se acostará con machos porque es lo que hace, para vivir y para que no se le caiga el chuzo.
Nosotros no pudimos hacer el amor con hombres. Tampoco con mujeres y el chuzo se vino abajo, con estrépito, como si cada una de nuestras ilusiones se hubiese engordado lo suficiente para que su caída fuera tna fuerte como el derrumbe de un elefante.
Es el precio de no ser un Porfirio Rubirosa que enamore Capotes maricas.
La muerte de un Dios y un extraterrestre

La eternidad para Dios por fin comienza un lunes y para su extraterrestre un domingo en la mañana. Las promesas de enero se han hecho realidad. Y seguimos viejos agüeros, noviembre y diciembre del 2016 estará plagado de muerte. ¿Se habrá vuelto marica la muerte? ¿Qué le pasa? ¿Cómo va a matarnos a don Carlos Muñoz y a don David Bowie en menos de 24 horas?
De chiquilín, el rostro de Dios era el de Carlos Muñoz cuando aparecía ya viejo promocionando un comercial de un producto que ofrecía consecuencias celestes. A Bowie también lo vi de chico, meneando la cintura que hacía pensar y preguntarme por qué mi mamá no era tan bonita como esa señora. Fue cuando Arnulfo me dijo: no es una señora, guevón, es un artista pop. Entonces supe que mi destino era el arte. Hoy es un día para llorar pero también lo fue ayer y lo será mañana, por eso yo os invito a masturbarse. Mucho. Porque del resto no queda sino una melancolía sin igual y siempre igual.

Os dejamos con un villancico cantado por el mismísimo dios con una niña. Porque siempre la muerte llega en pareja.
¿Quién iba a pensar que en el paraíso se iban a desposar don Carlos Muñoz y David Bowie?
Crónica de las caricias de Andrés Felipe Escovar en Axxón
La revista Axxón sigue siendo una de las máximas exponentes de la producción actual de ciencia ficción en el continente y en el mundo (pese a las múltiples crisis que ha atravesado en los últimos tiempos), por esta razón celebramos la reciente publicación del cuento «Crónica de las caricias» de nuestro co-editor Andrés Felipe Escovar.

Esperamos lo disfruten: CRÓNICA DE LAS CARICIAS
SUPERSONIC 3 Panzada de CiFi para terminar año

Ha salido a la venta el número destinado a la Navidad 2015 de SUPERSONIC (publicación online destinada a comunidad de aficionados a la ciencia ficción, fantasía y terror) : https://lektu.com/l/supersonic-magazine/supersonic-no3/4051
Incluye relatos originales de Víctor Conde, Alberto Chimal, Nieves Delgado, Dávid Gálvez, María Angulo Ardoy, Juan González Mesa, José Luis Merino y Bruna Atamante y nuestro co-editor: Luis Cermeño. También traducciones de prestigiosos autores, artículos, entrevistas y las habituales secciones de la revista.
En palabras de la escritora y editora argentina Laura Ponce, este tercer número es «Una panzada de CF internacional para terminar el año» y , cómo no, qué más se puede pensar al ver el índice:
Tapa: «Supersónica» de Ittai Manero
Tabla de Contenidos
Editorial
Ficción — “Atar nudos” – Ken Liu
Info — Cuentos para Algernon: Año III
Sección — Mutatis Mutandis: De optimo genere – Manuel de los Reyes
Ficción — «Génesis» – Nieves Delgado
Sección — Reconocimiento digital: Max Gladstone – María Leticia Lara Palomino
Ficción — «El lenguaje de los cuchillos» – Haralambi Markov
Entrevista a Francisco Jota-Pérez – Cristina Jurado
Ficción — «Frío» – Alberto Chimal
Ficción — «Clasificación de libros» – Alberto Chimal
Ficción — «Canon» – Alberto Chimal
Ficción — «Tresenrama» – Alberto Chimal
Sección — All Your Short Are Belong To Us – Elías Combarro
Info — Lorem Ipsum
Sección — Castillos en el aire – Mariano Villarreal González
Ficción — «All the Pretty Little Horses» – David Gálvez
Artículo — Editoriales de género en España – Cristina Jurado
Ficción — «Nacidos perfectos» – María Angulo Ardoy
Info — El señor de la lluvia
Sección — Lo fantástico a través de la pantalla – Alexander Páez
Ficción– «Ojoblanco» – José Luis Merino
Breve crónica del festival Cylcon 2015 – Pablo Bueno
Ficción — «Voces remotas en Albión (Parte I)» – Víctor Conde
Info — El Laberinto Mecánico
Sección — Ciencia-ficción dura en el idioma de Cervantes – Miguel Santander
Ficción — «Bruna, la muerta» – Bruna Atamante
Sección — Póker de cómics – Armando Saldaña
Relato — «Rio: Ciudad de monstruos» – Roberto Bartual
Sección — Lo bueno, si breve… – Xavi
Ficción — «Los rápidos azules» – Juan Gónzalez Mesa
Artículo — La liminalidad y la literatura fantástica – Silvia Schettin
Ficción — «Fantasma en el shell» – Luis Cermeño
Reseña: AfroSFv2 – María Leticia Lara Palomino
Reseña: A Borrowed Man, por Gene Wolfe – Josep María Oriol
Reseña: Luna, de Ian McDonald – Cristina Jurado
Reseña: Aquesta nit no parlis amb ningú! – Alexander Páez
Sección — Cifi 101: Cities in Flight, de James Blish – Miquel Codony
Fiction –“The Girl-Thing Who Went Out For Sushi” – Pat Cadigan
Interview with Pat Cadigan – Alexander Páez
Section — A Publisher’s Mistakes: On Conventions (II) – James Womack
Interview with Zen Cho – María Leticia Lara Palomino
Fiction –“Arvies” – Adam-Troy Castro
Fiction — Ghostwords II
SuperSonics
Nuestra recomendación es que no pueden dejar de comprar y regalar esta revista profesional que ayuda a consolidar la literatura de género en español a nivel internacional. Supersonic magazine
(dulcemente). Un relato de Enrique Pagella
Les presentamos este trabajo hecho por el autor argentino Enrique Pagella. Esperamos que lo disfruten.

Los amantes. Magritte
X: Hoy desperté un poco nervioso.
Y: Yo no. Los rayos de sol entraban tibios por la lucera y los telones albos bailaban con la brisa matinal. Qué belleza ¿No te parece?
X: No. No me gustan las cortinas. Hoy me levanté perturbado.
Y: Yo no. Un pajarito purpúreo como un corazón se posó en la rama del tilo que encuadra la ventana y cantó largo rato para mí ¿No es hermoso?
X: No. No me interesan los pájaros, no saben nada de música. Ya te dije que amanecí muy nervioso.
Y: Yo no. Después del canto de los pájaros escuché Las cuatro estaciones de Vivaldi. ¿No es de lo mejor que se haya compuesto jamás?
X: No. No me gusta Vivaldi, es el introductor del comunismo en la música; yo soy partidario del concierto soli. E insisto: al despertar estaba muy pero muy nervioso.
Y: Yo no. Apenas salí de la cama me di un baño de inmersión con agua de lluvia y esencia de rosas mientras tomaba un té de jazmín endulzado con la miel más dorada que te puedas imaginar. Y te confieso algo: después unté toda mi piel con leche de coco de las Guyanas francesas ¿Fuiste alguna vez a las Guyanas?
X: No. No me gusta viajar, odio el movimiento en quietud, el movimiento del que no soy responsable. Hoy me desperté aterrado. Escuché una voz en mi cabeza.
Y: Yo no. Después del baño y antes del desayuno medité. Qué placer. Derramé los pensamientos de mi mente y llegué a palpar el vacío primigenio, esa armonía de mi ser con el cosmos tal cual lo hacen los animales y los vegetales ¿No te parece que ellos son verdaderos maestros de la existencia?
X: No. Detesto a todos los seres inferiores y sus porquerías. La voz era muy parecida a la mía pero sonaba como si fuese de un desconocido…
Y: Yo no…
X: Yo no… ¿Qué?
Y: Yo no sueño esas cosas.
De la arquitectura biológica y sus derivaciones, por Luis Bolaños
Tenemos el gusto de presentar este cuento de uno de los maestros de la Ciencia Ficción Colombiana, Luis Antonio Bolaños de la Cruz, esperamos lo disfruten:

De la arquitectura biológica y sus derivaciones
Luis Antonio Bolaños de la Cruz
Compito con ilustres antecedentes a los cuales he extraído una imagen por allí, otra por allá: Dick (Aquí yace el wub), Leinster (Exploration Team), trilogía sobre los primeros habitantes de América del Norte (Michael Gear y Kathleen O’Neal Gear), Bradbury (Los marcianos), Van Vogt (Proceso) y Sheckley (El visitante de la aurora), con lo cual el relato culmina como una mera variación mezclada de los ideas de la media docena de autores nombrados, pero creo que agrega un adarme de apoyo a ese principio ambientalista “todo implica todo y todo se relaciona con todo” apuntando a un conecte cósmico, donde todos somos los demás y viceversa, aunque en el planeta del relato ocurre de manera literal.
Circunstancia
Las estrellas estaban allí, arracimadas, reproduciendo tanto el diseño embrollado de las redes de conexiones neuronales como el cableado que las interconecta para desencadenar breves neuromotos de actividad, corriéndose al rojo mientras frenábamos como podíamos, lanzando ráfagas de órdenes a través de los tableros de mando y dirección subsistentes, arrojando por compuertas y claraboyas materiales, instrumentos, basura, cadáveres, tratando de salvarnos, en búsqueda desesperada tras la falla en pleno viaje FTL (Fast Than Light) de algún dato planetario que coincidiera siquiera de manera parcial con las características terráqueas a que se amoldan nuestros cuerpos, ya que no tendríamos oportunidad para terraformar, o para permanecer en órbita por décadas, los daños transitaban de severos a graves en tanto brotábamos de nuestra trayectoria al espacio real y a medida que se encendían como ristras coloradas las luces de peligro en las pantallas y se hermetizaban niveles enteros, aumentando el listado de bajas, la preocupación se instalaba y el temor se expandía al cancelarse el límite de gestión de riesgos que programamos previamente.
Nuestra organave se liberaba de porciones, miembros, aparatos, ampollas y secciones, cauterizaba y cercenaba para amparar lo salvable, aplicaba eutanasia, apoptosis o ablación, según la rapidez requerida, los colores dóciles y tranquilizadores de los pasillos, y los vivaces y restallantes de las salas se ensombrecían y palidecían, latigueaban furibundos, mientras las funciones se alteraban, un galimatías de gruñidos, suspiros y lamentos brotaban de las paredes acompañados por fluidos, espumas y gelatinas que viraban a vómitos inescrutables, cintas de proteínas quemadas o manchurrones antiestéticos en pocos segundos. Con los hidropónicos y ecosistemas vegetales comprometidos y los criaderos desaparecidos, una preocupación adicional se percibía: la alimentación iba a escasear.
INTERVALO Laboratorio en residencia (Ecuador)

Via lablabelucubracionesartisticas.
INTERVALO Laboratorio en residencia, es un programa conjunto de LABlab y Casa 18 [espacio de arte], localizado en Quito – Ecuador, cuyo fin es apoyar la producción, creación, investigación y difusión de las artes contemporáneas, así como establecer diálogos entre los creadores y los agentes vinculados a las artes en la región.
El programa de residencias ofrece oportunidades, de explorar, reflexionar y producir desde diversas maneras de interacción que se pueden dar durante el proceso creativo, promoviendo un intercambio de nuevas ideas y experiencias, para que sea a través de las conexiones entre artistas, estudiantes, organizaciones y demás contextos de la ciudad desde donde se pueda abordar la práctica artística como campo de reflexión y de conocimiento.
INTERVALO Laboratorio en residencia este año cuenta con el aval de:
Facultad de Artes de la Universidad Central del Ecuador
Fundación SINCHI SACHA
Laboratorio Disonancia
Brujería Urbana







