David Lynch fue un soldado alemán que murió en Normandía en 1944

Todo pasó en el desembarco de Normandía hace 76 años. David Lynch tenía 16, era alemán, y recordaba el llanto de su madre tras la despedida. Él lo soñó anoche y lo contó en su habitual informe sobre el clima desde Los Ángeles . Recordé mi propio sueño, quizá tan azul como el reflejo de Lynch, o su fantasma, duplicado en la grabación: yo tenía una familia; mi esposa – a la que no conozco o que no tiene rostro y no identifico con nadie-, luego de una jornada de trabajo, regresó y estuvo a solas con mi hijo mientras yo hacía otra cosa en algún lado de la casa.

Ella, después de un rato – si es que ese después existe en los sueños- me reclamó : ¿te masturbaste al frente de él? Yo no le contesté: intenté descifrar si lo había hecho pero todo se difuminó como en otro sueño que hubiese acaecido dentro del sueño; después me pregunté cómo un niño de unos cuatro años ya se masturbaba e intenté recordar el momento inaugural o mi novela familiar en torno a las pajas. ¿Acaso embaracé a mi esposa en virtud de alguna red de afectos y telepatía en donde mis eyaculaciones solitarias sirvieron para embarazarla?

Hubiera querido soñar con un desembarco y con mi muerte pero el que murió, al menos un poco, fue mi hijo. También nació el germen de mi divorcio.

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