Entropía y exégesis en Philip K Dick

Esta nota forma parte de una serie de notas y observaciones que hará Mil Inviernos sobre el libro THE EXEGESIS de Philip K. Dick.

 

Uno de los temas que apasionaron al escritor norteamericano de ciencia ficción, Philip K Dick, fue la entropía;  este concepto físico lo abordó en muchas historias de su prolífera  producción, entre las que se destaca, Mundo Contrareloj; también sirvió como soporte para el material que agrupó en La Exégesis.  Sobre la Entropía, el escritor y científico Gregory Benford recuerda  en un reciente artículo –Philip Dick en OC– el interés que Dick manifestaba.

Él (Dick) también me formulaba muchísimas preguntas sobre  el tiempo y la mecánica cuántica, especialmente como transfondo para Mundo Contrareloj.  Él pensaba que la entropía era una gran metáfora pero yo nunca pude hallarle sentido en esa novela.

La entropía era entonces una gran metáfora para Dick, no en un sentido estricto al que pretendía la física o la mecánica cuántica, sino como un fenómeno siniestro de la misma naturaleza y muy particular en la obra del escritor californiano. Es lo que el filósofo Fredric Jameson refiere como Kippel:

(El Kippel) Es la visión personal que Dick tiene de la entropía, y en ella los objetos pierden su forma y <se vuelven anónimos e idénticos, mero kippel parecido a un pudin, apilado hasta el techo de cada departamento> (de ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas’). Este mundo-objeto de finales del siglo XX (al contrario que los rutilantes futuros de Verne o Wells) tiende a desintegrarse bajo su propio ímpetu, soltando películas de polvo sobre todas sus superficies, que se vuelven esponjosas, y se rasgan como ropa podrida o se vuelven tan poco fiables como una tablilla de parqué que deja atravesar el pie. [1]

El Kippel tiene su contraparte con los biltong, una especie de replicantes. “ Los biltong pueden reproducir a la perfección cualquier artículo u objeto que les pongan adelante”. [2]

La entropía en el universo de Philip Dick no es sino uno de los dos movimientos del universo. Por un lado, el kippel y la desintegración; por otro, los biltong y la reproducción y la obsesión por los objetos artesanales de otra época.

Una mejor definición de la entropía según Philip Dick, la encontramos en La Exégesis:

La Entropía es igual al desorden.

Por lo tanto el universo se está dirigiendo hacia el desorden.

Las formas son orden.

Por lo que moviéndose hacia la forma, o conclusión de la forma,  es moverse en contra del desorden o en contra de la entropía.

Por lo tanto desde que el universo se está moviendo hacia el desorden (lejos de la forma) luego que moverse  hacia la forma es moverse en un ortogonal o incluso dirección opuesta del universo –así como- y está recogiendo tensión así como forma; verbi gracia, moverse hacia menos desorden, luego más energía[3].


[1] JAMESON, Fredric. Arqueologías del futuro.  Ed. Akal.

[2] Jameson

[3]DICK, Philip k. THE Exegesis. Edited by Pamela Jackson and Jonathan Lethem

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