Rabolú, la insospechada influencia de Lars Von Trier

Una de las principales cualidades que dicen tener las reinas de belleza es la humildad. La proclaman en todos los eventos públicos a los que asisten. Esta conducta se repite en otros grupúsculos y gremios, tal es el caso de los escépticos o ateos. Ellos brindan sus enseñanzas con humildad, acusan de soberbios a los religiosos y, como las reinas de belleza, hacen hincapié en este valor cristiano- sí, son muy cristianos con su humildad aunque se crean más afines a los griegos- para hacerse empáticos con el vulgo. Este es el caso del texto «Hercólubus, el planeta que no termina de acercarse»:

Y si, algún día, un asteroide nos manda a todos al otro barrio, pues antes de palmar constataré, de nuevo, que no somos nada importante, que al universo no le importan nada los seres humanos y que nuestro paso no ha de dejar huella entre las estrellas. Eso sí, al menos, moriré humilde y sabiendo lo que me digo, mientras otros mueren creyendo que su Venerable Maestro les ha enseñado a detener al Planeta Rojo.

El escrito hace referencia al libro «Hercólubus o planeta rojo», escrito por Rabolú, un colombiano que afirma que un planeta seis veces más grande que Júpiter habrá de colisionar con la Tierra. Más que del final de la vida en nuestro planeta, es una premonición de Melancholia. Lars Von Trier hizo una glosa doméstica de lo que vio Rabolú desde la cama donde agonizó y urdió el libroo.  No importa que el planeta, en el cielo de la película de 2011 se vea azul. Tampoco que el nombre cambie. El discurso del personaje que encarna Kierfer Sutherland es el de un escéptico que ve con desprecio a crédulos cansado,s como la mujer interpretada por Kirsten Dunst.

Las burlas cientifistas pueden generar lecturas tan diversas como los libros apocalípticos o religiosos. Es clásico y manido el ejemplo de los bestiarios que ahora se leen como piezas de literatura fantástica, o de autores que toman historias bíblicas y las rehacen, como ocurre con el cristo de Kazanzakiz. Una manera efectiva para empobrecer los relatos religiosos es mediante su sometimiento a las reglas de veracidad que tiene la ciencia, así como se empobrece una teoría como la de la evolución si se la somete a los cánones teológicos.

Escritos como «Hercólubus, el planeta que no termina de llegar» son enunciados de un glosador que controvierte la forma en cómo habrá de terminar el mundo, apegándose a sus datos, a su secta carente de creencias, sabiendo que nada de lo que venga después habrá de importa pero, como los más fervientes crédulos, se apega a un valor metafísico para darle una distinción a su muerte en medio de la hecatombe. Son, a diferencia del comentario al margen de Von Trier, una nota al margen cándida y esta aumenta a medida que quien la enuncia desprecia desprecia la candidez.

En esta página encontrarás información sobre Rabolú y extractos de «Hercólubus o planeta rojo»: hercolubus.net

 

 

Tags: , , , , ,

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: