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Asteroide Pynchon

Pynchon

El público ocultamiento que ha profesado Thomas Pynchon, ha llegado hasta el cielo. El 20 de noviembre pasado, el  Minor Planet Center emitió una circular en la que anunciaba que el asteroide 152319 (2005 UH7), descubierto por el italiano E. Guido el 29 de Octubre de 2005, se llamaría Pynchon. La razón de dicho bautizo fue un tributo que Guido quiso rendir a uno de sus escritores favoritos, cultor de una escritura «densa y compleja»; antes de que se comunicara dicha decisión, el descubridor tuvo que adelantar todo un trámite en el que debía proponer el nombre de su descubrimiento al centro y este, a su vez, tuvo que presentarlo a la Unión Astronómica Internacional. Esta es la órbita de Pynchon (el diagrama puede ampliarse al hacerse click sobre él):

orbita_pynchon

Este caso no es el único, el Junio de este mismo año, más exactamente el 23, se anunció que un asteroide habría de llamarse Iainbanks, en honor a Iain Banks, el escritor británico que falleció el nueve de ese mismo mes a causa de un cáncer.

El desconcertante book trailer de Bleeding Edge de Thomas Pynchon

bleeding

Para muchos un gran What The Fuck, para William Gibson: «Absolutamente el mejor trailer de novela hasta ahora en la historia del Mundo». Para mí, un trailer desconcertante pero genial porque es gracioso y trollea la formalidad habitual de este tipo de especímenes.  La novela está situada en el NY del 2001, antes de los atentados, y en la temprana era de Internet. Definitivamente nos encontramos frente a una nueva biblia de nuestro tiempo. El libro se estrenará el 17 de septiembre del 2013. ¿Cuándo lo leeremos?

¡¡Snow Crash ya tiene director!!

Atención cyberpunks y amantes de la ciencia ficción en general: se ha anunciado el nombre de quien dirigirá y adaptará al cine la novela Snow Crash  (Ediciones Gigamesh) de Neal Stephenson. Se trata del británico Joe Cornish, quien tras una carrera de comediante, se lanzó a la dirección de cine con Attack the Block, una película de ciencia ficción sobre una pandilla de adolescentes que luchan contra extraterrestres, lo suficientemente interesante como para convencer a Paramount de que éste era el hombre indicado para la adaptación de Snow Crash (Joe Cornish también fue uno de los escritores de Las Aventuras de Tin Tin).

Snow Crash es una novela que reinventó y de alguna manera refrescó la ficción ciberpunk, sacando el subgénero de sus envejecidos paisajes desde las ruinas del universo de las primeras novelas de William Gibson. Se ha comparado la calidad literaria de Snow Crash con las novelas de Thomas Pynchon: » sólo que en vez de mirar hacia la reconstrucción del pasado como Pynchon, Stephenson mira hacia el futuro ya construido por la estética ciberpunk y lo desmonta de manera similar, ofreciendo un panorama divertido, inteligente y muy, muy entretenido.»( © Xavier Riesco Riquelme 2000) Se le adjudica  a Snow Crash (cuyo nombre viene de una falla de Apple que hacía aparecer la pantalla como un canal muerto de televisión) el haber creado el término Avatar en el mundo de los videojuegos e internet, dentro de lo que Stephenson llamaba «Multiversos» en muchos aspectos el mismo Ciberspacio de William Gibson.

Esta no es la primera vez que suena Snow Crash para adaptarse  al cine -lo mismo que Neuromante de William Gibson-, pues el mismo año de su publicación, 1992, Paramount ya había puesto sus ojos sobre la novela y había empezado a trabajar en la pre-producción. La razón por la que el proyecto no arrancó fue que para la época, el costo de los gráficos que se requerían era demasiado costoso; se trató entonces de pasar la idea a Disney y otras partes pero nunca salió a la luz.

Thomas Pynchon y su lento aprendizaje

Se ignora el rostro de Thomas Pynchon, cómo viste y si se muerde las uñas. Lo que sí sabemos, gracias a Los Simpson, es su tono de voz, también creemos que hoy cumple setenta y cinco años. Como pequeño homenaje, les traemos «Un lento aprendizaje», un volumen de relatos que el autor escribió entre 1959 y 1961. La introducción del libro es escrita por el propio Pynchon y en ella se alcanzan a ver algunas hilachas de lo que ha sido el tapiz de sus días ocultos. Habla de ese defecto de literarturizar ciertos eventos de sus relatos, de su relación con los beat y plantea un hipotético encuentro con él mismo cuando recién escribió los libros, preguntándose si se invitaría a tomar una cerveza y a charlar un rato.