Amor a distancia (2)
El 29 de mayo de 2011 regresé de San José a Bogotá. La única razón por la que no me desbaraté a llorar durante las dos horas del vuelo fue porque un señor de Neiva decidió que era buena idea contarme toda su vida. La conversación se interrumpió cuando llegamos a Bogotá y me quedé solo de nuevo. Ahí entendí que todos los años de ilusión se habían acabado y que muy seguramente no volvería a ver a Gerardo. Nuestra relación había terminado en una monumental pelea y lo que antes era una comunicación fluida terminó en rabia y en un silencio que lo cubría todo. Los días que habíamos compartido en San José habían sido demasiados. Atrás quedaron los sueños de romper las barreras de la distancia. Después de ese último encuentro en San José todo se acabó.
Yo volví a Bogotá. Deshice mis maletas y continué con mi vida sin él. La última vez que estuvimos en contacto fue en 2013. Yo inicié la comunicación con un e-mail en el que le pregunté si había visto ese reality show en el que las parejas que están enamoradas por internet se encuentran. Le conté que en la mayoría de los casos una de las partes resulta ser haber mentido sobre su aspecto, su raza o su género. Incluso muchas de la personas que muestran allí han construido perfiles falsos en redes sociales con fotografías robadas y han creado vidas ficticias para engañar a otros. La ultima frase que le dije a Gerardo fue “somos afortunados porque por lo menos tu y yo si éramos las personas de los rostros en las fotografías”.
La mina de oro (2010)
¿Quién no ha sucumbido a las palabras tiernas de algún desconocido desde el otro lado de la pantalla de un chat? ¿Quién no ha soñado con que ese desconocido -probablemente extranjero o vecino de otra ciudad- sea la respuesta a todas sus plegarias amorosas?
Después de responder “yo sí” a las inquietudes anteriores, Betina, una cincuentona renuncia a su vida de soledad en la ciudad y emprende un viaje por todo el país para encontrarse y casarse con su amado virtual. Esta es la historia de La mina de oro, el filme corto mexicano de 2010, dirigido por Jacques Bonnavent. La protagonista emprende su hazaña y recorre el largo país impulsada por la ilusión. Al llegar a su destino Betina es recibida por el cortejo fúnebre de su amado, quien ha muerto antes de llegar a conocerla. Sin embargo, este no es el fin de la historia.
Así se ve la gente cuando esta deprimida: Dol (Primer cumpleaños) y Let’s Play Nomad X

La depresión es un trastorno del estado de ánimo, en unos casos transitorio y en otros casos permanente, caracterizado por sentimientos de abatimiento, infelicidad y culpabilidad. La depresión provoca una incapacidad (total o parcial) para disfrutar de las cosas y de los acontecimientos de la vida cotidiana. Este desorden del estado de ánimo puede estar acompañado de ansiedad. Según mi propia experiencia la depresión puede aparecer en cualquier momento y es desencadenada por un sin número de razones: el cambio, la cercanía con la muerte, el desempleo, la pérdida de una relación sentimental valiosa, la bancarrota entre otras. Todas estas situaciones hacen parte del hecho de ser un ser humano. Habitar el planeta tierra como parte de la “raza superior” es ante todo atravesar un camino lleno de miedo y de incertidumbre. Todo esto es lo que lo lleva a uno a estar deprimido. Recorrer el mundo es desde el comienzo, desde que nacemos, un hecho depresivo en sí, vivimos y habitamos el estado de la depresión.
Pensando en eso me encontré dos ejemplos de gente deprimida hermosamente retratada en filmes cortos. El primero es un ejemplo de la más común forma de depresión y se llama Dol (primer cumpleaños). El film corto cuenta la historia de Nick un personaje de rostro gris y carácter nublado a quien le resulta casi imposible –durante los 11 minutos que dura el corto– esbozar una sonrisa genuina. Leer Más…







