Gregory Benford recuerda a Arthur C. Clarke
RECORDANDO A ARTHUR
por: Gregory Benford
La primera vez que lo conocí fue en 1979 en la convención mundial de Ciencia Ficción de Brighton, a pesar de que ya había aparecido en mi vida muchas décadas atrás. A los cinco minutos de nuestra amistad , dijo entre el atestado piso de la convención: «subamos a mi cuarto para que podamos pensar». En el ascensor dijo que quería apartarse de la presión de la muchedumbre porque se estaba sintiendo «frágil» – primeros signos del postpolio que iba a apagar su vida años después.
Entonces nos sentamos en el cuarto de su hotel y divagamos sobre el futuro, las ideas e historias que amábamos. Él veía el pasado como una guía, pero lo que podría venir lo llenaba de maravilla. En Profiles of the future (1962)[1], enunciaba elegantemente estar “indagando dentro de los límites de lo posible”. Balanceaba conocimiento con su lado ficcional, explorando qué podía ser alcanzado dentro de los límites de la ley científica. Los libros sobre futurología expiran notoriamente, pero este no lo ha hecho, porque Clarke no temía ser arriesgado. Leer Más…






