Una batalla contra los dioses (largometraje)
Big Wars es una película animada japonesa de los años noventa (1993), dirigida por Issei Kume y Toshifumi Takizawa. Su particularidad es que el hombre se enfrenta a los dioses debido a que gran parte de la humanidad ha empezado a establecer colonias marcianas, lo cual va en contra del destino de la especie y del orden del universo. La paranoia de este trabajo está íntimamente ligada a la de muchas novelas de Dick:
Una guerra desatada en el mar de las estrellas
Una de las series consideradas como hito de la animación japonesa es «La leyenda de los héroes galácticos», una historia sobre la guerra entre el Imperio Galáctico y la Alianza de Planetas Libres que nos recuerda las contiendas mundiales del siglo XX, aunque se afirma que el Imperio está basado en la Prusia del siglo XIX (quizá porque evocar al tercer Reich es recordar el sueño japonés que tantas heridas dejó en los habitantes de la isla). «Mi conquista es el mar de las estrellas»(1988) es la precuela de la serie; los dos héroes y antagonistas – pertenecientes a cada uno de los bandos- se conocen a partir de sus estrategias en ese infinito y oscuro campo de batalla que es el espacio exterior. En esta historia no hay buenos o malos; para la pelea todos contamos con razones suficientes para luchar . Además de la grandiosidad de la música (como el bolero de Ravel que discurre acompasado con la primera gran batalla), hay una ambición totalizadora en donde se busca narrar lo que le ocurre a gran parte de los seres humanos involucrados en una guerra. Las «space opera» entienden que hay una condena o condición humana que ni los lugares más remotos del universo pueden difuminarla:
Cinco series japonesas basadas en la tradición literaria occidental
Con ocasión del post Cinco grandes de la tv de los ochenta, nuestro lector Anotnio Mallo interpretó que estas producciones eran parte de todo un discurso estadounidense que buscaba retomar la imagen de líder tecnológico para responder al crecimiento japonés. Por su parte, Japón avisoró distintas maneras de penetrar a occidente sin necesidad de usar infraestructura bélica. En este nuevo listado, recordamos algunas series japonesas que se imantaron de la tradición literaria occidental; muchos de los pertenecientes a este lado del mundo conocimos a esos personajes literarios a través del prisma oriental. La razón es que primero aprendimos a ver televisión que a leer. Y ellos, los japoneses, lo tenían muy claro.
1- La abeja Maya (1975-1976):
Cinco documentales o películas sobre Don Quijote
El hidalgo don Quijote y Miguel de Cervantes Saavedra son la misma persona. Doré pensó en Cervantes para dibujar a Alonso Quijano. El detalle de que Cervantes fuera manco no es suficiente para discernir las diferencias entre el autor y su personaje. Han sido infructuosos desafíos como los de Pierre Menard para escindir al autor y al personaje que ha urdido; Menard, al final, incurre en el manido adjetivo de «quijotesco» al volver a enunciar la novela de Cervantes.
A continuación colocamos documentales y películas sobre el libro que, según la versión de Cervantes, fue es una traducción de una obra escrita en árabe por Cide Hamete Benengeli, un hombre que semejaba una berenjena o, al menos, eso sugirió Sancho Panza:
1- El caballero de la triste figura (1992) Director: Manuel Gutiérrez Aragón:








