Entrevista con Ifigenio Gonzales i Plá

Por Rafael Pulecio Prieto

Publicado originalmente en la revista Aurora de Hispania, Abril del 2026

 

A sus 103 años don Ifigenio Arturo Joaquín Alfonso Gonzales i Plá de Torrente-García, continúa siendo uno de los más lúcidos pensadores colombianos. Nacido por casualidad en la ciudad de Barranquilla, durante uno de los desplazamientos diplomáticos de su padre el Coronel Joaquín Alfonso Gonzales Torrente de Rivera. Huyendo de la peste Republicana, su familia se exilió  primero en Portugal y luego en Cartagena, donde su padre tenía algunas plantaciones gracias a su amistad con el presidente Pumarejo. Ejemplar alumno del Gimnasio Moderno, trabó amistad con el egregio Nicolás Gómez Dávila, del cual se declara uno de sus principales pupilos.  Exiliado en Colombia hasta 1946, Don Ifigenio regresó a la España del Generalísimo, y se dedicó a una vida frugal de estudio, meditación y contemplación espiritual desde entonces.

Reside desde hace medio siglo en su bellísima hacienda en Villares del Saz en la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha. Amigo de numerosas personalidades de la política y la cultura como Camilo José Cela, Ernesto Giménez Caballero y por supuesto Monseñor Escrivá de Balaguer. Sedevacantista por profunda vocación y fé, don Ifigenio es autor de varios textos de política y filosofía trascendental, en los que desde una perspectiva crítica y profundamente católica analiza las “aberraciones del progreso y la industrialización.” El pasado 2 de Abril Don Ifigenio nos regaló unos minutos de su valiosísimo tiempo, mientras esperaba con gran agitación a su consejero espiritual, para contarnos sobre su vida y obra.

 

 

Cuéntenos de su Familia, Don Ifigenio.

Mi familia paterna desciende de hidalgos Andaluces,  recios luchadores que apalearon a los Lansquenetes  en  Pavia, mientras que por la parte de mi madre, la condesa Ifigenia i Plá de García nos remontamos al Conde Armengol de Urgel, un eminente guerrero que le dio mucha brega a los invasores moriscos.

¿Cómo fue su salida de España?

Fue algo vergonzoso. Huir, con mi madre y mis hermanas, perseguidos por  los Sans Culottes, en medio del sin sentido  del tercer estado  en rebelión, negando los principios eternos del orden.  Para mayor inri, fuimos despojados de casí todas nuestras pertenencias en Miranda del Duero por unos bandidos zarrapastrosos que proclamaban la república.

Muy trágico don Ifigenio, ¿Qué recuerda de su vida en Colombia?

Fueron años bajos pérdidos entre las estepas y los trópicos salvajes, donde la ralea fascinerosa y bolchevique atizaba sus dardos contra gente católica como eramos nosotros. Si no hubiera sido por el Gimnasio Moderno y el acompañamiento de condiscipulos como Gómez Dávila y Rafael Puyana, creo que hubiera sido aún más espantosa nuestra estadía .

La familia de don Ifigenio finalmente regresó a España a principios de 1946, en plena posguerra y reconstrucción de la madre patria por parte del Generalísimo. En 1950 contrae matrimonio con doña Concepción María Cristina Pureza de Abásolo y Zuazo. Del matrimonio nacen varios hijos como Francisco, Matilde Concepción, María Cristina,  Evaristo, Emanuel Antonio todos hombres de pro y sensatos hijos de la tierra Española, que a su vez lo han llenado de nietos y bisnietos enriqueciendo una estirpe genial de  costumbres nobles y sano patriotismo.

¿Qué es para usted el progreso, don Ifigenio?

Un connubio de indecencia y necedad, camuflada de avances técnicos e industriales. Pensemos por ejemplo en el cine y la televisión.  Son meros inventos sucios llenos de algarabía. Ni que decir de esas pantallas deformes en las que están atadas las conciencias de nuestros jóvenes a la mera obscenidad. El progreso, aquello que llaman  la vanguardia es esa meretriz del alma,  Propter scortum ad egestatem redigitur homo, como dice la Vulgata (Por una prostituta el hombre es reducido a la indigencia), pero no solamente a la miseria pecunaria sino también a la miseria de los sentidos, a la miseria de la razón en  rebeldía  frente al   pensamiento divino que nos anima.  ¿Que es el mundo moderno sino el reino de la vanguardia y de todas sus consecuencias?.

Es por eso, don Ifigenio que usted como hombre culto, como hombre de letras buscó refugio en la literatura y la filosofía, ¿Para escapar de la vanguardia?

Desde mi tierna infancia, preferí textos de los padres de la iglesia, como La Imitación de Cristo del insigne Kempis, o La Ciudad de Dios del buen Agustín. Igualmente absorbí algo de las obras del Areopagita  y algunos textos del Aquinate (si bien me causa basto desinterés sus infúlas de introducir los razonamientos del Estagirita en la sana apologética). Igualmente llevo en mi vieja sesera, a sabios teólogos como Melchor Cano, Domingo de Soto, Fray Luis de Granado…

A mi lado por supuesto siempre están las escrituras. -Observo que lleva en las manos un viejo ejemplar de la Biblia del Oso de Casiodoro de Reina-, pues el verbo de Dios siempre debe estar acompañando a la razón.

Por otro lado, siempre disfrute del teatro. Pero no de ese maremagnum insoportable abanderado por los Shakespeare ,  Chejovs, Becketts (horror sublimado en cada escena) ¡No! Yo hablo del teatro religioso medieval y de los Autos Sacramentales, en especial los de Gómez Manrique o Hernán López de Llanguas, si bien hay algunas cosas soportables del Divino Africano de Lope de Vega. Igualmente, no puede haber algo más bello en la lengua castellana, que los versos culteranos de Góngora:

Pura la Iglesia ya, pura te llama
La Escuela, y todo pío afecto sabio
Cultas en tu favor da plumas bellas.

¿Qué mucho, pues, si aun hoy sellado el labio,
si la naturaleza aun hoy te aclama
Virgen pura, si el Sol, Luna y estrellas…?

Desgraciadamente nuestro idioma se ha llenado de anglicismos y de extranjerismos viles que no suman sino que restan a nuestro bello idioma.

En ese aspecto don Ifigenio, ¿Qué opina de la literatura de nuestra época?

Leer a los contemporáneos es aburridísimo. Yo me jacto de decir que no conocí ni al más excelso de todos ellos, más allá de la perplejidad de leer algunas cuantas páginas en mis años escolares.

¿Podría mencionarle nombres de algunos escritores reconocidos en la actualidad para que usted nos exprese su opinión?

De acuerdo.

-Borges.

Obsceno en sus apostasías y paradojas

-Kafka

Monstruoso, profundamente vulgar y judaizante.

-Dostoievski

Aprecio su amor por los evangelios y  por el Zar como guía espiritual de la que fuera una gran nación antes del advenimiento de los bolcheviques.

-Tolstoi.

Un gran hombre, profundamente trastornado por un misticismo apóstata y comunista.

-Cervantes

El escritor más universal y a la vez el más Español de la historia. Sin embargo dudo que fuera un buen creyente.

-Ruben Darío

El modernismo es la letrina de las buenas costumbres literarias. Eso desde  Becquer y Pio Baroja que engendraron una recua de  petimetres y zascandiles de  cafetín, verbigracia Pardo Bazán, Ortega y Gasset, Valle Inclán…

-Joyce

El más grande asesino de las letras universales.

¿Don Ifigenio y que opina de los hombres de letra franceses ?

Desprecio las aberraciones linguisticas provenientes de aquellos parajes.  Esos Hugos, esos Flauberts, esos Balzacs… obscenos, procaces, ni que decir de la trágica incompetencia de los poetas malditos, sodomitas,  desconcertantes y pecadores.  Yo no leo a mis contemporáneos. El último gran escritor de nuestra lengua preciada fue Gomez Dávila.

¿Le gusta la música Don Ifigenio?

La música occidental, la única que posee el Areteé, el ethos necesario para entrar en la definición de lo que es la concordancia musical , fue despojada de su grandeza desde el siglo XVIII por el ilustrado y germanizante Bach. Del XIX en adelante lo que tenemos es cacofonía adornada de revolución e industrialización. De vez en cuando pongo en mi gramófono las sonatas de el Padre Soler interpretadas por mi condiscipulo Rafael Puyana. En esos momentos la calma de la trinidad y el extasis me llenan.

.¿Don Ifigenio, cómo ve usted el mundo contemporaneo ?

Existimos ahora al borde de dos leyendas negras, en primer lugar la leyenda negra antihispanista, abanderada por los francófilos, masones y socialistas. En segundo lugar la leyenda negra anti-Franquista, que ahora sirve de estandarte a los que pretenden desmembrar a España y convertirla en la más ineficiente de las colonias europeas y norafricanas, cómo es el PSOE.  Es importante recalcar una y otra vez que Don Francisco, el Generalísimo, era un hombre genial, uno de los grandes de España como el Conde-Duque de Olivares o  Juan Antonio Duque de Abrantes. Gente con Tesón y pundonor que entendían el verdadero significado de la Patria, la familia y la naturaleza divina. Nunca, desde Felipe II, España había sido tan gloriosa como durante el gobierno de Don Francisco.

Don Ifigenio,¿ Por qué comenzó a escribir?

Muerto de envidia por lo que producía mi condiscipulo y maestro Gomez Davila, comencé a garrapatear algunas anotaciones en cuadernos de villanía sedentaria. Sin embargo jamás llegaré a las cumbres excelsas de aforismos como :

«Izquierdistas y derechistas meramente se disputan la posesión de la sociedad industrial. El reaccionario anhela su muerte»

Mis escolios, son escolios del fracaso, de la apatía haragana o quizas de la impotencia ante el mundo desconocido que me agobia con su herejia e impudicia.

Le pido entonces que nos muestre algunos ejemplos de su arte. Extrae un volumen al que denomina precisamente: “Los Escolios del Fracaso” y me lee algunos de sus aforismos:

~25. La sagrada iglesia dos veces milenaria, nos alumbra con su luz sempiterna incluso en los territorios de la mala fé que han sido hechos letrina, por los apóstatas y paganos.

~38.Donde la Cruz se derrumba, el mercader instala su balanza y el verdugo afila sus cuchillos.

 ~73.El hombre contemporáneo se proclama libre con el mismo fervor con que el poseído asegura no tener demonios.

~112.  Aquel que busca la aprobación de su siglo, cambia una corona de oro por una máscara de terciopelo.

~147. Los bárbaros ya no cruzan las fronteras armados de hachas: hoy redactan manifiestos y enseñan en las academias.

~235. Como manifiesta el ilustre Fray Jerónimo Feijoo sobre  cuales cosas eran las que más distaban de la verdad, este respondió sin dudarlo que la mayor de las falsedades era el dictamen soberbio del vulgo.

~308. Los pueblos del llamado “sur global” no dejan de incrustarse como un cáncer en el vientre de occidente. El cáncer, cómo toda enfermedad, requiere de un cirujano hábil con el escalpelo.

~321. La hispanidad es el último escudo contra la barbarie del Norte y el holocausto venido de Oriente.

~345. El alma hispánica es semejante a esas catedrales ennegrecidas por el tiempo: los necios sólo ven en ellas la piedra, mientras que los sabios contemplan la llama viva.

¡Magistrales, don Ifigenio! Llenos de gracia y belleza. Deseo poderlos ver impresos en poco tiempo.

Antes de despedirnos don Ifigenio, quisieramos que nos entregara un poco más de su saber  y visión de la humanidad, en ese aspecto ¿Cómo sería para usted el mundo ideal, don Ifigenio?

Oh, sería, creo… el mundo antes de ser mundo, el mundo que existía antes de la creación y que era solo el pensamiento de lo posible en la mente divina de nuestro señor Jesucristo y la Santisima Trinidad. El mundo de la adoración perpetua de los ángeles y arcángeles, antes de la primera caída. Antes de que la duda y el orgullo humano hubieran engendrado la desobediencia del  non serviam y nos condenaran al abismo de la modernidad. Sería también un mundo sin falsedad, sin imputaciones mal intencionadas por parte de los hombres…

                                                                                       Villares del Saz, Abril de 2026

Nota del editor: Las acusaciones formuladas por la Interpol contra el señor Ifigenio Gonzalez i Pla, relacionadas con presuntas actividades de lavado de activos y tráfico de armas hacia países del África subsahariana, carecen por completo de fundamento.

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