Werner Herzog fue a los corredores de la muerte de las prisiones de los Estados Unidos y salió con cuatro documentales. Uno de ellos, él más impactante para muchos, fue el de James Barnes, rodado en 2010. Esta historia navega en el extraño arrepentimiento del condenado y su apego a la vida aunque discurra entre grilletes, la carencia de gotas de lluvia y el extraño piar de un pájaro enclavado en el alféizar.
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yamabushireport
junio 2, 2026

