Muchas veces nos explican que las jirafas tienen el cuello largo para poder comer las hojas que están en las copas de los árboles. Esta explicación suele asociarse a la teoría de la evolución planteada por Darwin, sin embargo, responde a la evolución que propuso el francés Lamarck, la cual fue una de los tantos planteamientos que cayeron con las observaciones de Darwin. A continuación un documental sobre lo que hizo el científico inglés:
