Roger Waters le regala las Malvinas a Argentina
Si vives en un barrio del norte de Buenos Aires, trabajas en una oficina que maneje negocios internacionales y te opones al gobierno y a la tendencia de ciertos gobiernos de izquierda latinoamericana, debes leer La Nación. Si has estudiado filosofía y letras y quieres hacer un centro cultural y apoyas al gobierno de Cristina Kirchner, debes leer Página12.
Candidatos para la carrera presidencial en los Estados Unidos
La carrera por la presidencia de los Estados Unidos empieza a agitarse, a pesar de que aún quedan algunos meses para definir la contienda. Por el lado de los republicanos aún falta definir el candidato que enfrentará al demócrata Barack Obama, actual presidente, aunque quienes se debaten como favoritos son el gobernador Romney y el ex senador Santorum. Leer Más…
Dos formas de lucha contra la pobreza
En Colombia no se celebra en día de San Valentín pero se tiene presente la fecha porque, según los noticieros, es una jornada importante para la economía del país. Nunca, a lo largo del año, salen tantos aviones llenos de flores que obsequiarán los enamorados en restaurantes de París, Nueva York, Berlín, entre otras.
La industria de las flores es tan femenil que hay más obreras que obreros que se encargan de los cultivos. Ellas no cuentan con un contrato laboral que cobije su salud y seguridad social (jubilación); además, cumplen jornadas que exceden, por mucho, las ocho horas que se establecieron a comienzos del siglo XX.
Punk en tiempos de dictadura
EL Punk Triste es un documental del artista chileno Mario Navarro, que refleja lo duro que era ser Punk en los años 80’s en Chile, en plena dictadura de Pinochet.
El video es un recorrido del artista Hugo Cárdenas por las calles de Santiago de Chile en las que anteriormente se concentraba la escena Punk.
La música del film está a cargo del compositor nacido en Valparaíso Álvaro Peña Rojas, quien en los 70’s fundó la banda The 101’ers junto a Joe Strummer (que posteriormente se volvió famoso por su banda The Clash).
El Punk Triste from Mario Navarro on Vimeo.
Steam con mucho Punk [Steampunk Magazine #8 (pdf)]
Steampunk Magazine es la revista más antigua dedicada a la difusión- creación de la cultura y ficción Steampunk y, después de dos años de pausa, ha vuelto. Su propósito sigue siendo el mismo: mantener el «Punk» en el Steampunk. Este objetivo es de primordial importancia en una cultura que propende la domesticación de las expresiones artísticas y la neutralización de los discursos críticos de las narrativas divergentes.
En un artículo publicado para Tor, titulado: El Steampunk no teme a los políticos, el editor de la revista Steampunk, Margaret (Magpie) Kiljoy, insistía en el carácter abiertamente político del movimiento que, al igual que otros, buscaba romper la homogeneidad de la cultura. Por esta razón, Steampunk Magazine es una revista que no teme cuestionar los conceptos subyacentes al mainstream ni los conformismos del status-quo, presentando una postura abiertamente subversiva.
Steampunk es según la definición de esta revista: «Una floreciente subcultura que rinde tributo a la naturaleza visceral de la tecnología anticuada. Es sobre el Steam en cuanto ingeniería de vapor y es sobre Punk en cuanto contracultura.»
Para descargarla o pedir un ejemplar por solo $8 dólares, acá está el link:
Brasil contra Twitter
El estado de Brasil ha decidido interponer una acción civil contra twitter porque permite que sus usuarios hagan trinos informando sobre los controles que hace la policía de tránsito. De este modo, los conductores puden evitar las redadas de la fuerza pública, lo cual, a jucio de los demandantes, atenta contra la seguridad y la vida de los ciudadanos.
La demanda de Brasil se extiende a los usuarios que han hecho trinos con esta información. De llegar a prosperar la acción, se sienta un precedente ya que no sólo serán vigiladas las grandes firmas sino sus usuarios; no faltaría mucho para estar frente a proyectos de ley que buscarían regular el empleo de las redes sociales y quienes no se atengan a dicha normatividad serán castigados. Una vez más, las sociedades entrarán en un debate entre la regulación excesiva o la reducción de normas.
Una acción legal contra twitter como la que hizo Brasil tiene la misma lógica que una denuncia contra un compañía telefónica porque los secuestradores hacen llamadas a los familiares del secuestrado. Habrá que esperar la decisión de las autoridades. El debate hasta ahora comienza y se da en uno de los países con mayor impulso económico de los últimos años.
Inglaterra no perdona a Turing por su condición sexual
Después de que el primer ministro británico se disculpara por Inglaterra al haber sometido en el pasado a uno de los héroes nacionales, el científico informático Alan Turing, al doloroso tratamiento eufemísticamente llamado «Organo-terapia» – la castración química-, cuyas secuelas lo llevaron al suicidio, y ante la petición de más de 21,000 personas para que el gobierno pidiera perdón nuevamente, no por el tratamiento sino por la condena de «Indecencia grave y perversión sexual» al eminente matemático, la Casa de los Lores ha declarado que este perdón no es procedente, porque según la ley de la época la sexualidad de Turing era una «ofensa criminal».
Mambrú volvió de guerra, ¡Qué dolor, qué pena!
El campo de batalla era infinito. En la mesa del comedor se desplegaban las tropas contra el ejército enemigo, o bien una monstruosidad que amenazaba la especie, un dragón grotesco o un oso despiadado. En el furor del combate destellos en el cielo inyectaban sangre plateada al paisaje minado. La pólvora resplandecía en el horizonte mientras caían los hombres, se debilitaba el enemigo y la muerte daba parte de la victoria absoluta. ¡Cómo se divertía uno con sus soldaditos de plástico! ¡Qué delicioso era componer escenarios en donde el caos era el actor principal, en donde los retorcidos sueños chocaban contra los gritos y pesadillas de carne artificial!
La compañía de diseño Dorothy ha decidido ir más lejos en el juego de soldaditos de plástico y ha creado una maravillosa colección de juguetes víctimas de la guerra. Estas piezas no solo permiten apreciar las naturales secuelas físicas de los soldaditos sino que también evidencian los rezagos psíquicos junto la degradación social de los sobrevivientes: violencia familiar, trauma postbélico, mendicidad, invalidez y suicidio son nuevos personajes que agrega la compañía local de Manchester a la constelación de figuritas de combate.
Esta colección, no obstante, no es sino una de muchos proyectos del colectivo británico de artistas llamado Dorothy que han llamado la atención por su mordacidad Avant-garde. Otras piezas muestran adornos de navidad en forma de granada de mano, o estas mismas granadas de mano como un delicado accesorio de cristal. Otro tradicional juego, el de la bolita de nieve que evocaba paisajes de hogares navideños, ha sido resemantizado en una bolita de smog que guarda una contaminante industria en su interior. La marca de camisetas de lujo Guantánamo parecen ser el hit fashion para verano. También participaron en la convocatoria de cortos Ctrl.Alt.Shift con temas como la guerra, el sida, los estigmas y el poder.
Decálogo para la ciberguerra
«Este es un universo de guerra. Guerra todo el tiempo. Esta es su naturaleza. Pueden existir otros universos basados en toda suerte de principios, pero el nuestro parece estar basado en guerra y juegos.»
William S. Burroughs
El experto en seguridad informática y linguística rusa, Kenneth Geerz ha escrito en su blog de InternetEvolution, un post titulado El Arte de la ciberguerra en el que insiste en la importancia que tienen autores como Sun Tzu para entender nuevos escenarios de conflicto como Internet y, sin embargo, resalta la dificultad para incorporar a la estrategia militar nuevos aspectos revolucionarios que aparecen en la red.
Estos diez aspectos fundamentalmente revolucionarios de la ciberguerra respecto a la doctrina militar tradicional son:
1. El internet es un ambiente artificial que puede ser modelado en parte a favor de los requisitos de seguridad nacional.
2. La deslumbrante proliferación de tecnología y herramientas para hackers vuelve imposible familiarizarse con todas ellas.
3. La proximidad de los adversarios es determinada por la conectividad y el ancho de banda, no por la geografía terrestre.
4. Las actualizaciones de software y las reconfiguraciones de red cambian impredesciblemente y sin advertencia el espacio de la ciberbatalla.
5. Contrario a nuestro entendimiento histórico de la guerra, el ciberconflicto favorece al atacante.
6. Los ciberataques son lo suficientemente flexibles como para ser efectivos en propaganda, espionaje y destrucción de infraestructura crítica.
7. La dificultad de atribuir un ciberataque con certeza disminuye la credibilidad de disuasión, prosecución y retaliación.
8. La naturaleza «reservada» del ciberconflicto significa que una batalla decisiva puede darse y solo los participantes directos puedan estar enterados de ella .
9. La falta de experticia y evidencia puede hacer de una victoria una derrota, y una pérdida en la batalla, una elevada promesa de objetivo.
10. Existen pocas inhibiciones morales en la ciberguerra, porque se relacionan primordialmamente con el uso y abuso de la información y código computacional. Hasta ahora, el sufrimiento humano es poco percibido.
El paisaje envanecido de las nueva generación de la ciberguerra.
Adiós SOPA y PIPA. Como recientemente lo declaró Cory Doctorow, la guerra del copyright fue solo el inicio. Y no solo nos despediremos de la nefasta avanzada de los proyectos de ley que pretendieron matar el Internet tal y como lo conocimos, sino que también nos despedimos de una tecnología que hizo de nuestra experiencia de navegación una cultura, la tecnología P2P, representada principalmente por Megaupload.
La pesquisa judicial hacia los empleados de Megaupload más allá de afectar a los presuntos perjudicados por piratería, empresas que demostraron su gran influencia política-económica en el congreso, perjudicó una práctica cultural alternativa que posibilitaba la transmisión de contenidos sin necesidad de la intermediación de la industria. Artistas de todo el mundo expresaron su voz de rechazo ante la medida, entre ellos Patricio Dalgo del Ecuador, quien en su página de facebook comentó: «yo subía mi producción para libre descarga alli, esto es una mierda… me cago en los derechos de autor, sus autores, sus propietarios, sus beneficiarios, sus monopolizadores, sus acólitos, su censura, su pago por ver, por escuchar, por hablar, por compartir.»
Las voces de rechazo no pasaron desapercibidas, el siguiente gráfico demuestra dramáticamente el cambio de postura de los miembros del Congreso de USA respecto los proyectos SOPA y PIPA, con diferencia de un solo día, antes y después del gran «apagón» o «black-out» de muchas de las poderosas compañías de la red en protesta a estas reformas:
Tomado de: Graphic Sociology.
Esta fue una semana bastante movida en términos del mainstream en cuanto se jugó el futuro de la red y se demostró la posibilidad real de acción de Internet para hacer derrocar una propuesta del congreso o permitirla. Razón por la cual, empresas con una ética poco transparente y unas políticas de privacidad cuestionables, como Facebook o Google, posaron con tiernas muecas de rebeldía y resistencia contra SOPA y PIPA; más coherente fue el CEO de Twitter, quien declaró que el apagón de Wikipedia le resultaba «tonto».
Un día después del famoso apagón, cuando se cerró definitivamente Megaupload, el grupo de hackers conocido como Anonymus emprendió una agresiva campaña para cerrar páginas oficiales de USA, como empresas pro-SOPA; luego siguieron los ataques a otras compañías como Sony, Visa, Mastercard, Monsanto, y las página gubernamentales de Francia y Polonia. Ese jueves se presentaron fallas operativas en Latinoamérica que impidieron el ingreso por la red a páginas como Facebook, Twitter, Yahoo y Hotmail. Las teorías de conspiración no se hicieron esperar, pero la versión oficial fue que se trató de una falla técnica de Telefónica en en la red de su proveedor internacional de Internet (TIWS).
Y sin embargo, la ciberguerra no acaba ahí, tal vez porque no empieza ahí; o citando a Marcel Duchamp «No hay solución porque no hay problema»; precisamente porque el hecho de que se haya caído la propuesta de SOPA y PIPA no quiere decir que el futuro de la red no esté en riesgo o que la censura y la regulación coercitiva por parte de los gobiernos poderosos esté dando marcha atrás. Es bueno no engañarnos con paliativos ni cuentos de hadas con silicona.
Si para algo sirvió toda esta zapatiesta de SOPA y PIPA fue para cubrir hábilmente la batalla que empieza a abrirse camino a pasos de bebé con elefantiasis en Oriente Medio. Los hackers Sauditas roban las contraseñas de las tarjetas de crédito de los Israelitas, y estos no temerán responder, aún más cuando estos sugieren que las contraseñas robadas son en realidad de ciudadanos norteamericanos.
Este es el paisaje envanecido de la nueva generación de la ciberguerra. Nuestra libertad no está en riesgo, puesto que la libertad no es algo que nosotros poseamos per-se, o un derecho que el gobierno nos regale. La libertad no se puede reducir a proclamas y consignas románticas, sino que existe a medida que se ejerce.
A veces un escritor se rebaja, harto de soledad, dejando que su voz se mezcle con la multitud. Que grite con los suyos si quiere -mientras pueda-, si lo hace por cansancio, por asco de sí mismo, sólo hay veneno en él, pero les comunica ese veneno a los demás: ¡miedo a la libertad! ¡necesidad de servidumbre! Su verdadera tarea es la opuesta: cuando revela a la soledad de todos una parte intangible que nadie someterá nunca. A su esencia le corresponde un sólo fin político: el escritor no puede sino comprometerse en la lucha por la libertad anunciando esa parte libre de nosotros mismos que no pueden definir fórmulas, sino solamente la emoción y la poesía de obras desgarradoras. Incluso más que luchar por ella, debe ejercer la libertad, encarnar por lo menos la libertad en lo que dice. A menudo también su libertad lo destruye: es lo que lo hace más fuerte.
(Bataille, Georges. ¿Es útil la literatura? Combat, 12-XI-1944, artículo de La literatura como lujo, Cátedra, 1993.)





















