Se presume que el territorio donde se desarrollan las películas de western es el oeste norteamericano y el norte de México, sin embargo, en «Orgullosos y malditos» (1972), una banda de pistoleros que fueron pertenecientes al vencido ejército confederado, huyen hasta llegar a sudamérica. Aún uno puede imaginar cómo pudieron cruzar el tapón del Darién sobre sus caballos.

