Un relato para el día de San Valentín

amorcillo

Hoy que la palabra amor se repite en tantos lugares, traemos un relato del escritor sueco Par Lagerkvist:

El amor y la muerte

Una noche paseaba las calles con mi amada cuando, al pasar ante una casa de lúgubre aspecto, abrióse repentinamente la puerta y un Amorcillo dio un paso fuera de las sombras. Mas no era un Amorcillo común-frágil, delicado y artístico-, sino un hombrazo pesado y fornido, con todo el cuerpo cubierto de pelos, que más parecía un guerrero bárbaro apuntándome con su rústico arco. Me disparó una flecha que me alcanzó el pecho. Retiró después la pierna y cerró tras de sí la puerta de aquella casa, semejante a un castillo hosco y sombrío. Yo caí, pero mi amada continuó su paseo. Pienso que no advirtió mi caída, pues, de lo contrario, se hubiera detenido, se hubiera inclinado sobre mi cuerpo y habría tratado de socorrerme. Mas como siguió, sin detenerse, comprendí que no se había dado cuenta de mi caída. Mi sangre corrió tras ella, durante un rato, como un arroyuelo, hasta que se detuvo cuando ya no pudo alcanzarla.

Traducido por  Fausto de Tezanos Pinto

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