8 pensamientos sobre “¡Que viva la música!: Morir de desencanto o contra la pared…

    1. EstimAda: Muchas gracias por tu comentario. Aunque no hayas dicho por qué, ese «buenísimo» me sonó ídem…
      Cordial saludo,
      Luis Carlos Muñoz Sarmiento
      P. S.: Disculpa la unión involuntaria de ciertas palabras. «ala» por «a la», «al finalla monaseguirá», etc. que seguro tienen que ver con el traslado del original a la página web.

    1. Estimado Juan: Muchas gracias por su comentario. Nunca será fácil desentrañar a un personaje como Andrés Caicedo: en todo caso, se justifica el esfuerzo por tratarse de alguien que, en efecto, cada día tiene mayor vigencia. La palabra de los poetas jamás se pierde…

  1. Que ensayo bárbaro el que nos entregas. Tarea completa. Alegría por saber que hay quien esta metiendo su cabeza en la obra de Caicedo, esta escarbando, lo esta leyendo, lo esta estudiando (superando el comentario económico de «literatura juvenil» con el que se despacha rapidito a una de las obras que más calentura y alboroto le han puesto a la literatura en este país).
    Algunas preguntas, que ahora que se que podes tener la información, me gustaría hacer. Existe manera de enviártelas en mensaje directo, o lo consideras mejor por este medio?
    Gran abrazo y venía desde Cali por el trabajo realizado.

    1. Estimado Alexander: Muchas gracias por tus nobles y certeras palabras. No sé si la tarea esté completa. En todo caso, sí he metido la cabeza, el corazón y las pelotas en la obra de Caicedo para intentar desentrañarlo de la manera más justa y pertinente. Y, claro, intentando superar, «el comentario económico de ‘literatura juvenil'», como dices, en el que un vampiro del cadáver exquisito de Caicedo lo quiso encasillar para, en efecto, despachar de afán una obra contracultural que siempre ha sido escamoteada, precisamente por estar pensando en el beneficio económico y no en la calidad artística ni en sus repercusiones políticas y sociales. Puedes hacer las preguntas que quieras a mi correo lucasmusar@yahoo.com y con mucho gusto trataré de respondértelas. Otro abrazo y espero que nos encontremos lo más pronto posible en Cali, donde hace rato quiero presentar mi ensayo.

  2. Estimado Luis Carlos:
    FELICITACIONES!
    Excelente trabajo!
    Te agradezco profundamentebel interés y dedicación mostrado a la obra de mi hermano.

    1. Querida (no estimada) Rosario: Muchas gracias por tus palabras, las que enaltecen un trabajo hecho con afecto y seriedad. El interés y la dedicación por la obra de tu hermano comenzó para mí hace mucho tiempo. Cómo no ayudar a desmitificar una obra que se sustenta sola, que no necesita muletas oficiales para que adquiera valor, que va precisamente contra la seudocultura de una manera honesta, frentera, sin hipocresía. Hoy se despacha con frases efectistas como que la obra de Caicedo es de «actitud juvenil», para vender más libros a los jóvenes, pero sin un criterio de respeto por su contenido mismo. La Academia ha incorporado a partir de su ser, no de su trabajo literario, el concepto «queer» (simplemente, «raro») para volverlo, de manera aleve y asquerosamente cobarde, marica. Es decir, para de entrada descalificar, subvalorar, marginar, una literatura contracultural: como ya se hizo con José Asunción Silva y «De sobremesa»; con Rafael Pombo y su poema antiimperialista «Los filibusteros»; con Barba-Jacob y su «Canción de la vida profunda», para poner tan sólo tres ejemplos adicionales. En todos los casos, para esa precaria y perversa visión oficial, a través de lo personal se desvirtúa lo profesional.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *