Bella Durmiente. CUENTO DE LUIS BOLAÑOS
El gran escritor colombiano, residente en Lima-Perú, Luis Bolaños, nos ofrece un estupendo cuento de ciencia ficción para empezar el año:
BELLA DURMIENTE
Mientras contemplo la orgía de tonalidades rojizas en que se derrumba el horizonte, me voy preparando para la entrevista. Desde el ventanal del florido piso 109 de mi arcología se pueden admirar aterradores atardeceres que parece desangraran al cielo y nos dejaran huérfanos de sol.

Arcología en Cosanti, estudio del visionario del concepto de arquitectura de ambiente bioclimático Paolo Soleri http://arcosanti.org/visit/cosanti/
¡Buenas tardes! saludo al recién llegado que acaba de conducir Mariev a mi oficina. Con cierta reluctancia me replica y casi de inmediato exige que le garantice resultados a su pedido de búsqueda y recuperación de persona, le explicó que recién durante el diálogo, mientras voy conociendo los intríngulis del caso, decidiré si lo tomo o lo dejo, de inmediato se dobla, su pecho se hunde, los hombros se abaten, un gemido se estrangula en sus delgados labios.
Para tranquilizarlo le digo que le contaré una historia:
A su ingreso por aduana le entregaron holodatos (hologramas que se ramifican a pedido para explorar historia, procesos productivos, mecanismos sociales) e imagiláminas (grabaciones múltiples que abarcan desde geomorfología hasta botánica, pasando por la forma como ha ido coagulando en organismos e instituciones nuestra sociedad). No son suficientes, requiere de un testimonio nativo para aquilatarlos, pero entregan una idea
No somos condenados ni expulsados, escapamos del Imperio como ocurrió en demasiados sitios con aquellos instrumentos que pudimos utilizar, en torno a nuestra luna se arracimaban neurobajeles en decadencia, cuyo costo de desguace era mayor que el beneficio, claro que se canibalizaban con frecuencia porque no habían sido dados de baja, pero mantenían su declinación amojonada, aún podían navegar.
Casi todos los habitantes del planeta decidimos partir en ellas tras triunfar el alzamiento contra las tropas imperiales acantonados para garantizar prepotencia y vigilancia sobre el portal; tras derrotarlos la flotilla surcó hacia el cosmos con período de caducidad ya vencido, para cuando arribamos por accidente a las inmediaciones del mundo que desde entonces sería refugio y guarida ya se estaba manifestando la decadencia en horadaciones sobre la piel exterior, inesperados flujos de geles putrefactos, pasillos que se derrumbaban, secciones que enloquecían o paredes que se abombaban reventando en putrefactos aluviones de ingredientes y constituyentes, domos que se ablandaban y chorreaban, arcos y dinteles que cedían. Y lo peor, cámaras de criogenización des-congelándose.
Por los vetustos procedimientos almacenados-extendidos en la carne de los neurobajeles y expuestos en las pantallas: detener la descomposición, salvar vidas y encontrar la mejor manera de ligar ambos propósitos, animó su feedback para ofrecernos otra oportunidad de salvamento; sabíamos que pesaba sobre el sistema donde emergimos una interdicción con una amplia zona de exclusión que no se ligaba con la rebelión por ser muy anterior, igual decidimos desembarcar, era la única opción ante las circunstancias. Aún agonizando los neurobajeles morían por nosotros, los humanos.
En principio, soy un inductor social que se ocupa de identificar personas en contextos acotados para promover actividades de cambio “domesticado” como dicen los Althussers[1]. Como extensión tangencial pero significativa, me encargo de buscar, encontrar y devolver a su micronicho (familia, clan, empresa-célula, panal, matriz-estirpe, cuna-modelo, rama-laxa o tronco-horda de las distintas manifestaciones organizadas de las tribus urbanas [2]) al biofardo.[3]
En ocasiones algún sujeto certificado[4] o una institución solera[5] me solicita una explicación ya sea al lema global de mi oficina de investigación: “La complejidad no debe ser –en cualesquiera circunstancias o procesos- un motivo para la inacción” o a la consigna específica que aparece en el borde de la propaganda: “Explorar sin conseguir obliga a la reiteración”.
Para ambos pedidos me remonto en mi ontogenia y relato mi primer caso de “buscado-devuelto”, el mismo que le voy a relatar. En su beneficio, como acabo de señalar con algunas ampliaciones, porque averigüé que aún no cumple ni siquiera una órbita de permanencia (equivalente a una traslación alrededor del sol que nos ilumina) y que de repente no ha extraído las consecuencias de su viseolectura, con frecuencia formal:
Nuestro planeta se denomina Perihelio (por ser el más cercano a la estrella-madre que nos albergó cuando arribamos en las neurobajeles TUF: Transbordadoras Ultracósmicas Familiares, enormes naves que llevan una cápsula interior protegida donde viajamos como protovida criogenizada y cuya proa es una boca atiborrada de tubos recolectores de hidrógeno que rellenan el espacio entre la capa aislante de la semilla vital que nos acoge y la cubierta exterior, inmensa armazón de paneles o toldos entrecruzados de dureza indescriptible y bajo el cual se quema el hidrógeno recolectado para impulsarla, motivo de una larga pluma ígnea en la redondeada popa).

By Don Davis (Donald Davis’ official site.) [Public domain], via Wikimedia Commons
Cuando estamos despiertos durante el periplo funcionamos como en las naves generacionales clásicas con intrigas, asonadas y errores que conducen a catástrofes, en nuestro caso tras el riesgo inminente del colapso aterrizamos en los transbordadores sin problemas y tras algunas peripecias que se comentan en los materiales educativos “Historias para Olvidar” nos instalamos (discusiones sobre la cadencia de descriogenización, porcentajes por grupos etarios, enfrentamientos en ocasiones muy vehementes quizás motivados por el miedo, encuentros con los objetos y edificaciones abandonadas por los antiguos moradores, experiencias similares ocurridas en otras fugas). Dedico tiempo a explicarlo porque usted y su familia arribaron en otro tipo de transporte en un contexto diferente.
Tras un corto período de comprobación territorial instauramos dominio y terminamos por construir una megaurbe-capital, rodeada de miniurbes que nunca conurbarían (dentro de un momento comprenderá porqué), se transformó en el lugar con mayor velocidad de cambio e innovación social pero cuya tasa de reemplazo se desplaza en correspondencia a su ley de población original pero absurda: disminución acelerada de habitantes jóvenes por desintegración acelerada de marcos conductuales que conducen a hiperviolencia, los mismos que requieren ser sustituidos por rituales -que pueden tener sentido o no- pero que fueron diseñados por los bisoños de las primeras generaciones y marcan una ruta de maduración con cierta eficacia, recordemos que además en la actualidad ya las cavernas de criogenización están vacías, los neurobajeles momificados y no hay pioneros que despertar.
Sus características las fuimos descubriendo de a pocos, asentamiento de una especie desaparecida que dejo más misterios que respuestas, con un pequeño continente central sobre el ecuador rodeado de continentes colosales, atiborrado de ruinas, en especial el punto donde decidimos plantar el centro administrativo situado en la misma dilatada bahía donde parece afincaron con preferencia, aquellos a quienes denominamos Keplers.
Hacia una compresión del cableado misterioso: neurociencia y premonición, dos contrarios que se unen en la Tercera Ley de Clarke

Por Víctor Rivera
Este ensayo breve pretende generar una serie de preguntas a partir de la hipótesis hecha por Arthur C. Clarke en su Tercera Ley, según la cual “cualquier tecnología lo suficientemente avanzada es indistinguible de la magia”, en relación con la posibilidad de que futuros estudios del cerebro, logren captar y medir los procesos cerebrales involucrados en situaciones que hoy en día siguen siendo un misterio. Como se sabe, la Tercera Ley de Clarke aparece en un ensayo publicado en un libro de 1973, titulado Perfiles del futuro, en el cual se pretende describir las fronteras o los límites de lo posible en un mundo futuro regido por grandes avances científicos.
Por lo tanto, podría llegar una época en que se sepa lo que ocurre en el campo electromagnético del cerebro en relación con fenómenos experimentados en diversas culturas, y que ancestralmente se han relacionado con hechos mágicos. Esto quiere decir que fenómenos como la clarividencia, la telepatía o la capacidad de premonición ligada con rituales religiosos, tradiciones místicas o viajes chamánicos, serán en su momento comprendidos por la ciencia en una comprobación real de ese campo que hasta ahora los antropólogos han relacionado con el pensamiento simbólico.
Cabe señalar que la hipótesis sólo hace parte de este ensayo y que Clarke, al indagar los límites de lo posible se protege de especulaciones. De esa manera en el capítulo Cuerpo y cerebro, presente en el libro ya mencionado, aclara lo siguiente, ignorando voluntariamente campos en los cuales considera innecesario ensayar hipótesis:
En las especulaciones siguientes voy a ignorar, adrede, todos los fenómenos llamados paranormales y parapsiquicos. Si existen y llegan a ser controlados, podrán dominar el futuro de toda la actividad mental y cambiarán los modelos y normas de la cultura humana de una manera que somos todavía incapaces de predecir. En la situación actual de nuestra ignorancia tales predicciones o elucubraciones nos llevarían a la pesadilla del misticismo. Los poderes ya conocidos de la mente son tan escalofriantes y maravillosos que no hay necesidad de invocar otros nuevos.” (1)
Es evidente el respeto que Clarke tiene por la ciencia, como reputado escritor de ciencia ficción hard, conoce bien las fronteras de las hipótesis científicas. Sin embargo, no niega la posibilidad de que lo que hoy es impensable se de en el futuro, por medio de hallazgos que se adelantarían a lo que hoy conocemos como misticismo. Su Segunda Ley parte precisamente de una aclaración: “la única posibilidad de descubrir los límites de lo posible es aventurarse un tanto en el terreno de lo imposible.» (2)
En este punto, y en aras de aclarar la propuesta de este ensayo, es oportuno indagar en qué van los estudios neurocientíficos. Si la teoría evolutiva del cerebro, desde su origen y desarrollo biológico, está de acuerdo con que la complejidad neuronal y la capacidad craneana de albergar una masa grande de células, han sido el resultado de una paulatina adaptación del organismo, según se presentaban necesidades frente a entornos cambiantes. Si esta complejidad neuronal alcanzada con el tiempo es tan alta en el ser humano como producir memoria y conocimiento capaz de predecir el futuro a partir de leyes matemáticas, utilizando las mismas capas neuronales que predicen inconscientemente hechos de la vida cotidiana como la piedra que no vemos, pero esquivamos en el camino. Si esto es así, ¿no sería cuestión de tiempo, para que las investigaciones neurocientíficas logren relacionar predicción en el sentido reflejo, con premonición como un tipo de predicción más profunda, generada a partir de capas cerebrales donde opera el subconsciente, y que contrario a las leyes físicas y las predicciones producto de la experiencia y la memoria de hechos factibles, son hasta ahora imposibles de comprender o de medir en términos científicos?
In memoriam Shyla Stylez.

Shyla divorciándose de un oso
En lugar de aceptar tus actuales limitaciones, podrías ponerte furiosa porque te sientes atrapada. No obstante, nadie dijo que no podías aceptar más alternativas. El autor T.F. Hodge escribió: «Libertad es darte cuenta de que tienes una opción». — Horóscopo para noviembre 24 de Shyla Styles.
Los pronósticos del horóscopo te sobrevivieron. Solo quedan las circunstancias virtuales de una Shyla Stylez que aún vive en twitter y, por supuesto, hace el amor, en varias plataformas de video adulto. Esta mañana cuando me enteré de tu fallecimiento, el pasado 9 de noviembre, no tuve más remedio que entrar a youporn y escribir tu nombre. Claro que me halé el miple, a sabiendas de que estás muerta. Y descubrí que ahora hay una nueva técnica para hablar con los difuntos: mi prepucio es una tabla ouija. Tu piel canela me hizo pensar en posibles amoríos. Supuse que te irías conmigo de la mano a donde Jacobo, ese ángel alopécico que te hablaría con un coqueto sonreír y te corroboraría que mi impotencia para con tu cuerpo y tus ganas —aún estando muerta— obedecen a la dicha de estar vivo. Porque quiero decirte algo, Shyla, soy una persona feliz. Mutilada en muchos aspectos. Pero feliz. Porque creo que nada de esto es tan importante como para entristecerse. Ni siquiera con tu muerte. Me siento a pergeñar las situaciones de tu deceso, cual detective de Hollywood. Y encuentro a un sospechoso serio. El pajorro que te estuvo persiguiendo desde el 2015. DIcen que moriste en casa de tu mami, pero yo supongo que al hablar de tu madre se hace referencia a que ella también te abandonó. Shyla, quisiera ser el cronista del infierno que estás habitando y por eso reviso minuciosamente tus escenas, como un arqueólogo del cine., Me causa especial afectación aquella en la que estás casada con un mofletudo de anteojos, al que le reclamas porque no te hace el amor pese a ser tu marido (como si no supieras que casarse es acabar con cualquier forma de vida sexual) y luego, irrumpe, un fontanero o un bombero, no recuerdo bien, y sube tu delicado cuerpo al mesón de la cocina donde tantas otras estrellas como tú han posado sus nalgas y te embiste de la manera que tú siempre quieres. Ese episodio me convenció que quería ser tu marido, que quería casarme contigo y que yo mismo podría deambular por Los Ángeles para buscar machos que te dieran lo único que yo no te podría dar. Porque el resto, mi querida Shyla, está en mi corazón.
Bon appétit, le digo al infierno que te ha recibido.
Bon appétit, le digo a mi mano y a mi pene mientras veo tus videos con la ceremonia que tiene todo acto fúnebre.
Nuevo libro sobre literatura fantástica colombiana de Campo Ricardo Burgos
«Notas para una historia de la literatura fantástica colombiana (1997-2015)» es el título que presenta el nuevo trabajo investigativo del escritor colombiano Campo Ricardo Burgos López, publicado por la Universidad Sergio Arboleda. Abarca una época de casi veinte años, explorando un campo poco explorado por los analistas de la literatura en este país, y mucho menos fuera de él.
Les presentamos a nuestros lectores la portada y contraportada de este importante libro sobre la literatura fantástica nacional:
CONVOCATORIA CROSS-GENRE CRÓNICAS DE LA FORJA
La revista literaria virtual CRÓNICAS DE LA FORJA ha abierto la recepción de originales para CRÓNICAS DE LA FORJA Segunda época N° 3, dentro de la modalidad de Géneros híbridos. Los textos deberán estar escritos en español y jugar con el entrecruzamiento de géneros que se sugieren en la imagen.

Reseña“Lucía sin luz”, de Gustavo Caso Rosendi (ediciones El Mono Armado, 2016). Por Leandro Alva

Sería muy sencillo afirmar que este libro se adentra con singular eficacia en los recovecos de la relación que urdieron el autor y su madre a lo largo de sus años de coincidencia sobre esta tierra.
Sería muy sencillo hacer un rejunte de fundamentos psicológicos y convocar a Edipo para esclarecer cuestiones íntimas de la problemática familiar y su reflejo en el ámbito poético.
Sería muy sencillo caer en el elogio fácil porque, de hecho, nos encontramos ante uno de esos libros que, desgraciadamente, no aparecen con la frecuencia esperable; un trabajo tiernamente filoso, por momentos cruel hasta el desgarro que permite abordar el vínculo madre-hijo sin tapujos ni condescendencias.
Por todo eso, el asunto no es tan sencillo.
Desde la cita que abre el poemario, Gustavo nos desconcierta con algunos versos de “La sonrisa de mamá”, clásico indiscutido de Palito Ortega. Y uno no sabe a qué atenerse porque ese toquecito kitsch nos deja más indefensos frente a las páginas que se nos vienen encima, nos ablanda un poco para luego darnos una caricia rugosa y persistente que nos transporta desde la calidez y la comodidad intrauterina hasta el destierro en la intemperie posterior, definitiva. “Mi territorio ha ido a parar a la basura”, exclama el poeta cuando atraviesa la línea que divide ambos mundos. A partir de ese momento, los tiempos se invierten y se superponen, en un juego de espejos donde el autor, finalmente, pasa a ser la madre de su madre.
De movida queda claro que la cosa no va a ser fácil; un “pecho agrio” será el alimento que más a menudo le va a ofrecer su progenitora, cuyo nombre-título se escabulle hasta el sexto poema, no así su presencia, que se respira desde la primera frase. Porque se habla tanto de la madre como de la ausencia de la madre, de su amor y su cuidado como de su falta de amor y su falta de cuidado. Lucía parece no haber sido una mamá perfecta (ninguna lo es, a fin de cuentas) pero el autor no tiene ningún reparo en confesarlo desde la honestidad más despojada. Y eso es un logro, un gran logro. “Sería muy fácil odiarla, –escribe Caso Rosendi- pero tomo el camino más difícil.”
Finlandia hablará español en la Worldcon 75
La Convención Mundial de Ciencia Ficción (Worldcon), es la más importante y prestigiosa convención del género en el mundo, y es la anfitriona de los famosos premios Hugo. Este año, la versión número 75 se llevará a cabo en Helsinki, Finlandia, coincidiendo con la celebración en ese país del centenario de su independencia.

Los hispanohablantes tenemos nuestro espacio en esta edición de la Worldcon:
Para comenzar, la escritora peruana de literatura erótica Nastia T tiene dos paneles. El primero es el miércoles 9 y se trata de Queer pirate smut fantasy. Al día siguiente hablará sobre el arte de escribir literatura erótica. Ambos paneles son a las 9 de la noche y serán exclusivamente para mayores de edad.
El jueves 10, el destacado artista gráfico uruguayo Matías Bergara está recargado con un panel y un taller. El panel se titula Visiting Kalevala heritage from a North American standpoint y el taller es Sketching. El sábado se encontrará firmando libros. Matías es ilustrador, tanto para cómics como para video juegos. Entre sus trabajos más destacado se encuentra el que hizo para Odd and the Frost Giants de Neil Gaiman.
También el jueves se presenta la mexicana Nelly Geraldine García Rosas (México) en el panel sobre los Mumins, infaltable en una convención de género en Finlandia. Nelly ha publicado sus textos en Clarkesworld, The Apex Book of World SF 3 and She Walks in Shadows.
Desde Perú llega el artista gráfico César Santivañes, quien participará en dos paneles. El primero es el jueves 10 y se titula Cape not included. El segundo es el viernes 11 y se trata de Graphic story Hugos over the years. César es conocido en el Perú por su cómic de ciencia ficción “Panóptica”.
También presente se encuentran los españoles Álvaro Zino Amado y Cristina Macía.
Álvaro Zino ha escrito junto a Robert Silverberg el libro de entrevistas Travelers of the world, el que fuera finalista para El Hugo y el Locus. Él estará en los paneles Healthy lifestyles for writers (viernes), Beyonds the book review and Hard SF at the movies (sábado)
Cristina Macía no necesita presentación. Es una persona muy activa en el fandom español y su trabajo más conocido como traductora es el de la saga de Georges R.R. Martin “Canción de fuego y hielo”. Ella participará el viernes en un panel sobre el papel del traductor, el sábado en “Lost in translation of SFF» y el domingo en A Song of Ice and Fire: Same Novel, Multiple Languages.
Finalmente el sábado la escritora peruana, radicada en Finlandia, Tanya Tynjälä tiene un día recargado pues participa en tres paneles: Fandom as a way of Cultural Adaption, Feminist and Queer Readings of Fantasy Tropes y Conventions in Finland. Tanya ha publicado varios libros, siendo el primero “La ciudad de los nictálopes” que le otorgó ser distinguida como escritora del año para la Editorial Norma. Cabe remarcar que además ella será una de las presentadoras de los premios Hugo de este año (AMAZING PEOPLE: Tanya Tynjala to Present Best Fan Writer Hugo)
Antología Tenebra (terror peruano). Reseña de Luis Bolaños.
Tenebra
Muestra de Cuentos Peruanos de Terror / Torre de Papel
Reseña: Luis Antonio Bolaños De La Cruz
Tenebra: muestra de cuentos peruanos de terror, compilación de cuentos realizada y prologada por Carlos Enrique Saldivar, ya se encuentra a la venta en librerías de Lima a S/. 25.00. Esta es una muestra de literatura peruana contemporánea donde encontraremos historias que se insertan dentro del terror, el horror y el gore, en la web de la editorial viene con un mapa para consultar todos los lugares de venta.
La presentación de este libro se realizará el sábado 29 de julio a las 2:00 p.m. en el auditorio Abraham Valdelomar en la Feria Internacional del libro de Lima. Fernando Honorio y Helen Gárnica acompañarán al compilador con sus comentarios.

Dedicada a Carlos Calderón Fajardo, ese escritor prolífico y sereno que nos deslumbra o que nos hiere con sus obras fantásticas cuajadas de extrañeza y nimbadas de belleza discurriendo en la periferia (pienso en “Playas”) del conocimiento o la emoción, pero convirtiéndola en diseño de geometría extraordinaria (trilogía sobre Sarah Ellen) e imaginación inagotable (cualquiera de su bibliografía).
Las deliciosas biografías pergeñadas para presentarlos no sólo humanizan sino logran que simpaticemos con los autores, hay algunas infidencias, que espero deliberadas, en el afán de actualizar los retratos que de alguno(a)s pudiéramos haber adquirido como anticipo.
La carátula de “La Clínica Digital” mezcla gótico y manga de terror (en especial Ringu: El Aro) con solvencia logrando inquietarnos y agarrarnos lo suficiente para que le echemos una segunda mirada y eso es clave y conveniente cuando sucede frente a la góndola del supermercado o el anaquel de la librería.
Se lee rápido, la calidad media es altísima… y no porque sea una antología de terror pergeñada en un país con una tradición breve y débil les desilusionará, unos gustarán más que otros, pero excepto un par, ninguno lo dejará indiferente, así que a hincar los colmillos, morder con fruición y retorcer el puñal en la hendidura (no importa cuál que será recibido con placer) mientras degustan sórdidos sucesos, posesiones oscilantes entre la ofuscación y la machaconería embrutecedora, monomanías compulsivas y hasta éxtasis sublimes, que los hay, aunque discrepemos de sus motivos motrices.
Prólogo; El Terror que nos atrapa: Carlos Enrique Saldívar consigue extraer fluidos multicolores de la versión historiada en que nos expone la presencia del género en nuestra literatura, recupera autores claves, puntea con tonos graves las temáticas de los 16 relatos mientras pasea por su amplia gama sembrando detalles, sugiere motivos para su relativa marginación y lanza explicación con fecha para su actual eclosión, sin olvidar nombrar las obras que ya configuran la panoplia del movimiento que empieza a dejar huella y a defenderse.
La Criatura de los Humedales: Liliana Flores Vega
Interesante crónica hilvanada con soltura y eficiencia que mezcla mitología inca con guiños lovecraftianos, en el primer caso Urpay Huachac alude en efecto a la que pare palomas en el pantano, considerada diosa del mar y de los humedales, madre de los peces y de las aves marinas, adorada por los pescadores; en el segundo se apropia de los conceptos de “antiguos Innombrables” y “no se puede matar a lo que ya está muerto”, horror de los horrores que actúa sin piedad, lo cual queda rubricado en esa posdata que muy bien podría cerrar un relato de los Mitos de Cthulhu.
Amor Filial: Jim Rodríguez
Una nota de suspenso vibra sobre la aparente apacibilidad de la noche, la rutina es quebrada por una aparición insólita y el terror empieza a tremolar y a depositarse en cada palabra reiterada, en cada razonamiento drenado, pero la fascinación mezcla de estupefacción y pasmo que se anida en las postreras oraciones le otorga la capacidad para sobrecogernos y aterrorizarnos. Exquisito sin ambages.
La de la Idiota Sonrisa: Carlos Carrillo
Atrapa desde la primera línea y se lee en un suspiro… tembloroso, porque no escatima el horror y las descripciones sanguinolentas; elevado manejo del tiempo narrativo de los tres personajes, la Madre no tiene nombre quizás representando a todas las madres, Lourdes la hija evoca el milagro embaidor de los pastorcillos de Fátima, esa farsa montada por la iglesia portuguesa, Mehrla la amiga equivale a mirlo: para los griegos era animal sagrado, aunque destructivo relacionado con miedo y promesas al mismo tiempo y en torno a esa vertiginosa relación se despliega un terrorífico plan que podría afectar a la humanidad.
Oxiuros: Jorge Casilla Lozano
Inicia con una muy buena metáfora: Infinitos recuerdos se alborotan en mi cerebro, intentando escapar por mi boca. Se asemejan a miles de murciélagos que quieren huir de modo alocado por una angosta grieta horizontal” Historia de un ermitaño amargado que crea vida a partir de sus -o debería decir de SU parásito- en un desenlace catártico y no por ello menos horroroso. Original y estupendo.
El Nacimiento de la Maldad: Sarko Medina Hinojosa
Imposible nacimiento de una bestia putrefacta pero que calza exacta en el propósito casi biográfico y metafórico que pugna por organizar ese cuerpo y esa voluntad nutrida por la ira y el deseo de venganza, presentado con una dosis de cotidianidad que lo torna manejable.
Disección: Yelinna Pulliti Carrasco
Potente (y asimismo suave) fantasmagoría que destila compasión por los cadáveres bajo el bisturí de la necropsia, formidable versión empática con cierta dosis de sarcasmo que conecta el mundo del espíritu con el mundo de la objetividad… pero la dimensión infernal envía su representante para la repetición del ciclo de “disección”. Altamente recomendable.
Sordios. Por Leandro Alva

La Torre de Babel, por Pieter Brueghel
Génesis 11:4
“Vamos a construir para nosotros mismos una ciudad y una torre. Vamos a construirla para que llegue hasta el cielo. Seremos famosos. Si hacemos esto, no seremos dispersados por todo el mundo. Podemos alcanzar a Dios y las personas nos seguirán y nos adorarán.”
No se sabe quien empezó a levantar los muros, ni porqué hacían falta muros. Me dirán que para construir una torre es necesario comenzar por un muro. Y pocas cosas son tan ciertas como esa. La idea era establecerse en la llanura de Senaar, y levantar una torre majestuosa, como un soberbio índice acusador que desafiara al cielo y coronara la fastuosa ciudad donde pretendían vivir. Babel era el nombre que designaría a este asentamiento.
A falta de piedras y argamasa, consiguieron ladrillos y betún. Así comenzaron los trabajos para edificar un monumento a su arrogancia, casi divina.
Yahvé, omnisciente e irascible, contemplaba la tarea de los hombres, contemplaba su vanidad sin límites. Y lo que vio lo puso furioso. ¿Así que el hombre, hecho a su imagen y semejanza, tenía la osadía de rasgar el firmamento con sus delirios de grandeza?
Hasta ese momento los seres humanos utilizaban una lengua única para comunicarse, no había malentendidos ni escaramuzas retóricas. Pero el enojo de dios terminó con esta gracia. La soberbia de los hombres ameritaba un castigo, y la deidad dispuso la incomunicación eterna. La sordera de no comprender al prójimo. La inutilidad de gritar como un cantaor flamenco en el medio de una tierra baldía y polvorienta.
“EL AMOR LOCO” DE REBETEZ, UN RELATO Y UNA SALVACIÓN DE LA RUTINA

René Rebetez
“EL AMOR LOCO”, UN RELATO Y UNA SALVACIÓN DE LA RUTINA
Por: Sharon Alejandra Mariño Alfonso
El propósito de este escrito consiste en analizar las categorías expuestas en el cuento “El amor loco” del autor colombiano René Rebetez en torno a las distinciones que establece entre lo humano y lo artificial. Para abordar los principales planteamientos del escritor indagaremos por los aspectos estructurales y temáticos de su obra, con el fin de identificar aquellos interrogantes propios del género de la ciencia ficción que, más allá de problematizar las condiciones de Tiempo y Espacio, buscan acercar experiencias que cada vez parecen más cercanas.

“El amor loco” es uno de los cuentos que componen la colección Ellos lo llaman amanecer y otros relatos (1996), en él su narrador autodiegético se nos presenta como un escritor encargado de enviar mensajes al pasado mediante un dictado, que bien podrían compararse con las notas de voz que se graban para que después de un tiempo considerable reanuden el trabajo, o para que dejen algún punto claro en medio de la confusión. La diferencia es que Klunk se comunica con un pasado de más de mil años de distancia con el objetivo de estudiar lo que él denomina “la peste sentimental”, producida entre 1930 y 1960. El trabajo de este personaje consiste en aproximarse al tipo de manifestaciones afectivas que tuvieron lugar en estos años, y de los que concluye que “nunca el amor ha sido tan equívoco y la función sexual tan interferida por los sentimientos como en aquella época” (p. 108).
Aunque el mecanismo a través del cual se realiza el puente entre una y otra época no se establece más que por el uso de electrodos y cables que conectan el personaje a una gran computadora, las escasas referencias a esta manera de desplazarse y la facilidad con que se realiza dan cuenta de lo sencillo que resulta asociar esa clase de dispositivos (máquinas, motores, controles, etc.) con una tecnología capaz de comunicar una generación que habitaba la tierra con otra que seguramente merodea en el espacio, recordemos que ya para ese entonces los viajes en el tiempo eran uno de los temas más frecuentes en la ciencia ficción. Suponemos así que no fue por desconocimiento, que Rebetez pasó por alto la minuciosa explicación de este mecanismo, sino que su interés no radicaba tanto en abordar los aspectos técnicos del viaje en el Tiempo, como en la intención de explorar los límites entre lo humano y lo artificial.
Sabemos que la función de Klunk no sólo se reduce a la contemplación de una época lejana, ya que su deseo por redimir algunos errores de su propia vida constituye el principal motivo de su búsqueda en el pasado, lo que nos permite reconocer que dada la cantidad de años que han transcurrido desde sus recuerdos más remotos, hasta el momento presente en el que se dedica a escribir, el protagonista es más próximo a lo que podríamos identificar a un ciborg que a un humano. No obstante, las constantes referencias a los miembros de su cuerpo, (como su epidermis, manos, codos y hasta genitales), desmienten cualquier intento por asociar a Klunk con un organismo cibernético. Pero nos equivocamos si consideramos que la anatomía es lo que diferencia a un hombre de un robot, o que lo característico de un robot es su cableado eléctrico.
Dina, quien supervisaba los dictados que hacía Klunk, era una científica que trabajaba en el laboratorio de cibernética adjunto a la facultad de medicina y con quien el narrador sostuvo una larga relación. Su trabajo consistía en estudiar las múltiples posibilidades del cambio de órganos humanos por sucedáneos cibernéticos, ofreciéndose ella misma como donante para las pruebas hasta que cada uno de sus órganos fuesen reemplazados:
“toda ella, aunque idéntica a la Dina original, era ahora un engendro de metales y de plástico. Su apariencia no había cambiado y su salud era inmejorable: estaba destinada a una relativa inmortalidad” (p.117).
En ¿Qué es la ciencia ficción? (1977), Yuli Kagarlitski dedica un capítulo para rastrear algunas de las obras del género que más han profundizado en los cambios físicos a los que el ser humano se ha sometido con el fin de perfeccionar su cuerpo. Cita un artículo de H. G. Wells publicado en 1914 en donde el autor británico admite que difícilmente podría ocultar un horror indescriptible frente a un “caballero preparado” al que se le ha extraído casi todo el contenido del abdomen y realizado una serie de modificaciones, aun sabiendo que esto ha incrementado su capacidad intelectual y emocional. (1977; p. 215). En el caso de Dina vemos que la sustitución de sus órganos por dispositivos mecánicos no sólo la hacen más hábil, sino que demuestra que a diferencia de Klunk, las emociones no ocupan un lugar relevante ni constitutivo en ese modelo de “ser humano”.
Este intercambio entre lo que podríamos considerar característico de cada especie (la humana y la mecánica), nos permite identificar en el relato de Rebetez que el límite que separa nuestra percepción de lo humano y lo artificial cada vez se hace más difuso. Si bien la legitimidad de las emociones son incluso discutibles en el ser humano, resultan ser más nobles en un robot, que reconoce su incapacidad de ser un hombre y menos reprochables en un humano, que se oculta entre cables y partes cibernéticas.
BIBLIOGRAFÍA
Rebetez, R. (1996). Ellos lo llaman amanecer y otros relatos. Bogotá: Tercer mundo editores.
Kagarlitski, Y. (1977). ¿Qué es la ciencia ficción? Barcelona: Ediciones Guadarrama.







