«Apaporis», el documental realizado por Antonio Dorado en la amazonia colombiana, recuerda muchos episodios de lo que ocurre en «Empotrados», la novela de Ian Watson. En ambos casos la guerra, los rituales y conocimientos más profundos de la selva, los intereses económicos, grupos armados de toda laya y el enfebrecido deseo por encontrar una verdad que trasunte a la especie humana son los ejes de una trama que parece desembocar de manera casi inevitable en la desaparición de dioses y palabras. En el caso concreto de este trabajo, el regreso a la vida de los muertos y un tiempo diferente al que se discernió en occidente, amenazan con eclipsarse para siempre:

