Quiero aportar una transmutación energética del poema «El albatros» de Charles Baudelaire, pues, en sus versos, esta gran ave queda mal ante los ojos y el dominio del ser humano pero, en la conciencia, es uno de los seres vivos más poderosos y hermosos que existen. Por medio del espíritu, transmuto los pensamientos que hacen al albatros parecer un torpe pájaro en un dibujo y una canción.

