Spinoza ha sido uno de los filósofos más visitados en los últimos años gracias a la influencia que ejerció sobre Deleuze. Muchos de sus planteamientos se han retomado y leído a partir de la perspectiva de una lectura que dista 381 años de su nacimiento. Sus planteamientos sobre el encuentro, los cuerpos, lo bueno y lo malo y Dios y la empresa de haber construido una ética inspirándose en la estructura de la geometría euclidiana inspiraron un poema de Borges:
Baruch Spinoza
Bruma de oro, el Occidente alumbra
la ventana. El asiduo manuscrito
aguarda, ya cargado de infinito.
Alguien construye a Dios en la penumbra.
Un hombre engendra a Dios. Es un judío
de tristes ojos y de piel cetrina;
lo lleva el tiempo como lleva el río
una hoja en el agua que declina.
No importa. El hechicero insiste y labra
a Dios con geometría delicada;
desde su enfermedad, desde su nada,
sigue erigiendo a Dios con la palabra.
El más pródigo amor le fue otorgado,
el amor que no espera ser amado.
Les presentamos un pequeño documental que ilustra el pensamiento y la vida de este filósofo excomulgado por el judaísmo y rechazado por el padre de la única mujer con la que se quiso casar porque no aceptó una conversión al cristianismo:

