Patricio Dalgo, lo soez no quita lo valiente

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El jueves 11 de abril, se presentará la primera muestra individual de Patricio Dalgo Toledo, junto a otros artistas invitados,  en el Espacio de Diálogo y Prácticas Artísticas La Multinacional, en Quito, Ecuador. Para quienes asistan se promete que «habrá mucho ruido y pocas nueces». Lo único que se requiere  para ese día es «llevar billeteras llenas, mente abierta y lengua larga».

Esta muestra es el resultado de una serie de reflexiones que lleva haciendo Patricio Dalgo desde hace algunos años a partir de su relación con el arte y el mundo artístico. Esto lo ha llevado a transitar los senderos de la inconformidad, la ironía y el desencanto, rasgos que llevan a pensar en el  «ser soez».  «Lo valiente»  viene a ser el articular una propuesta alejada de las posturas convencionales para -desde la precariedad, la baja tecnología, el ruido y lo que se considera como basura- presentar una interpretación del mundo, atravesada por el caos, en la que el artista busca encontrar una forma  honesta de expresar su mente.

Patricio Dalgo  describe esta búsqueda artística para, luego, abordar la naturaleza de la muestra que expone el 11 de abril en La Multinacional.

 

El arte para mi siempre ha sido una decepción y  esto ha afectado, acertadamente, en mi postura al respecto de mi producción. Tuve una crisis, de esas que nunca faltan, pero esta no fue con malos resultados, todo lo contrario, ayudó a aclararme con respecto a lo que no quería hacer o, mejor,  volver a hacer.  A mí me decepcionó el arte social, político, comunitario y todas esas cosas en las que a veces uno se ve envuelto, con unas absurdas ideas mesiánicas y moralistas. Posturas que el arte puede decir que al ejercerlas son propuestas efectivas y coherentes, pero que, en lo personal, considero una farsa más. Farsa en cuanto al creerse mejor que el otro por la razón que fuere, “yo no soy comercial”, “trabajo en pos de la gente y los más necesitados”, “ propongo una denuncia social y política frontal”, etc. En realidad no quiero hacer juicios de valores, ya que caería en la misma jugada moralista de ser el bueno y el resto (los que no piensan como yo) los malos.
Así entonces llego a pensar mi trabajo desde la manera más honesta en la que sé proceder en la vida, es decir, una mirada muy pesimista, sarcástica e irónica de todo cuanto se me cruza por delante o por mi cabeza. De esta manera intento alejar de mis propuestas la ilustración, las anécdotas, la alegoría y mucho más la corrección política.  Quizás me llega a interesar en alguna medida la idea caótica y absurda de la comunicación y sobretodo de la interpretación (entendida como errónea). Pienso en el futuro como algo estúpido, mis ideas parten de una convicción distópica, si algo  bueno me dejó el cyberpunk, es el saber  que todo siempre va a estar peor.
Soy un observador de los medios en una aldea sobrepoblada de imágenes, sonidos, realidades fractales generando comunicaciones, mutando, fragmentándose y multiplicándose.
En mis propuestas los elementos que conforman cada una de mis ideas conviven caóticamente, complementándose y contradiciéndose, fallando y acertando. Creando sistemas de incomodidad , compongo, descompongo , utilizo recursos que puedo tener a mano. Mis principales materiales de trabajo son, sobretodo,  los desechos y lo inútil (virtuales y materiales, visuales y sonoros), errores comunicacionales para crear una suerte de decorados no narrativos , inconexos entre sus partes, generando en estas instalaciones una multimedia de bricolaje, unos sistemas visuales y sonoros de flujos no correspondientes.  Son absurdamente interpretaciones, generando comunicación nihilista.  En esta exposición no hallarás largos textos explicativos mostrando el camino a seguir, tampoco ilustraciones de ideas con pretensiones de concretar en un concepto, más bien te encontraras motores sin función especifica, imágenes porno y sin mayor trascendencia, historia del arte fraccionada, errores análogos y digitales, aspiradoras rugientes y abrillantadoras porfiadas, colores y sonidos molestos explotando, además de títulos paradójicos y sarcásticos. Creo que, en realidad, así es como se vería mi mente si lograra transparentarse:  siendo soez, pero sin que esto quite lo valiente…

 

En este video se muestra una de las instalaciones, realizada en la casa del artista, por lo cual no es exactamente igual a la que se verá en la galería La Multinacional.

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