Star Borrachos – la guerra de las botellas
Star Drunk se presenta como una secuela del video viral Cleverbot: Do you love me. Parece ser que la idea detrás de Star Drunk es que si un bot puede escribir un corto, por qué no una parranda de escritores borrachos de Portland, Oregon. Bajo el auspicio de la Destilería New Deal, concibieron, escribieron, produjeron, embriagaron los actores y filmaron Star Drunk, una especie de corto con reminiscencias de Star Trek-Star Wars-Battlestar Galactica, con mucho alcohol corriendo por la galaxia.
El detrás de escenas del corto confirmar el estado de intoxicación etílica de los actores:
Star Trek Into Darkness o del cine de ciencia ficción precocido
Star Trek Into Darkness o del cine de ciencia ficción precocido
Por: Campo Ricardo Burgos López*
Acabo de ver Star Trek Into Darkness, la película dirigida por J. J. Abrams y estrenada en este 2013. Como su nombre lo dice, es una cinta más de la serie Star Trek que tantos productos ha generado en cine, televisión, cómics y otras áreas. ¿Qué puedo decir? Que verla es muy similar a encontrarse a una mujer bellísima, pero insulsa. Creo que todos los sujetos de sexo masculino hemos tenido en algún momento de la vida la experiencia de toparnos con una mujer cuya apariencia física sólo puede calificarse con el manoseado adjetivo de “espectacular”, una de esas hembras visualmente suntuosas, opulentas, majestuosas. No obstante, creo que también a todos nos ha sucedido que una vez tratamos a esa “megahembra”, resulta absolutamente desilusionante por cuanto la persona que se expresa a través de ese cuerpo es alguien estereotipado, anodino, banal. Pues bien, esa metáfora me serviría para describir lo que me ha ocurrido viendo este filme. Nadie puede negar que si sólo se considera como una creación visual, Star Trek Into Darkness es espectacular, empero, por lo demás es totalmente repetitiva y predecible.
El futuro uniformado de Star Trek
En el libro Rebelarse Vende, el negocio de la contracultura, los autores Joseph Heath y Andrew Potter, revisan en el capítulo 6 la crítica común que se ha hecho desde la teoría contracultural a la indumentaria uniforme, presente en casi todas las instituciones burocráticas y sobre todo en el sistema educativo, lugar en el que el uniforme escolar es frecuentemente visto como símbolo de alienación y sumisión al sistema. Para los autores esta es una crítica inocua, que realmente no ataca al sistema de jerarquías de la sociedad, ni es evidente que al eliminar los uniformes se refuerce el individualismo ni la creatividad. Por otra parte, lo que conlleva esta crítica del uniforme es un desmesurado consumismo, una generación de obsolescencia de modas y desplazar el discurso de la rebeldía a la distinción.
Para demostrar que el uniforme no es el monstruo autómata de la sociedad, los autores canadienses hacen un interesante ejercicio retrofuturista remitiéndose a la serie Star Trek. En esta serie el uniforme es un artículo ordinario en la vida de los tripulantes que no parecen tener conflicto con el uso de él, y sin embargo están pendientes de otros problemas más dignos de la Federación de Planetas Unidos que de la última colección del diseñador más cotizado del mercado.













