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No te enamores del librero: El cocinero, el ladrón, su mujer y su amante (1989)

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Peter Greenaway es un director de cine inglés que, a pesar de que alcanzó cierta popularidad en el circuito mainstream, se ha vuelto más reconocido en círculos de conocedores o en escuelas de arte y cine. Greenaway ha dirigido películas, cortos, documentales –y mockumentaries— piezas para televisión e incluso ha presentado exhibiciones artísticas. Una de mis películas favoritas de Greenaway es El cocinero, el ladrón, su mujer y su amante. Greenaway escribió y dirigió la cinta, la cual fue protagonizada por Helen Mirren, Michael Gambon, Richard Bohringer y Alan Howard.

Pelicula completa disponible en http://www.tu.tv/videos/the-cook-the-thief-his-wife-and-her-lo

Georgina, la esposa mantenida de un maleante tiene que soportar las constantes humillaciones de su esposo, quien acaba de comprar un restaurante. Albert Spica, el malhechor marido, acaba de adquirir «La Holandesa» en donde se reúne con su grupo de granujas y forajidos. Sin embargo, su esposa, a quien mantiene llena de lujos se enamora de uno de los clientes usuales del restaurante, desatando una tragedia que termina en venganza. Read More…

Cigarrillos: Farewell Packets of Ten y el contrapunteo cubano de Fernando Ortiz

tabaco

Los precios de los cigarrillos han subido tanto y ahora ya no se pueden comprar en paquetes pequeños, solo en paquetes de veinte. Este es el tema con el que empieza la conversación entre las damas que parecen ser una madre y una hija fumadoras en el filme corto del director irlandés Ken Wardrop. Las señoras se hacen preguntas y discuten sobre cuestiones de las que probablemente hemos discutido todos los que hemos sido fumadores. A las dos señoras les encantaría dejar de fumar pero no pueden. No conciben ir por el día sin fumarse un cigarrillo después del desayuno porque gracias a él organizan la cabeza.

¿quién, que alguna vez haya sido un fumador, no ha querido dejar de fumar? Mucho más ahora en un momento en que los fumadores se han convertido en el blanco de críticas y de programas de salubridad que parecen influir en todas las personas menos en los mismos fumadores. El consumo del tabaco o del cigarrillo se ha convertido en un mal de salud pública que ha funado a los fumadores y los ha enviado a los balcones y terrazas y los ha mandado lejos de las discotecas, las cafeterías y los restaurantes. Al tabaco se le ha culpado de ser el causante de millones de muertes. Esto no me interesa negarlo. Las cajetillas vienen ahora cubiertas con frases que estresan al fumador al punto de obligarlo a fumar. Read More…

Da Vinci, el inventor

Ante lo magnificente elucubramos su extraordinario origen; Leonardo Da Vinci pudo ser un viajero del tiempo, alguien que venía del futuro y que se dedicó a inventar, a pintar y a pensar cosas que trazaron un bosquejo que sobrepasó al renacimiento. Esto explicaría su capacidad sin que los demás resultemos apabullados, máxime si persiste la noción de los genios. A continuación un documental que refiere los inventos del florentino:

Lujuria renacentista

En 1546 Giulio Romano fue nombrado arquitecto de la basílica de San Pedro pero ese mismo año murió, quizá como un castigo por haber hecho el álbum «I modi» que contenía imágenes con posiciones eróticas, llevadas, poco tiempo después, al grabado por parte de Marcantonio Raimondi. Este último fue apresado en Roma por atentar contra la moral a causa de este trabajo. Y fue encarcelado por culpa del escritor Pietro Aretino quien, al ver esas imágenes, compuso dieciseis sonetos que, junto a los grabados, constituyeron el volumen que conoció la iglesia, después de haberse publicado en 1524. De ese primer libro no se tienen muchos registros pues fue destruido en su totalidad. Sin embargo, casi un siglo después, el arquitecto y grabador Agostino Caracci hizo un nuevo trabajo donde las posiciones del acto sexual las perpetraban deidades. A continuación, estas imágenes, no sin antes presentarles el primero de los «Sonetos Lujuriosos» de Pietro Aretino:

– 1 –
 -Follemos, alma mía, vamos a follar
que para follartodos nacemos.
Si tu adoras el carajo, yo amo la higa,
y un carajo sería el mundo sin todo esto.
Y si follar después de muerto fuese honesto,
yo diría: -Moriremos de tanto follar
para más allá follar a Adán y a Eva,
que encontraron un morir tan deshonroso.
-De veras digo que si esos bribones
no hubieran comido la fruta traicionera,
sé que hoy no retozarían los amantes.
Mas dejémonos ya de cháchara. Hasta el corazón
hinca el carajo, y haz que allí se parta
el alma, que en la verga nace y muere.
Y, si es posible, fuera
de la higa no dejes los cojones,
del placer de follar siempre testigos.